La Opinión Popular
                  03:03  |  Lunes 25 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Los pobres que votan por la derecha, son como los perros que cuidan la mansión, pero duermen afuera." John William Cooke
Recomendar Imprimir
Internacionales - 06-11-2018 / 20:11
EFEMÉRIDES POPULARES

Los bolcheviques comienzan en Rusia la Revolución de Octubre de 1917

Los bolcheviques comienzan en Rusia la Revolución de Octubre de 1917
En la noche del 06 al 07 de noviembre de 1917 (24 y 25 de octubre según el calendario juliano) comienza la Revolución rusa. Los líderes bolcheviques Vladimir Lenin y León Trotsky ocupan puestos estratégicos en Petrogrado, dando así comienzo efectivo a la revolución.
En la noche del 06 al 07 de noviembre de 1917 (24 y 25 de octubre según el calendario juliano) comienza la Revolución rusa. Los líderes bolcheviques Vladimir Lenin León Trotsky ocupan puestos estratégicos en Petrogrado, dando así comienzo efectivo a la revolución.
 
Se la llama Revolución de Octubre de 1917 porque -de acuerdo con el calendario juliano que se utilizaba todavía en Rusia- sucedió el 25 de octubre. La Revolución rusa agrupa a todos los sucesos que condujeron al derrocamiento del régimen zarista y a la instauración preparada de otro, leninista, a continuación, entre febrero y octubre de 1917.
 
En gran medida inducida por la Primera Guerra Mundial, la Revolución rusa fue un acontecimiento decisivo y fundador del "corto siglo XX" abierto por el estallido del macroconflicto europeo en 1914 y cerrado en 1991 con la disolución de la Unión Soviética.
 
La revolución de los obreros y campesinos, que derrocó al imperio zarista de Rusia e implantó, en dificilísimas condiciones de cerco y agresión capitalista, el primer Estado socialista del mundo, inició una nueva era en la historia de la humanidad.
 
La Opinión Popular

Los bolcheviques comienzan en Rusia la Revolución de Octubre de 1917
Líderes bolcheviques Lenin y Trotsky.
 
Revolución de Octubre
 
En octubre de 1917, Lenin y Trotski consideraron que había llegado el momento de terminar con la situación de doble poder. La coyuntura les era oportuna por el gran descrédito y el aislamiento del Gobierno provisional, ya reducido a la impotencia, así como por la impaciencia de los propios bolcheviques.
 
 
La insurrección
 
Los debates en el seno del Comité central del Partido bolchevique con el objetivo de que este organizara una insurrección armada y tomara el poder eran cada vez más intensos. Algunos en torno a Kámenev y Zinóviev consideraban que todavía había que esperar, porque el partido ya estaba asentado en la mayoría de los sóviets, y se encontraría, según su opinión, aislado en Rusia y en Europa si tomaba el poder de manera individual y no dentro de una coalición de partidos revolucionarios.
 
Lenin y Trotski consiguieron superar estas reticencias internas y el Comité aprobó y pasó a organizar la insurrección que Lenin fijó para la víspera del 2º Congreso de los Sóviets, que debía reunirse el 25 de octubre.
 
Se creó un Comité Militar Revolucionario en el seno del Sóviet de Petrogrado, siendo dirigido por Trotski, presidente del mismo. Se componía de obreros armados, soldados y marineros. Aseguraba el apoyo o neutralidad de la guarnición militar de la ciudad y la preparación metódica de la toma de los puntos estratégicos de la ciudad.
 
La preparación del golpe se hizo prácticamente a la vista de todo el mundo, ya que todos los planes que se ofrecieron a Kámenev y Zinóviev se podían encontrar disponibles en los periódicos, y el propio Kérenski solamente esperaba que el enfrentamiento final que terminara con la situación.
 
La insurrección se puso en marcha en la noche del 6 al 7 de noviembre (24 y 25 de octubre según el calendario juliano). Los sucesos se desarrollaron sin apenas derramamientos de sangre.
 
La Guardia Roja bolchevique tomó, sin resistencia, el control de los puentes, de las estaciones, del banco central y de la central postal y telefónica justo antes de lanzar un asalto final al Palacio de Invierno.
 
Las películas oficiales posteriores elevaron estos sucesos al rango de heroicos, pero en realidad los insurgentes solo tuvieron que hacer frente a una resistencia débil. De hecho, entre las tropas acuarteladas en la ciudad, solamente algunos batallones de cadetes (junkers) apoyaron al Gobierno Provisional, mientras que la inmensa mayoría de los regimientos se pronunciaron a favor del levantamiento o se declararon neutrales.
 
En total, hubo cinco muertos y varios heridos. Durante el levantamiento, los tranvías continuaron circulando, los teatros con sus representaciones y las tiendas abrieron con normalidad. Uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX había tenido lugar sin que prácticamente nadie lo tuviera en cuenta.
 
