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“Pocas veces he visto un gobierno con tanta capacidad de destrucción como éste gobierno de derecha de Macri”. Jorge Busti, ex Gobernador de Entre Ríos
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Nacionales - 04-08-2018 / 10:08
PANORAMA POLÍTICO

Nada de Pobreza cero, ahora es Cuadernos Gloria

Nada de Pobreza cero, ahora es Cuadernos Gloria
Las muertes de la docente Sandra Calamano y del auxiliar Rubén Rodríguez por un escape de gas en la escuela 49 de Moreno conmovió a la comunidad, fue un golpe terrible de la realidad que perforó el relato del macrismo sobre la pereza de los maestros argentinos a los que presenta como inútiles y haraganes. El impacto del hecho trágico reveló a Sandra y Rubén como los protagonistas de una épica desinteresada y oculta, una épica solidaria que el neoliberalismo oculta detrás del discurso mezquino y engañador del “a mí nadie me regaló nada, todo lo hice trabajando”.
Un título del portal de Clarín informaba ayer: "Explosión en una escuela: hallaron abierta la perilla de una hornalla". Es la versión del universo que se comunica con los cuadernos voladores. Ni siquiera cuadernos: las fotocopias, porque lo cuadernos fueron.
 
La mañosa versión de la realidad que se escribe en los medios oficialistas y en los laboratorios de los servicios de inteligencia viene anunciando que se acaban las desgracias en esa versión de la realidad, donde la única gran noticia sería el triunfo de la Justicia contra la supuesta corrupción, única posible y existente, que para ellos es la de la década pasada. 
 
El ataque masivo al portal de internet de las Abuelas al mismo tiempo que daban la conferencia de prensa para anunciar la 128° recuperación de un nieto apropiado durante la dictadura representa la misma dualidad que busca esconder hechos para promover otros artificiales.
 
La insistencia de los medios oficialistas en que Santiago Maldonado murió ahogado en el río Chubut se entrelaza con la agresión contra la sala donde se presentaba la película de Tristán Bauer que expone las mentiras que se difundieron, se pregunta por qué y subraya que nada está claro.
 
Son mundos compartimentados en el día a día pero que, esporádicamente, se invaden a veces por los golpes de la realidad, o por la fuerza de una campaña. Las muertes de la docente Sandra Calamano y del auxiliar Rubén Rodríguez por un escape de gas en la escuela 49 de Moreno conmovió a la comunidad, fue un golpe terrible de la realidad que perforó el relato del oficialismo sobre la pereza de los maestros argentinos a los que presenta como inútiles y haraganes.
 
El impacto del hecho trágico reveló a Sandra y Rubén como los protagonistas de una épica desinteresada y oculta, una épica solidaria que el neoliberalismo oculta detrás del discurso mezquino y engañador del "a mí nadie me regaló nada, todo lo hice trabajando".
 
Sandra y Rubén trabajaban para "regalar" algo a otros, que es el tejido de lo humano en un modelo de sociedad que se contrapone con el mundo del egoísmo neoliberal. Y la mayoría de las veces se trata de un egoísmo tonto porque lo practican víctimas de ese modelo.
 
Sandra y Rubén trabajaban a veces los sábados, fuera de horario, para preservar la orquesta de chicos y a veces estaban muy temprano todos los días para que los pibes tuvieran su desayuno y las aulas calientes, a contrapelo de un Estado que se los privaba. Pero el título de Clarín se adelantaba a cualquier peritaje y sugería que habían muerto por su propio descuido: habían dejado abierta la perilla de una hornalla.
 
Una de esas dos versiones contrapuestas de lo que pasa es hegemónica, difundida sobre los soportes poderosos que disponen las corporaciones mediáticas y las granjas de trolls del gobierno que infestan las redes. La otra discurre sobre los pocos medios críticos que logran sobrevivir al acoso permanente del gobierno y sobre los medios alternativos.

 
Al revés de la visión hegemónica que se alimenta de lo virtual, el soporte principal, el insumo que alimenta y da vida al otro circuito es lo que sucede en la calle: las grandes tragedias, como las muertes de Sandra y Rubén, la pobreza, la miseria y el desempleo, o las huelgas y las grandes movilizaciones.
 
Y así se invaden mutuamente. La visión hegemónica puede impactar con relatos virtuales como el de los cuadernos que desde su no existencia provocan el encarcelamiento de 14 personas y 34 allanamientos.
 
Las fotocopias fantasmas de los cuadernos que no se encuentran fueron entregadas por operadores mediáticos al juzgado que ha demostrado su interés parcializado contra la ex presidenta Cristina Kirchner.
 
Operadores mediáticos más operadores judiciales. Y una historia que solamente se encuentra en las malas novelas policiales, por lo obvia. Resulta que el chofer del supuesto cobrador, llevaba un diario personal.
 
Parecía que iban a aparecer los cuadernos, pero por algún motivo hasta ahora no aparecieron. A pesar de esa ausencia probatoria decisiva, hubo sobreactuación judicial y gran cobertura de las detenciones y del contenido de las fotocopias, que cualquiera puede sospechar de fraguado.
 
Las portadas de Clarín y La Nación anunciaban grandes producciones con varios subtítulos. Todo huele a un gran armado de los servicios de inteligencia amplificado por los medios oficialistas y sectores del Poder Judicial a los que el gobierno encargó la persecución de la oposición política. 
 
El pedido de allanamiento de los domicilios de Cristina Kirchner en Santa Cruz y en la CABA, y las versiones sobre el pedido de su desafuero basado en las  fotocopias tan truchas desnudan la verdadera intención de la campaña en el marco del comienzo del año electoral para un oficialismo que viene muy golpeado. Y trasluce la intención de llegar a un 2019 muy parecido al de Brasil con Lula encarcelado.
 
Fue milagroso que el chofer del ex Secretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, llevara un diario, algo insólito para un sargento retirado del ejército que nunca antes ha escrito nada. Uno pensaría que podría usar grabaciones o fotos o videos, pero no el milagro de la escritura. 
 
Fue milagroso además que tuviera tiempo para contar el contenido millonario en dólares de los supuestos bolsos que transportaba, en el poco tiempo que lo dejaban solo, lástima que nunca se le ocurrió sacarle una fotografía con su celular. Pero sobre todo ha sido milagroso el momento en que surgieron estos cuadernos.
 
El jueves, la explosión en la escuela de Moreno y los cuadernos voladores fueron tendencia en las redes. Todo lo que se habla en las fotocopias de esos cuadernos es virtual, imaginable y para algunos, deseable. Pero no es palpable, material o indiscutible.
 
Las muertes de la docente y el auxiliar son tragedias concretas, irrefutables y que hayan muerto por una pérdida de gas expone la desidia reconocida de la gobernadora María Eugenia Vidal hacia la educación pública.
 
El escándalo por los cuadernos voladores se disparó cuando la denuncia por los aportantes falsos de Cambiemos en la campaña electoral crecía y desgastaba la imagen de Vidal. Apareció en medio del desastre económico con picos inflacionarios y salarios y jubilaciones a la baja,  después del acuerdo con el FMI y los tarifazos impagables.
 
La presión de esa realidad era tan fuerte que hasta los medios oficialistas tuvieron que mencionarla. Necesitaban un golpe de efecto que les permitiera salir de esa línea y correr el centro de atención.
 
Y los cuadernos se la proporcionaron. Esa aparición milagrosa fue una tabla de salvación que permitió a las corporaciones mediáticas hablar de otra cosa que no fuera la caída de imagen de Vidal y Mauricio Macri y el desastre de la economía.
 
Cualquiera podría decir que esos cuadernos fueron escritos para ese momento y con ese fin, una bendición del cielo para el macrismo, tan extraordinaria como sacarse el gordo de Navidad. Demasiada coincidencia hace sospechar hasta a los ingenuos, pero La Nación le dedicó quince páginas.
 
Lo hegemónico desprecia los mecanismos que subyacen en el otro circuito de la información. Da por descontado que la sociedad se mueve según sus parámetros y no percibe o niega -hasta que lo desborda- lo que funciona por otro carril.
 
Las decenas de miles de personas que se movilizaron en forma espontánea el jueves y el viernes tras las muertes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, en defensa de la educación pública, en el conurbano, incluyendo distritos donde gobierna Cambiemos, daban cuenta del transcurso de otra realidad. Fueron puebladas pacíficas.
 
