La Opinión Popular
                  17:04  |  Martes 25 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-10-2018 / 09:10
ESTALLÓ LA INTERNA EN LA CORTE SUPREMA

Acusaciones cruzadas entre Lorenzetti y Rosenkrantz por el control del portal judicial

Acusaciones cruzadas entre Lorenzetti y Rosenkrantz por el control del portal judicial
En una resurrección de la Corte adicta de los años noventa, Rosenkrantz, el favorito de Macri y de Clarín, responsabilizó a su antecesor por el vaciamiento de la comunicación del tribunal. En su respuesta, Lorenzetti lo acusó de “mediocre y autoritario”, de generar “un clima de temor y amenazas” y de maltratar a una funcionaria. “Nunca en la Corte se vio algo así”, aseguró.
El Centro de Información Judicial (CIJ) es el tema de disputa entre el expresidente de la Corte y su sucesor. Carlos Rosenkrantz, el hombre de Clarín, acusa a Ricardo Lorenzetti de haber desmantelado el área de Comunicación del Tribunal. Apunta a su antecesor por haber dejado "acéfala y sin personal suficiente" la Secretaría de Comunicación, debido a los traslados firmados por Lorenzetti en los días previos a su cese en el cargo.
 
Mientras que Lorenzetti acusa al nuevo presidente del Tribunal de querer privatizar el área de comunicación. El exsupremo emitió una carta donde señala que Rosenkrantz ha generado "un clima de tensión, de temor y de amenazas telefónicas, ataque a los derechos laborales y de género" en la Corte Suprema de Justicia.
 
En los días previos al traspaso de mando de la presidencia de la Corte, Lorenzetti traslado al personal del área de Comunicaciones, a distintos ámbitos de la Corte, por lo que el equipo de profesionales del sector se redujo de dieciocho a seis empleados. Entre los desplazados se encuentra María Bourdin (una incondicional de Lorenzetti), responsable del CIJ y de su segundo, Pablo Méndez.
 
Por este motivo el actual Presidente de la Corte emitió una resolución que provocó una disputa interna entre la nueva y la vieja conducción del Tribunal. Para el santafecino, según lo que informa a través de su carta, la resolución emitida de Rosenkrantz viola las normas del funcionamiento de oficinas dependientes de la Corte, donde cualquier medida que se tome debe discutirse y adoptarse por acuerdo en una reunión entre ministros.
 
En la carta, Lorenzetti acusa al juez favorito de Macri de atacar derechos laborales y de género. "Ante la respuesta de que eso debía ser decidido por la Corte, y no sólo por la futura presidencia, hubo expresiones que se apartan notoriamente de los criterios de respeto que se le deben a un Secretario de Corte (que tiene el rango de un juez de Cámara), de la política de género y protección de la mujer que la propia Corte lleva adelante, y de la independencia que se le debe a un periodista profesional".
 
Lorenzetti anhelaba extender su cargo en la presidencia de la Corte. Llevaba "tan solo" once años en ese cargo. Pero sus pares decidieron por mayoría elegir a Rosenkrantz como nuevo titular de la Corte. La sucesión se había dado en el marco de las formalidades y la corrección política, donde se ocultaba la interna que había entre ellos. Pasaron solo algunos días hasta que se hiciera pública las diferencias entre ambos.
 
Los cruces de ayer demuestran que la sucesión no será fácil, y que el exsupremo continuará en la sombra peleando por cuotas de poder. Eso sí, los privilegios que tienen estos jueces no corren peligro. En esto cierran filas los que están y los que se fueron. Seguirán cobrando jubilaciones de privilegio, no pagando impuesto a las ganancias y disfrutando de largas vacaciones pagas.
 
La Opinión Popular

 
ESTALLO LA INTERNA EN LA CORTE SUPREMA
 
Corte mano, corte fierro
 
Una pelea por el manejo de la comunicación y la información del Poder Judicial puso en escena la interna salvaje que atraviesa la Corte Suprema.
 
