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El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 04-11-2018 / 10:11
EL ESCENARIO PREVISTO ES DE FUERTES MANIFESTACIONES EN CONTRA

Preparativos para el G20: Macri destinó $1.500 millones para el plan anti globalifóbicos de Bullrich

Preparativos para el G20: Macri destinó $1.500 millones para el plan anti globalifóbicos de Bullrich
La ministra Patricia Bullrich cree que los recientes incidentes en Congreso -donde aparecieron sospechosos volquetes repletos de piedras el día previo a la sesión- fueron parte de una gimnasia preparatoria protagonizada por un supuesto complot turco-madurista-anarco-trosko-cristinista-villero, que hasta ahora no pudo ser probado.
Agentes de inteligencia, policías, autos blindados, cámaras de seguridad, aeropuertos cerrados, radares, lanchas rápidas surcando el río, helicópteros sobrevolando la Ciudad y jueces con el teléfono abierto las 24 horas.
 
Esos serán algunos de los recursos de los que dispondrá el gobierno de Mauricio Macri para la cumbre del G20, que entre el próximo 30 de noviembre al 1° de diciembre convertirá el paisaje urbano en una fortaleza sitiada por 20.000 efectivos por aire, mar y tierra.
 
Para Macri, el evento será una situación excepcional: le servirá para pelear el título de líder regional y revalidar el compromiso de encarar su demorada agenda de reformas económicas neoliberales.
 
Hacia adentro, apuntará a disuadir las protestas que amenazan con calentar el clima previo a diciembre, mediante un operativo de seguridad inédito con más de 20.000 efectivos y las fuerzas armadas vigilando el espacio aéreo sin participar de la seguridad interior, según aseguraron fuentes militares.
 
Del mismo participarán las cuatro fuerzas federales (Gendarmería, Policía de Seguridad Aeronáutica, Prefectura y Policía Federal) junto con policía de la provincia de Buenos Aires y la de la Ciudad, con una brigada de respuesta rápida.
 
La ministra Patricia Bullrich cree que los recientes incidentes en Congreso -donde aparecieron sospechosos volquetes repletos de piedras el día previo a la sesión- fueron parte de una gimnasia preparatoria protagonizada por un supuesto complot turco-madurista-anarco-trosko-cristinista-villero, que hasta ahora no pudo ser probado.
 
En el predio de Costa Salguero, que será sede del evento, Macri recibirá a los mandatarios más poderosos del planeta, como Donald Trump (Estados Unidos), Angela Merkel (Alemania), Emmanuelle Makron (Francia), Vladimir Putin (Rusia), Xi Jinping (China) y Michel Temer (Brasil), quien será acompañado por el presidente electo Jair Bolsonaro.
 
El despliegue en marcha ya generó la reacción de organismos de derechos humanos como el CELS y Correpi, que ven en la política de seguridad señales preocupantes de "militarización" de la seguridad interior, junto con la "criminalización" de la protesta social. 

 
Bajo la premisa de desarrollar un G20 "austero", el Gobierno realizó dos licitaciones para cubrir los gastos por un total de casi $1.500 millones. El primer contrato, de $437 millones, fue destinado a las 55 reuniones de los grupos de afinidad y representantes ministeriales realizadas entre el año pasado y 2018.
 
El segundo, concretado el del 4 de mayo pasado, contempló $750 millones a la organización de la cumbre, aunque el último 8 de octubre se amplió un 35%, con fondos adicionales por $262 millones.
 
El objetivo es garantizar la logística y la seguridad a las delegaciones de 19 países que participarán del evento en Argentina, a cargo de la presidencia del grupo de países.
 
El escenario previsto es de fuertes manifestaciones como las de junio del año pasado en Hamburgo, Alemania, en donde se realizó la última cumbre.
 
Con el fin de interiorizarse más, el secretario de Seguridad Eugenio Burzaco, visitó ese país para obtener información sobre los grupos que protagonizaron en la ciudad germana violentos enfrentamientos con la policía, que terminaron con destrozos, allanamientos y detenciones a lo largo y ancho de Europa.
 
"Hubo protestas, va a haber protestas, y muchos líderes sociales y sindicales anunciaron protestas; el tema es que no rompan nada", explicaron a iProfesional fuentes de la Unidad del G20, el área encargada de la organización a cargo de Hernán Lombardi.
 
