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Nacionales - 20-10-2018 / 12:10
POR LA REFORMA LABORAL, CONTRA LOS TRABAJADORES

Macri intentó mostrarse conmovido por la crisis, pero al analizar las causas eludió responsabilidades

Macri intentó mostrarse conmovido por la crisis, pero al analizar las causas eludió responsabilidades
En el Hotel Sheraton de Mar del Plata, el Presidente Mauricio Macri cerró ayer un coloquio empresarial en el que dijo sentir "la angustia de todos". Sin embargo, afuera lo esperaban cientos de miles de trabajadores separados por una guardia pretoriana de policías y vallas.
Separado por una guardia pretoriana que rodeó de vallas y con cientos de policías en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, Mauricio Macri encabezó ayer el cierre del 54º Coloquio de Idea, la cumbre empresarial que tiene al debate y la discusión de propuestas como ejes.
 
El Presidente combinó pocas ideas con frases motivacionales, palos a Moyano, críticas a la gestión anterior y guiños al empresariado. Claro que entre la realidad y el ámbito cerrado que lo separaba de ella hay un abismo. "La angustia de todos es mi angustia", intentó empatizar el jefe de Estado con esa frase estereotipada al referirse a la crisis económica, pero al analizar las causas eludió sus responsabilidades.
 
Mientras, afuera, miles intentaban, no ya ingresar al evento por el que cada invitado pagó entre $50.000 y $500.000, sino siquiera acercarse al Presidente, contarle lo que de verdad es la angustia, lo que sienten los que perdieron el trabajo, los que lo conservan pero andan bajo la línea de la pobreza y a esta altura del mes prenden velas para llegar.
 
Adentro, el Presidente bromeaba ante un auditorio serio que "el viento en contra me acompañó hasta Mar del Plata" o el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se empecinaba en asegurar que "la gente sigue manifestando su apoyo" al Gobierno; lo que no se ve reflejado en ninguna encuesta. Y el operativo policial que se montó para neutralizar las manifestaciones indicaba lo contrario.
 
Afuera las pancartas decían que "la inflación y la devaluación licuó nuestro salario". Esa pérdida de poder adquisitivo se traduce en un enfriamiento del consumo, con hoteles y restaurantes vacíos que hunden en la profunda desazón a los pequeños empresarios que en ciudades como Mar del Plata vive del turismo.
 
Sufren ellos la impotencia de trabajar a pérdida, porque trasladar el total de los costos imposibles del tarifazo, de la devaluación y de una inflación con piso del 45% a la gente significaría un menor consumo. No les quedaría más remedio que bajar la persiana y retirarse a meditar la crisis en la soledad de su casa.
 
El mandatario dejó en claro que buscará avanzar con la reforma laboral y apuntó contra los gremios. "No podemos tener un costo logístico del doble del de la región. No podemos seguir con un manejo mafioso del sistema logístico", sostuvo en referencia a Pablo Moyano, dirigente que mantiene un duro enfrentamiento con el gobierno.  
 
Quienes detrás de la vallas y la policía se manifestaron hubieran querido contarle de todo esto al Presidente, intervenir, al escucharlo decir que la crisis actual obedece a los embates del "contexto internacional" y a "los cuadernos", el caso de las coimas que involucra a políticos como a importantes empresarios, entre ellos su primo, sus amigos, su padre, tan beneficiados por la Justicia. Nada pudo decirle la gente. Pues, terminada su disertación, se fue raudo en el helicóptero presidencial.
 
La Opinión Popular

 
Macri en Idea: borrón y cuenta nueva
 
El presidente defendió a las constructoras sospechadas de corrupción, acusó a Moyano por los costos en la logística y defendió su gestión.
 
Por Randy Stagnaro
 
Ante centenares de empresarios, el presidente Mauricio Macri cerró este viernes el 54° Coloquio de Idea apelando a una sucesión de conceptos ya reiterados por el mandatario en anteriores oportunidades y remarcando un único apellido, el de Moyano, en lo que pareció una oportunidad perdida para establecer los ejes estratégicos de su gobierno de cara a su reelección el año próximo.
 