Todo empezó con una resolución del nuevo presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz, donde responsabilizaba a su antecesor, Ricardo Lorenzetti, de vaciar, paralizar y retacearle las claves de acceso de la página web del Centro de Información Judicial (CIJ).
 
Pero la respuesta del supremo desplazado llegó rápido, en una carta donde lo acusa de maltratar a la funcionaria que manejaba esa publicación "apartándose de la política de violencia de género y protección a la mujer", le endilga un intento por privatizar ese sitio y haber creado un clima de "tensión, de temor, de amenazas telefónicas y falta de respeto a los derechos del trabajador y de la persona humana, así como a los procedimientos internos".
 
"Lamento muchísimo semejante mediocridad", dice el texto de Lorenzetti que -además- le adjudica a su colega gestos propios de "épocas que hemos querido superar", en una alusión elíptica a la Corte adicta de los años noventa.
 
Todo este tiroteo verbal sucedía mientras transcurría el J20, con la presencia de jueces y juezas de cortes de todos los países que integran el G20.
 
La primera foto que publicó ayer el CIJ, ya bajo dominio de Rosenkrantz, es un retrato de la Corte en pleno, con Mauricio Macri en el centro, casi como un supremo más, en el contexto de esa reunión internacional en la que hasta hace unas semanas iba a ser Lorenzetti el principal orador que daría la bienvenida, hasta que sus colegas le cortaron el mandato.
 
Con los últimos preparativos para la cena de bienvenida para los participantes del J20 en el Palacio de Justicia, el lunes por la tarde se conoció una resolución firmada por Rosenkrantz en la que atribuía a Lorenzetti del desmantelamiento del CIJ.
 
En parte, porque había decidido trasladar a la mayoría de su personal a otras dependencias antes de dejar la presidencia, entre ellas a su propia vocalía, como es el caso de María Bourdin, que comandaba el CIJ y la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto, y su subdirector, Pablo Méndez.
 
Esa área, criticó el flamante presidente, "ha quedado acéfala y sin personal suficiente", "lo que ha hecho imposible su funcionamiento comprometiendo de ese modo los trascendentes objetivos que dieron lugar a su creación".
 
Pero atribuyó la paralización del sitio en cuestión, que brinda información sobre fallos y la actividad de la Corte, a que Lorenzetti y equipo le negaban las claves y dispositivos tecnológicos de acceso.
 
Rosenkrantz había mandado a un consultor externo, privado, a pedir esa información para el manejo informático. En teoría, lo había contratado para el J20. Y le dijeron que no, precisamente por su ajenidad al Poder Judicial.
 
Como represalia, le abrió un sumario a Méndez. Su resolución, además, afirma que el CIJ depende  de "la autoridad directa (el subrayado es de Rosenkrantz) del Presidente del Tribunal", que "debe contar de modo urgente con los medios para continuar el servicio provisto por el CIJ entre los que se cuentan el acceso exclusivo e irrestricto a la página web". Finalmente, instruía al secretario general de administración a su "recuperación".
 
La interna suprema era visible desde hacía tiempo, aunque quedó plasmada en el desplazamiento anticipado de Lorenzetti de la presidencia -bienvenido por el gobierno de Cambiemos, que además ve en Rosenkrantz y aliado- y adquirió un cariz novelesco a partir de la pulseada sobre el CIJ, que posiblemente se traslade pronto a otras áreas y temas, como la administración, la organización interna, y las escuchas telefónicas, entra otras.
 
Algo impactante del día de ayer, fue que mientras Rosenkrantz le daba cuerpo a su primer discurso como presidente supremo ante los titulares de cortes supremas de los países del G20, y reivindicaba "las reglas" como único camino para el "desarrollo equitativo y sustentable" y "la cooperación", Lorenzetti se preparaba para enviar la carta que lo acusa de pretender "modificar  principios fundamentales" del "funcionamiento y jurisprudencia" de la Corte. "Ha costado mucho cambiar lo que había", insistió en aludir con un mensaje subliminal a la vieja corte políticamente adicta del menemismo.
 
"Me ha sorprendido su resolución número 3018 que ha publicado con ribetes de escándalo, algo que nunca ha sucedido en los últimos años y propio de épocas que hemos querido superar. Lamento muchísimo semejante mediocridad pero, estando en juego el prestigio de la institución me veo obligado a contestar", dice al comienzo la carta a Rosenkrantz.
 
Luego describe hechos: "Usted se apersonó en el despacho de la secretaria de Comunicaciones (Bourdin)  efectuando expresiones que contrarían las directivas de la política de Estado en materia comunicacional, proponiendo una suerte de privatización del CIJ. Ante la respuesta de que eso debía ser decidido por la Corte, y no sólo por la futura presidencia, hubo expresiones que se apartan notoriamente de los criterios de respeto que se le deben a un secretario de Corte (que tiene rango de un juez de Cámara), de la política de género y protección de la mujer que la propia Corte lleva adelante...".
 
A partir de ese relato, explica que Bourdin "para mantener su dignidad profesional y no obstaculizar" pidió su traslado, igual que otros empleados. Y le aclara, con un dejo de ironía, que "si lo desea puede pedirles que se vuelvan" pero "lo que no puede hacer es obligarlos".
 
Hasta aquí, la paradójica denuncia de una escena con tintes de violencia de género, en la única Corte Suprema que tiene una oficina especializada en recibir denuncias de esa temática.
 
Luego, le señala que mandó a una persona que pertenece a una consultara privada, Ariel Alberto Neuman, para que le entregaran a él toda la documentación. Le recrimina que debió plantear la cuestión en el acuerdo de los supremos, pero en cambio "ordenó telefónicamente pedidos de sumarios a quienes estaban ya en otros sitios".  
 
"Nunca ocurrió en la Corte algo así. El clima de tensión, de temor, de amenazas telefónicas, de falta de respeto de los derechos del trabajador y de la persona humana, así como de los procedimientos internos de la Corte, fue lo que generó la paralización momentánea" del CIJ, "de menos de una semana" y que "era perfectamente solucionable con un comportamiento razonable".
 
Lorenzetti le recrimina a Rosenkrantz pasar por encima de los procedimientos habituales, como llevar al plenario de jueces la propuesta de un nuevo secretario o secretaria. "No hay razón para este tipo de medidas autoritarias, sorpresivas que no fueron habladas antes entre los ministros, que provocan un escándalo que no hace nada bien al tribunal", enfatiza.
 
Como una de las mayores críticas que recibió Lorenzetti de los colegas que lo desplazaron de la presidencia (junto con Rosenkrantz, Elena Highton de Nolasco y Horacio Rosatti) es su personalismo, en el texto trata de mostrar a su sucesor como portador esas características, y le explica como a alguien que ignora acuerdos básicos que "el presidente de la Corte debe expresar las decisiones del tribunal", no las propias, y que en los últimos años "se ejecutó una política de descentralización de las área se presidencia, cambiando el modelo personalista y concentrado que existía con anterioridad".
 
Y por eso, señala, cada quien asumió un papel en particular y se hizo cargo de un área: Highton en la Oficina de violencia doméstica, Carmen Argibay en la oficina de la Mujer y la Morgue, Juan Carlos Maqueda la obra social  y Raúl Zaffaroni en la biblioteca y el Centro de Investigaciones.
 
"La secretaría de Comunicaciones depende del pleno de ministros (...) como todas las secretarías", refuta a Ronsenkrantz.  También recuerda que el CIJ se creó en 2006 como fruto de una Conferencia Nacional de Jueces, cuando presidía la Corte Enrique Petracchi pero Lorenzetti ya se proyectaba al mando.
 
El CIJ tiene una carga simbólica muy fuerte, porque cambió toda una historia de incomunicación del Poder Judicial hacia la sociedad. Fue innovador en un poder del Estado acostumbrado a la excusa de que sólo habla por sus sentencias. Comenzó a publicar fallos de jueces de todas las instancias y la actividad de la Corte y se volvió una herramienta útil dentro y fuera de tribunales.
 
Con el tiempo también quedó claro que empezaba a ser utilizado con intencionalidad política: había un sesgo en la selección de las sentencias publicadas y los jueces favoritos, así como en el modo de titular noticias, además de abundante información sobre actividades del ex titular supremo.
 
Fue interesante como muestra de que la neutralidad judicial es una quimera. Para Rosenkrantz manejar "directamente" el CIJ, no es menor. Es el dominio sobre la producción de la materia prima de las noticias judiciales que luego se reproducen en los medios. 
 
En los pasillos supremos ayer a la tarde había funcionarios judiciales que señalaban que del texto de Lorenzetti se desprenden posibles delitos como abuso de violencia de género, amenazas y abuso de autoridad. La duda es si esto terminará en denuncia.
 
¿Intervendrá también, por ejemplo, la oficina que dirige Highton, la vicepresidenta suprema? ¿Se tratará el tema en el próximo acuerdo? Por lo pronto, hoy en el J20, le toca exponer a la jueza, a Maqueda y al propio Rosenkrantz. Rosatti recibirá una distinción de la academia de Ciencias Morales y el cierre estaría a cargo de Lorenzetti.
 
Por Irina Hauser
Por Rosa D'Alesio
 
Fuentes: Página 12 y La Izquierda Diario
 

Agreganos como amigo a Facebook
25-06-2019 / 15:06
25-06-2019 / 09:06
El Gobierno de Mauricio Macri insiste con suspender las PASO, pese a que reconoce que no tiene los votos en el Congreso. Primero había sido el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, el que había sugerido que se suspendieran o se eliminaran las PASO por su costo y porque pocos espacios disputan realmente una interna.
 
Ayer, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, insistió con el tema en la reunión de gabinete. Y el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, aseguró que "lo sensato" sería suspenderlas. No obstante, en la Rosada aseguraron que no tienen las mayorías necesarias para modificar las elecciones del 11 de agosto. Sin tener en cuenta eso, el macrismo ya presentó un proyecto en Diputados para suspender las elecciones.
 
"Que los tipos que impulsaron la política para que se hayan fugado U$S68.000 millones de la Argentina durante su gobierno, vengan a decir ahora que les preocupa el gasto de las PASO, sólo puede llevarnos a la conclusión de que están en pánico por la derrota que van a sufrir", sostuvo la diputada nacional Fernanda Vallejos.
 
"Me encantaría que con la misma furia pida suspender los tarifazos. No son conscientes al plantear el debate, y además ponen en peligro las instituciones democráticas", sostuvo Marisa Uceda, precandidata a diputada nacional por la provincia de Mendoza en el mismo sentido.
 
Como el Ejecutivo, por la Constitución Nacional, tiene prohibido legislar en materia electoral con un DNU, el proyecto requerirá sesión extraordinaria y de mayoría especial para poder ser aprobado, posibilidad que parece difícil. Si no tienen los votos, entonces, ¿para qué el Gobierno agita este tema? "Para sentar posición", dicen algunos.
 
Sobre el miedo a perder las PASO de la alianza "Juntos por el Cambio", "Juntos Somos el Cambio" o "Somos el Cambio", como quiera que se llame el oficialismo, que parece que cambió de nombre 3 veces en 30 horas, llueven las especulaciones. El macrismo necesitaría evitar esa instancia, dado que se avecina una derrota contundente que polarizaría aún más los resultados de octubre donde los ciudadanos "votarían en primera vuelta como si fuera la segunda".
 
Otros problemas son Roberto Lavagna y José Luis Espert que, según los análisis del macrismo, morderían parte de sus votos. También hay quienes creen que en octubre la economía podría estar mejor que en agosto y, entonces, la suspensión de las PASO les daría tiempo para mejorar sus números en la elección. El famoso "segundo semestre".
 
Desde el peronista Frente de Todos, la oposición no fue expresada públicamente con el énfasis que se esperaba, ya que podría sacar rédito de la imposibilidad de que la iniciativa prospere. En ese sentido, señalan dos aspectos. Por un lado, la muestra de debilidad que la iniciativa implica, a 45 días de la realización de las PASO y con la campaña y en marcha. Por el otro, el carácter poco republicano que observan en el hecho de querer modificar las reglas de juego a poco de las elecciones. ¿A qué le llamarán democracia los macristas?
 
La Opinión Popular

24-06-2019 / 09:06
La designación de Miguel Ángel Pichetto, como compañero de fórmula presidencial, es el intento de exhibir, frente a los factores de poder internacionales que obsesionan a Mauricio Macri, que el Gobierno está dispuesto a no encerrarse en sí mismo. De allí para adelante, vender que el dólar quieto y la estabilización del riesgo-país son consecuencia de haber agregado a un... peronista suelto.
 
Falsamente, Pichetto fue presentado  como un abridor de puertas peronistas. Por fuera del Congreso, donde resultó un sumiso y eficaz operario de cuanto oficialismo le tocara en suerte, el senador no tiene la capacidad articulatoria proyectada antes en la propaganda de Clarín, La Nación e Infobae que en el imaginario macrista.
 
Esa proyección no fue ni es otra cosa que la imagen de amplitud exigida a los cambiemitas. Macri, Peña, Durán Barba y Cía., tomaron nota que insistir con el "purismo" Pro los conducía a la derrota con toda seguridad. "Peronizarse" en dosis reguladas es la movida única.
 
Esa táctica macrista, surgida del manotazo de ahogado y no de una ejecución elaborada, corre el riesgo que una porción del gorilaje eterno opte por no comerse ese sapo, tras haberse desgañitado contra el peronismo como símbolo del fracaso de los últimos 70 años. No, al menos, en una primera vuelta, lo que podría determinar la victoria de Fernández y Fernández.
 
Pichetto, como parte de un esquema fantasioso de división del peronismo, quedó circunscripto al discurso fascistoide. El susceptible de evitar más fugas entre ese núcleo duro de los amarillos pegoteados no por amor a Macri, sino por espanto a Cristina.
 
Previo al cierre de nombres y ubicaciones electivas, empezaron a demostrarse los cortos alcances de la maniobra. El reparto de cargos en la pata bonaerense "peronista" de Cambiemos dejó heridos entre los aliados.
 
Pichetto no logró ablandar la decisión de María Eugenia Vidal y Federico Salvai de copar las listas de la provincia con los más puros y el armado bonaerense que venía trabajando el ex intendente de Avellaneda, Baldomero "Cacho" Álvarez, se quedó sin nada.
 
Integran ese grupo básicamente ex duhaldistas como Isidoro Laso, Chicho Basile, Mabel Muller y una serie de dirigentes distritales, que solían reunirse con Pichetto, cuando el senador todavía coqueteaba con la idea de disputar la candidatura presidencial en Alternativa Federal. Como se ve, la ex Cambiemos intenta ganar tiempo con operaciones que se diluyen a muy poco de andar.
 
La Opinión Popular

23-06-2019 / 09:06
Se terminaron las especulaciones, las negociaciones a contrareloj. Las idas, las vueltas y los ocultamientos. Todos los partidos ya definieron y presentaron ante la justicia electoral todas sus cartas: fórmula presidencial, a gobernador, listas de candidatos a diputados, senadores, intendentes municipales. Ahora arranca la verdadera campaña, la batalla final de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
 
Las tratativas excitadas, los armados de último momento signan esas jornadas, siempre.  Se anotaron ocho fórmulas presidenciales, con ambiciones muy dispares. Sólo dos, todo lo indica, mantienen aspiraciones firmes de llegar a la Casa Rosada. La oficialista, integrada por el presidente Mauricio Macri y el senador Miguel Pichetto. Por la oposición, la compuesta por el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y la ex presidenta Cristina Fernández.
 