Si un puñado de partisanos había podido tomar el control de la capital ante un Gobierno Provisional que ya nadie apoyaba, el levantamiento debía en ese momento ser ratificado por las masas.
 
Al día siguiente, el 25 de octubre, Trotski anunció oficialmente la disolución del Gobierno Provisional en la apertura del 2º Congreso Panruso de los Sóviets de Diputados de Obreros y Campesinos, con 562 delegados presentes, de los cuales, 382 eran bolcheviques y 70 del Partido Social-Revolucionario de Izquierda).
 
Sin embargo, algunos delegados creían que Lenin y los bolcheviques habían tomado el poder ilegalmente, y alrededor de cincuenta abandonaron el congreso. Estos, socialistas revolucionarios de derechas y mencheviques, crearon al día siguiente un "Comité de Salvación de la Patria y de la Revolución".
 
Este abandono del congreso se vio acompañado por una resolución improvisada por parte de León Trotski: "El 2º Congreso debe ver que la salida de los mencheviques y de los socialrevolucionarios es un intento criminal y sin esperanza de romper la representatividad de la asamblea cuando las masas intentan defender la revolución de los ataques de la contrarrevolución.
 
Al día siguiente, los sóviets ratificaron la creación de un Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom), constituido en su totalidad por bolcheviques, como base del nuevo gobierno, a la espera de la celebración de una asamblea constituyente. Lenin se justificó al día siguiente ante el representante de la guarnición de Petrogrado de la siguiente manera: "No es nuestra responsabilidad si los socialrevolucionarios y los mencheviques han abandonado el congreso. Nosotros les habíamos propuesto compartir el poder [...] Hemos invitado a todo el mundo a participar en el gobierno".
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2019 / 21:03
23-03-2019 / 19:03
El 24 de marzo de 1980, en San Salvador, es asesinado Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, conocido como monseñor Romero. Fue un sacerdote católico salvadoreño y el cuarto arzobispo metropolitano de San Salvador, célebre por su prédica en defensa de los derechos humanos y por haber sido asesinado durante la celebración de la misa en la capilla del hospital Divina Providencia.
 
La orden de su asesinato la dictó Roberto D'Aubuisson con el fin de callar su ministerio. La Iglesia católica lo venera como santo y algunos de sus fieles se refieren a él como san Romero de América.
 
Como arzobispo, denunció en sus homilías dominicales numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó en público su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país.​ Su asesinato provocó la protesta internacional en demanda del respeto a los derechos humanos en El Salvador.
 
Dentro de la Iglesia católica se consideró un obispo que defendía la «opción preferencial por los pobres». En una de sus homilías, afirmó: «La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación» (11 de noviembre de 1977). Sus acciones son admiradas por los seguidores de la teología de la liberación.
 
Fue asesinado mientras celebraba una misa en la capilla del hospital Divina Providencia en la colonia Miramonte de San Salvador. Un disparo hecho por un francotirador desde un auto con capota de color rojo impactó en su corazón momentos antes de la consagración. Tenía 62 años.
 
La Opinión Popular

22-03-2019 / 19:03
Los Fasci italiani di combattimento (literalmente, 'fascistas italianos de combate') fueron un movimiento político creado por Benito Mussolini en Milán el 23 de marzo de 1919. Esta organización forma el núcleo del que sería el Partido Nacional Fascista de Mussolini.

Miembro del Partido Socialista Italiano (PSI), Mussolini formo parte en un inicio de la postura anti-intervencionista, opuesta a la participación en la Primera Guerra Mundial y ampliamente mayoritaria en la opinión publica; sin embargo, se unió rápidamente a la minoría intervencionista, lo que le valió su exclusión del PSI.

Mussolini pasó así de ser el número 3 en el escalafón del Partido Socialista Italiano y dirigir su rotativo Avanti!, a promover el fascismo dentro de Italia. Con la ayuda de la cachiporra y la pistola, el gran capital lanza a la clase media en putrefacción al asalto de los sindicatos obreros.
 
Durante su mandato dictatorial estableció un régimen cuyas características fueron el nacionalismo, el militarismo y la lucha contra el liberalismo y el comunismo, combinada con la estricta censura y el manejo totalitario de la propaganda estatal.

Mussolini se convirtió en un estrecho aliado de Adolf Hitler, líder del Nazismo, sobre quien había influido. Bajo su gobierno, Italia entró en la Segunda Guerra Mundial en junio de 1940, como aliado de Alemania Nazi. Tres años después, los aliados invadieron el Reino de Italia y ocuparon la mayor parte del sur del país. En abril de 1945, trató de escapar a Suiza, pero fue capturado y fusilado por partisanos comunistas italianos.

La Opinión Popular

21-03-2019 / 18:03
21-03-2019 / 18:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar