La Opinión Popular
                  09:43  |  Jueves 16 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Tenemos inflación, recesión, desempleo, endeudamiento y riesgo de default. Todo gracias a Macri, que en vez de resolver los problemas de la década K, los potenció. Y encima debemos bancarnos al FMI”. Alberto Fernández
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Nacionales - 14-06-2018 / 09:06
EN FOCO

Con Macri, el país se encamina a una tormenta perfecta

Con Macri, el país se encamina a una tormenta perfecta
El barco averiado de la Argentina se enfrenta a una furiosa tormenta perfecta de efectos imposibles de dimensionar, pero que se anticipan agoreros: despidos, salarios y haberes jubilatorios debilitados, subas en el gas, la luz y combustibles, devaluación e inflación que hunden en la pobreza a millones o empujan a otros tantos a la miseria.
Afuera del Congreso, más allá del proyecto de ley para despenalizar el aborto, de las cámaras de televisión concentrándose en las movilizaciones a favor y en contra, la vida seguirá pasando. Por caso, la devaluación, que infla los precios y debilita los salarios, continuó su ritmo acelerado por la fuerza de un dólar que volvió a subir y cerró a $26,73 (a $27 en el mercado informal).
 
También, el viento de la devaluación se llevó la palabra empeñada del Gobierno de Mauricio Macri, que tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que mantendría el tipo de cambio flotante y sin intervención: pero ayer vendió otros US$99 millones de sus reservas y anticipó que gastará a cuenta lo que todavía no le prestó el Fondo, esto es la venta de "hasta US$7.500 millones", de los US$15.000 millones que le otorgará el Fondo en un primer desembolso, con el fin de contener el dólar.
 
La desconfianza gana y el Gobierno de los Ricos confirma que utilizará el crédito para pagar el déficit generados por la bicicleta financiera; que el préstamo no irá a la inversión, ni al trabajo ni a la promoción de un plan estratégico generador de divisas. Algunos números ayudan: el déficit de cuenta corriente es de US$30.000 millones y la fuga de capitales estimada para 2018 es de US$20.000 millones. El crédito de US$50.000 millones del FMI representa el déficit de todo un año.
 
Para achicar el gasto "tenemos que cuidar los recursos escasos del Estado", dijo ayer el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y para hacerlo el manual Pro dice que hay que empezar por ajustar a los trabajadores. Por eso, faltando a otra promesa del presidente Macri, Triaca ratificó que el medio aguinaldo de junio pagará el Impuesto a las Ganancias que, en campaña, el jefe de Estado prometió eliminar.
 
"Esta vez hay prioridades", dijo Triaca, sin especificar cuáles ni reparar en que un cambio en el libreto presidencial implica un cambio radical en la vida de la gente.
 
¿Acaso está entre las prioridades del Gobierno de los CEOs atacar la especulación, verdadera causa del déficit? No. En un año, tal como acordó con el FMI, deberá hacer un ajuste de $240.000 millones y, para alcanzar la meta, recortará, por ejemplo la obra pública. El sector, principal engranaje de la rueda productiva, contará con $70.000 millones menos, poniendo en riesgo a unos 430.000 trabajadores y privando al país de un efecto multiplicador inconmensurable.


El barco averiado de la Argentina se enfrenta a una furiosa tormenta perfecta de efectos imposibles de dimensionar, pero que se anticipan agoreros: despidos, salarios y haberes jubilatorios debilitados, subas en el gas, la luz y combustibles, devaluación e inflación que hunden en la pobreza a millones o empujan a otros tantos a la miseria. 

 
Los expulsados
 
En el Estado, la tijera avanza sobre profesionales de carrera y organismos como el PAMI, la Anses y la AFIP, entre muchos otros, enfrentarán un recorte del 25% en sus plantas permanentes. Como una espada de Damocles, esa amenaza pesa ya sobre los empleados públicos de la Provincia: los del Astillero Río Santiago; los médicos que ayer volvieron a la huelga; los docentes, que hoy y mañana salen por enésima vez a la calle; o los 300.000 alcanzados por los retiros voluntarios que puso en vigencia la Gobernadora.
 
Con PyMes, industrias y comercios agonizando por la suba de costos, presiones impositivas, tarifazos y financiamiento imposible, el ajuste no podría ser más terrible: tal como están las cosas, un despido en el Estado es la expulsión del sistema.
 
