La Opinión Popular
                  04:40  |  Viernes 16 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 08-09-2018 / 08:09
PANORAMA POLÍTICO

Violencia es que el precio del kilo de pan esté en 100 pesos

Violencia es que el precio del kilo de pan esté en 100 pesos
Violencia es que el precio del kilo de pan esté llegando a los cien pesos y que un litro de leche ya cueste casi 50 pesos. La insensibilidad de un gobierno que pone el pan y la leche fuera del alcance de miles de familias es violencia. Empezaron diciendo que los pobres no debían acceder a vacaciones, ni a un plasma o un coche. “Eso es querer vivir con más de lo que se tiene, la fantasía del populismo”, dijeron. Así se empieza, ahora se trata del pan, la leche y los alimentos mínimos indispensables para una familia.
A veces dos más dos es cuatro: los precios se desbocan (2) y el Gobierno dice que se está preparando una guerrilla saqueadora (2). La deducción es matemática (2+2 =): el Gobierno prepara una represión brutal (4). Mauricio Macri hizo desaparecer los ministerios de Trabajo, de Cultura y de Salud, pero preservó el de Seguridad y le aumentó el presupuesto.
 
La ministra Patricia Bullrich, favorita del presidente, usó como excusa para amenazar a la sociedad los hechos confusos por los cuales murió un chico en el Chaco: "Hay dirigentes importantes detrás de una guerrilla en preparación". Asimilan la experiencia del 2001, pero no para prevenir la catástrofe, sino para incrementar la violencia. No se trata de solucionar el problema, sino de reprimir sus consecuencias.
 
Es la respuesta de un gobierno que perdió sustento en la sociedad y la confianza por parte del poder económico. Por un lado amenaza con la violencia. Por el otro, para recuperar el favor de banqueros y empresarios,  anunció varias veces un acuerdo con el Fondo Monetario que todavía ni existe. Sin soluciones ni capacidad para encontrarlas, el gobierno prolonga peligrosamente la agonía del país.
 
Violencia es que el precio del kilo de pan esté llegando a los cien pesos y que un litro de leche ya cueste casi 50 pesos. La insensibilidad de un gobierno que pone el pan y la leche fuera del alcance de miles de familias es violencia.
 
Empezaron diciendo que los pobres no debían acceder a vacaciones, ni a un plasma o un coche. "Eso es querer vivir con más de lo que se tiene, la fantasía del populismo", dijeron. Así se empieza, ahora se trata del pan, la leche y los alimentos mínimos indispensables para una familia.
 
Los números de la macroeconomía (caída de casi siete puntos de la industria, caída de dos puntos del PBI, 42 por ciento de inflación) asustan a los economistas y los empresarios. Los precios de la leche, el pan y los alimentos indispensables asustan a la gente.
 
Es difícil discernir cuál de las dos reacciones es más importante. Seguramente el susto de los empresarios hará caer aún más la economía. Pero lo que ya se extiende en las barriadas humildes y de clases medias bajas, más que susto es desesperación.
 
No la están midiendo. Hay índices de PBI, de inflación y de pobreza, pero no hay un medidor de desesperación. El que no es pobre, el que no está desempleado ni tiene un salario por debajo de la línea de pobreza no tiene ni idea, no termina de entender, el pozo que se abrió bajo sus pies.
 
No se trata de leer el futuro la bola de cristal o en las entrañas de un cordero para hablar de violencia en ese contexto. El gobierno la está provocando. Y la solución no puede ser amenazar con más violencia todavía, ni acusar a la oposición de organizarla. El responsable de cualquier desborde social es el gobierno. Y también será el responsable de cualquier víctima que produzca su represión.

 
Cuando hay un motivo concreto que lleva a miles de familias a la desesperación, la represión no alivia la tensión social, sino que la agudiza. Y la responsabilidad por la violencia es de quien generó las condiciones para que estalle y no de la oposición que las criticó y se resistió a generarlas.
 
Hay una ecuación inevitable entre el menoscabo institucional que produciría la salida anticipada de un gobierno que ya no tiene respuestas para la crisis y el daño que pueda ocasionar su permanencia. Durante la transición democrática se produjo la salida anticipada de Raúl Alfonsín, muy presionado por la hiperinflación, y la de un Fernando de la Rúa desahuciado por el cataclismo del 2001.
 
