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“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
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Nacionales - 08-11-2018 / 08:11
SIN AYUDA, LOS EMPRESARIOS DICEN QUE NO PODRÁN PAGARLO

Bono de Macri para desactivar paro de la CGT y evitar reapertura de paritarias

Bono de Macri para desactivar paro de la CGT y evitar reapertura de paritarias
El ministro Sica dijo que el bono sólo es obligatorio para los privados. Sin ayuda, dicen que no podrán pagarlo. Según la UIA, el 60 por ciento de las empresas no podrá pagarlo. Dante Sica, en cambio, dijo que el bono es un límite inferior no remunerativo. “Lo que las empresas puedan pagar de más será remunerativo”, aclaró. El bono se pagaría en dos cuotas.
En una solapada maniobra, el gobierno de Mauricio Macri acordó un paquete de "blindaje social" para desactivar el quinto paro de la CGT y que busca evitar el reclamo de reapertura de paritarias. Se trata de un bono por decreto de hasta $5.000 -que no será para todos- y un mecanismo administrativo para negociar los despidos en el sector privado, afectado por el cierre de plantas.
 
Ante la desbandada de la inflación, la CGT puso especial énfasis en que el acuerdo fuera de carácter obligatorio para evitar el fracaso del 2016, cuando los empresarios se comprometieron a pagar un bono y suspender despidos por seis meses a través de un compromiso voluntario que nunca llegó a implementarse por carecer de fuerza legal.
 
Ayer, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, afirmó que "el pago del bono de fin de año, por 5 mil pesos, será obligatorio para el sector privado, pero no así para el público". El funcionario aseguró que "ayer tuvimos una muy buena reunión entre la CGT y los sectores empresariales. El bono sería compensatorio y no remunerativo en dos cuotas, en principio para el sector privado".
 
Luego puntualizó que "hasta que el sector público no cierre sus paritarias, solo compete al sector privado. Estamos terminando de redactar el texto". Es decir, el beneficio no corre para los trabajadores estatale y docentes ni para los jubilados.
 
En tanto, el mecanismo antidespidos no será acompañado de un decreto. En ese sentido, las autoridades se comprometieron a diseñar un dispositivo para preservar el empleo en los sectores más afectados, por el que las empresas deberían tramitar los despidos sin causa ante la secretaría de Trabajo de su jurisdicción con la participación del sindicato de la actividad.
 
Varias voces empresarias advirtieron que "un número significativo de empresas no podrán hacer frente al pago de un bono de fin de año", ya que a muchos les resulta "inviable" a raíz de la situación económica y financiera que atraviesan sus compañías.
 
Uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, aseguró que más del 60 por ciento de las empresas no podrán hacer frente al pago de un bono de fin de año, por lo cual estimó necesario buscar la manera de financiarlo.
 
Un día más tarde el acuerdo tambalea por engañoso y ficticio. Es que por pedido de la Unión Industrial Argentina (UIA) se habría incluido en la redacción del decreto un párrafo que habilitaría a las empresas a tomar el bono a cuenta de futuros aumentos. Es decir que dejaría de ser un bono para pasar a ser una suerte de adelanto de las futuras paritarias por única vez.
 
La Opinión Popular

 
Con un paro latente y una economía complicada, el Gobierno y empresarios ponen dudas sobre el pago del bono
 
La CGT advirtió que la cancelación de la medida de fuerza depende del blanqueo del pago mediante un decreto. mientras tanto, los pequeños y medianos comercios, la construcción y la industrial pasan por un mal momento.
 
Este martes la CGT, el Gobierno y representantes del sector empresario analizaron la aplicación de un bono de 5 mil pesos dividido entre noviembre y enero a fin de contener un paro a raíz de la pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, hay áreas de la producción que pasan por un momento muy complicado y el mismo Estado puso en duda que sus trabajadores lo vayan a percibir.
 
A pesar de que algunos grupos lo vean como complicado por su costo, el bono no llega a cubrir la devaluación del salario. Según informó este lunes CEPA (Centro de Economía Política Argentina), la pérdida del poder adquisitivo llegó a 11 por ciento si se compara el promedio de 2018 en relación con el promedio 2015.
 