Además de los grupos anarquistas y "globalifóbicos", entre los que se encuentran "Cierren el G20", "Bienvenidos al infierno" y "Bloque Negro" (Black Bloc), la mira de las autoridades estará puesta sobre los movimientos sociales, los partidos de izquierda y los sectores duros de la CGT, que exigen un paro general de 36 horas para el 27 de noviembre en la antesala del G20.
 
La relación con este arco de organizaciones locales se tensó con la represión a la protesta en rechazo al Presupuesto frente al Congreso, en donde luego de que un ignoto grupo arrojara piedras, las fuerzas de seguridad vaciaron la plaza del Congreso y protagonizaron una cacería por el centro con un saldo de 25 detenidos. Finalmente, al día siguiente, la Ley de leyes fue aprobada y el FMI amplió su préstamo con $5.631 millones adicionales.
 
Ahora, el Ejecutivo busca evitar incidentes similares el próximo 14 de noviembre cuando el Presupuesto se trate en el Senado, al igual que durante la semana del G20. Con ese fin, el ministro de Producción, Dante Sica, inició conversaciones con el ala dialoguista de la central obrera y empresarios en busca de un acuerdo social.
 
La preocupación oficial llevó a una disputa con la Conmebol para que River y Boca jueguen la final de la Libertadores antes del 28 de noviembre, ya que se necesitan efectivos en los preparativos de la cumbre.
 
Como parte del amplio operativo de seguridad, el Gobierno dispuso que el 30 sea feriado en la Ciudad y el cierre del aeroparque Jorge Newbery, que entre el jueves 29 de noviembre y el sábado 1 de diciembre será de uso exclusivo para las comitivas oficiales, en tanto que todos los vuelos de cabotaje pasarán al aeropuerto internacional de Ezeiza. Durante esos días también permanecerán cerrados los aeropuertos de El Palomar, Morón y San Fernando.
 
 
Gran Hermano
  
Los hombres de Macri no tienen recuerdo de un evento similar en la Argentina. El antecedente más cercano es la asamblea de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que el año pasado generó un caos de tránsito durante una semana por el cierre de calles y estaciones del subte.
 
Pero la cumbre tendrá una dimensión superior, con la convocatoria de 10.000 personas, entre líderes, funcionarios, custodios y periodistas, y un operativo de seguridad sin precedentes.
 
Agentes y funcionarios de Seguridad, Cancillería, Defensa, Modernización y el Poder Judicial asistieron a más de 10 cursos sobre organización, custodia, inteligencia y ciberseguridad en Australia, China, Francia, Israel, Estados Unidos y Reino Unido.
 
Todo ese dispositivo de seguridad estará a cargo del comando unificado, una suerte de "Gran Hermano" dirigido por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien durante esos días será "los ojos de Macri".
 
A través de las pantallas conectadas las 24 horas, la funcionaria tendrá acceso a las cámaras de toda la Ciudad, los municipios bonaerenses y recogerá información del evento y sus alrededores, mientras estará en contacto permanente con la "pata judicial", los jueces y fiscales federales que estarán preparados para actuar ante cualquier inconveniente.
 
En simultáneo, la Fuerza Aérea tendrá a su cargo la supervisión del espacio aéreo, que desde los atentados a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, es considerado un objetivo potencial de ataque. Su función será la de disuasión por medio de radares, misiles y una flota de 20 aviones de combate, integrada por A4Skyhawk, Super Etendard y el Pampa, de fabricación nacional.
 
Por otra parte, tal como adelantó semanas atrás iProfesional, la Fuerza Aérea también podrá disponer de personal capacitado en los aeropuertos de todo el país para evitar la interrupción de los servicios. Las medidas apuntan a estar preparados ante una posible "amenaza de bomba o a la seguridad".
 
Al despliegue militar, habrá que sumar el fuerte equipamiento de guerra con el que contarán Trump, Putin y Xi Jinping. En su última visita, Barack Obama vino custodiado por seis helicópteros de guerra Blackhawk.
 
En cuanto al control de la calle, una de las lecciones que dejó Hamburgo, en donde fueron detenidas 400 personas, fue la identificación por parte de las autoridades de "un nuevo nivel de violencia", superior al de otras protestas antiglobalización y aparentemente con meses de preparación.
 
