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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 05-10-2018 / 11:10
SUBIÓ LA APUESTA Y MARCÓ LA CANCHA

Ultimátum de Carrió a Macri: si no echa al Ministro de Justicia, rompe Cambiemos

Ultimátum de Carrió a Macri: si no echa al Ministro de Justicia, rompe Cambiemos
FANATISMO INTOLERANTE. La líder de la Coalición Cívica y cofundadora de la alianza Cambiemos, Elisa Carrió, ratificó que avanzará con el pedido de juicio político al ministro de Justicia, Germán Garavano, con lo que abrió una inesperada grieta en el macrismo. El desencuentro se produjo a partir de declaraciones del funcionario, cuando comentó que a su juicio "nunca es bueno que un ex presidente esté detenido o se pida su detención". Carrió no acepta que ningún funcionario K, que ella haya denunciado, esté en libertad.
La diputada Elisa Carrió, representante de los sectores mas gorilas y antiperonistas de la alianza, amenazó este jueves con romper Cambiemos, furiosa con el ministro Germán Garavano por haber dicho que "no sería bueno" que se pida la detención de la ex presidenta Cristina Fernández.
 
"La República está sumamente herida por un sector del gobierno que por conveniencia política no desea verdad, justicia y condena. Esto no es negociable. Ni la República. Ni la impunidad. El Presidente lo sabe desde enero del 2015. No volvamos al pasado Sr Presidente", lanzó Carrió en una carta en la que le recordó a Mauricio Macri que una condición del acuerdo de Cambiemos era el fin de la corrupción.
 
Carrió habló de la "falta de apoyo" del radicalismo en su avance contra Garavano, porque sabe que el ministro tiene el apoyo del grupo de "Coti" Nosiglia y Ricardo Gil Lavedra, enfrentados con la diputada. Además, aseguró que su decisión de avanzar con el juicio político no es impulsada por "calentura" ni tampoco una amenaza, sino "una decisión colectiva e irrevocable". La diputada dejó trascender que les pidió a sus colaboradores que avancen con la medida.
 
La polémica arrancó porque Garavano dijo que "no parece bueno el desafuero y la detención, siendo que puede brindar explicaciones en el marco de un juicio oral, pero eso es algo que debe resolver la Justicia y el Senado". 
Tras el escándalo, Garavano presentó su renuncia pero Macri la rechazó.


Los dichos desataron la furia de Carrió, que quiere ver presa a la ex Presidenta y a todo aquel que huela a peronista. Asimismo, lo que hizo la diputada fue mandar un mensaje al sector del Gobierno que empuja la estrategia de golpear judicialmente a Cristina pero mantenerla libre y competitiva de cara a las elecciones del año que viene, para bloquear el surgimiento de una alternativa peronista opositora fuerte, sin el techo que tiene la ex presidenta.
 
Esta polarización permanente ideada por Marcos Peña y Durán Barba sobre la base de la opción "Nosotros o Cristina" le permite a Macri fantasear con la reelección aún en un contexto de fuerte crisis económica y caída de su valoración.
 
Además, como reveló Marcelo Bonelli, un sector de la Rosada puso en marcha un plan para exculpar a empresarios y "encapsular" el escándalo de los cuadernos de las coimas. La idea que se difundió implicaba que los involucrados pierdan sus derechos: los empresarios a continuar al frente de sus compañías, los políticos a postularse para cargos públicos.
 
En ese escenario, comenzó a trascender que el sector de operadores judiciales que encabeza el "Tano" Angelici busca desplazar al camarista federal Martín Irurzun, promotor de la doctrina de prisiones preventivas y que tiene a su cargo la oficina de escuchas.
 
La Opinión Popular

 
Parece imposible que el presidente Mauricio Macri tenga una semana de completa tranquilidad en los últimos meses. En la Casa Rosada saboreaban la calma en el plano económico por la baja del dólar durante tres días consecutivos. Esa tranquilidad quedó sepultada cuando ayer se cruzaron el ministro de Justicia German Garavano con la diputada nacional Elisa Carrió, miembro fundador de Cambiemos.
 
El funcionario se había mostrado en contra del uso excesivo de la prisión preventiva y opinó respecto del caso específico de Cristina Kirchner. "Nunca es bueno que se detenga a un expresidente", advirtió. La legisladora tomó esos dichos como una afrenta y solicitó su juicio político. Además aseguró que romperá el espacio si el pedido no prospera. "Esto no es una amenaza, es una decisión colectiva e irrevocable", dijo en una carta dirigida a Macri.
 
"Argentina es un país que ha tenido un uso errático de la prisión preventiva y en donde no se han fijado normas claras. No es una herramienta buena, sobre todo cuando son prolongadas, y acá se hizo un abuso", había dicho el Ministro de Justicia ayer en declaraciones al El Destape Radio. Garavano además aseguró que "nunca es bueno para un país que un expresidente esté detenido o se pida su detención. Por el hecho en sí y porque en principio uno tendería a pensar que no debería haber sospecha de que esta persona se fugue o entorpezca el accionar de la Justicia".
 
Carrió contestó horas más tarde en su twitter: "Estos dichos de Garavano son una vergüenza para la República y la división de poderes. Puede estar emparentado también con la impunidad de Menem en la Cámara de Casación. Si esto es así es pasible de juicio político".
 
La diputada nacional por Cambiemos redobló una apuesta a través de una carta dirigida al presidente Macri. "La Coalición Cívica Ari, a través de sus órganos institucionales y partidarios, ratifica el pedido de juicio político al Ministro de Justicia Garavano", comienza el texto.  Carrió afirma que "la República está sumamente herida por un sector del gobierno que por conveniencia política no desean verdad, justicia y condena. Esto no es negociable. Ni la República. Ni la impunidad. El Presidente lo sabe desde enero del 2015. No volvamos al pasado Sr. Presidente".
 
La carta concluye: "La falta de apoyo del vocero del radicalismo, como así también las distintas expresiones a mi supuesta ira, "calentura" o improsperabilidad del juicio político, o como cuestiones de carácter estético sobre mi persona, provenientes de muchas mujeres y hombres de la política nacional, determinarán una demanda por discriminación y machismo aberrante. Es la primera vez que lo haré. No me guía el enojo ni la "calentura" sino la necesidad de que Cambiemos, cambie o no cambiará la historia. Esto no es una amenaza, es una decisión colectiva e irrevocable".
 
En el ajedrez electoral que plantean en la Casa Rosada,  para las presidenciales del próximo año, observan con malos ojos una posible prisión preventiva de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Desde el oficialismo consideran que es conveniente polarizar con la Senadora Nacional, ya que la superarían en un posible ballotage.
 
Fuente: Infocielo
 

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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