Cada vez más el impacto de estas operaciones mediático-judiciales como la de los cuadernos se siente fuerte en el núcleo duro del macrismo pero es mucho más leve en lo que en algún momento fueron sus zonas periféricas.
 
Los medios oficialistas sobreactúan la importancia de estas fotocopias ante gran parte de un público más interesado en su penuria económica actual que en cualquier presunta corrupción en el pasado. Y al bajar el interés, baja la credibilidad incondicional de antes. Y al bajar la credibilidad queda en evidencia la operación. 
 
El ataque violento del miércoles a la sala donde se proyectaba El camino de Santiago y el hackeo masivo, el viernes, al portal de las Abuelas cuando se anunciaba que otro nieto apropiado durante la dictadura había recuperado su identidad expusieron abiertamente la cara más cruda de esta pugna ya no solamente por la hegemonía, sino por el monopolio de la información.
 
El arma usada fue la del miedo, la amenaza impune de la fuerza que sostiene al poder económico representado en el gobierno.
 
Son armas que se suman a los aprietes judiciales a los medios críticos, a los manejos discriminatorios con la pauta oficial y al desmantelamiento del sistema de medios públicos, con el abandono de la Televisión Pública y del canal Encuentro y los centenares de despidos en la agencia Telam.
 
La única batalla que puede dar el gobierno de Cambiemos es en el plano virtual. Después de dos años y medio de una gestión desastrosa ya no puede engañar prometiendo el cielo y las estrellas. Nada de Pobreza cero, ahora es Cuadernos Gloria.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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15-10-2018 / 16:10
15-10-2018 / 10:10
Este fin de semana la gobernadora María Eugenia Vidal le informo al presidente Mauricio Macri, a través de coincidentes trascendidos en los diarios, que hasta acá llego el amor. Se la puede acusar de demora, no de traición. Vidal pasó a ser víctima propiciatoria en la pirámide azteca del ajuste acordado con el FMI.
 
A principios de este año el ministro Nicolás Dujovne le impidió cerrar la paritaria docente apenas por arriba del 20 por ciento más cláusula gatillo. "Es 15 por ciento sin gatillo", fue la orden fulminante que recibió Federico Salvai, mano derecha de la gobernadora.
 
Luego vino la primera devaluación y el 25 por ciento que pedía Baradel casi sonaba tímido. Pero la inflexibilidad del ministro continuó. Después voló todo por el aire y Vidal terminará el 2018 con más de un mes de paro y probablemente la paritaria sin cerrar. Con este antecedente, nadie sabe en su gobierno como encarar esa negociación crucial en el 2019.
 
"Yo no manejo la macroeconomía", mastica Vidal. Aunque bien mirado el error no fue la indicación de Dujovne, sino su mansedumbre para aceptarla. Es una líder electa, no una funcionaria del Presidente. Pero, Macri dejó correr la denuncia por aportes ilegales contra Vidal e impuso a la provincia el grueso del ajuste.
 
Lo que había decidido -un acuerdo realista con los docentes- era prudente y hubiera ahorrado a los chicos de la provincia un año caótico. Para que se entienda, lo que hizo crisis en Vidal es el modelo de mejor alumna. Las leonas son cualquier cosa, menos buenas alumnas.
 
Entró por el aro y ahora se da cuenta que la política es algo más que hacer lo que quiere Mauricio. Su parábola no es la de colegiala ejemplar que se vuelve estrella del Punk Rock y toma por asalto la dirección del colegio.
 
Vidal se dio cuenta que pasó de niña minada de Macri a gobernadora del distrito que deberá cargar con el grueso del ajuste. En esa decepción se mezcla lo electoral: Un sector muy preciso del establishment la quiere de candidata a presidente.

15-10-2018 / 09:10
El 33º Encuentro de Mujeres realizó su marcha en Trelew, que vibró con una multitud de treinta cuadras (de calles anchas similares a una avenida) que transitó, con cantos y reivindicaciones, en un evento inédito en el lugar.
 
En escuelas, salones de usos múltiples (SUM) y sindicatos se alojaron 29.500 mujeres. Además, se abrió un Facebook solidario para alojamientos compartidos o en casas de familias y toda la disponibilidad hotelera o turística tenía carteles de camas agotadas.
 
