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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 08-07-2018 / 10:07

Dujovne va a Wall Street para intentar disipar el temor de inversores sobre un default argentino

Dujovne va a Wall Street para intentar disipar el temor de inversores sobre un default argentino
El ministro de Hacienda del Gobierno de los Ricos aprovechará el fin de semana largo para un road show ante inversores, a quienes transmitirá el mensaje de "situación controlada" tras la corrida cambiaria. Lleva números para mostrar cómo los vencimientos financieros hasta el final del mandato de Macri están garantizados.
Nicolás Dujovne pasará el fin de semana largo trabajando, lejos de su casa. El viernes a las 21.30 voló hacia Nueva York con el objetivo de desplegar un raid de reuniones con bancos y fondos de inversión de Wall Street, a quienes transmitirá el mensaje de "situación controlada" tras la corrida cambiaria.
 
Transcurrida la que tal vez haya sido la mejor semana financiera desde que empezó la corrida cambiaria, el ministro busca explicarles a los inversores lo que se viene en la Argentina. Precisamente, el brochure que prepararon los colaboradores de Dujovne se titula "Argentina post acuerdo con el FMI" (Argentina post IMF agreement).
 
Ese escenario puede ser demasiado optimista, si se tiene en cuenta que, en las últimas colocaciones de Letes, el Palacio de Hacienda y Finanzas no logró refinanciar la totalidad de los vencimientos y se vio obligado a sacar billetes verdes contantes y sonantes para cumplir con los inversores.
 
Los encuentros se sucederán entre el domingo y el lunes, que es feriado en Buenos Aires pero un día hábil en los Estados Unidos. Dujovne aprovechará esas jornadas para armar reuniones en las que logre, por fin, dar vuelta las expectativas de los financistas.
 
Ocurre que en Wall Street manda la desconfianza en el país. Concretamente, se duda que el Gobierno pueda cumplir con las metas firmadas con el Fondo Monetario. Los inversores se preguntan si Mauricio Macri tendrá la fortaleza política suficiente para aplicar el ajuste comprometido sobre las cuentas públicas.

 
Dujovne llevó para mostrar algunos cuadros básicos sobre las perspectivas oficiales. El ministro, primero, reiterará que el déficit primario para este año será del 2,7% del PIB. Supone una reducción de medio punto sobre el anuncio originalmente, y que ya implicaba un ajuste de un punto respecto de 2017.
 
"Convergencia más acelerada hacia el balance fiscal", dice el título del gráfico que mostrará el ministro a sus interlocutores. Allí se dice que el rojo estipulado para 2019 deberá caer hasta 1,3% del PIB. Y que para 2020 habrá "déficit cero".
 
 
¿Sobredosis de optimismo?
 
Tal cual lo firmado con el FMI, entre este mes y diciembre el Gobierno debe enfrentar necesidades financieras por u$s19.600 millones. Y no tendría que necesitar salir a los mercados internacionales para saldarlas.
 
De ese total, u$s13.400 millones se asistirán con el auxilio del Fondo, otros u$s3.000 millones provendrán de otros organismos internacionales y, finalmente, los u$s3.200 millones restantes se buscarán en el mercado doméstico.
 
"De esos u$s3.200 millones, u$s2.000 millones "ya fueron emitidos en junio", afirma el documento oficial. Estas necesidades financieras, deja en claro el trabajo, suponen que el Gobierno logra refinanciar el 100% de los vencimientos de Letes (Letras del Tesoro nominadas en dólares).
 
Ese escenario puede ser demasiado optimista, si se tiene en cuenta que, en las últimas colocaciones de Letes, el Palacio de Hacienda y Finanzas no logró refinanciar la totalidad de los vencimientos y se vio obligado a sacar billetes verdes contantes y sonantes para cumplir con los inversores.
 
El stock de Letes actual suma unos u$s18.000 millones. En las últimas licitaciones, además, el Gobierno se vio obligado a elevar las tasas de interés para tentar a los inversores. La última, en la que se permitió la suscripción con Lebac, se comprometió una tasa del 5,5% anual (en dólares), un punto más cara que en la anterior operación. El vencimiento de Letes mensual orilla los u$s2.000 millones. Un monto nada despreciable en el actual contexto.
 
En el trabajo que Dujovne desplegará frente a los financistas, calculó que en caso de que sólo se renueve la mitad de los vencimientos de Letes durante este tercer trimestre y un 75% durante el último trimestre, entonces las necesidades financieras se incrementarían en u$s4.200 millones.
 
El informe no menciona cuál sería la fuente de financiamiento alternativa para cubrir la diferencia.
 
 
Nervios en la City
 
En Wall Street, y también en la City porteña, están muy atentos a los próximos vencimientos de Letes. "Las próximas dos semanas ofrecen una foto invaluable de la tensión que enfrentará el Gobierno con el mercado hasta el final de su mandato", suscribió la consultora Consultatio en su último reporte titulado, precisamente, "El riesgo de las Letes".
 