El binomio que encabeza el ex ministro Roberto Lavagna y completa el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey se ilusiona con llegar de escolta en la primera vuelta y vencer en el ballottage. Un escenario que oscila entre el batacazo y el milagro.
 
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT-Unidad) procura sostener y extender la representación parlamentaria que acumuló en años. Se sumó el MST dejando de lado la arcaica tradición divisiva de la izquierda. Es el único Frente de ese sector con implantación nacional.
 
Otros pretendientes deberán sortear el escollo de las PASO para llegar a octubre: acumular más del 1,5 por ciento de los votos válidamente emitidos. Presumiblemente, habrá quien quede en el camino.
 
El economista José Luis Espert procuraba colocarse en el estrecho espacio que media entre el macrismo y la pared ubicada a su derecha. Una borocoteada de Pichetto puede dejarlo sin poder competir, fuera de la cancha antes de empezar.
 
Los cierres de lista motivan ansiedades, desazones, dejan personas heridas, embroncadas... algunas satisfechas también. Con el correr de los días quienes "entraron" bajarán los enconos y empezarán a trabajar en la campaña. Los que quedaron afuera, that is the question.
 
Habrá entonces contadas primarias nacionales para legisladores. En Buenos Aires por intendencias, Concejos Deliberantes y cargos en la Legislatura. Sin ser lo más restallante tiene importancia. En este año se comprobó empíricamente que es muy arduo para los partidos organizar internas sin la cobertura institucional de las PASO. Las PASO serán la primera etapa, el 27 de octubre el pueblo argentino decidirá sobre su futuro. Una ocasión digna de celebrarse siempre.
 
La Opinión Popular

22-06-2019 / 11:06
Entre el 11 y el 12 de junio fueron tres las noticias que sacudieron el escenario electoral. Mauricio Macri anunciaba que Miguel Ángel Pichetto lo acompañaría en la fórmula presidencial, mientras que Alberto Fernández y Sergio Massa lanzaban el Frente de Todos, sellando una unidad que terminaría de polarizar una elección que tiene actores sin ganas y con la energía puesta en no pasar desapercibidos.
 
Para ello, la izquierda también anunció una histórica fusión: el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), conformado por las agrupaciones PTS, PO e IS, sumaría a sus filas al Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), confirmando a Nicolás del Caño como precandidato a presidente y a Romina Del Plá como precandidata a vice.
 
La jugada calló una de las críticas que recibió este movimiento desde su conformación en 2011. "Nos pedían esta fusión para que la señal de unión quede clara y sea contundente", dijo uno de los dirigentes más importantes del FIT.
 
Sin embargo, y tal como sucede en cada jugada política, están los victoriosos, contentos y conformes que paralelamente deben explicar por qué otros nombres que también podrían haber pertenecido a este grupo participarán de las elecciones por fuera del Frente de Izquierda-Unidad.
 
El caso más significativo es de Manuela Castañeira, quien además de convertirse en la única mujer precandidata a presidente por el Nuevo MÁS, será la persona más joven en competir por este puesto en las próximas PASO. "No quisieron abrir la interna e ir juntos a las Primarias", explicó la entrerriana de 34 años. Enfrente, la respuesta fue otra: "Siempre invitamos a todos a debatir, pero no quisieron sentarse con nosotros".
 
Luis Zamora, quien también rechazó la idea de sumarse a este conjunto de agrupaciones, anunció que irá como precandidato a diputado porteño y que su espacio, Autodeterminación y Libertad, únicamente presentará candidaturas en la ciudad de Buenos Aires.
 
El espacio que nuclea al 90% de las fuerzas de izquierda en todo el país presentará candidatos en 22 de los 24 distritos de la Argentina. 
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar