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“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 19-10-2018 / 10:10
PREOCUPANTE SITUACIÓN: LA SUBA DIO UN SALTO RÉCORD QUE IMPACTARÁ SOBRE LA INFLACIÓN MINORISTA

De locos: la inflación mayorista aumentó 16% en septiembre (¡en un solo mes!)

De locos: la inflación mayorista aumentó 16% en septiembre (¡en un solo mes!)
Mauricio Macri ha demostrado su incapacidad total para resolver los problemas del país. Los precios a nivel mayorista subieron en septiembre un 16% frente a agosto y 74% en 12 meses, lo cual preanuncia que la inflación minorista seguirá en un terreno bien alto durante varios meses, con chances de arañar el 50% en todo el año. Todavía resuenan las palabras de Macri en campaña cuando afirmó que bajaría la inflación: "Es lo más fácil de resolver", aseguró. Ayer, el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Larreta, aseguró que Macri "nunca dijo tal cosa". Qué mala memoria.
Mauricio Macri ha demostrado su incapacidad total para resolver los problemas del país. La llamada inflación mayorista, que es la que considera los cambios en los precios de los insumos de la economía, ha subido en forma descontrolada. Al subir esos costos, impactan sobre el valor de los bienes y servicios que los argentinos consumen a diario.
 
Los precios a nivel mayorista subieron en septiembre un 16% frente a agosto y 74% en 12 meses, lo cual preanuncia que la inflación minorista seguirá en un terreno bien alto durante varios meses, con chances de arañar el 50% en todo el año.
 
El violento salto en el indicador supera cualquier antecedente desde 2002, incluidos los valores de 2016, cuando también se produjo una disparada del dólar, pero en aquel caso el máximo anotado fue un 8,8% en enero de ese año. El descontrol en los precios mayoristas se produjo por la fuerte devaluación del peso.
 
Con el consiguiente movimiento de los combustibles, los productos primarios subieron 18,1% en septiembre, mientras que los manufacturados lo hicieron en un 14,7%. Los precios de los textiles, productos químicos, de caucho y plástico, siderúrgicos, aparatos eléctricos y autos subieron en el orden del 20% frente a agosto.
 
Para tener una idea de esa magnitud cabe recordar que a fines del año pasado el Gobierno de Macri había definido una meta del 15% de inflación minorista para todo el 2018.
 
Los precios mayoristas se miden a la salida de la fábrica sumando el neto entre impuestos y subsidios. En consiguiente, a esos precios se abastece el canal mayorista y los distribuidores, que trasladan más o menos gradualmente los valores al minorista.
 
Esa suba tan importante incidirá en el corto plazo sobre el valor de los bienes y servicios minoristas, que tenderán a aumentar en la misma línea. En septiembre, esa inflación fue del 6,5% y se espera un número similar en octubre. Así las cosas, cerrará el año muy por arriba del 40%.
 
Un reciente informe del FMI ratificó que Argentina cerrará 2018 entre las cinco naciones con más inflación del mundo, detrás de Venezuela, Sudán del Sur, Sudán e Irán. Lamentable ránking, como también lo es aquel que posiciona al país entre los que más tiempo han sufrido una recesión, encabezado por el Congo y con la Argentina en segundo lugar, seguido por Irak, Siria y Zambia.
 
Todavía resuenan las palabras de Mauricio Macri en campaña cuando afirmó que bajaría la inflación: "Es lo más fácil de resolver", aseguró. Ayer, el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Larreta, aseguró que Macri "nunca dijo tal cosa". Qué mala memoria.
 
La Opinión Popular

 
EL ÍNDICE MAYORISTA SE DISPARÓ 16 POR CIENTO EN SEPTIEMBRE TRAS LA SUBA DE LA DIVISA A 42 PESOS
 
Inflación al por mayor
 
Los precios mayoristas del Indec acumulan un alza del 74 por ciento en los últimos doce meses, mientras que la inflación minorista, un 40,5 por ciento. Esa brecha tenderá a cerrarse porque los minoristas buscan compensar la suba de costos con mayores precios al consumidor y no con rentabilidad propia.
 
El único dique de contención para los próximos meses es el fuerte deterioro del poder adquisitivo, que impacta en el retroceso del consumo.
 
Sin embargo, la reapertura de algunas paritarias junto al pago del medio aguinaldo es un escenario propicio para que los precios vuelvan a sacar ventaja. En este escenario, la inflación del IPC que mide el Indec, del 32,4 en nueve meses, podría acercarse al 50 por ciento para fin de año.
 
El producto industrial con mayor incremento de precio a nivel mayorista fueron los autos, con un avance del 23,3 por ciento mensual y del 83 por ciento en doce meses.
 
