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Sociedad e Interés General - 20-08-2018 / 21:08
EFEMÉRIDES POPULARES

El 21 de agosto de 1946 el Senado aprobó el proyecto de derechos políticos de la mujer

El 21 de agosto de 1946 el Senado aprobó el proyecto de derechos políticos de la mujer
El 21 de agosto de 1946, el Senado aprobó el proyecto de ley que otorgaba los derechos políticos a la mujer; y quien iba a apurar el expediente parlamentario se llamaba Eva Perón, flamante Primera Dama.
El voto femenino era un reclamo histórico de los movimientos feministas, que exigían la igualdad de derechos, deberes y oportunidades entre las mujeres y los hombres. En la Argentina, con excepción de la breve experiencia sanjuanina de 1927 y los simulacros de votación de las mujeres socialistas, se seguía demorando. 
 
Durante la campaña presidencial de febrero de 1946, el Partido Laborista, que presentaba a Juan Perón como candidato a presidente, prometió su aprobación. En julio de 1946, se presentó un proyecto de ley que contemplaba los derechos políticos de la mujer, que otorgaba igualdad de género en todos los derechos y deberes que la Constitución y las leyes argentinas otorgaban al hombre. La Comisión de Negocios Constitucionales del Senado aconsejó la sanción.
 
El 21 de agosto de 1946, el Senado aprobó el proyecto de ley que otorgaba los derechos políticos a la mujer; y quien iba a apurar el expediente parlamentario se llamaba Eva Perón, flamante Primera Dama. Apenas repuesta de sus problemas de salud, el 11 de septiembre del mismo año, visitó la Cámara de Diputados y reclamó el pronto tratamiento del proyecto, que ya contaba con media sanción, ante los parlamentarios Ricardo C. Guardo, Raúl Bustos Fierro, Oscar Albrieu y Alcides Montiel.
 
Y no descansó ante el trámite pendiente. Esto fue fundamental para que se estableciera el voto femenino y la posibilidad de que una mujer pudiera ser elegida en la Ley N° 13010. Finalmente, a mediados del siglo XX, por primera vez en la historia del país, las mujeres argentinas pudieron depositar su voto en las urnas. Era 11 de noviembre de 1951. Entonces, lograba su reelección Juan Perón.
 
Por Blas García para La Opinión Popular

Luego de su decidida intervención, Evita logró, en 1947, el tan ansiado instrumento legal que facultó a la mujer el elegir y ser elegida: la Ley 13.010.
 
Derechos Políticos de la Mujer
 
Art. 1°) Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos.
 
Art. 2°) Las mujeres extranjeras residentes en el país tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones extranjeros, en caso que estos tuvieren tales derechos políticos.
 
Art. 3°) Para la mujer regirá la misma ley elector al que para el hombre, debiéndosele dar su libreta cívica correspondiente como un documento de identidad indispensable para todos los actos cívicos y electorales.
 
Art. 4°) El Poder Ejecutivo, dentro de los dieciocho meses de la promulgación de la presente ley, procederá a empadronar, confeccionar e imprimir el padrón electoral femenino de la Nación en la misma forma en que se ha hecho el padrón de varones. La mujer que no cumpla con la obligación de enrolar se en los plazos establecidos, estará sujeta a un a multa de cincuenta pesos moneda nacional o a la pena de quince días de arresto en su domicilio, sin perjuicio de su inscripción en el respectivo registro.
 
Estas fueron las palabras de Eva Perón al recibir el texto de la ley 13.010 en el acto de su promulgación en Plaza de Mayo, el 23 de septiembre de 1947.
 
"Recibo en este instante de manos del Gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos y la recibo, ante vosotras, con la certeza que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria".
 
"Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una larga historia de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en él las crispaciones de indignación., sombras de ocaso, pero también alegre despertar de auroras triunfales.
 
Y esto - que traduce la victoria de la mujer sobre las incomprensiones. Las negaciones y los intereses creados solo han sido posible en el ambiente de justicia y de recuperación de la patria que estimula e inspira la obra del general Perón".
 
"El cambio ha sido largo y penoso, pero para gloria de la mujer - reivindicadora infatigable de sus derechos esenciales- los obstáculos opuestos no la acobardan: por el contrario, le servirán de estímulo y acicate para seguir la lucha con la fe puesta en Dios, en el porvenir de la Patria y en el General Perón".
 
"Tenemos para conquistar y merecer lo nuestro tres bases insobornables, inconmovibles: ilimitada confianza en Dios y en su infinita justicia: una patria incomparable a la cual amar con pasión y un Líder al que el destino modeló para enfrentar victoriosamente los problemas de la época: el General Perón".
 
