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Nacionales - 31-10-2018 / 09:10

Pesimismo de Fondo

Pesimismo de Fondo
Hasta ahora, el Gobierno de Macri y los medios adictos difundieron las “hipótesis optimistas” del FMI para el 2019: caída del PBI del 1,7% e inflación de 32%. Pero ocultaron las “hipótesis pesimistas” que ahora se da a conocer: caída del PBI del 6,3% e inflación de casi el 50%.
El Fondo Monetario Internacional incluyó en su staff report un conjunto de posibles escenarios de crisis para la economía argentina. Las estimaciones conforman la evaluación del FMI sobre los riesgos asociados al endeudamiento que arrastra el país.
 
El pronóstico más pesimista contempla una contracción de hasta 6,3 por ciento en el PBI durante 2019. Los técnicos del Departamento para el Hemisferio Occidental anticipan que esa inédita recesión combinada con un aumento en las tasas de interés de Estados Unidos y un nuevo salto en el tipo de cambio dispararía el peso de la deuda hasta el 116 por ciento del PBI.
 
A pesar de los riesgos identificados en su informe, el Fondo reivindica la confianza en su escenario exitoso. Allí el nivel de actividad cae un 1,7 por ciento y la carga de los pasivos termina en 72 por ciento del producto el próximo año.
 
Los colaboradores de Christine Lagarde concluyen que "la deuda argentina es sustentable, pero no con alta probabilidad". Con ese diagnóstico, el viernes pasado se aprobaron las modificaciones al acuerdo solicitadas por las autoridades argentinas. Ayer se concretó el primer desembolso por 5700 millones de dólares que ingresaron a las reservas internacionales del Banco Central. 

 
Recluidos a la última página del informe, los escenarios de crisis dan forma al denominado "Análisis sobre la Sustentabilidad de la Deuda". El ejercicio elaborado por los técnicos del FMI pretende evaluar la viabilidad del acuerdo stand-by frente a distintos eventos negativos como un incumplimiento en las metas del programa de austeridad, una nueva corrida cambiaria, un inesperado incremento en las tasas de interés o un frenazo en el nivel de actividad.
 
Atentos a sus pifies habituales, el staff report enumera una serie de riesgos para la sostenibilidad de la deuda. Destaca una recesión más profunda que la esperada como resultado del ajuste, cambios inesperados en la política monetaria internacional, la incapacidad para recuperar el acceso al financiamiento internacional y las elecciones presidenciales del año próximo.
 
Como sucedió en junio cuando se concretó el primer acuerdo, los técnicos del organismo se abrazan, sin embargo, a su escenario base. Aquellas proyecciones estuvieron tan erradas que el nuevo pronóstico optimista es peor que el escenario más adverso previsto apenas cuatro meses atrás.
 
Las proyecciones agoreras difundidas a mediados de año preveían un 2019 con crecimiento nulo (0,0 por ciento), una inflación del 20,8 por ciento y una leve apreciación en el tipo de cambio que colocarían la deuda en el 65,4 por ciento del PBI.
 
Bajo los nuevos parámetros, si las cosas "salen bien" el año próximo el nivel de actividad caerá 1,7 por ciento, la inflación terminará en 32,5 por ciento y la deuda alcanzará el 72 por ciento del PBI.
 
Pero, como se mencionó al comienzo, si Argentina se sale del libreto por los múltiples riesgos internos y externos, la economía puede caer hasta 6,3 por ciento. En la crisis de 2002 el producto se desplomó 10,9 por ciento y, según las estimaciones revisadas por el Indec, en 2009 se registró una caída del 6,0 por ciento.
 
Entre los supuestos detrás de sus estimaciones del Fondo si vuelven a "pasar cosas" se contempla que, por ejemplo, una nueva devaluación donde la cotización del dólar escale hasta un 50 por ciento colocaría la inflación hasta el 49,9 por ciento en 2019.
 
Las cifras contempladas por el Fondo para evaluar la sustentabilidad de la deuda más que duplican el aumento del 23 por ciento incluido en el proyecto de Presupuesto 2019.
 
En el resto de los escenarios adversos previstos contemplan incumplimientos en la reducción del déficit fiscal, aumentos en las tasas de interés reales y una fuerte caída en el nivel de actividad donde los precios marcarían subas menos pronunciadas que la gatillada por una devaluación. Frente a esos shocks la inflación rondaría entre 31,4 y 32,5 por ciento.
 
"La consolidación fiscal es crítica para estabilizar el nivel de deuda", destaca el FMI al reconocer que el recorte en el gasto público tiene como objetivo garantizar el repago de los vencimientos de intereses.
 
"Si el resultado primario se mantiene inalterado en su nivel de 2018 (-2,7 por ciento del PBI), la deuda se mantendrá estable en el 79 por ciento para 2023. Un choque 'macro-fiscal combinado' causaría que la deuda escale el 116 por ciento del PBI", sostiene el documento al describir su peor escenario negativo.
 
Por Tomás Lukin
 
Fuente: Página 12
 

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18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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