De acuerdo con lo que informó ámbito.com, en Casa Rosada admiten que los estatales no lo cobrarían, mientras que la central obrera condicionó la suspensión de un eventual paro general a que el presidente Mauricio Macri instruya el bono vía decreto "con carácter imperativo".
 
La letra oficial habla de que "la aplicación del bono se definirá de acuerdo a la situación de cada sector", consignó el portal.
 
"Esperemos que mañana tengamos el decreto con la letra chica para analizarlo este jueves en la reunión del Consejo Directivo de la CGT", advirtieron porque sólo si el bono se determina por decreto y con "carácter imperativo y universal", la central podría "reconsiderar su postura" de convocar a un paro nacional.
 
Mientras tanto, la CAME advirtió en un comunicado que "no todos los sectores pueden afrontar un bono de 5 mil pesos. Para los pequeños comercios y medianos comercios es inalcanzable".
 
"Los primeros interesados en instrumentar herramientas que fomenten al consumo somos nosotros", aseguraron, pero plantearon "seguir dialogando con el gremio para analizar si se aumentan los planes de pago en más cuotas segmentando el tipo de empresa".
 
Pero los pequeños y medianos comercios no son los únicos complicados. El Estimador Mensual Industrial (EMI) se contrajo un 11,5% interanual en septiembre, según reveló este martes el INDEC. Es el peor dato registrado en los últimos 16 años.
 
En el mismo sentido, la actividad de la construcción (ISAC) registró una baja de 4,2% en septiembre respecto a igual mes del año anterior, la peor caída en más de un año y medio, informó este martes el INDEC.
 
Fuente: minutouno.com
 

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18-01-2019 / 08:01
Gracias a la política económica neoliberal del inepto gobierno de Mauricio Macri, la inflación mayorista fue de 73,5% en 2018, las más alta desde la crisis de 2002, explicadas ambas por el impacto directo e indirecto de la devaluación de la moneda en sus respectivos momentos.
 
Según informó ayer el Indec, el aumento interanual en el índice de precios mayoristas del año pasado fue consecuencia de la suba de 104,8% de los productos importados, una cifra casi calcada al alza del dólar en 2018, y del incremento de 71,2% en los precios de los bienes nacionales.
 
Así, alcanzó su nivel más alto desde 2002, cuando a la salida de la convertibilidad marcó 77,1%. Entre los rubros relevados que más subieron el año pasado se destaca el petróleo crudo y gas, con el 105,5 por ciento, empujados por el alza del dólar y la cotización internacional de esos commodities.
 
La dolarización de tarifas impactó en manufacturados y energía eléctrica, con un aumento de 67,6%, mientras que la industria automotriz dejó en evidencia la alta participación de componentes importados y unidades terminadas del exterior, dado que los precios de este segmento aumentaron 90,6% promedio.
 
El costo de la construcción, por su parte, fue de 44,8%, impulsado casi en su totalidad por la remarcación en materiales.
 
Esta semana se conoció la cifra oficial de inflación minorista del año pasado, la cual se ubicó en 47,6%, el mayor registro en 27 años, producto de la duplicación en el precio del dólar, los tarifazos y la desregulación de precios sensibles al bolsillo. Sin embargo, el aumento de la inflación mayorista fue 25,9 puntos porcentuales superior que la registrada al público.
 
Esta diferencia se explica por la decisión de absorber márgenes empresarios de algunos sectores, en los que aún había sido posible, para no trasladar todo el aumento ante el actual escenario de recesión económica.
 
No todos los precios fueron trasladados, primordialmente porque, por ejemplo al almacenero, se le cayó la demanda y hay menos poder adquisitivo. Si sube los precios, no vende.
 
Conclusión: en este 2019, existirá una fuerte inercia inflacionaria. La brecha entre inflación mayorista y minorista deja un arrastre de precios que se irá trasladando a los bolsillos de pueblo y que se sumará a los brutales tarifazos anunciados por el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

17-01-2019 / 08:01
En los mentideros cuyanos aún es motivo de comentarios el estupor que le causaron al presidente Mauricio Macri las encuestas que la semana anterior le alcanzó el gobernador Alfredo Cornejo al encuentro en el country Cumellén de Villa La Angostura.
 