"...El voto femenino significa una responsabilidad que nos alcanza a nosotras. Las mujeres peronistas, en la misma proporción que a los hombres. Casi me atrevería a decir que nos alcanza doblemente: por un lado en nuestra condición de ciudadanos, y por otro lado, en razón de que somos nosotras las mujeres la columna básica del hogar, la garantía de su permanencia y las inspiradoras de su fe..."
 
"Hoy la escuela y el hogar ya no son términos contr adictorios y separados, como partes de un mismo todo que sigue una línea similar con un solo objetivo único y superior: forjar las generaciones que nos han de seguir en el esfuerzo y la tarea de hacer una Patria mayor, una sociedad más justa y una comunidad nacional más unida y más fraterna. En las escuelas reposa sobre los maestros esa misión superior: en el hogar, ese honor le cabe a la mujer".
 
Eva Perón
 
Fuente: UNO

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El 21 de agosto de 1946 el Senado aprobó el proyecto de derechos políticos de la mujer
La Rama Femenina del Partido Justicialista militando el proyecto de ley que contemplaba los derechos políticos de la mujer.
El 21 de agosto de 1946 el Senado aprobó el proyecto de derechos políticos de la mujer
Acto en una Unidad Básica del Partido Peronista Femenino.
15-02-2019 / 11:02
14-02-2019 / 17:02
Camilo Torres Restrepo fue un sacerdote católico colombiano, pionero de la Teología de la Liberación, cofundador de la primera Facultad de Sociología de Colombia y miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
 
Durante su corta vida, promovió el diálogo entre el marxismo y el catolicismo. Su trabajo en los Llanos Orientales con campesinos, y su participación en la junta del Instituto Colombiano de Reforma Agraria, entre 1962 y 1964, terminaron por convencerlo de la necesidad de un cambio social radical en Colombia.
 
Entre mayo y octubre de 1965 realizó actividad de agitación popular: recorrió el país, participó en manifestaciones y encuentros, dirigió el periódico Frente Unido y aglutinó un grupo de simpatizantes y aliados que incluían al partido comunista, a los grupos urbanos del ELN, a marxistas e izquierdistas independientes y a dirigentes sindicales.
 
A pesar de las prohibiciones del estado de sitio, grandes manifestaciones lo recibían, en las que su figura carismática y su lenguaje sencillo ganaron el compromiso popular para su propuesta política.
 
El éxito de sus primeros actos se conjugó con una visión romántica y optimista del papel de la guerrilla para convencerlo de que el país estaba al borde de una revolución, en la que triunfarían las guerrillas del ELN.
 
Por ello, en vez de tratar de construir un movimiento político alternativo con una perspectiva de largo plazo, entendió su acción como una preparación de la opinión para su gesto de adhesión a la guerrilla.
 
Esta se produjo en octubre de 1965, cuando anunció públicamente su compromiso con la guerrilla. El 15 de febrero de 1966, tropas de la Quinta Brigada, dieron muerte al cura guerrillero, cuando trataba de apoderarse del fusil de un soldado.
 
Su impacto sobre la Iglesia latinoamericana fue amplio y prolongado. Influyó en la opción guerrillera de muchos sacerdotes y religiosos durante los años siguientes, y sus ideas marcaron la mentalidad de los teólogos de la Liberación y de grupos guerrilleros.
 
Su rechazo de los mecanismos electorales desvió de la acción democrática a los nuevos movimientos de izquierda. Su honestidad y carisma, reforzados por su muerte como martirio, sirvieron para consolidar y dar un aura heroica y de generosidad a esa alternativa que ha sido tan costosa: la insurrección armada y la violencia como formas de lucha política. 
 
Por Carlos Morales

14-02-2019 / 09:02
14-02-2019 / 09:02
El golpe de estado militar del 29 de marzo de 1962, liderado por el teniente general Raúl Poggi, el almirante Agustín Penas y el brigadier general Cayo Alsina, tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, José María Guido, quien accediera al gobierno luego de derrocar al presidente Arturo Frondizi.
 
Los militares golpistas convocaron a Guido en la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente, en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo.
 
Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por los militares gorilas para instalarse con el título de presidente, pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias.
 
El peronismo había sido proscripto por la dictadura militar de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente, aunque manteniendo la prohibición a Juan Perón de presentarse como candidato y volver al país.
 
Pero, el 14 de febrero  de 1963, la dictadura del civil Guido da fuerza de ley al Decreto 7165/62, que restablece la plena vigencia del tristemente célebre Decreto 4161 de la dictadura del general Aramburu: vuelve a quedar prohibido pronunciar el nombre del "tirano prófugo" (Juan Perón, exiliado en España).
 
Poco después, el 24 de julio de 1963, Guido dictó un Estatuto de los Partidos Políticos que sirvió de instrumento para mantener al peronismo  en la proscripción y la ilegalidad.
 
Por Blas García para La Opinión Popular

14-02-2019 / 09:02
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