Otra vez, como en el 2001, las políticas económicas han destrozado las economías populares y generado una situación de desesperación en la mayoría de la sociedad.
 
Es el problema más grave y el gobierno no tiene respuesta. Por el contrario echa nafta al fuego. Ya anunció que habrá otros diez mil despidos en el Estado al suprimir los contratos cooperativos tercerizados. Y la parálisis de la obra pública implicará otros 40 mil desempleados.
 
El panorama de crisis se extiende como una mancha de aceite y va a empeorar. Hay zonas en el Conurbano donde el desempleo llega al 16 por ciento. Ni siquiera hay paliativos. Las recetas neoliberales con su darwinismo económico por el que sobrevive el más rico sobre el más pobre, se traslada inmediatamente al plano social donde sobrevive el más fuerte sobre el débil. Y eso desemboca en violencia.
 
El distrito más golpeado es el Conurbano. No hay María Eugenia Vidal que resista. El mal clima con el gobierno se siente hasta en los reductos más fuertes del macrismo. En algunas localidades los vecinos se han puesto de acuerdo para no dejar entrar a los empleados de las empresas de electricidad.
 
En otras se han organizado ferias de trueque en las que participan hasta diez mil personas, sobre todo mujeres, donde se intercambia ropa usada por alimentos.
 
Tras los sucesos del Chaco y ante el riesgo de contagio, los intendentes del Conurbano iniciaron consultas. Hubo diferentes reuniones y en todas coincidieron en que "en el Conurbano una chispa puede desatar el incendio", "la gente pide comida y trabajo".
 
La gobernadora  Vidal creó un fondo de mil millones de pesos, pero la provincia acumula una pérdida de siete mil millones por la desaparición del Fondo Sojero que había establecido el gobierno kirchnerista.
 
Una gran parte del voto bonaerense a Cambiemos no es tan derechizado como sucede en el núcleo duro porteño. Es un ciudadano que buscó una mejora con el macrismo y ahora se siente defraudado y con mucha bronca. Es un voto volátil que el macrismo ya perdió.
 
En este clima resulta muy difícil que Cambiemos vuelva a ganar en la provincia, independientemente de cuál sea el nivel de imagen de la gobernadora Vidal.
 
El país en situación límite produce paradojas en serie. El gobierno que surgió con un fuerte envión de productores rurales enojados por las retenciones fue conminado por el FMI para volver a aplicarlas.
 
El Gobierno que mantendrá  la ayuda caritativa de los planes trabajar como único paliativo a la falta de trabajo, hizo su campaña mediática en las redes contra estos subsidios con frases simples como "agarrá la pala" o "a mí nadie me regaló nada".
 
Fue una fuerte campaña ideológica contra el gobierno anterior que, paradójicamente, fue reemplazando en forma progresiva esos planes por la creación de trabajo genuino.
 
El gobierno neoliberal que tanto criticó el "control de precios" del gobierno anterior anunció que regresará el programa de "precios cuidados" instituido por el kirchnerismo. Todas estas medidas fueron anunciadas casi por obligación y parecen buscar más un efecto publicitario que concreto.
 
Los sectores de la oposición que fueron arrastrados por la euforia del triunfo macrista y se ganaron el mote de opoficialistas porque facilitaron todas las medidas que desembocaron en la situación actual, en especial el endeudamiento externo, ahora reclaman el rol de oposición que no ocuparon en estos tres años. Estos mismos sectores negocian con el oficialismo la aprobación de un Presupuesto que incluye el ajuste impiadoso impuesto por el FMI.
 
En ese proceso de reordenamiento, Sergio Massa inició un sigiloso acercamiento al peronismo y participó en alguna de las reuniones de los intendentes. Pero fue claro: todavía no quiere hablar de acuerdos electorales opositores, aunque el ex presidente Eduardo Duhalde se haya encargado de tirar al ruedo el nombre del ex ministro de Economía de Néstor Kirchner, Roberto Lavagna.
 
En el peronismo, los sectores que se volcaron al opoficialismo acusando al kirchnerismo de "sectario", son ahora los que ponen condiciones de exclusión, ya sea de Cristina Kirchner o del kirchnerismo en general, para cualquier armado opositor común.
 
Y el kirchnerismo, acusado de "sectario", es el que no pone ninguna condición para ese armado. Todos plantean la participación en una interna común. Pero el kirchnerismo es el único que no pone condiciones con tal de que se concrete una alternativa de gobierno desde la oposición.
 
La crisis ha esmerilado los argumentos del opoficialismo enfrentado al kirchnerismo, como el massismo o el bloque justicialista de diputados y senadores.
 
Sus bases, en el caso de los que las tienen, ya fueran sindicales o territoriales, están más enojadas con el gobierno y reniegan de la mínima expectativa que pudieron tener en algún momento.
 
Solamente el núcleo duro, más derechista y menos peronista, de esas corrientes, votaría a un macrista antes que a un kirchnerista en la segunda vuelta, si se diera esa circunstancia. A medida que se profundiza la crisis, pesa más el factor opositor que el anti k.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 09:11
Con el apoyo de una parte de peronismo, la alianza Cambiemos convirtió en ley esta madrugada el Presupuesto 2019, impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en una maratónica sesión de más de 13 horas, en la que también se avalaron la adenda al Consenso Fiscal, cambios en ganancias y el proyecto de bienes personales -que como se aprobó con cambios deberá retornar a Diputados-.
 
El Presupuesto 2019 plantea un ajuste de más de $ 450.000 millones. La ofrenda en el altar del FMI es, para la mitología de la derecha, una garantía de protección internacional. El pacto contra el pueblo trabajador indica que 2019 será otro año de vacas flacas, suba del desempleo, destrucción del aparato productivo y otras desdichas que no enumeramos porque son re-conocidas.
 
El jefe del bloque Frente para la Victoria-PJ (FpV), Marcelo Fuentes, señaló que el proyecto propone "más bicicleta financiera" y advirtió que "la reducción del gasto en servicios sociales en términos reales, no nominales, será del 6%", al tiempo que señaló que "la deuda pública es del 87% del PBI". "Resulta cínico venir a plantear como una virtud desarrollar programas de emergencia para enfrentar la misma crisis que yo mismo creo con las políticas que estoy pidiendo que me voten", ironizó el neuquino en referencia al Gobierno de los CEOs.
 
Entre los defensores del proyecto se anotó el entrerriano Alfredo De Angeli, de Cambiemos, quien resaltó que el presupuesto "tiene 70% de gasto social" y que "la mayoría de los gobernadores están de acuerdo porque hubo un Presidente que les devolvió lo que les correspondía", al tiempo que señaló que "se van a hacer las obras y con transparencia". "No sé de qué obras están hablando si en el presupuesto casi no hay obras", respondió a su turno la chubutense Nancy González, del FpV, quien indicó que para esa provincia la Nación presupuestó "tres obras públicas".
 
Uno de los críticos más fuertes fue el formoseño José Mayans del Bloque Justicialista, quien además mantiene un público enfrentamiento con el presidente de esa bancada, Miguel Pichetto, a favor del proyecto. "Vamos a autorizar el endeudamiento más grande de la historia argentina. Ese es el punto central de este presupuesto. 400 mil millones de dólares", remarcó Mayans al tiempo que afirmó que "el pueblo argentino lo va a pagar con menor educación, menor salud, más pobreza y más indigencia".
 
Entre los justicialistas en contra de la iniciativa se contó el pampeano Daniel Lovera, quien afirmó que el presupuesto "muestra un fuerte desprecio del interior del país" y que "la variable de ajuste es el trabajador, la clase media, las pymes, los productores".
 
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se jactó con una alabanza de doble filo: "nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno". Quiso elogiar la supuesta pasividad de las clases populares que halaga al FMI. Pero dio cuenta cuan brutal es el programa económico neoliberal macrista. Un modelo solo para los ricos. En tanto, la fuerza y la bronca para enfrentar el ajuste se acumulan en toda la sociedad.
 
La Opinión Popular

14-11-2018 / 10:11
La fiscal federal Paloma Ochoa imputó a la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público a raíz del increíble blanqueo que Alonso le brindó a Mauricio Macri en la causa por el Correo Argentino.
 