En el atardecer del viernes, Hacienda anunció la colocación de Letes y de otro bono "dual" para hacer frente al vencimiento de u$s1.200 millones del próximo viernes. Estas operaciones serán un verdadero test para el Gobierno luego de la emisión de Letes por u$s422 millones a una tasa del 5,5% anual para desactivar la "bomba" de Lebac.
 
La lectura que Dujovne llevará a Wall Street es que esa operación fue "exitosa", ya que marcó que buena parte de los inversores prefirieron mantenerse en Lebac (en pesos) aprovechando el rendimiento superior al 50% anual. De todas formas, la interpretación en el mercado no resultó unánime. Algunos operadores creen que esa licitación fue muy pequeña como para sacar conclusiones de si ya se terminó la corrida.
 
La explicación de Dujovne a los inversores de EE.UU. será que la Argentina ya atravesó el sofocón. El discurso estará en línea con el que el propio ministro ensayó frente a los financistas a comienzos de esta misma semana, cuando organizó una "conference call" desde su despacho.
 
Lo más contundente que Dujovne llevará a Wall Street serán los vencimientos de deuda de la Argentina. La óptica del ministro es que son perfectamente manejables y que están en línea con el esfuerzo fiscal que encarará el Gobierno.
 
En lo que queda del año hay compromisos por u$s5.200 millones. De ese total, u$s3.900 millones corresponden a un "repo" que el Gobierno tiene tomado con bancos privados internacionales. Las cuentas se engrosan ya en 2019. Y es lo que Wall Street empieza a analizar con lupa.
 
Para el año que viene se debe hacer frente a vencimientos por u$s10.900 millones. La mitad (u$s5.000 millones) están nominados en bonos bajo jurisprudencia argentina. Y u$s2.800 millones bajo leyes extranjeras. Y los restantes u$s3.200 millones son parte de un "repo".
 
"Estos montos no incluyen vencimientos de Letes" (en dólares), aclara el informe. Precisamente, hacia allí apuntarán las preguntas de los financistas.
 
La estrategia de Dujovne está más que clara: demostrar que, ahora sí, la paz cambiaria -con un dólar en $28 en el mayorista- llegó para quedarse. Y que bien vale la pena que los inversores aprovechen la "oportunidad única" de traer dólares a la Argentina para tentarse con el "carry trade" a las exuberantes tasas en pesos.
 
Créase o no, la dinámica de la crisis obligó a los funcionarios a medir el cortísimo plazo. De la estabilidad cambiaria depende ahora empezar a discutir la economía en serio.
 
Por Claudio Zlotnik
 
Fuente: iProfesional
 

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17-07-2018 / 10:07
En una carta dirigida a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, un amplio conglomerado opositor le advierte al Fondo Monetario Internacional (FMI) que la deuda pactada entre el organismo y el gobierno de Mauricio Macri es considerada "odiosa o execrable" en términos jurídicos y que agotará todos los mecanismos parlamentarios y judiciales para desconocerla.
 
En la misma semana en que Lagarde visitará la Argentina para reunirse con el Presidente, Mauricio Macri, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el organismo difundió un nuevo informe en el que vaticina una baja en el crecimiento de América Latina, impulsado, entre otros motivos, por la crisis que atraviesa la Argentina. 
 
Los números fríos del FMI recortaron las previsiones de crecimiento económico de la región al 1,6% en 2018 y al 2,6% en 2019, cuatro y dos décimas menos, respectivamente, que lo calculado en abril. En lo que respecta al caso argentino, el FMI puntualizó que "las menores estimaciones reflejan perspectivas más difíciles para economías clave, debido a la constricción de las condiciones financieras y el ajuste necesario de las políticas".
 
El argumento, cínico, perverso, es similar al utilizado por el presidente Macri: "Sufrir hoy, para estar mejor mañana", mientras vemos cómo ese "mañana" nunca llega y la promesa de ese futuro paradisíaco se aleja un poco más, hasta esfumarse. Como si estuviéramos condenados a vivir de prestado, entre la miseria y la dependencia, de rodillas ante el "verdugo" que propone más ajuste y lo disfraza de "necesario".
 
Más bien, habría que decir que nacimos bendecidos en una tierra rica en reservas de agua dulce, con gente dedicada y dispuesta al trabajo, tierra fértil en la que crece lo que tiremos. Y en cambio, desde el gobierno de Macri prefieren sembrar corrupción, miseria, entregar nuestros recursos al mejor postor, poniéndonos de rodillas ante el FMI, que promociona como "necesarias" paritarias del 8%, que promueve despidos y tarifazos.
 
El conglomerado opositor sostiene que, de acuerdo a la Constitución Nacional, le corresponde al Congreso "contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación" y "arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación".
 
Pero nadie podría acusar de traidor al diablo. La traición, si cabe, viene de aquellos representantes que la mayoría de los argentinos eligió para defender sus intereses y hoy nos ponen de rodillas bajo el yugo de un diablo que nadie votó.
 
La Opinión Popular

16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
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