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Nacionales - 07-11-2018 / 09:11
CAYÓ 11,5% EN SEPTIEMBRE: LO PEOR DE LOS ÚLTIMOS 16 AÑOS

La recesión macrista derrumbó la actividad industrial

La recesión macrista derrumbó la actividad industrial
La nefasta política económica neoliberal de Mauricio Macri impactó negativamente en la actividad industrial. El ajuste oficial, impuesto por el FMI, arrasa con la producción y el empleo, que se derrumbó en septiembre un 11,5 por ciento, la peor caída en los últimos 16 años. Los textiles, ligados al mercado interno, encabezan la debacle con una baja del 24,6 por ciento.
La desastrosa política económica neoliberal de Mauricio Macri impactó en la actividad industrial, que anotó un derrumbe histórico del 11,5% en septiembre respecto de igual mes del año pasado. Se trata de la mayor caída interanual desde julio de 2002, cuando hubo un retroceso del 12,2%. En lo que va del año, la industria acumula una baja de 2,1% respecto de igual período de 2017.
 
Los datos fueron informados ayer por el Indec y entregan un panorama más negativo de lo que había estimado el equipo económico. El FMI proyecta que este año la economía caerá 2,8%, en tanto que en 2019 la contracción será del 1,7%.
 
En el documento oficial se precisó que los sectores fabriles más afectados por la crisis económica fueron el textil, caucho y plástico, sustancias y productos químicos y refinación de petróleo, entre otros. Las perspectivas de las empresas no son optimistas. Una cada tres espera reducir personal antes de diciembre.
 
El desequilibrio de la economía afecta fuertemente a todos los sectores de la actividad. La rama manufacturera es una de las más comprometidas. La pérdida de producción de los distintos rubros fue notable.
 
El sector textil que produce esencialmente para la demanda interna computó en septiembre una pérdida inédita del 24,6 por ciento interanual, con una baja de 10,5% en nueve meses contra igual lapso de 2017. Otro sector mercado internista como edición e impresión bajó un 21,6%, al tiempo que la industria del tabaco cayó un 15,8, papel y cartón bajó 8%, y refinación del petróleo, el 11. 
 
En el sector automotor se registran pérdidas por las menores ventas en el mercado local, en tanto que la leve mejora en las exportaciones a Brasil no alcanza a compensar la evolución de la demanda interna. La devaluación y las elevadas tasas de interés en pesos son elementos claves para explicar el deterioro del sector.
 
Las caídas de la industria arrancaron a partir de mayo. Ese mes el retroceso había sido de 1,2% interanual, mientras que en junio fue de 8,1%, en julio de 5,7%, en agosto de 5,6 y en septiembre se alcanzó el pico de caída con 11,5. Para los referentes de la actividad la situación es crítica.
 
El 60,7% de las empresas espera una baja de la demanda en el último trimestre de 2018, mientras que 54,7% de las firmas no cree que aumente el ritmo de sus ventas de exportación. Esto lleva a las empresas a limitar sus planes de inversión porque no esperan consumo que les justifique ampliar la producción.
 
La encuesta de perspectivas del Indec deja en claros otros problemas estructurales. El principal está puesto en el mercado de trabajo. Una de cada tres firmas espera reducir su dotación de personal en el último trimestre de 2018. Los despidos y cierres de establecimientos productivos son una noticia corriente semana a semana.
 
La Opinión Popular

 
La industria se derrumbó casi 12% en septiembre, su peor caída en 16 años
 
La construcción, en tanto, mostró los peores resultados del año, con una fuerte caída del 4,2%., luego de haber estado estado amesetada durante tres meses
 
El derrumbe de la industria ya supera los peores pronósticos, mientras que la construcción, que durante los meses iniciales de 2018 había mostrado impetuosos "brotes verdes", hoy acusa también una grave caída.
 
Según información oficial del INDEC, la actividad del sector industrial tuvo una caída interanual de 11,5% en septiembre. Para llegar a una contracción tan fuerte de la producción manufacturera hay que retroceder a julio de 2002, cuando la medición interanual arrojó una baja del 12,2%.
 
En tanto, la construcción mostró un descenso del 4,2%, también en la comparación con el mismo mes del año pasado. Ambos índices son los peores del año para sendos rubros.
 
El Estimador Mensual Industrial (EMI) mostró una contracción interanual mayor al dato esperado por los analistas. Por ejemplo, un informe de FIEL había anticipado una caída de 8,7% para el período.
 
De esta manera, el acumulado del EMI en los primeros nueve meses, respecto de igual período del año previo, arroja una baja del 2,1%.
 