 
Pasar el invierno
 
El barco averiado de la Argentina se enfrenta a una furiosa tormenta perfecta de efectos imposibles de dimensionar, pero que se anticipan agoreros: despidos, salarios y haberes jubilatorios debilitados, subas en el gas, la luz y combustibles, devaluación e inflación que hunden en la pobreza a millones o empujan a otros tantos a la miseria.
 
Caldo de cultivo para un conflicto social crece en proporción al descontento. Que no merma ni con la euforia por el inicio del Mundial de Fútbol, que hoy coincidirá con el paro de docentes, médicos y Camioneros. La fuerza de la realidad, también empujó a la CGT a llamar a otra medida de fuerza para el 25 de junio.
 
Quizá el evento deportivo del año adormezca a muchos. Después, entraremos en el invierno; en la combinación del ajuste y los aumentos; en una economía que, en sintonía con la estación más fría, se congelará todavía más. Terminará el fútbol. Comenzará otra carrera: la electoral, la que permitirá retomar el virtuoso juego de la democracia con renovadas esperanzas.
 
El gas se paga caro, en cuotas y con intereses.
 
Fuente: Hoy en la Noticia
 

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16-08-2018 / 09:08
En una semana negra para la economía neoliberal macrista, el Indec informó que el índice de precios de julio registró una suba promedio de 3,1% y en lo que va del año llega al 19,6%. Mientras que en los últimos 12 meses la suba de precios trepó al 31,2%. La aceleración de la devaluación torna incumplibles las metas que el gobierno de Mauricio Macri asumió ante el FMI, empezando por las de acumulación de reservas y las de inflación.
 
La inflación no da respiro y la asfixia para los bolsillos populares será mayor tras el salto devaluatorio de las últimas jornadas, que encaminan el dólar hacia los $31. Es el reflejo de la falta de credibilidad en el Gobierno de los Ricos, que alimenta la corrida cambiaria y la depreciación del peso.
 
Así, a solo dos meses de haber negociado con el FMI, se acerca al 32% que el Fondo le puso como límite a la alianza Cambiemos para que los desembolsos de dólares trimestrales sean automáticos y no requieran de una intervención más feroz de su Junta Directiva. De hecho, los especialistas recomendaban ayer renegociar el acuerdo, y defender el valor del peso para evitar un estallido económico y social.
 
Mientras, lo preocupante es que el alza promedio de la inflación estuvo traccionada por el fuerte incremento en rubros sensibles como el transporte (5,2%), que ayer volvió a subir, con incrementos superiores a los anunciados y que continuarán, al menos, hasta octubre. En la misma línea, la canasta de alimentos y bebidas trepó un 4%.
 
También, en lo que va del año, el rubro transporte lidera las subas con un 28,4%, seguido por educación con un 22,3% y alimentos y bebidas con un 22%. La tendencia alcista es explicada por el incesante tarifazo en trenes y colectivos, la cuota de los colegios privados y el impacto que generó la devaluación del peso en las góndolas que, frente a la debilidad del peso argentino, se mueven a ritmo dólar.
 
Siempre según los números del Indec, en los últimos doce meses las mayores subas se registran en los rubros "vivienda, agua, gas, electricidad y otros combustibles" (47%), transporte (40,9%), alimentos y bebidas (31%) y educación (30,8%). Este mes, en tanto, la inflación se recalentará por las subas constantes en las naftas, las prepagas, electricidad y transporte.
 
Sin embargo, meta de inflación cumplible o incumplible no es la cuestión, sino que el poder adquisitivo de los salarios continúa en descenso. Menor consumo y salarios anémicos mientras los precios siguen sin frenos, hace cada día más complicado llegar a fin de mes. Las paritarias a la baja de este año agravaron esta situación.
 
El menor poder adquisitivo se expresó en la baja del consumo. La inflación no da tregua y las nuevas exigencias del FMI empeorarán las condiciones de vida de los sectores populares. La crisis la tienen que pagar los ricos y no el pueblo trabajador.
 
La Opinión Popular

15-08-2018 / 10:08
En las provincias causó sorpresa y, en algunos casos, molestia la decisión unilateral del gobierno de Mauricio Macri de eliminar el Fondo Federal Solidario (Fofeso) a partir de este año y no del próximo, como habían acordado en las últimas reuniones.
 
Además, el anuncio de la modificación en las retenciones que hizo ayer el Gobierno volvió a encender alarmas y advertencias sobre los efectos de insistir en el rumbo de primarización de la economía. La harina y el aceite de soja, complicados por el freno a la reducción de retenciones, son dos de los tres productos del agro con mejor desempeño en las exportaciones.
 