Los autos nacionales se componen en su mayor parte de piezas importadas del exterior, de ahí el seguimiento de cerca a la cotización del dólar que hacen los precios de las unidades.
 
Entre los productos primarios, el mayor incremento mayorista fue de productos pesqueros, con el 28,3 por ciento mensual y del 105,6 anual. Los importados subieron 24,2 en el mes y 113 por ciento por ciento en el interanual.
 
La inflación mayorista de septiembre del 16 por ciento es por lejos la más alta de la gestión Cambiemos. En segundo lugar quedó el 8,8 de enero de 2016. Después siguen los aumentos registrados en mayo y junio de este año, del 7,5 y 6,5 por ciento, respectivamente.
 
Pero además, es la suba de precios mayorista más alta desde marzo de 2002, cuando el índice llegó al 20 por ciento mensual. Un mes después, en abril de 2002, la inflación minorista fue la más alta hasta el momento, del 10,4 por ciento.
 
Si bien no existe una relación certera, la suba de precios mayoristas termina redundando en un avance de los minoristas, porque de otro modo implican una pérdida de rentabilidad para éstos últimos.
 
Es decir, se espera para octubre un fuerte avance del IPC, luego del 6,5 por ciento que se verificó en septiembre según el Indec. Nicolás Dujovne ya reconoció que "septiembre y octubre serán el pico" de suba de precios minoristas.
 
Otro rubro industrial que lideró las subas fue máquinas y aparatos eléctricos, con el 20,4, seguido de textiles (19,3), sustancias y productos químicos (19,2), siderurgia (19,1) y caucho y plástico (18,1). Petróleo crudo y gas avanzó en el mes un 24,5 y los productos agropecuarios lo hicieron en un 9,9 por ciento.
 
La inflación mayorista interanual de septiembre alcanzó el 74 por ciento, gracias al impulso del avance del 94,4 por ciento en los productos primarios y del 63,3 en artículos manufacturados.
 
También subieron por encima de la media la energía eléctrica (85 por ciento) y los productos importados, con un incremento del 113,1 por ciento en el año. Para encontrar una inflación mayorista anual de mayor calibre es necesario remontarse a 2002, cuando el avance terminó en el 118 por ciento.
 
"El aumento fuerte comenzó en septiembre y siguió en octubre. Creo que la suba mayorista ya está en buena medida trasladada a los precios. Eso quiere decir que la inflación de octubre puede ser más alta que en septiembre, o quedará por ahí cerca", indicó a este diario Alberto Guida, titular de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas.
 
Vicente Lourenzo, consultor pyme, describió que "las listas de precios están en general actualizadas. Lo que sucede es que el minorista puede acceder a descuentos porque en esta situación de iliquidez se privilegia el contado o el cheque a corto plazo. De esa forma se terminan limitando de algún modo los aumentos al consumidor".
 
"De todos modos, hay una fuerte baja en los niveles de rentabilidad que se percibe en la descapitalización o el endeudamiento. En la medida en que la demanda lo acepte, se mueven los precios al compás de los costos. También se produjo un fenómeno de desplazamiento de la demanda hacia artículos más baratos".
 
Por Javier Lewkowicz
 
Fuente: Página 12
 

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De locos: la inflación mayorista aumentó 16% en septiembre (¡en un solo mes!)
La inflación sigue batiendo récords por la devaluación y pega más fuerte en los alimentos. El IPC nacional de septiembre dio 6,5% y el 2018 tendría un piso de 47%.
18-11-2018 / 09:11
La semana del peronismo terminó muy diferente a como había arrancado. De la fractura en el Senado por la votación del Presupuesto, cerró con la muestra de unidad exhibida para darle un golpe a la alianza Cambiemos y evitar que se quedara con los dos tercios de los miembros del Consejo de la Magistratura.
 
Es un nuevo error de cálculo político por parte de Mauricio Macri, Marcos Peña y de los operadores macristas en el Congreso que le causaron a Cambiemos una enorme derrota política en el Congreso de la Magistratura.
 
¿Qué ocurrió? Lo que los "PRO Puros" dijeron que no podía ocurrir: Todas los sectores peronistas olvidaron sus diferencias para ganar dos sillas en el poderoso Consejo de la Magistratura. La Casa Rosada creía que eso era imposible y que tenían aseguradas las poltronas de Pablo Tonelli y Mario Negri, con lo cual, tendrían aseguradas 8 de las 13 bancas necesarias para controlar el organismo judicial que selecciona y destituye jueces, y manipular así la justicia.
 