Para limitar posibles desmanes, el plan oficial es que haya una especie de "protestódromo", una zona delimitada dentro de la Ciudad en donde estarán habilitadas las manifestaciones "sin violencia" y bien alejado de Costa Salguero.
 
El predio de 40.000 metros cuadrados fue elegido por su ubicación estratégica: es de difícil acceso y está pegado al río, una vía posible de escape. Para llegar al perímetro, habrá que sortear tres anillos de seguridad y solo estarán habilitados vehículos oficiales. "No vamos a permitir caras tapadas, ni mochilas con piedras", dijo la ministra en los últimos días.
 
El centro de prensa funcionará en Parque Norte y estará preparado para recibir unos 2.500 periodistas de medios, incluidos agentes encubiertos, según fuentes cercanas a la organización. El uso de dicho espacio fue fruto de las gestiones del titular del sindicato de Comercio, Armando Cavalieri, quien intercedió para cancelar las reservas hechas con meses de anticipación en los enormes salones del Golden Center, el centro de conferencias que el gremio concesiona a una empresa privada.
 
 
La agenda de Macri
 
Detrás de bambalinas, de los apretones de mano y de las sonrisas ante los flashes, sin embargo, el encuentro será escenario de los cortocircuitos entre las principales economías del mundo, enfrentadas por las medidas proteccionistas, los coletazos financieros de la suba de tasas en Estados Unidos, y las diferencias sobre cómo lidiar con el cambio climático, entre otros asuntos variados y espinosos.
 
En esa puja se inscriben la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que pelean por expandir su influencia en América Latina. Uno, mediante su liderazgo en materia de seguridad en las misiones y tratados de cooperación, y el otro, a través de la compra de materias primas y créditos millonarios a obras de infraestructura, entre ellas 16 proyectos en Argentina.
 
El G20 estará cruzado, además, por las dificultades entre Merkel y Makron para encausar a Trump en una redefinición de la alianza militar trasatlántica (OTAN), la creciente reacción antiinmigratoria de los gobiernos y el giro pro mercado más marcado en la región, con el ascenso de Bolsonaro que opacó el del progresista Manuel López Obrador en México.
 
En medio de ese fárrago de disputas y tironeos, Macri tendrá su primera reunión con el mandatario electo de Brasil, cuyo equipo ya inició contactos con la Argentina, luego de advertir que ni el país ni el Mercosur eran su prioridad.
 
El otro punto clave de la agenda oficial será el frente financiero. En pocos días vendrá una nueva misión del FMI a la Argentina para monitorear la economía, que todavía despierta dudas entre los inversores.
 
Por Juan Manuel Barca
 
Fuente: iProfesional
 

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18-11-2018 / 09:11
La semana del peronismo terminó muy diferente a como había arrancado. De la fractura en el Senado por la votación del Presupuesto, cerró con la muestra de unidad exhibida para darle un golpe a la alianza Cambiemos y evitar que se quedara con los dos tercios de los miembros del Consejo de la Magistratura.
 
Es un nuevo error de cálculo político por parte de Mauricio Macri, Marcos Peña y de los operadores macristas en el Congreso que le causaron a Cambiemos una enorme derrota política en el Congreso de la Magistratura.
 
¿Qué ocurrió? Lo que los "PRO Puros" dijeron que no podía ocurrir: Todas los sectores peronistas olvidaron sus diferencias para ganar dos sillas en el poderoso Consejo de la Magistratura. La Casa Rosada creía que eso era imposible y que tenían aseguradas las poltronas de Pablo Tonelli y Mario Negri, con lo cual, tendrían aseguradas 8 de las 13 bancas necesarias para controlar el organismo judicial que selecciona y destituye jueces, y manipular así la justicia.
 
Lo ocurrido confirma que el entorno de Macri ha exagerado al minimizar la posibilidad de unidad de todos los peronistas para las elecciones del año que viene, lo que obliga a replantear toda la estrategia electoral que se elaboró y aplicó hasta ahora. En caso contrario, hay un riesgo cierto de derrota en las urnas en 10 meses.
 
Otra señal de unidad: el peronismo en su conjunto se reunió en Buenos Aires y lanzó un llamado a un gran frente opositor. "Se acabó definitivamente la mentira, el jolgorio y la fiesta amarilla en la Argentina", sentenció el presidente del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, en el cierre del acto por el Día del Militante Peronista que conmemoró el regreso del ex presidente Juan Perón al país tras 17 años en el exilio.
 