En los hechos, la "enamorada del Presidente" -como ha dicho reiteradamente Alonso- batió records al sostener que Macri no tenía conflicto de intereses en el caso del Correo Argentino porque no es accionista de las empresas controlantes y que nunca dio instrucciones en lo que hizo el Estado.
 
Tanto el mandatario como sus hijos fueron y son accionistas de Socma y Sideco, firmas dueñas del Correo, y además fue público aquel contacto con los periodistas en que el Presidente dijo que había ordenado volver a "fojas cero" el impresentable acuerdo que se intentó firmar entre el Correo (del Grupo Macri) y el Estado (con Macri presidente). Aquella intentona significaba una inmensa condonación de deuda, como dictaminó la fiscal general Gabriela Boquin.
 
La denuncia contra Alonso fue realizada por los diputados Graciela Camaño, Alejandro Grandinetti y Cecilia Moreau, quienes señalaron que la funcionaria no investigó nada, tomó dictámenes que favorecían a Macri y ocultó todo lo que demuestra el evidente conflicto de intereses. En concreto, la fiscal considera que hay elementos fundados que indican que Alonso encubrió a Macri en el escándalo del Correo, retardando y denegando la acción judicial.
 
Laura Alonso sostuvo en su dictamen, luego convalidado por la vicepresidenta Gabriela Michetti, que Macri no incurrió en conflicto de intereses porque no es accionista de Socma (Sociedades Macri), la controlante del Correo.
 
En la causa judicial quedó claro que el Presidente era dueño de acciones del Correo, pero que se las cedió a sus hijos. Esto lo deja incurso en la cuestión ética porque el conflicto de intereses abarca a los descendientes y ascendientes de cualquier funcionario.
 
Es más, Franco Macri, padre de Mauricio, figura como beneficiario de la sociedad del Correo, es decir que el conflicto de intereses está planteado -según la causa judicial- de forma plena, a través de los hijos y el padre del Presidente.
 
Pero, además, Camaño, Grandinetti y Moreau señalan en su denuncia que cuando Macri presentó su declaración de bienes en 2014 seguía teniendo acciones de Socma, la sociedad que controla Sideco Americana, que a su vez controla el Correo.
 
El Gobierno de los Ricos, que asumió bajo la promesa de la "transparencia" cada vez se ve más implicado en casos de corrupción utilizando el poder del Estado para sus propios intereses económicos.
 
La Opinión Popular

14-11-2018 / 09:11
Los jueces de la Corte Suprema le impusieron a Carlos Rosenkrantz un temario de fallos a tratar antes de fin de año que molestan al presidente Mauricio Macri. En la agenda figuran casos clave, como cuál debe ser el índice que se aplique a las jubilaciones, qué jueces deben pagar Impuesto a las Ganancias y la definición con respecto a la aplicación del beneficio del 2x1 a los represores.
 
El ex abogado de Clarín, Rosenkrantz, que es cuestionado por querer manejar la Corte en total sintonía con la Casa Rosada y encima sin contar con el resto del tribunal, ensayó una resistencia, a sabiendas de que algunos de los fallos que impulsan sus compañeros irritan a Macri. Pero no pudo frenar la embestida y debió aceptar el temario.
 
La reunión de Acuerdo fue áspera y duró dos horas y media. Según la agenda difundida, el 27 de noviembre el máximo tribunal dictara sentencia sobre una "medida cautelar por pago del impuesto a las Ganancias por jueces incorporados a partir de 2017". En esa ocasión la Corte no tratará la "cuestión de fondo" que es si los magistrados y funcionarios del Poder Judicial deben tributar Ganancias, sino la medida cautelar dictada hace un año por el juez en lo contencioso administrativo Esteban Furnari.
 
El 4 de diciembre el máximo tribunal dictará una nueva sentencia vinculada con la "aplicación de la ley del 2x1 en las causas de delitos de lesa humanidad". En mayo de 2017 la Corte opinó sobre el tema y le otorgó ese beneficio del 2x1 al represor Luis Muiña. El fallo lo impulsó Rosenkrantz y recibió un fuerte rechazo de la sociedad. En medio de masivas movilizaciones contrarias a lo resuelto por la Corte, el Congreso sancionó una nueva ley para que ese cómputo no pueda volver a aplicarse a casos de lesa humanidad.
 
La Corte anunció también que el 11 de diciembre resolverá acerca de la constitucionalidad o no de la ley de lemas vigente en Santa Cruz. Ese sistema electoral le permitió a Alicia Kirchner llegar a la gobernación provincial, pese a que en forma individual el radical Eduardo Costa la había superado en cantidad de votos. Fue la Unión Cívica Radical la que llevó el caso a la Justicia.
 
En una de las últimas reuniones del año, el 18 de diciembre, la Corte Suprema emitirá sentencia sobre la "determinación del índice aplicable para el nivel inicial de retiro", para lo cual tomará el caso Lucio Orlando Blanco, una denuncia realizada contra la Anses. Para Macri debe utilizarse el índice Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) para la actualización de haberes jubilatorios, mientras que muchos jubilados demandaron al Estado para que se les siga aplicando el Isbic (Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción).
 
La encrucijada para la Corte es si sostiene su anterior criterio favorable a los jubilados -que fue adoptado con otra integración- o si admite la postura de la administración Macri. Todas las apuestas apuntan a que para este caso las posiciones más afines podrían estar entre Lorenzetti, Maqueda y Rosatti, aunque no está todavía definido.
 
La Opinión Popular

13-11-2018 / 12:11
En los países de la periferia capitalista las relaciones de causalidad entre las variables establecidas por la teoría ortodoxa en los manuales rara vez se cumplen y algunas de ellas sostenidas por el FMI y que hoy se aplican a la Argentina no tienen ninguna posibilidad de que se verifiquen.
 
Una de las más significativas es la estrategia del comercio exterior. Para devolverle los préstamos al FMI es necesario lograr un excedente de la balanza de pagos, o lo que es lo mismo incrementar el ahorro. El ahorro menos la inversión es igual a las exportaciones menos les importaciones; vale decir que hay que aumentar las exportaciones y disminuir las importaciones.
 
La teoría dice y el FMI afirma que si "el país devalúa entonces tendrá mayor posibilidad de exportar" porque tiene un "tipo de cambio alto y competitivo", y algún diario financiero afirmará incluso que incrementó la "productividad". Este el origen de la devaluación salvaje del macrismo.
 
Por hipótesis, si hay una devaluación, el precio interno en dólares de los bienes producidos en pesos va a disminuir. Esto permite afirmar a la ortodoxia que el productor va a poder vender más barato en dólares y obtener la misma cantidad de pesos, y además podrá exportar bienes que antes no exportaba porque eran muy caros o una cantidad mayor de bienes porque podrá venderlos más baratos y desplazar a los otros proveedores que compiten con él.
 
Pero esto puede no ser así ya que las hipótesis que deben cumplirse para que eso suceda son numerosas y si no se cumplen no habrá exportación. Sería necesario que la Argentina tuviera excedentes exportables y que estos gozaran de una demanda en el exterior, que sean competitivos en calidad, precio, en financiamiento y última, pero importante, condición que los países a los que supuestamente se los destina acepten no imponerles aranceles o impedimentos no arancelarios como el caso de los limones de Trump.
 
Otro punto muy importante es obtener un excedente de la balanza de pagos, ya que lo que se le pagará al FMI serán los dólares que saldrán del saldo de la diferencia entre los pagos realizados al exterior y los recibidos. La realidad enseña que el país no determina el volumen de sus exportaciones, que dependen de la voluntad de los otros países, sino que sólo puede controlar sus importaciones.
 
Esto implica que la generación de un excedente de la balanza comercial supone una política de importaciones adecuada. Pero el FMI impone el libre mercado y el librecambio y por lo tanto se opone a la restricción de las importaciones y a los aranceles que las limitan.
 
La teoría ortodoxa que sostiene el librecambio afirma asimismo que el comercio exterior no impacta en los precios. Se sugiere que las importaciones serán más baratas que los precios de los productos internos, ya que de otra manera no podrían competir. Por lo tanto producen una disminución de los precios, aunque en la realidad no sea así puesto que los importadores van a tomar como referencia el precio interno y obtener super ganancias.
 
Uno de los ejes de los nuevos programas económicos en Europa y Estados Unidos es el cierre del comercio. Así lo advierten especialistas de la Cepal, quienes relacionan el crecimiento de la ultraderecha con los efectos nocivos de la globalización.

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