Lo ocurrido confirma que el entorno de Macri ha exagerado al minimizar la posibilidad de unidad de todos los peronistas para las elecciones del año que viene, lo que obliga a replantear toda la estrategia electoral que se elaboró y aplicó hasta ahora. En caso contrario, hay un riesgo cierto de derrota en las urnas en 10 meses.
 
Otra señal de unidad: el peronismo en su conjunto se reunió en Buenos Aires y lanzó un llamado a un gran frente opositor. "Se acabó definitivamente la mentira, el jolgorio y la fiesta amarilla en la Argentina", sentenció el presidente del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, en el cierre del acto por el Día del Militante Peronista que conmemoró el regreso del ex presidente Juan Perón al país tras 17 años en el exilio.
 
El encuentro, organizado por el presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, reunió en el Club Deportivo de esa localidad a Gioja, Magario, Scioli, Moyano, Yasky, entre otros dirigentes políticos y gremiales, de todo el arco peronista y dejó una foto histórica de unidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
 
Igual, pese al paso adelante, prevaleció la cautela acerca de si lo que sucedió es un indicativo acerca de que la oposición marcha hacia un proceso de unidad en 2019. "Es un paso importante, pero no sacaría conclusiones apresuradas. Todavía falta recorrer mucho para saber si va a haber unidad", definió el jefe del bloque de diputado del FpV-PJ, Agustín Rossi, uno de los anotados en la carrera presidencial.
 
De hecho, hasta ahora resultaron negativas las gestiones realizadas desde el PJ Nacional que encabeza Gioja para sumar a los referentes del sector Alternativa Argentina a la Mesa de Acción Política. El camino hacia la unidad no está libre de escollos, pero hay indicios favorables.
 
La Opinión Popular

17-11-2018 / 10:11
El Presupuesto 2019 en rojo que aprobó el Senado, en vez de asignar partidas, las retira. Es un presupuesto al revés. Se trata de una lista que enumera cuánto se saca de cada rubro, un anti presupuesto.
 
El país está en rojo pero no por comunista sino por quebrado. El gobierno de Cambiemos aprobó un presupuesto que es la expresión más clara de su dramático fracaso. Dramático para la gente de a pie, a la que los mismos que han hecho este desastre le reclaman sacrificios.
 
Muchos de ellos lo votaron, engañados, seducidos por promesas que nunca se cumplieron o por razones en las que cada uno habrá creído, pero ya no se trata de creer, las consecuencias están a la vista, duelen en el alma, en la panza y en el bolsillo: casi 50 por ciento de inflación en 2018 y cien por ciento de devaluación, con un 20 por ciento de pérdida de capacidad adquisitiva del salario y el cierre de miles de empresas y comercios.
 
Eso fue 2018, pero el Presupuesto que se aprobó el miércoles anuncia un 2019 aun peor. Ni siquiera lo pueden ocultar los medios y los periodistas del oficialismo.
 
La quiebra del país es indefendible, 2019 será un año difícil para la clase media y los sectores más humildes. La caída de la industria, más del 11 por ciento, es un dato que arrastra a miles de familias a la miseria. En todo el planeta hubo un sólo país con peor resultado en ese andarivel y fue Burundi.
 
No se está pagando ninguna fiesta. El gobierno de radicales y macristas asumió con muy poca deuda. Si hubo una fiesta, ya estaba pagada cuando asumió Mauricio Macri.
 
En cambio el país que recibirán los que ganen las próximas elecciones arrastrará la deuda inmensa que se tomó en estos años y que solamente sirvió para enriquecer a unos pocos.
 
Una deuda que el Fondo Monetario no tendría que haber concedido en condiciones claramente impagables. En el nuevo presupuesto bajan las partidas para salud y educación y la única que aumenta es para el pago de deuda externa.
 
Los medios, incluso los oficialistas, cuentan las monedas que habrá para ciencia y técnica, imaginan lo que faltará en los hospitales o los precios a los que volará el transporte y los demás servicios dolarizados y sin subsidios. Ha sido el avispón que molestó al gobierno. Empieza el año electoral y cada vez es más evidente que el eje de los opositores será la demolición de la gestión de Cambiemos

16-11-2018 / 10:11
Un estudio privado estimó que el promedio de los trabajadores perdió este año $57.500 por la suba de los precios no trasladada a los salarios. Con $57.500 una familia tipo cubre dos meses y medio el costo de la Canasta Básica Total que calculó el Indec para setiembre pasado.
 
Como alternativa, con esos $57.500 esa familia también podría pasar por una tienda de electrodomésticos y comprar por $19.000 una heladera de 280 litros y un televisor de 32 pulgadas a un precio de 11.000 pesos.
 
