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“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
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Nacionales - 07-06-2018 / 11:06
PERO LA BRONCA POPULAR ES ENORME Y EL RECLAMO SE ESCUCHA EN CADA MOVILIZACIÓN

El Gobierno citó a la CGT a una reunión para evitar el llamado a un paro nacional

El Gobierno citó a la CGT a una reunión para evitar el llamado a un paro nacional
El Gobierno de Macri citó a la CGT a una reunión de urgencia para parar el paro. El encuentro será a las 11 en la Casa Rosada. A las 14 el Consejo Directivo de la central obrera debe fijar la fecha de la tercera huelga contra el presidente Macri. El macrismo estudia opciones para evitar un paro general. La cúpula de la central sindical ha hecho todo lo posible por no convocar una medida así. Pero la bronca popular es enorme y el reclamo se escucha en cada movilización.
El gobierno derechista y antiobrero de Mauricio Macri quiere evitar a toda costa el tercer paro nacional en su contra. En esa coyuntura convocó a la CGT para hoy a las 11 a una reunión de urgencia en la Casa Rosada. Esta se concretará apenas unas horas antes del encuentro del Consejo Directivo que, como se comprometieron, debe anunciar la fecha de la huelga.
 
Ayer, el triunviro Juan Carlos Schmid confirmó la invitación pero dejó entrever el poco optimismo que despierta la convocatoria cuando afirmó que "nuestros reclamos exigen un cambio en el trazado económico y ahí no me animaría a adelantar una expectativa". Por si acaso, aseguró que "el paro no se descarta y ya dijimos que si no hay soluciones habrá una medida de fuerza".
 
El convite llegó pocos minutos antes de que se realizara la reunión de mesa chica de la central obrera que se estaba por realizar en la sede de UPCN. La intención de ese encuentro era alcanzar un preacuerdo de la fecha del paro nacional que tanto Schmid como el propio Héctor Daer habían anunciado en sendas declaraciones públicas. Pero el llamado que recibieron desde el Ministerio de Trabajo alteró la agenda. Tan es así que el mitin tuvo una extensión de inusuales tres horas.
 
Hasta que el Gobierno hizo su jugada el debate en la mesa chica debía pasar por la definición de la fecha del paro. Schmid junto a los gremios que giran alrededor del universo moyanista son de la idea de realizar la medida de fuerza el próximo jueves 14 de junio. En tanto, el sector colaboracionista de gordos e independientes, que hasta el llamado, no veían ya una alternativa para posponer el paro, hacían fuerza por realizarlo el jueves 28 de junio.
 
La cúpula de la CGT recién estas últimas semanas comenzó a hablar más claramente de la posibilidad de un paro nacional. Es que no puede dejar pasar una situación donde se mantienen los tarifazos, crece la inflación, el techo en las paritarias y se negocia un acuerdo con el FMI que exigirá más ajuste, cuestiones todas que vienen acrecentando enormemente el malestar popular.
 
La alianza antiperonista Cambiemos -y la cúpula de la CGT- intentan frenar la posibilidad de que el pueblo trabajador pueda expresar su bronca por medio de un paro a nivel nacional. Es que sería una muestra de la potencialidad de la fuerza social que tiene el conjunto de los trabajadores, que puede hacer retroceder al gobierno en su plan de ajuste brutal, ahora dictado por el FMI.
 
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Con la intromisión gubernamental el encuentro se utilizó para elaborar la agenda de temas que presentarán en la Rosada cuando los reciban el jefe de gabinete del Ministerio, Ernesto Leguizamón, (Jorge Triaca se encuentra en Ginebra participando de la Conferencia de la OIT) y los vicejefes de Gabinete, Mario Quintana, y Gustavo Lopetegui, además del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
 
Si bien la jugada del Gobierno puede considerarse como de manual, lo cierto es que no tienen mucho para ofrecer ante la magnitud de la crisis económica en general y frente a los despidos, el cierre de empresas y los magros acuerdos paritarios que se han realizado hasta el momento. Será por eso la falta de optimismo que trasmitieron las declaraciones de Schmid. El titular del gremio de Dragado y Balizamiento reconoció que mientras estuvieron reunidos puntearon la agenda de temas que le presentarán a los funcionarios. Sin embargo, advirtió que ante la amplitud y diversidad de ese listado complica la posibilidad de escuchar una respuesta oficial que alivie la tensión.
 
Schmid no sabe si esta reunión será útil pero dijo que eso corre por cuenta de los funcionarios: "La pelota está en el campo del gobierno que se ha metido solo en un laberinto económico, nadie lo ha empujado y menos el sindicalismo", dijo para luego sostener que "todos sabemos que esta corrida cambiaria la provocó el mal manejo de la gestión económica y nosotros vamos a plantear las necesidades que tenemos al efecto de tener alguna solución a lo que venimos planteando".
 
El punto más complicado, al menos para Schmid, es que buena parte de las exigencias de los trabajadores implica necesariamente "un cambio en el trazado del plan económico". El dirigente sindical señaló que es preciso que se abran nuevamente las paritarias y que esta vez sean definitivamente sin techo.
 
"Nosotros venimos diciendo hace tiempo que creemos que deben corregir algunos aspecto del plan económico con lo cual es bastante complejo que el gobierno genere hechos de confianza. Hasta ahora buen diálogo pero los resultados siempre fueron pobres", concluyó el triunviro.
 
Por Felipe Yapur
 
Fuente: Página 12
 

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22-01-2019 / 10:01
La fuga de capitales volvió a dar malas noticias en diciembre y rebotó tras un noviembre en el que había caído con fuerza. Si bien siguió en niveles relativamente bajos, en comparación con la dinámica que había tomado durante la crisis cambiaria, se duplicó en un mes estacionalmente complicado y fue de u$s862 millones.
 