Macri no hizo un discurso sino que respondió amables preguntas que le hicieron los dos responsables de Idea, Rosario Altgelt, CEO de Latam y presidenta de esta edición del coloquio, y Javier De Goñi, ejecutivo de Ledesma y titular de la organización empresarial.
 
"¿Por qué nos cuesta tanto construir consensos?"; "¿Qué es lo que más lo frustra?" o "¿Cómo cree que se puede incrementar la competitividad?", fueron algunas de las consultas que ambos ejecutivos le hicieron al presidente en lo que fue un intento de diálogo desacartonado y a corazón abierto.
 
Quizá por esa razón no hubo preguntas sobre la crisis económica que afecta al país, la devaluación del peso, la inflación, la caída del empleo o el ascenso de la pobreza.
 
O, incluso, dentro de lo que sería la temática empresaria, consultas sobre la causa de los cuadernos, que impactan sobre lo más granado de la clase empresarial del país, o sobre los conflictos de intereses que se han manifestado en forma permanente en su gobierno y cuya última versión fue el decreto del Poder Ejecutivo de hace tres días que rechazó un pedido de de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas para que no se cierre la investigación sobre las deudas del Correo Argentino con el Estado y el rol de funcionarios de primer nivel en el encubrimiento de las mismas. Las deudas investigadas se originaron cuando el Correo formaba parte de las empresas de la familia Macri.
 
A pesar de las facilidades ofrecidas, las respuestas del presidente no sorprendieron ya que giraron en torno de conceptos ya escuchados anteriormente en su boca, del tipo "esto lo estamos construyendo entre todos"; "quiero que cada argentino se sienta orgulloso de lo que hace" o "yo no subestimo a los argentinos". Y, lógicamente, de defensa de sus actos de gobierno.
 
De las escasas definiciones que se le escucharon en la tarde del viernes hubo un par que llamaron la atención por estar vinculadas a la actualidad. Una fue la defensa de las empresas constructoras denunciadas por corrupción. Macri aseguró que esas empresas y su gobierno habrían puesto en marcha un "código distinto" que permitió que esas firmas compitieran, licitaran con transparencia, pelearan precios e hicieran obras desde 2016. "Los cuadernos nos llevaron de vuelta al pasado", agregó.
 
La otra mención de actualidad fue sobre "Moyano", dicho así, sin nombre, a quien asoció con una mafia ligada a la logística y que sería causante de sobrecostos en materia de transporte.
 
El presidente decidió ubicar en un plano muy elevado a alguno de los sindicalistas que lleva ese apellido, pero pareció sobreactuado cuando las crecientes dificultades para la puesta en marcha de las obras para mejorar las rutas por el mecanismo PPP (Público-Privado) se deben a la desconfianza de los bancos para prestar a las constructoras, hecho que también ha postergado la licitación de la construcción de una vía férrea que conectará el yacimiento de Vaca Muerta con el puerto de Bahía Blanca.
 
Los empresarios no recibieron más aclaraciones acerca de la política del gobierno en relación a los temas que más les importan. Por caso, la tradicional encuesta de D'Alessio Irol entre los asistentes a Idea indicó que la mayor preocupación empresaria es el pago de salarios ya que se ven venir presiones de los trabajadores por aumentos salariales. Al respecto, no hubo palabras.
 
Otro caso: el ministro Dante Sica les dijo a los empresarios que el año que viene había que impulsar una nueva discusión por una reforma laboral. Macri apenas esbozó algo que ya se le ha escuchado antes, en el sentido de que existen mafias en la justicia laboral que afectan los intereses empresarios.
 
Tampoco recibieron indicaciones acerca de qué hará el gobierno ante la guerra comercial internacional o cómo piensa bajar las elevadísimas tasas de interés que los afectan.
 
