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“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
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Sociedad e Interés General - 11-07-2018 / 20:07
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 12 DE JULIO DE 1852, NACE YRIGOYEN

Don Hipólito Yrigoyen, primer caudillo nacional, democrático y popular del siglo XX

Don Hipólito Yrigoyen, primer caudillo nacional, democrático y popular del siglo XX
Hipólito Yrigoyen nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Fue un caudillo popular, dos veces presidente y la figura más relevante de la Unión Cívica Radical.
Hipólito Yrigoyen nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Fue un caudillo popular, dos veces presidente y la figura más relevante de la Unión Cívica Radical.
 
Durante 26 años, Yrigoyen dirigió la lucha clandestina combinando la "abstención revolucionaria" con levantamientos "cívico-militares". Los radicales protagonizaron importantes hechos como las Revoluciones de 1893 y 1905, hasta que, con la Ley Sáenz Peña en 1912, fue sancionada la nueva norma electoral que permitió el triunfo del radicalismo.
 
Yrigoyen asumiría como el primer presidente de la historia argentina en ser elegido por la Reforma Electoral que permitiera el voto secreto, obligatorio, masculino y universal, el voto popular.
 
Sus ideales nacionales, democráticos y populares, que busca la liberación respecto de los imperialismos que coartan el desarrollo económico y social de la Nación, han sido incorporados a las ideas políticas argentinas, están totalmente vigentes y aceptados por las amplias mayorías populares.

Escribe: Blas García

El Día de los Trabajadores y una tradición de conquistas sociales logradas por la lucha popular
Blas García
 
Juan Carlos Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Da Silva De Yrigoyen y Robledo Argentino Segundo Surcado, más conocido como Hipólito Yrigoyen, fue un caudillo popular, dos veces presidente de su país (1916-1922 y 1928-1930) y figura relevante de la Unión Cívica Radical. Fue el primer presidente de la historia argentina en ser elegido por sufragio universal, masculino y secreto.
 
 
El orden de la oligarquía liberal
 
En 1952, el mismo año que nació Yrigoyen, Juan Manuel de Rosas, derrotado en Caseros, desaparece de la escena política.
 
Justo José de Urquiza abre las puertas para que los liberales porteños ejecuten la penetración del neocolonialismo británico, que consistía en la coincidencia de los sectores ganaderos y comerciales rioplatenses con los importadores de productos industriales ingleses, que trabajaban mancomunados con los inversores británicos. Argentina debía ser la granja y Gran Bretaña, la industria.
 
En las guerras civiles argentinas del siglo XIX se definió la identidad de nuestra Patria y su lugar en el mundo. Caseros, Pavón, Cepeda y la guerra de genocidio que el mitrismo llevará al Paraguay, consolidaron el triunfo de quienes se identificaban con la "civilización", de acuerdo a la definición de Sarmiento, en perjuicio de quienes representarían a la "barbarie".
 
Las masas populares que pelearon en las guerras de la Independencia, en Ituzaingó contra el Imperio del Brasil y en la Vuelta de Obligado contra Francia e Inglaterra, fueron declaradas raza inferior condenada a la extinción.
 
Las expediciones punitivas de Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento ahogaron a sangre y fuego las protestas de los pueblos del interior federal, del Chacho Peñaloza, de Felipe Varela, de Ricardo López Jordán.
 
Con las derrotas de los últimos caudillos federales se terminó "la Argentina de las lanzas" y debió pasar mucho tiempo para que surgiera la Argentina de las alpargatas.
 
 
Origen del irigoyenismo
 
El Partido Federal retomó su cauce político con Hipólito Irigoyen. De su mano, se produjo el renacer del sentimiento patriótico federal en un Estado que consolidó una política exterior autónoma y dio lugar a las corrientes industrialistas de las Fuerzas Armadas con Enrique Mosconi y la fundación de Yacimiento Petrolíferos Fiscales.
 
Irigoyen nació en el seno de una familia estrechamente vinculada a Juan Manuel de Rosas. Después de la batalla de Caseros, la contra-revolución asesinó a miles de argentinos pertenecientes al Partido Federal. Entre éstos, fue fusilado el propio abuelo de Irigoyen, Leandro Antonio Alén. El tío de Irigoyen, Leandro N. (hermano de su madre y a quien llamaban despectivamente "el hijo del mazorquero") modificó su apellido por Além.
 
Durante la década de 1870, eliminado Rosas, los elementos residuales del rosismo y los antiguos federales se encolumnaron detrás de la figura de Adolfo Alsina para reagruparse. Irigoyen y su tío Leandro N. Além tomaron su lugar junto a ellos.
 
En 1889, una situación internacional difícil fue el marco para una crisis política y económica en la Argentina. Surgió entonces la "Unión Cívica" entre cuyos máximos dirigentes se encontraban Além e Irigoyen. La "Unión Cívica" planteó la Revolución como único medio para poder superar la crisis y la concretó el 26 de Julio de 1890.
 