El año pasado, la venta al exterior de harina de soja se ubicó en primer lugar con un monto de u$s9.300 millones, en tanto que el aceite se colocó tercero (detrás del maíz) con un total de u$s3.725 millones.
 
Los sectores de la industria afectados por esta medida descreen además del número que estima el Gobierno de u$s400 millones de ingresos extra este año y creen que se ubicará más cerca de los u$s200 millones. El maletar entre los sectores productivos no es nuevo, pero es cada vez más poderoso.
 
La consultora Synopsis midió que dos de las tres principales preocupaciones de la sociedad son el desempleo y la inflación. Como siempre, "es la economía, estúpido".
 
"The economy, stupid", fue una frase muy utilizada en la política yanqui durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos. Luego la frase se popularizó y la estructura de la misma ha sido utilizada para destacar los aspectos que se consideran esenciales.
 
La Opinión Popular
15-08-2018 / 09:08
Las declaraciones de Carlos Wagner, ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción, abrieron una nueva etapa dentro de la causa de los cuadernos. Mal que le pese al Gobierno de Mauricio Macri, y seguramente a dos de sus laderos judiciales el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, se destapó lo que es un secreto a voces: el enorme negociado que hay alrededor de la obra pública y del que se benefician por igual funcionarios corruptos y empresarios.
 
Wagner dejo en orsai al resto de los "colaboradores imputados", conocidos como arrepentidos, al declarar que efectivamente existieron coimas. Y detalló que, desde el 2004 existía un mecanismo por el cual se "arreglaba" qué empresa se quedaba con cada licitación y que su vez, la empresa, una vez obtenida la licitación, debía "retornarle" a los funcionarios entre un 10 y 20% del total de la obra.
 
Y agregó que de este modus operandi formaron parte las siguientes empresas: "Perales Aguiar, Vial Agro, Biancalani, Losi, Fontana Micastro, Marcalba, Iecsa, Chediack, Equimac, Coarco, Cartellone y Vialco, entre otras".
 
En 2004, Iecsa era propiedad de Franco Macri y sus hijos (o sea también de Mauricio) y formaba parte del holding familiar. Fue recién en el 2007 que Franco decide "vender" dicha empresa, por un valor irrisorio a Ángelo Calcaterra, su sobrino y testaferro, quien a su vez la vende en el 2017 a Marcelo Mindlin, un amigo del presidente Macri, luego de quedar implicado por el Caso Odebrecht.
 
"¡Para, para, para! ¿Vos me estás diciendo que Franco y nuestro actual presidente Mauricio Macri, junto a los ex funcionarios K, formaron parte de un mecanismo delictivo para enriquecerse?", podría preguntar Alejandro Fantino en las medianoches de América. "Por supuesto que sí", sería la respuesta. Sin embargo, el juez "de la servilleta"  Bonadio y el fiscal Stornelli, muy cercano a Macri, no parecen haber reparado en este detalle.
 
Este mecanismo tiene un nombre: la "patria contratista" y no es un invento K. Aunque el Gobierno de Macri, con la ayuda de los grandes medios de comunicación y el Poder Judicial quieran transmitir esa idea.
 
Franco Macri y Aldo Roggio son los creadores de la "patria contratista". En 1976 se empezó a utilizar el concepto para definir a un grupo de poderosas empresas proveedoras del Estado que crearon un sistema para hacer negociados a gran escala con la obra pública, convirtiéndose en un sector prebendario del Estado. Macri y Roggio fueron altamente beneficiados por la dictadura militar que además de adjudicarles obras por todos lados, en 1982, les estatizó su deuda.
 
Ayer, el senador nacional Fernando "Pino" Solanas (Proyecto Sur) denunció penalmente a Ángelo Calcaterra -primo del presidente Mauricio Macri-, Carlos Wagner y Aldo Roggio, entre otros empresarios, por los delitos de evasión fiscal y lavado de activos.
 
La Opinión Popular

14-08-2018 / 19:08
La oposición al Gobierno neoliberal de Mauricio Macri cuestionó la decisión oficial de eliminar el Fondo Federal Solidario (FFS) y advirtió que será un "duro golpe" para las provincias y municipios.
 
El senador nacional Alfredo Luenzo, del partido Chubut Somos Todos, expresó su repudio a las medidas del Poder Ejecutivo que eliminan el FFS, suspenden la baja de retenciones a los derivados de la soja y reducen los reintegros a la exportación.
 