Con todo, para los empresarios, el balance no puede ser sino positivo. Uno de ellos ocupa la Casa Rosada y a pesar de los cuadernos, las coimas y los constantes traspiés, pudieron decir junto con el presidente y saboreando una suerte de borrón y cuenta nueva: "Soy yo y es ahora".
 
Fuentes: Tiempo Argentino y Diario Hoy
 

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20-04-2019 / 09:04
20-04-2019 / 08:04
Aunque todas las encuestas muestran a Cristina Kirchner ganadora de la primera vuelta y luego en la segunda con más de cinco puntos de diferencia sobre Mauricio Macri, el verdadero problema está en los más de 25 por ciento de indecisos, la mayoría de ellos, ex votantes del macrismo y con marcada inclinación por ideas conservadoras.
 
No es momento de festejo para nadie. Para el macrismo, porque le será muy difícil remontar la cuesta. Tampoco para la tercera vía, porque no mueve el amperímetro. Pero el kirchnerismo tampoco puede estar de fiesta porque le falta disputar una franja del electorado que le ha sido reacia y que, si se vuelca en masa a último momento, puede cambiar cualquier resultado.
 
En ese 25-30 por ciento está el corazón de la batalla. Una minoría recalcitrante que exige mano dura y no simpatiza con la AUH se convierte así en el gran elector. Está fundida, destrozada, por la política económica de Mauricio Macri, pero al mismo tiempo reniega de las políticas distributivas y de ampliación de derechos del peronismo-kirchnerismo.
 
Constituye el emergente del proceso de derechización que se está produciendo en todo el mundo. Hay un video dando vueltas en las redes donde Noam Chomsky dice que esta fotografía del planeta le recuerda el final de la década del '30 con la propagación del nazismo, que parecía indestructible.
 
El desafío para las fuerzas populares y de izquierda es doble porque sin perder su identidad deben disputar con la derecha un electorado que se ha derechizado.
 
Los defensores de la "amplia avenida" del medio, que a esta altura tendría varios representantes, en Sergio Massa, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, presentan una salida con personalidad socialdemócrata.
 
Paradójicamente, los tres en algún momento fueron parte del esquema de alianzas del peronismo-kirchnerismo, pero ahora van acompañados por socialistas santafesinos y algunos radicales espantados por el desastre que provocaron con Macri.
 
No aceptan la polarización que revelan las encuestas y se ilusionan con superar a Macri en la primera vuelta para disputar el ballottage con el respaldo de los votos macristas residuales ante Cristina Kirchner.
 
La experiencia europea y norteamericana y aquí en Argentina con la Alianza demostró que esta corriente tuvo su oportunidad y fracasó en ese doble desafío, porque perdió identidad al ser cooptada por las políticas neoliberales. Y porque no supo contener los reclamos populares que provocan esas políticas. Terminaron por convertirse en lo que supuestamente debían confrontar.
 

19-04-2019 / 10:04
Los datos que trascendieron de la última encuesta electoral de la consultora preferida de Marcos Peña y de la alianza antiperonista Cambiemos, 'Isonomía', dieron un verdadero golpe bajo a la Rosada. Ocurre que según la misma, la ex mandataria Cristina Fernández se impondría por 9 puntos sobre Mauricio Macri en un balotaje.
 
'Isonomía' es una de las consultoras que se encuentra entre las líderes en campañas electorales, asesoramiento estratégico, investigación de opinión pública, mercado y asuntos públicos en la Argentina.
 
Dentro del macrismo es una encuestadora respetada e incluso ha realizado trabajos para la Jefatura de Gabinete de la Nación y para el propio Marcos Peña, quien en un año le encargó decenas de  investigaciones. Peña, como los principales funcionarios y referentes del macrismo, le creen.
 
Por eso cayó como un balde de agua fría que la consultora preferida de Cambiemos haya realizado una encuesta electoral cuyos resultados no son nada halagüeños para Macri: en un eventual balotaje, Cristina le gana por paliza.
 