Las fuerzas revolucionarias combatieron en la ciudad de Buenos Aires durante tres días contra las tropas del gobierno. Finalmente, las armas oficiales se impusieron, pero los rebeldes obtuvieron una victoria política: la caída del mandatario del "régimen", Juárez Celman.
 
A partir de entonces, un sector de la "Unión Cívica" acordó con el "régimen" mientras que otro, lo enfrentó de manera intransigente, lo que llevó a la fractura, surgiendo la "Unión Cívica Radical". Alem e Irigoyen fueron los fundadores y máximos referentes.
 
Durante los siguientes 26 años, Irigoyen conspiró y dirigió la lucha clandestina para la Revolución, combinando la "abstención revolucionaria" con levantamientos "cívico-militares". Protagonizaron importantes hechos como las "Revoluciones" de 1893 y 1905, hasta que, con la Ley Sáenz Peña en 1912, fue sancionada la nueva norma electoral que permitió el triunfo del radicalismo. Irigoyen asumiría como presidente constitucional por la Reforma Electoral que permitiera el voto secreto, obligatorio y universal.
 
 
Fuerzas sociales nuevas
 
El irigoyenismo fue un movimiento popular de masas que expresaba la tendencia al crecimiento del país, frenado por la alianza de la aristocracia latifundista y el imperio británico. Más que por las soluciones que aportó, valía por ser una afirmación de la voluntad nacional ahogada durante años, y por eso entre sus componentes se contaba la primera generación de hijos de inmigrantes, los restos de la tradición federal, las masas bravías del interior y gran parte del proletariado industrial naciente.
 
En el gobierno cumplió su promesa de no enajenar ninguna parte de la riqueza pública ni ceder el dominio del Estado sobre ella. Su política internacional fue digna, altiva, independiente y retomó el sentido latinoamericanista que poseían los hombres de la Independencia. A pesar de la formidable campaña intervencionista, mantuvo la neutralidad durante la Primera Guerra Mundial.
 
El día 6 de septiembre de 1930, el general Uriburu llevó a cabo un golpe de Estado, que es el fortalecimiento de un acuerdo -que había comenzado en Caseros, triunfa en Pavón y se consolida con el roquismo- entre las Fuerzas Armadas y los sectores más concentrados del poder oligárquico terrateniente.
 
Nace la Década Infame: un período de fraude electoral, de predominio conservador y de sumisión económica al Reino Unido de Gran Bretaña.
 
Escribe: Blas García

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21-01-2019 / 10:01
El 21 de enero de 1897, en Buenos Aires, nace Rodolfo José Ghioldi. Se graduó de maestro y estudió -sin completar- el profesorado en Historia. Fue un político que llegó a ser uno de los dirigentes más importante del comunismo argentino.
 
Militante del Partido Socialista, Ghioldi fue uno de los integrantes originales del Partido Socialista Internacional, que se desprendió del primero tras la Revolución de Octubre en Rusia. Ghioldi fue electo vicepresidente de la Federación de Juventudes Socialistas (ahora Federación Juvenil Comunista) en agosto de 1917.
 
Fue representante del Secretariado Sudamericano de la Internacional Comunista (Komintern). Participó de la insurrección comunista, una sublevación para derrocar al gobierno populista de Getúlio Vargas en Brasil (país donde estaba exiliado por la amenaza contra su vida en la Argentina de esa época).
 
En la Argentina, el dirigente comunista Ghioldi compartió su devoción a Moscú con un profundo antiperonismo, que no hizo más que reflejar el compromiso pestilente que la izquierda antinacional y cipaya mantuvo con la oligarquía. Nunca se apartó, en toda su producción, de mostrar la continuidad histórica de los comunistas argentinos junto a la de los "próceres liberales" del siglo XIX.
 
Fue uno de los responsables -junto a Victorio Codovilla- del sectarismo de una conducción partidaria que asfixió bajo el dogma soviético a otras expresiones creativas que intentaron, sin éxito, modernizar la cultura comunista. Esta actitud llevó a que, a partir de los años 60, el comunismo perdiera su carácter de hegemónico en el conjunto de la izquierda argentina.
 
No supo comprender los movimientos populares argentinos (radicalismo y peronismo) lo que lo encontró como aliado menor de la oligarquía y las fuerzas de la reacción. El 17 de Octubre de 1945, mientras la presencia obrera en aquella histórica plaza abría camino a un importante proceso de liberación nacional, Ghioldi estaba en las antípodas, formando parte de la Unión Democrática.
 
El periódico Orientación, bajo su influencia, hablará de "hordas de desclasados, pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la ciudad, no representando a ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y los funcionarios de la Secretaría de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población".
 
Esta terrible equivocación histórica de legitimar "por izquierda" el frente antinacional liderado por los grandes poderes del país oligárquico, será la causa del repudio histórico que recibirán de parte de la clase trabajadora argentina. El gran pensador del marxismo nacional Juan José Hernández Arregui afirmó: "son criaturas dilectas de la semicolonia engendrados por la colonización pedagógica".
 