Ahí se mostraba que los 13 intendentes mendocinos radicales llevan la delantera con holgura en la intención de voto dentro de cada uno de sus distritos, pero en cuanto nacionalizan la boleta, vaya quien vaya a la provincial, la mayoría pierde no menos de 20 puntos.
 
El caso más llamativo resultó ser el de Godoy Cruz, de donde es oriundo el titular de la Convención Nacional de la UCR: el alcalde correligionario, Tadeo García Zalazar, midió 72%, pero en sábana con el Presidente de la Nación bajaba a 40 puntos.
 
Ese tal vez fue el motivo que llevó a la Casa Rosada a replantear su estrategia y, en lugar de negociar elección unificada para apalancarle votos a Macri en primera vuelta, optar por desactivar la candidatura del intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi, para suceder a Cornejo, que propiciaba Marcos Peña, y dejarlo librado a la interna local.
 
La advertencia había sido: "Ojo que el titular del día siguiente podría enfocarse por el lado de que perdió el candidato de Macri", como sugiere una nota aparecida en el medio local Mendozapost.
 
En Buenos Aires ahora se conforman con que Cornejo se las arregle con su gente, pero que dé la cara como socio de Cambiemos encabezando la lista de diputados nacionales de la provincia.
 
Lo está pensando, pero igual en febrero seguramente lo tratará la convención nacional que preside, en la cual el partido de Alem tendrá que decidir hasta dónde acompañar la reelección de Macri y bajo qué condiciones, o si irá por afuera en las PASO.
 
Estarán expectantes de si el Pro mantiene a Daniel Salvador como vice en la provincia de Buenos Aires y si hay espacio para apoyar una tercera vía alternativa a la polarización con Cristina.
 
Hasta ahora, los nombres que se tiraron han sido Martín Lousteau, apadrinado por Ricardo Alfonsín, y Roberto Lavagna, como prenda de unidad, que le instalaron al círculo rojo.
 
Si bien se atribuye al ADN de la lealtad peronista el dicho de que "te acompañan hasta la puerta del cementerio pero no entran", por los últimos movimientos que se vieron en la coalición gobernante Cambiemos se nota que los radicales también lo incorporaron a su acervo en la relación con Mauricio Macri.

17-01-2019 / 08:01
Como dos viejos amigos (que no son), el derechista Mauricio Macri y el ultraderechista Jair Bolsonaro se mostraron sonrientes en su primer encuentro. La relación entre ellos comenzó con una fuerte desconfianza, entre otras cosas, porque los ministros brasileños aseguraron que ni la Argentina ni el Mercosur serían prioridad para el nuevo gobierno.
 
Con la asunción de Bolsonaro se confirma un nuevo eje de la derecha sudamericana. "Tenemos muchas coincidencias con Bolsonaro", dijo Macri al término de la reunión. Ambos presidentes buscarán redoblar sus ataques sobre el pueblo trabajador de la región. Reformas previsionales, entrega al capital financiero, ajustes fiscales, discriminación, privatizaciones en el caso de Brasil, y represión al pueblo, entre los principales lineamientos de ambos gobiernos.
 
A pedido del imperialismo yanqui, uno de los primeros focos de ataque del eje neoliberal conservador Bolsonaro-Macri es Venezuela. Al finalizar la reunión entre los dos presidentes, Macri afirmó que "estamos de acuerdo respecto a la crisis de Venezuela. No hay dudas respecto a que Maduro es un dictador".

De este modo, el golpista Bolsonaro, que reivindica la dictadura militar brasileña, y el presidente Macri, cuya familia hizo fortunas de la mano del genocidio dictatorial argentino, se arrogaron la potestad de dar clase de democracia y cuestionar el régimen político venezolano.
 
También coincidieron en mayores planes de entrega al capital financiero. A pesar de que la economía argentina está sumida en una profunda crisis, con recesión, récords de inflación, aumento de la pobreza y un default de deuda en el horizonte, Bolsonaro aseguró que Brasil ve "con interés y admiración los esfuerzos de Macri por levantar la economía argentina e integrarla al mundo".
 