La ex presidenta sacaría 45 puntos en segunda vuelta mientras que el Presidente obtiene solo 36, lo que profundiza la diferencia que apenas un punto que Cristina le sacaba hace solo un mes, según un relevamiento de la misma consultora. Es decir, la intención de voto de Macri se desplomó de manera alarmante.
 
La encuesta revela que todavía hay un 17% de votantes indecisos y un 3% que no sabe o no contesta, pero acá surge otro dato importante: día a día crece la tendencia de voto en favor de Cristina, lo que revela en proyección una mayor diferencia sobre Macri.
 
Según el análisis de 'Isonomía', la mayoría de los votantes en primera vuelta de Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey migrarían al voto a Cristina, mientras que lo que votarían por Roberto Lavagna se repartirían en forma pareja.
 
La encuesta cayó como una bomba en la Casa Rosada y los mercados. El riesgo país ya está en 850 puntos, porque Macri no logra imponerse entre los indecisos.
 
No es casual que haya sucedido en el mismo momento que la inflación se disparó al 4,7% y acaso sea la explicación del paquete desesperado de medidas "populistas" de congelamiento de precios, techo a la cotización del dólar y postergación de aumentos de tarifas que apuró el gobierno, acaso la última bala para tratar de mantener en pie la candidatura del Presidente a su reelección.
 
La Opinión Popular
 

19-04-2019 / 09:04
 De todo el paquete de medidas para bajar la inflación, sólo el congelamiento de las tarifas -con la excepción del gas- y el descuento en medicamentos para los sectores más pobres de la sociedad (si es que se cumple eficazmente), pueden considerarse como beneficios seguros e indiscutibles.
 
Con el agregado de que el congelamiento tarifario elimina transitoriamente un encarecimiento futuro, pero no implica una mejora respecto a la situación vigente, lo que diluye la percepción del beneficio.
 
Todo el resto son medidas de muy escaso alcance e impacto macroeconómico - como por ejemplo el inicio de la construcción de 10.000 viviendas dentro del Plan Procrear - o incluso con riesgo de ser perjudiciales para quien las tome,  como los préstamos a tasas exorbitantes que otorgará la Anses.
 
En cuanto a las medidas destinadas al comercio y a las Pymes, son de una magnitud poco significativa para el contexto de crisis que atraviesan.
 
Lo más endeble de todo es el relanzamiento de Precios Cuidados, que se presenta como el elemento estelar. El "acuerdo de caballeros" abarca apenas 64 productos que además van a estar disponibles a partir del lunes con precios que incorporan un aumento promedio del 8% (con "picos" de más del 20% para yerba, arroz y leche).
 
No podía esperarse algo mejor de parte de un Gobierno que descree visceralmente de ese tipo de medidas intervencionistas al punto de exprimir el diccionario para encontrar eufemismos que reemplacen la palabra congelamiento, que según expresó públicamente Marcos Peña es una estrategia "regresiva", "insostenible" y que termina provocando una "inflación más alta".
 
Si con toda la convicción y evidencias que tenía, Galileo Galilei no pudo convencer a la Iglesia Católica de la teoría Copernicana sobre que la tierra gira alrededor del sol, menos podrá un Gobierno atrapado en dogmas de libre mercado generar confianza respecto a una política antiinflacionaria que, para peor, se lanza con un impulso de precios al alza.
 
Por todo lo anterior, es poco probable que el paquete sirva para desacelerar la inflación de manera rápida y considerable, y que contribuya a que la curva descendente del nivel de actividad se revierta de manera significativa.
 
Menos aún si se tiene en cuenta que el "pico" inflacionario de marzo, más lo que se agregará en abril y mayo, asestarán un nuevo mazazo al poder adquisitivo de la sociedad y, en consecuencia, debilitarán el consumo, que es el motor indispensable y requisito necesario para que una economía se recupere.

18-04-2019 / 10:04
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