"Esto va a agravar aún más la crítica situación por la que atraviesa la provincia del Chubut", dijo el senador nacional después de que el ministerio de Hacienda anunciara las tres medidas económicas.
 
La diputada provincial bonaerense por Unidad Ciudadana María Laura Ramírez opinó que la eliminación del FFS es una medida más de "ajuste contra el pueblo", afectando la infraestructura sanitaria, educativa, de vivienda y vial.
 
Hernán Ralinqueo, intendente peronista de la ciudad bonaerense de 25 de Mayo, cuestionó que el Gobierno nacional de Cambiemos "le quite" a su localidad "más de 6 millones de pesos anuales" que llegaban por el fondo sojero. "Es una de las medidas del FMI instrumentada por el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne. Estas son las recetas del nuevo FMI que buscan desfinanciar a los estados municipales", afirmó el jefe comunal.
 
El Bloque de diputados nacionales FPV-PJ expresó su "rotundo rechazo" a las tres medidas anunciadas por Hacienda.  "Ante este nuevo ajuste por más de 65.000 millones de pesos, el Gobierno de Cambiemos profundiza la inestabilidad económica y social del país. Empezó por los bolsillos de los argentinos y sigue por los presupuestos de las provincias y municipios", expresó el bloque en un comunicado.
 
Y agregó: "Macri está dispuesto a hacerle pagar las tristes consecuencias de su modelo neoliberal y centralista al pueblo trabajador argentino, dejando de lado el fin redistributivo y federal del Fondo Federal Solidario".
 
La Opinión Popular

14-08-2018 / 09:08
La política económica del Gobierno neoliberal de Maurico Macri volvió a exhibir ayer su fracaso, a naufragar en medio de la tormenta. El dólar cerró en un precio récord de $30,72, agravando la espiral inflacionaria y llevando más presión a los precios que se pagan en las góndolas.
 
Culparán en el gobierno de los CEOs al tsunami financiero global. Pero, ¿por qué si el resto del mundo estornuda el país pesca una pulmonía? Si la crisis turca y la guerra comercial de Donald Trump repercuten en el país es por la debilidad de la moneda, cada vez más devaluada, con menos poder de compra; por el enorme déficit fiscal y comercial;  por efecto de una economía que no exporta valor agregado y en cambio importa a granel.
 
Esto empuja a la desaparición de las industrias nacionales, asfixiadas como todos por tarifazos, aumentos en sus insumos a precio dólar, presiones impositivas; por un modelo de país que privilegia la especulación antes que la producción, que permite la entrada y salida descontroladas de capitales golondrinas.
 
En esa incertidumbre, sin garantías de nada ni seguridad jurídica, de repente se abrió la caja de Pandora que significaron los "cuadernos de las coimas". Un escándalo que sumó leña al fuego y que espantó más a los inversores que, despavoridos, huyen a refugiarse en el dólar.
 
Por eso ayer, ni los anuncios desesperados que realizó el "equipazo" económico del Presidente alcanzaron para calmar al mercado: no fue suficiente con la suba de la tasa de interés del 40 al 45% (que redundará en mayor recesión y más asfixia financiera para el sector productivo); ni con la suspensión de la subasta diaria de divisas ni con el nuevo cronograma de cancelación de Lebacs para intentar reducir la millonaria deuda del Banco Central.
 
Estas medidas (a pedir del FMI), que el mercado no "compró", resultan más dañinas que paliativas: además de la desbocada devaluación, las acciones argentinas continuaron desplomándose hasta un 11% en la bolsa de Nueva York; y el riesgo país (que a medida que sube encarece el financiamiento internacional, la deuda de todos, y espanta inversores) trepó a los 748 puntos, su mayor nivel en casi cuatro años.
 
Y una mayor devaluación quita más poder adquisitivo, congela el consumo, se frena la cadena de pagos, profundiza la recesión e incide negativamente sobre la inflación: suben los precios de los combustibles, y con ellos, el transporte, los alimentos y cualquier producto importado de los que se exhiben en las góndolas.
 
La posibilidad de un default, incluso con un acuerdo vigente con el FMI, ya no es considerada descabellada. Asistimos a un modelo de país que ya sufrimos en 2001: el de un Estado a merced de los ricos, una nación que se empobrece y se vuelve colonia. Una película vieja con la que ya sufrimos, que no queremos seguir viendo.  
 
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