En la comparación de septiembre de 2018 con respecto al mismo mes de 2017, disminuyen la industria textil (-24,6%), la edición e impresión (-21,6%), la metalmecánica excluida la industria automotriz (-20,5%), los productos de caucho y plástico (-20,4%), la industria del tabaco (-15,8%), la industria automotriz (-15,7%), la refinación del petróleo (-11,0%), el bloque de papel y cartón (-8,0%), la elaboración de sustancias y productos químicos (-4,7%), la industria alimenticia (-3,2%) y los productos minerales no metálicos (-3,0%).
 
Por otra parte, se registra una suba en las industrias metálicas básicas (2,7%).
 
En este marco, el INDEC consultó a las empresas industriales sobre las perspectivas para el último trimestre de la demanda interna y reportó que el 60,7% de las compañías anticipó que habrá una baja; el 30,5% prevé un ritmo estable; y 8,8% espera un aumento.
 
En tanto, entre las firmas exportadoras, el 54,7% de los consultados no anticipa mayores cambios hasta diciembre inclusive; 28,6% espera una suba; 16,7% vislumbra una disminución.
 
Con todo esto, el 64,3% de las empresas industriales no espera cambios en la dotación de personal durante el cuarto trimestre; 29,8% anticipa una disminución; y 5,9% prevé un aumento.
 
 
Declive de la construcción
 
En cuanto a la actividad de la construcción, el 4,2% negativo de septiembre marca un quiebre importante con respecto al desempeño de meses anteriores. Desde enero a mayo este sector había crecido fuertemente. Luego, en entre junio y agosto mostró un amesetamiento, con 0% de variación en este último mes.
 
Debido al crecimiento de los meses iniciales del año, la construcción todavía lleva una suba de 6,4% en comparación a los primeros 9 meses del año pasado.
 
El INDEC consultó a empresas que se dedican mayormente a realizar obra pública y el 69,1% de los encuestados aseguraron que la actividad descenderá en el último trimestre del año, contra solo un 1,5% que anticipa un crecimiento, mientras que el 29,4% restante no prevé mayores cambios.
 
En tanto, entre los que mayormente realizan obra privado, el 48,8% de los consultados consideraron que la actividad estará en baja hasta diciembre, contra un 7,3% que prevé una suba y un 43,9% que no avizora mayores cambios.
 
La superficie a construir, autorizada por los permisos de edificación otorgados para la ejecución de obras privadas en una nómina representativa de 60 municipios, registró en septiembre una suba de 1,3% con relación a agosto, y del 6,1% en comparación a igual mes del año pasado.
 
Fuente: iProfesional
 

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22-09-2019 / 10:09
El resultado de las primarias PASO del 11 de agosto fue un shock para el presidente Mauricio Macri. Pero no fue solo desde lo político y económico sino también desde lo judicial, ya que el mandatario tiene muchas denuncias en su contra en los tribunales federales Comodoro Py que estaban "freezadas", pero que ahora comenzaron a avanzar.
 
En otras palabras, el cambio de contexto político tuvo su correlato entre los jueces y fiscales, que rápidamente están adaptándose a la nueva situación. Con la casi segura derrota en las generales de octubre, su círculo íntimo teme que las investigaciones judiciales tomen velocidad luego de que deje el poder, lo que eventualmente ocurriría el próximo 10 de diciembre.
 
En los últimos días, las medidas económicas tomadas para contener el precio del dólar se transformaron en un foco de problemas para el oficialismo también en la Justicia. Los fueros Contencioso Administrativo y Federal analizan denuncias por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la suba del dólar, provocada por Macri, que ocurrió tras las PASO.
 
Pero las denuncias no abarcan solo al Presidente sino también a muchos de sus actuales y ex funcionarios. Por caso, al ex ministro Nicolás Dujovne, que ahora es investigado por una eventual responsabilidad penal durante las recientes devaluaciones.
 
Lo cierto es que, casi como en una situación paralela a la que se vivió con la causa "dólar futuro" -en la que se investigó la responsabilidad de funcionarios K por medidas de política económica- ahora aparece también la pretensión de judicializar actos de Gobierno.
 
Con respecto a Macri, las causas judiciales más relevantes, aunque no las únicas son: Correo Argentino, Blanqueo de familiares de funcionarios, Venta de la empresa Ausol (peajes), Parques eólicos, Avianca, Panamá Papers...
 
Las denuncias por la obra pública no alcanzan solo al Presidente sino también a parte de su círculo cercano (familiar y político). Por ejemplo, en la causa por el presunto pago de coimas por el soterramiento del tren Sarmiento, está involucrado el empresario Ángelo Calcaterra, primo del jefe de Estado.

21-09-2019 / 09:09
El profesor Joseph Stiglitz es una excepción lúcida en el castillo calculador del imperio liberal. Consiente, según escribe, de que "el experimento neoliberal ha sido un fracaso espectacular", Stiglitz promueve hoy lo que él denomina "un capitalismo progresista" como reemplazo al fracasado ultra liberalismo.
 