La Opinión Popular

21-01-2019 / 10:01
18-01-2019 / 20:01
El Ataque a la guarnición militar de Azul fue realizado el 19 de enero de 1974 contra la unidad ubicada en la ciudad de Azul, Provincia de Buenos Aires,​ que albergaba a Regimiento de Caballería de Tanques 10 "Húsares de Pueyrredón" y al Grupo de Artillería Blindado 1 "Coronel Martiniano Chilavert" por un grupo de unos 80 guerrilleros​ de la Compañía Héroes de Trelew pertenecientes a la organización guerrillera Ejército Revolucionario del Pueblo, que fue repelido y debió retirarse sin apoderarse del armamento pretendido.
 
El ataque se inició a las 23:40 y duró toda la noche. Los atacantes estaban vestidos con uniformes similares a los de los militares del ejército y estaban armados con lanzacohetes, lanzagranadas, escopetas calibre 12.70, fusiles FAP, FAL y ametralladoras PAM, Magsen y MAD y pistolas 9 mm y 11.25 mm.13​
 
Los guerrilleros fueron descubiertos mientras se dirigían hacia el tanque de agua y debieron iniciar el asalto sin haber dominado las guardias, según preveía el plan original. Lo hicieron con fusiles FAL y granadas antitanque. Los atacantes ocuparon la guardia central y el casino de oficiales.
 
Los guerrilleros iban al mando de Enrique Gorriarán Merlo y Hugo Irurzun y tuvieron 5 guerrilleros muertos (dos de ellos capturados con vida fueron desaparecidos) mientras que otros 12 combatientes fueron detenidos y permanecieron presos hasta el final de la dictadura.
 
El llamado grupo Secuestro se dirigió a las viviendas de los coroneles y, al encontrarlos, mataron al coronel Arturo Gay, jefe del regimiento 10 de Caballería y a su esposa, Nilda Cazaux de Gay, y secuestraron al coronel Jorge Roberto Ibarzábal, jefe del Grupo de Artillería Blindado 1. Los guerrilleros no lograron tomar la Plaza de Armas ni la Batería porque no pudieron quebrar la resistencia de los militares ubicados en el tanque de agua.
 
Gorriarán Merlo optó por retirarse sin avisar al otro grupo. Se argumentó que una falla en las comunicaciones motivó que los 17 guerrilleros no recibieran la orden y quedaran atrapados en el cuartel y se rindieran.
 
La Opinión Popular

18-01-2019 / 20:01
18-01-2019 / 20:01
El 19 de enero de 1906 moría Bartolomé Mitre. Militar, "historiador", periodista y Presidente de la Nación entre 1862 y 1868. Mitre fue el instrumento la política colonial británica en el Río de la Plata. Expresó la utilización del puerto de Buenos Aires contra todo el interior federal, al servicio de intereses, de una mentalidad y designios exclusivamente europeístas.
 
Desde un punto de vista nacional y popular, la actuación de Mitre, para la constitución de la Argentina como Nación independiente, es nefasta. Sus "aportes" a la dependencia del capital extranjero y la obsecuencia a la cultura europea, significaron mandar a la muerte a miles de argentinos, generando además una mentalidad cipaya, liberal y colonial sumamente potente, en la medida que contaba con todo el apoyo de la oligarquía local y el Imperio Británico.
 
Además, Mitre tuvo responsabilidad en los orígenes de la guerra genocida contra el Paraguay. Mitre -y no la Argentina- fue un instrumento consciente de la destrucción del Paraguay. De un Paraguay que era -gracias a Rosas y su política de amistad- considerado parte de nuestra propia tierra, como provincia/nación hermana.
 
El exterminio del pueblo paraguayo se resolvió en el Foreign Office de Londres, y Mitre y el Brasil actuaron de mandatarios de esa decisión. Era el último golpe contra el federalismo criollo, y Mitre tenía plena conciencia de la necesidad de darlo para que su proyecto dependiente pudiera seguir adelante.
 
El Chacho Peñaloza, Ambrosio Chumbita, Aurelio Salazar, Felipe Várela junto a miles de gauchos y campesinos, de condenados de la tierra del noreste argentino se levantaron en armas contra Mitre, en respuesta a la política unitaria y porteñista que "el círculo de Mitre" llevaba a cabo contra el interior provinciano.
 
Con Mitre, las masas populares que pelearon en la guerra de Independencia, en Ituzaingó contra el Imperio esclavista de Brasil, en la Vuelta de Obligado contra británicos y franceses, fueron declaradas raza inferior condenada a la extinción. Las expediciones punitivas porteñas ahogaron a sangre y fuego las protestas de los pueblos del interior.
 
La liquidación del mercado interno era una necesidad básica para la política porteña como intermediaria de la importación de productos británicos. Asimismo, la consolidación de pequeños grupos que se van afirmando como oligarquías provincianas, correas de transmisión de la política mitrista en el interior, jugarán un papel en la represión y dominio liberal de las provincias. La negatividad del ciclo porteñista, mitrista, centralista y unitario se siente todavía hoy en el interior después de 150 años.
 
La Opinión Popular

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