El resto les alcanzaría para aprovechar este fin de semana largo y hacerse una escapada a Mar del Plata a un Apart de 4 estrellas les cobraría $11.877 por 3 noches con desayuno incluido en habitaciones separadas para padres e hijos, y en el Bus de larga distancia pagarían algo menos de $7.000 por los viajes ida y vuelta en coche cama.
 
Haciendo las cuentas les sobraría suficiente dinero para las comidas y alguna comprita.
 
Cualquiera de las dos alternativas ilustra el poder de compra que en promedio perderá un trabajador asalariado en 2018, según un estudio realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
 
El cálculo es muy sencillo: sumaron la diferencia entre el salario promedio que efectivamente cobraron los trabajadores registrados del sector privado en cada uno de los meses y lo que hubieran cobrado si el salario se hubiera ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación.
 
Ese cálculo arrojó $57.500, el equivalente a dos canastas y media o a ese paquete de electrodomésticos y fin de semana de miniturismo.
 
Para cuando termine el año la pérdida puede llegar a ser incluso algo mayor a $57.500, porque el estudio estimó que la inflación de octubre sería del 4,5%  pero resultó del 5,4%, según difundió el Indec. Para noviembre y diciembre estimaron 3% y 3,5%, respectivamente.
 
Con el mismo método, el trabajo coordinado por Ana Rameri y Claudio Lozano también calculó la merma del poder adquisitivo acumulada desde que asumió Mauricio Macri. La reducción en esos tres años asciende a 117.581 pesos.
 
En comparación con esas pérdidas, el bono de $5.000 tiene el efecto de una aspirina para un enfermo grave. Compensa menos del 10% del perjuicio de 2018 y equivale a menos del 5% de lo que se les esfumó desde diciembre de 2015.

16-11-2018 / 09:11
Ayer quedó en claro, una vez más, el fracaso de la política económica neoliberal de Mauricio Macri. El índice de precios al consumidor del Indec registró en octubre un alza del 5,4% a nivel nacional, empujado por alimentos y bebidas, las tarifas del gas, el transporte y las prepagas. En la comparación anual, la inflación de octubre se ubica en el 45,9%.
 
En diez meses, la inflación asciende al 39,5% y puntualmente los rubros esenciales de la canasta básica muestran en promedio un incremento del 43,7%, cuya contracara es el grave deterioro del poder adquisitivo de los sectores trabajadores y jubilados.
 
El año cerraría con una inflación del orden del 48%, la más alta desde 1991, y se calcula que el año que viene, si las variables financieras no se vuelven a disparar, la inflación no bajaría de del 30%. Los números de inflación se dan en el marco de una dura caída de la producción, inversión y empleo, tasas de interés siderales y aumento record de la deuda externa, de la pobreza y la indigencia.
 
Los precios en el promedio de toda la economía se multiplicaron por 2,5 en apenas tres años de gestión Cambiemos, lo cual está bastante alejado del slogan de campaña de Macri acerca de que "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema". Una mentira más para engañar a los votantes y llegar al poder.
 
El Gobierno preparó los ingredientes para el caldo ideal de inflación: brutal devaluación, violenta suba de tarifas y tasas de interés siderales. Así, en octubre los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 5,9% a nivel nacional, acumulan un 43,7 en diez meses y el 46,4% en la comparación interanual. El traslado de la suba del dólar de fines de agosto y septiembre a bienes de consumo masivo, como por ejemplo la harina y panificados, aceites, carnes y lácteos, fue letal.
 
Según los datos del Indec, en el último año el kilo de pan francés subió un 84% y los fideos guiseros lo hicieron en un 80%, ambos empujados por la harina, que avanzó un 173%. El arroz subió un 66% y el aceite de girasol lo hizo en un 79%. Entre los lácteos, la leche en sachet subió un 40% y el queso cremoso, un 31%. La sal fina creció un 60%.
 
Los incrementos de precios de alimentos y bebidas, el colectivo, tren y subte, naftas y los servicios esenciales para el funcionamiento del hogar fue muy fuerte en el último año, lo cual, conjugado con un escenario de caída del empleo, paritarias a la baja, recorte de horas extra, suspensiones, caída del poder adquisitivo de jubilaciones y asignaciones familiares, configura un delicado escenario social.
 
Los creadores de "pobreza cero", "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema", "el segundo semestre", "no vamos a ajustar", " se viene la lluvia de inversiones"... ahora dicen que "después de la próxima cosecha todo va a cambiar"  y "en noviembre la inflación se va a reducir a menos del 3 % mensual". Para diciembre frutean con un guarismo similar. Se trata del nivel más elevado desde 2002.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
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