No es un antiliberal pero si un reformista y, sobre todo, un acérrimo adversario de las políticas del FMI. Precisamente, cuando ocupaba el puesto de economista jefe del Banco Mundial, sus posturas adversaras el FMI le valieron el Premio Nobel de Economía en 2001.
 
A sus casi 77 años Stiglitz perdura con toda la legitimidad de su voz alternativa. Tanto más legítima cuando que, en lo que toca a la Argentina, sus premisas se hicieron una realidad fatal. En sus planteos contra el esquema actual, las experiencias argentinas de los últimos años ocupan un lugar especial.
 
Entre las políticas económicas nacionales erradas y los organismos multilaterales de crédito que las alentaron y las financiaron con un endeudamiento suicida, Stiglitz ve todo el abanico negativo que va desde la desregulación de los mercados, el corte de los impuestos para los más pudientes, la financiarizacion de la economía, la austeridad, el ahogo del crecimiento, tasas de interés descabelladas, la inflación, la devaluación y la deuda.
 
Stiglitz ha sido un crítico del modelo macrista y en más de una ocasión predijo que la Argentina podría terminar como Grecia y el dólar en la estratosfera. También se ha mostrado muy mordaz con el Fondo Monetario Internacional y sus "modelos impregnados de ideología". Ambas líneas, la política del presidente Macri y la intervención de los organismos multilaterales de crédito, han sido, asegura Stiglitz, el desencadenante del desastre argentino. 

21-09-2019 / 08:09
El 35 por ciento de los niños argentinos asiste a comedores populares y más de la mitad está bajo la línea de pobreza, más del 10 por ciento de los trabajadores sin trabajo, el 40 por ciento del pueblo pobre y casi el diez por ciento indigente, más 50 pequeñas y medianas empresas que cierran por día, más hambre, hiperinflación, derrumbe del PBI, y salarios que perdieron el 30 por ciento, son datos de la crisis.
 
Mauricio Macri se ha convertido en el blanco de todas las críticas, el que tiene la culpa. El supervillano que mintió, manipuló a la justicia y persiguió a sus opositores para hacer negocios con sus empresas y fundir al país. Es cierto hasta un punto. Porque Macri no es el único responsable de la catástrofe. Aunque es el exponente más crudo de un sistema que fracasó como comunidad, como país o Nación, pero no como negocio particular.
 
Los factores de poder económico están interesados en personificar en Macri la culpa de la tragedia. Pero no es el fracaso de una persona, sino del modelo de país que propuso la alianza de conservadores radicales, del PRO y de la Coalición Cívica. Ellos propusieron un modelo neoliberal gestionado por empresarios.
 
El primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay representó al JP Morgan, igual que Vladimir Werning, secretario de Política Económica; Marcos Ayerra, presidente de la CNV; Santiago Bausili, secretario de Finanzas, más el ex presidente del Banco Central y ex ministro de Finanzas, Luis Caputo, uno de los grandes responsables del endeudamiento actual, revistaron en el Deutsche Bank, otro de los colocadores de deuda.
 
El ex ministro de Producción, Francisco Cabrera, además de haber trabajado para los grupos Clarín y La Nación, también viene del HSBC. El ex secretario de Energía, Juan José Aranguren, era gerente y fue inversionista de la Shell, el sector aeronáutico privado fue representado por Gustavo Lopetegui, y los fondos de inversión por Mario Quintana o el mismo Caputo.
 
Hubo representantes de las viejas AFJP como Francisco Cabrera, de cámaras patronales del campo como Ricardo Buryaile y Luis Etchevehere y abogados de estudios jurídicos contratados por grandes empresas como Celeste Plee, María Eugenia Talerico. Son solamente algunos de los Ceos que formaron parte de este gobierno, quizás el peor de todos, después de la dictadura.
 
Macri no es el gran estúpido, el único burro que produjo este desastre. Hubo muchos alrededor suyo que fueron presentados como "el mejor equipo de los últimos 50 años". Además de los grandes empresarios estaba la presencia de viejas familias oligárquicas, como los Braun Menéndez, (Marcos Peña Braun), los Bullrich, con la ministra de Seguridad o los Blaquier, dignamente representados por el ex director del Fondo de Garantía de Sustentibilidad de la ANSES.
 
El mismo Federico Sturzenegger con chapa académica del M.I.T., gran teórico del libre mercado que ya había participado en la tragedia previa con Fernando de la Rúa, al igual que el secretario de Medios Hernán Lombardi y Patricia Bullrich. El modelo que fracasó en forma tan costosa para los argentinos, es el neoliberal de libre mercado, así como el modelo de gestión pública por empresarios y oligarcas.