El encuentro, organizado por el presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, reunió en el Club Deportivo de esa localidad a Gioja, Magario, Scioli, Moyano, Yasky, entre otros dirigentes políticos y gremiales, de todo el arco peronista y dejó una foto histórica de unidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
 
Igual, pese al paso adelante, prevaleció la cautela acerca de si lo que sucedió es un indicativo acerca de que la oposición marcha hacia un proceso de unidad en 2019. "Es un paso importante, pero no sacaría conclusiones apresuradas. Todavía falta recorrer mucho para saber si va a haber unidad", definió el jefe del bloque de diputado del FpV-PJ, Agustín Rossi, uno de los anotados en la carrera presidencial.
 
De hecho, hasta ahora resultaron negativas las gestiones realizadas desde el PJ Nacional que encabeza Gioja para sumar a los referentes del sector Alternativa Argentina a la Mesa de Acción Política. El camino hacia la unidad no está libre de escollos, pero hay indicios favorables.
 
La Opinión Popular

17-11-2018 / 10:11
El Presupuesto 2019 en rojo que aprobó el Senado, en vez de asignar partidas, las retira. Es un presupuesto al revés. Se trata de una lista que enumera cuánto se saca de cada rubro, un anti presupuesto.
 
El país está en rojo pero no por comunista sino por quebrado. El gobierno de Cambiemos aprobó un presupuesto que es la expresión más clara de su dramático fracaso. Dramático para la gente de a pie, a la que los mismos que han hecho este desastre le reclaman sacrificios.
 
Muchos de ellos lo votaron, engañados, seducidos por promesas que nunca se cumplieron o por razones en las que cada uno habrá creído, pero ya no se trata de creer, las consecuencias están a la vista, duelen en el alma, en la panza y en el bolsillo: casi 50 por ciento de inflación en 2018 y cien por ciento de devaluación, con un 20 por ciento de pérdida de capacidad adquisitiva del salario y el cierre de miles de empresas y comercios.
 
Eso fue 2018, pero el Presupuesto que se aprobó el miércoles anuncia un 2019 aun peor. Ni siquiera lo pueden ocultar los medios y los periodistas del oficialismo.
 
La quiebra del país es indefendible, 2019 será un año difícil para la clase media y los sectores más humildes. La caída de la industria, más del 11 por ciento, es un dato que arrastra a miles de familias a la miseria. En todo el planeta hubo un sólo país con peor resultado en ese andarivel y fue Burundi.
 
No se está pagando ninguna fiesta. El gobierno de radicales y macristas asumió con muy poca deuda. Si hubo una fiesta, ya estaba pagada cuando asumió Mauricio Macri.
 
En cambio el país que recibirán los que ganen las próximas elecciones arrastrará la deuda inmensa que se tomó en estos años y que solamente sirvió para enriquecer a unos pocos.
 
Una deuda que el Fondo Monetario no tendría que haber concedido en condiciones claramente impagables. En el nuevo presupuesto bajan las partidas para salud y educación y la única que aumenta es para el pago de deuda externa.
 
Los medios, incluso los oficialistas, cuentan las monedas que habrá para ciencia y técnica, imaginan lo que faltará en los hospitales o los precios a los que volará el transporte y los demás servicios dolarizados y sin subsidios. Ha sido el avispón que molestó al gobierno. Empieza el año electoral y cada vez es más evidente que el eje de los opositores será la demolición de la gestión de Cambiemos

16-11-2018 / 10:11
Un estudio privado estimó que el promedio de los trabajadores perdió este año $57.500 por la suba de los precios no trasladada a los salarios. Con $57.500 una familia tipo cubre dos meses y medio el costo de la Canasta Básica Total que calculó el Indec para setiembre pasado.
 
Como alternativa, con esos $57.500 esa familia también podría pasar por una tienda de electrodomésticos y comprar por $19.000 una heladera de 280 litros y un televisor de 32 pulgadas a un precio de 11.000 pesos.
 
El resto les alcanzaría para aprovechar este fin de semana largo y hacerse una escapada a Mar del Plata a un Apart de 4 estrellas les cobraría $11.877 por 3 noches con desayuno incluido en habitaciones separadas para padres e hijos, y en el Bus de larga distancia pagarían algo menos de $7.000 por los viajes ida y vuelta en coche cama.
 