Con todo, el año pasado fue récord de fuga y llegó a $27.230 millones, casi la misma cantidad que ingresó de la mano de los desembolsos del FMI. El trienio Cambiemos totalizó 59.329 millones de dólares. La expectativa es que en 2019, por ser un año electoral bastante cargado de incertidumbres, continúe la aceleración registrada en diciembre.
 
El gobierno de Mauricio Macri emitió deuda por 60.464 millones de dólares. Eso sin contar Letes por 13.724 millones de dólares y el préstamo del FMI por 56.300 millones de dólares.
 
Los dólares no fueron destinados a infraestructura o industrialización sino para cubrir la fuga de capitales que, durante la gestión Macri, alcanza los 59.329 millones de dólares y un déficit comercial acumulado del orden de los 12.420 millones de dólares, estimulados ambos por las políticas neoliberales de apertura comercial y financiera de Cambiemos.
 
La deuda contraída es uno de los grandes motores de la crisis porque hoy depende exclusivamente de la gerencia del FMI y de Donald Trump. El día en que ese apoyo externo se resquebraje o termine, como en algún momento podría ocurrir, el país estará sometido a dificultades de gran magnitud.
 
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22-01-2019 / 09:01
La campaña electoral de la alianza Cambiemos pasó del eje de la seguridad a otro de sus preferidos: la corrupción K. El presidente Mauricio Macri anunció que, mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), habilitará a extinguir la propiedad sobre los bienes de personas que todavía no hayan sido condenadas penalmente. Sostuvo que lo saca por decreto porque el Congreso tardó mucho en discutir los proyectos que enviaron.
 
Es un acto de campaña que deja en claro que las medidas de Gobierno de este año buscarán cualquier línea que aleje la discusión del desastre de la economía. En este caso, volvió a sacar de la galera el proyecto de extinción de dominio, que había enviado al Congreso. El proyecto original había sido escrito por Sergio Massa y había tenido media sanción en Diputados en 2016.
 
En el Senado, luego de un fuerte rechazo en comisión por parte de distintos especialistas, el proyecto fue modificado y volvió a Diputados. El oficialismo quería insistir con la redacción original. Ayer el Presidente justificó la necesidad y la urgencia a partir de no poder esperar los tiempos legislativos.
 
¿Qué significa esta norma? Básicamente que el que Estado puede pedir al Poder Judicial que determinados bienes sean incautados por el solo hecho de estar vinculados a un delito y sin necesidad de condena penal. Este decreto es abiertamente inconstitucional. Los temas penales no pueden ser legislados en un DNU, deben ser aprobados en el Congreso.
 
Las críticas contra la norma apuntan en varias direcciones. La más importante es que termina negando el principio de inocencia que rige el funcionamiento de la Justicia. Al posibilitar que incautación de bienes sean sin condena penal, avala la posibilidad de que el Estado pueda avanzar contra quienes no han sido declarados culpables.
 
Es decir, la normativa la otorga un poder discrecional enorme al Gobierno, al permitirle accionar contra bienes que considera parte de una "actividad ilícita", sobre todo de opositores políticos.
 
Precisamente una segunda crítica recae sobre la definición de "actividades ilícitas", un concepto tan amplio como vago, difícil de determinar. Por esa característica es pasible de ser también usado de manera arbitraria.
 
La norma demagócica que el Gobierno impulsará está lejos de atacar la corrupción estructural que anida en la estrecha relación entre el poder político -más allá del signo político del partido gobernante- y los grandes empresarios. Una corrupción estructural que Cambiemos no quiere y no puede tocar.
 
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21-01-2019 / 17:01
21-01-2019 / 09:01
"Voy a ser candidato a presidente y quiero ser el presidente de la Argentina del crecimiento para salir de este fracaso", señaló Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ahora precandidato de Alternativa Federal, ante las voces que impulsan la postulación del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como candidato de un armado peronista sin el cristinismo.
 
"De ninguna manera voy a ser candidato a gobernador", afirmó el ex intendente de Tigre y así descartó bajar su precandidatura que por ahora disputaría con el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Con el año electoral ya corriendo a los candidatos y al propio gobierno, Massa apuntó que "el próximo presidente, y sin dudas yo lo tengo claro e impregnado en la piel, después de recorrer parte del país con el auto y tomar contacto con la gente, va a tener que llamar a un gran acuerdo por la unidad".
 
Alternativa Federal nació una vez que el camino de unidad encarado por el peronismo comenzó a concretarse y los dirigentes de Alternativa Federal tomaron la vía de diferenciarse confrontando con el cristinismo.
 
Integrado por gobernadores justicialistas, descartan a la ex presidenta Cristina Fernández como candidata, se declaman como un agrupamiento "superador" de la disyuntiva macrismo- cristinismo. Los dirigentes promueven que las candidaturas se resuelvan a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
 
"Cuando vos mirás las serie histórica de la Argentina y... ¿viste que se habla mucho de los últimos 50 años? Roberto (Lavagna), Martín Redrado, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli, y yo mismo en ese momento desde la seguridad social, pusimos una serie histórica, que cruzó dos gobiernos, el de (Eduardo) Duhalde y el de la primera etapa del de (Néstor) Kirchner", señaló Massa sobre algunos de los funcionarios que pasaron o forman parte del Frente Renovador (FR).
 
"Con Lavagna vamos a ser parte de la solución a los problemas de la Argentina", agregó, buscando mostrar cercanía con el economista. El líder del FR insistió en mostrar su buena relación con Lavagna, con quien dijo reunirse cada quince días, y de quien dijo que es "el faro más importante que tienen aquellos que creen en la Argentina del desarrollo y el crecimiento".
 
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20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

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