20-09-2019 / 10:09
El martes, un pequeño grupo de directivos de JP Morgan fue recibido con máxima discreción en las oficinas de Alberto Fernández, en la calle México. Los financistas llegaron directamente desde Nueva York y pidieron ver al candidato del Frente de Todos, quien apareció al final de un largo encuentro que capitaneó Guillermo Nielsen.
 
La expresión que más se utilizó no fue reperfilamiento, reestructuración ni haircut (quita). Se habló de un "step up". Lo mismo que varios le mencionaron al ex viceministro Emmanuel Agis en la Gran Manzana, donde se instaló durante toda esta semana para atender nuevos clientes de su consultora PxQ.
 
¿Qué sería un "step up"? Un pacto con los acreedores para estirar los vencimientos de capital (de 2020 a 2025, por ejemplo) y reducir a la vez la carga de intereses durante los primeros años a cambio de aumentarlos en los siguientes. Un "patear para adelante".
 
Es el modelo que se aplicó en casi toda Latinoamérica a inicios de los 90, con el impulso del entonces secretario del Tesoro, Nicholas Brady. En Argentina no terminó bien, pero su fracaso no puede aislarse del colapso de la convertibilidad en 2001/2002.
 
La estrategia del "step up" podría aplicarse incluso sin canjear los actuales bonos de deuda por otros nuevos. En las charlas informales con el equipo de Fernández, según revelaron fuentes que participan en ellas, lo mencionan los propios enviados de los bancos.
 
Intuyen que, de concretarse un arreglo de ese tipo, los bonos subirían de precio en vez de bajar. Es porque sus cotizaciones actuales reflejan la expectativa de un default inminente.
 
En todos los modelos macroeconómicos que bosquejan para el próximo mandato dan por hecho que el control de cambios que terminó por imponer Macri se mantendrá por varios años.
 
Es una pista que podría resultarles útil a los traders que empiezan a ilusionarse con un Alberto más macrista que Macri, otra vez engañados por las trampas del wishful thinking y por consultores que llegan a cobrarles 3 mil dólares por una conferencia de una hora.

20-09-2019 / 09:09
Gracias al ajuste de Mauricio Macri y el FMI, uno de cada diez argentinos está desocupado. Son más de dos millones de personas que no tienen empleo. Como consecuencia de la aplicación de un brutal plan que llevó a un sostenido proceso de destrucción de puestos de trabajo y la profunda retracción en la capacidad de compra de los salarios, la tasa de desempleo subió al 10,6% en el segundo trimestre de 2019. Es el nivel más elevado en catorce años. Hay que remontarse a 2005 para encontrar un nivel más elevado, aunque en aquel momento la tendencia era de recuperación tras el estallido de 2001.
 
La crisis cambiaria, productiva y social que profundiza el programa neoliberal de austeridad, desocupación y pobreza, se traduce en un incremento de 1 punto porcentual frente a los registros del mismo período del año pasado (9,6). El aumento en la desocupación está acompañado por un proceso de precarización laboral y la extensión de los plazos que las personas buscan empleo sin éxito.
 
Las cifras publicadas por el Indec evidencian el marcado deterioro laboral acumulado durante la gestión de Macri, que heredó un nivel de desocupación del 5,9%. El segmento más afectado por el incremento en el desempleo son las mujeres de 14 a 29 años, entre las que el nivel de desocupación escaló de 21,5 a 23,4% en doce meses.
 
¿Cómo se explica el aumento en el desempleo? Con el poder de compra en caída libre y la sostenida destrucción de empleo registrado, miles de personas que doce meses atrás no buscaban trabajo se vieron forzadas a hacerlo para intentar amortiguar el impacto de la crisis en su economía familiar.
 
Esa dinámica se observa en el aumento en la tasa de actividad, que escaló de 46,4 a 47,7% en el segundo trimestre del año. Una limitada porción de quienes salieron a buscar trabajo y aquellos que perdieron sus puestos anteriores consiguieron acceder a otros trabajos, como muestra el aumento en la tasa de empleo, de 41,9 a 42,6. La mayoría de esas inserciones laborales fueron en empleos precarizados.
 
Pero, la capacidad que tiene una economía en caída libre para absorber puestos de trabajo informales y de baja productividad también es limitada. Y, por lo tanto, no todos los trabajadores que ingresaron al mundo laboral para intentar amortiguar la pérdida de ingresos en sus hogares tienen la posibilidad de conseguir un empleo.
 
El nivel de empleo registrado acumula diez meses consecutivos en caída. El sector fabril lidera las pérdidas. Con caídas en 42 de los 43 meses de la gestión macrista cubiertos por las estadísticas, suman 151.304 los puestos de trabajo manufactureros destruidos desde que comenzó el gobierno de Cambiemos.
 
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