Haciendo las cuentas les sobraría suficiente dinero para las comidas y alguna comprita.
 
Cualquiera de las dos alternativas ilustra el poder de compra que en promedio perderá un trabajador asalariado en 2018, según un estudio realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
 
El cálculo es muy sencillo: sumaron la diferencia entre el salario promedio que efectivamente cobraron los trabajadores registrados del sector privado en cada uno de los meses y lo que hubieran cobrado si el salario se hubiera ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación.
 
Ese cálculo arrojó $57.500, el equivalente a dos canastas y media o a ese paquete de electrodomésticos y fin de semana de miniturismo.
 
Para cuando termine el año la pérdida puede llegar a ser incluso algo mayor a $57.500, porque el estudio estimó que la inflación de octubre sería del 4,5%  pero resultó del 5,4%, según difundió el Indec. Para noviembre y diciembre estimaron 3% y 3,5%, respectivamente.
 
Con el mismo método, el trabajo coordinado por Ana Rameri y Claudio Lozano también calculó la merma del poder adquisitivo acumulada desde que asumió Mauricio Macri. La reducción en esos tres años asciende a 117.581 pesos.
 
En comparación con esas pérdidas, el bono de $5.000 tiene el efecto de una aspirina para un enfermo grave. Compensa menos del 10% del perjuicio de 2018 y equivale a menos del 5% de lo que se les esfumó desde diciembre de 2015.

16-11-2018 / 09:11
Ayer quedó en claro, una vez más, el fracaso de la política económica neoliberal de Mauricio Macri. El índice de precios al consumidor del Indec registró en octubre un alza del 5,4% a nivel nacional, empujado por alimentos y bebidas, las tarifas del gas, el transporte y las prepagas. En la comparación anual, la inflación de octubre se ubica en el 45,9%.
 
En diez meses, la inflación asciende al 39,5% y puntualmente los rubros esenciales de la canasta básica muestran en promedio un incremento del 43,7%, cuya contracara es el grave deterioro del poder adquisitivo de los sectores trabajadores y jubilados.
 
El año cerraría con una inflación del orden del 48%, la más alta desde 1991, y se calcula que el año que viene, si las variables financieras no se vuelven a disparar, la inflación no bajaría de del 30%. Los números de inflación se dan en el marco de una dura caída de la producción, inversión y empleo, tasas de interés siderales y aumento record de la deuda externa, de la pobreza y la indigencia.
 
Los precios en el promedio de toda la economía se multiplicaron por 2,5 en apenas tres años de gestión Cambiemos, lo cual está bastante alejado del slogan de campaña de Macri acerca de que "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema". Una mentira más para engañar a los votantes y llegar al poder.
 
El Gobierno preparó los ingredientes para el caldo ideal de inflación: brutal devaluación, violenta suba de tarifas y tasas de interés siderales. Así, en octubre los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 5,9% a nivel nacional, acumulan un 43,7 en diez meses y el 46,4% en la comparación interanual. El traslado de la suba del dólar de fines de agosto y septiembre a bienes de consumo masivo, como por ejemplo la harina y panificados, aceites, carnes y lácteos, fue letal.
 
Según los datos del Indec, en el último año el kilo de pan francés subió un 84% y los fideos guiseros lo hicieron en un 80%, ambos empujados por la harina, que avanzó un 173%. El arroz subió un 66% y el aceite de girasol lo hizo en un 79%. Entre los lácteos, la leche en sachet subió un 40% y el queso cremoso, un 31%. La sal fina creció un 60%.
 
Los incrementos de precios de alimentos y bebidas, el colectivo, tren y subte, naftas y los servicios esenciales para el funcionamiento del hogar fue muy fuerte en el último año, lo cual, conjugado con un escenario de caída del empleo, paritarias a la baja, recorte de horas extra, suspensiones, caída del poder adquisitivo de jubilaciones y asignaciones familiares, configura un delicado escenario social.
 
Los creadores de "pobreza cero", "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema", "el segundo semestre", "no vamos a ajustar", " se viene la lluvia de inversiones"... ahora dicen que "después de la próxima cosecha todo va a cambiar"  y "en noviembre la inflación se va a reducir a menos del 3 % mensual". Para diciembre frutean con un guarismo similar. Se trata del nivel más elevado desde 2002.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
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