La Gendarmería reviso micros y hubo treinta unidades que no dejaron avanzar en Bahía Blanca. Además, hubo pedreadas contra escuelas en las que se alojaban integrantes del Encuentro de Mujeres. Las piedras, en algunos casos, fueron arrojadas por niños y niñas. Pero no se trató de una travesura, sino de una manipulación hacia la infancia que podría provenir de sectores religiosos.
 
Por eso, el canto de la marcha surge como una victoria: "Qué momento, que momento, a pesar de todo, les hicimos el Encuentro". Las intimidaciones no terminaron ahí. Al final de la marcha, un grupo de manifestantes repudiaron a la Iglesia que estaba vallada y custodiado por uniformados con máscaras para tirar gases en el centro de Trelew.
 
El rechazo a la complicidad de la Iglesia católica con la dictadura y la participación y encubrimiento a los curas abusadores se expresaron en cantos. Al cierre, las fuerzas de seguridad tiraron gases lacrimógenos y balas de goma. Se produjeron incidentes en la Municipalidad y la Iglesia. Hubo detenciones.
 
Sin duda, la columna de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito fue una de las más numerosas. Y el reclamo, la gran consigna del feminismo en el 2018, fue reafirmado por el Encuentro Nacional de Mujeres.
 
El reclamo por la separación de la Iglesia y el Estado se hizo sentir más fuerte que nunca con pañuelos naranjas que se sumaron al verde de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito y con cantos y pintadas contra la influencia de las iglesias en los derechos y deseos de las mujeres y cuerpos gestantes.
 
El glitter verde y violeta, con el brillo en el rostro, los ojos, la piel y los cuerpos multiplicados mostró a las mujeres más que nunca, unidas, diversas, plurales, movilizadas y con capacidad de llegar al sur y gritar tan fuerte que el desierto no puede hacer desaparecer el grito.

14-10-2018 / 11:10
14-10-2018 / 10:10
Por primera vez Chubut es sede del Encuentro Nacional de Mujeres, en su edición Nº 33. Durante la del sábado más de 50 mil mujeres llegaron a la Ciudad para participar del encuentro. "Ni la tierra ni las mujeres somos territorios de conquista", fue el grito que surgió en la apertura del Encuentro.
 
El discurso inaugural en Trelew, Chubut, estuvo marcado por la geografía y la historia patagónica en una clara huella de como la federalización del feminismo marca diferencias según cada punto cardinal desde donde se habla y se marcha.
 
Los puntos centrales del documento rechazaron la mega minería, el extractivismo, la represión a la protesta y los derechos de los pueblos originarios. También marcaron el aumento del desempleo y el impacto del ajuste sobre las mujeres. Y se pidió la aprobación del aborto legal, seguro y gratuito, la emergencia en violencia de género y el cupo laboral trans.
 
A partir de la mañana se abrió la discusión en setenta y tres talleres a los que se sumaron, este año, el de futbol y mujeres por la libre autodeterminación de los pueblos. Uno de los puntos fuertes en un año donde la campaña por el aborto motorizó la demanda en el Congreso, es reclamar por el derecho a decidir.
 
Los sectores anti derechos quisieron infiltrar los talleres, práctica que tiene una larga tradición de religiosas mandadas a quebrar los mandatos de las discusiones, pero no llega a ser masiva. Y sí la confirmación que se reclama por la aprobación de la norma.
 
Se criticó el avance de la Iglesia Católica y de las evangélicas como un foco global de organización conservadora contra los derechos sexuales y reproductivos y la disidencia sexual. Por eso se reclamó que no haya injerencia del evangelismo y el catolicismo en las políticas públicas y que no se subsidie a escuelas y actividades religiosas con fondos del Estado. También se criticó la reducción del Ministerio de Salud a Secretaría y se reclamó por la falta de anticonceptivos e insumos.
 
En medio del desierto patagónico, con la tierra entrando en los ojos y la garganta, con la sed en los poros y el horizonte como un fondo de estepas con el cielo abierto de horizonte, la convocatoria festejo: "Acá estamos: reunidas, empoderadas, politizadas, autopercibidas, rebeladas, organizadas, apasionadas, liberadas, abrazadas, encendidas, entusiamadas, emocionadas, encontradas".
 
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