También derrocharon demagogia en sus "luchas" contra la corrupción y la "inseguridad". "Combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos", fue uno de los acuerdos de la reunión. De las delegaciones de ambos países participaron los polémicos Patricia Bullrich y Sergio Moro. A su vez, Bolsonaro viene hablando de la posibilidad de instalar una base militar yanqui en Brasil y la habilitación de portar armas como parte de su política de mano dura.
 
Por último, hay que señalar que Brasil es el principal socio de la economía argentina. Un 20% de los productos que exporta tienen ese destino. Sin embargo, lo que se habló de economía fue pura sanata. La balanza comercial entre los dos países tuvo un rojo de 4.648 millones de dólares en el 2018 en contra de Argentina.
 
Al parecer, de eso no se habló. Y si Macri hizo algún intento, fue rápidamente abortado por el brasileño que no está dispuesto a mantener el mismo trato de negociación y diálogo permanente que establecían los gobiernos anteriores para limar los problemas de asimetrías económicas.
 
La Opinión Popular

16-01-2019 / 09:01
16-01-2019 / 08:01
Primero, Mauricio Macri la canchereó, después la subestimó y luego se les fue de las manos. Y así la alianza Cambiemos se enfrenta ahora a cerrar el último año del mandato incumpliendo la promesa central de su discurso económico: no habrán podido tener ningún año de inflación bien por debajo de la que promedió Cristina Fernández.
 
"Que era lo más fácil de hacer porque dependía del gobierno", decía el presidente Macri o que abrir el cepo era gratis porque "los precios ya estaban a 15" como decía el primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quedaron como ejemplos históricos del que sobra un problema nada menos que el costo de vida en Argentina.
 
Que "hay que mirar la inflación núcleo" porque ahí no hay impacto de tarifas, que "las metas no se cambian porque están para cumplirlas" y que "todos los países del mundo controlan la inflación con tasa de interés" son los regalos para los libros de la ilusión y el desencanto que dejaron los días de Federico Sturzenegger en el Banco Central.
 
Que "recalibramos las metas" del 12 al 15% para 2018 y "atrasamos un año" llegar al objetivo del 5% son los epígrafes que acompañarán por siempre la conferencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, del 28 de diciembre de 2017 que fue el punto de partida de la peor crisis desde 2002.
 
La inflación de 2018 fue la más alta en 27 años. Este martes el Indec dio a conocer la inflación del año pasado que llegó al 47,6%, y fue el nivel más elevado desde 1991 cuando la variación de precios fue del 84%. En diciembre la variación del índice de precios (IPC) fue del 2,6%.
 
Este "logro" del gobierno de Cambiemos no fue un acto de magia, sino que fue tejido en años previos en base a un deterioro cada vez más marcado de la situación externa que estalló en abril pasado, fue acompañado por tarifazos y falta de control de parte del Estado de precios sensibles para el bolsillo popular.
 
El estudio Eco Go calcula que si la luz, el gas y el transporte sólo se hubieran movido igual que la inflación (y no con subas del 1000% como tuvieron) el costo de vida acumulado de los tres años igual llega al 131,2%. Con los aumentos en pleno, da 158% hasta ahora. ¿Puede haber un número que resuma más el fracaso económico de Macri?
 
La contracara de la inflación es el brutal deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Los trabajadores registrados del sector privado perdieron en noviembre de 2018 un 16 % de su poder de compra con respecto a noviembre de 2015. Los empleados públicos tuvieron una perdida mayor en los últimos tres años que alcanzó al 20 % en el mismo período. Mientras que los jubilados y todos los beneficiarios de asignaciones familiares, AUH, pensiones y otras prestaciones atadas a la movilidad, perdieron 23,7 % entre noviembre de 2015 y mismo mes de 2018.
 
La inflación produjo el hundimiento de la economía nacional, un deterioro generalizado de las condiciones de vida y es determinante en el giro del clima político en contra del incapaz Gobierno de los Ricos.
 
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