La Opinión Popular
                  08:56  |  Viernes 18 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 16-05-2018 / 09:05
LA INFLACIÓN NACIONAL DE ABRIL FUE 2,7 POR CIENTO. EN LOS ÚLTIMOS 12 MESES ALCANZÓ EL 25,5 POR CIENTO

Abril, según el Indec: la inflación más alta del año

Abril, según el Indec: la inflación más alta del año
LA ESCALADA DEL DÓLAR Y LOS TARIFAZOS ACELERARON LOS PRECIOS. El índice de precios al consumidor a nivel nacional registró un aumento de 2,7% en abril, según informó el INDEC. Con esta suba, en el primer cuatrimestre del año la inflación minorista fue de 9,6%. El principal objetivo de la política económica, que era bajar la inflación, está cada vez más lejos. En los últimos doce meses superó el nivel que había en 2015, con 25,5 por ciento. El IPC núcleo es más alto que en 2017.
El principal objetivo en materia económica del gobierno de Mauricio Macri está cada vez más lejos de cumplirse. Con promesas de campaña alrededor de la enorme facilidad de bajar la inflación, terminar con "ese gran mal que aqueja a los argentinos" como es la suba de precios y así poder ser un "país normal", la alianza Cambiemos construyó su discurso económico. Ahora, la caída de ese relato no encuentra piso.
 
La inflación de abril fue hasta el momento la más alta del año, según informó ayer el Indec. Los precios minoristas aumentaron en el último mes un 2,7% y acumulan un incremento del 9,6% en el primer cuatrimestre de 2018. En los últimos doce meses, suma 25,5%. No obstante, la suba del dólar aumentó todavía más las expectativas de inflación por lo que para mayo se espera un índice de precios más alto, lejos de las promesas del Gobierno de los CEOs y con la meta del 15% anual en el olvido.
 
Según el Indec, los factores determinantes en la inflación de abril fueron los aumentos de tarifas del gas, los combustibles y el transporte. Más allá de las expresiones de deseo del Gobierno, la realidad se refleja en la suba de precios desde principios de año: en enero la inflación fue del 1,8%, en febrero del 2,4%, en marzo del 2,3%, mientras que ya se descuenta que el récord del 2,7% de abril será superado en mayo por la irrefrenable devaluación.
 
Para prever esto basta con advertir que el 1º de mayo el dólar estaba a 21,90 y ayer cerró a 25,60. La suba ha comenzado a trasladarse a las góndolas: indispensables de la mesa de los argentinos como la carne, el pan y la leche o el kilo de lechuga a $180, por solo citar algunos ejemplos, dan cuenta de ello.
 
Es algo que, después de tanto negacionismo, ni el Gobierno de Macri puede ocultar. Ayer, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, admitió que "esta devaluación va a tener un impacto en la inflación y el crecimiento". Un nuevo ataque al salario de los trabajadores.
 
Después de más de dos años, lentamente el Gobierno de los Ricos empieza a reconocer que no se puede mentir a todos, todo el tiempo. Queda, todavía, corregir el camino sinuoso de esas mentiras. Una economía dependiente abierta a las importaciones, que destruye la industria nacional, y tarifas dolarizadas, que benefician a las empresas privatizadas de servicios, son factores que explican los aumentos.
 
Mientras los precios no frenan, el Gobierno de los Ricos insiste con cerrar las paritarias al 15 % y en cuotas. Un aumento de miseria si se considera que la inflación de este año, en el mejor de los casos, alcanzará el 25 %. Ante el derrumbe del poder adquisitivo, es necesaria la lucha en defensa del salario y de las condiciones de vida del pueblo trabajador.
 
La Opinión Popular

 
A la corrida de precios no hay quien la pare
 
La inflación de abril fue del 2,7 por ciento con respecto a marzo por el impacto de la suba de tarifas del gas, el transporte y prendas de vestir, informó ayer el Indec. En cuatro meses, el avance del IPC nacional acumula un 9,6 por ciento y con la fuerte suba que se perfila para mayo y junio como consecuencia de la escalada del dólar, la meta anual de inflación del 15 por ciento quedará cumplida en apenas seis meses. La inflación de abril fue la más alta del año y ese incremento viene acelerando el cálculo anual: desde el 23,4 por ciento interanual en octubre de 2017 hasta el actual 25,5 por ciento, por encima del nivel de suba de precios que recibió Cambiemos al asumir el Gobierno en diciembre de 2015.
 
El Banco Central empeoró en su tarea de cumplimiento de las metas de inflación. En 2016, el Gobierno se propuso tener una inflación del 25 por ciento pero la suba finalmente fue del 41. Esos 16 puntos de desvío implican una brecha del 60 por ciento. El año pasado, la meta fue del 17 por ciento pero la inflación se ubicó en el 24,8 por ciento, una diferencia de 7,8 puntos (error del 45 por ciento). La meta para 2018 es del 15 por ciento, que implica un 5 por ciento cuatrimestral, una brecha de 4,6 puntos en relación a la inflación observada de 9,6 por ciento (92 por ciento de diferencia). La suba de precios esperada para todo el año ahora ronda no menos de 25 por ciento, 10 puntos por arriba de la meta oficial.
 
La inflación del 2,7 por ciento de abril estuvo empujada por un incremento del 8 por ciento en el rubro vivienda, agua, electricidad y gas, que acumula en el año un alza del 51 por ciento. El aumento en las boletas de gas durante el mes pasado dispuesto por el Ministerio de Energía fue de alrededor de 40 por ciento. Las próximas quitas de subsidios en gas están previstas para octubre de este año y abril y octubre de 2019.
 
El segundo rubro en orden de relevancia para explicar la inflación de abril fue la suba del transporte, que creció un 4 por ciento. El boleto promedio de colectivo subió de 8,50 a 9,50 pesos, un 11,7 por ciento promedio frente a marzo y casi un 50 por ciento en relación a los 6,50 pesos de comienzos de año. En tanto, el pasaje de tren subió un 12 por ciento para las líneas Mitre, Sarmiento y San Martín. En junio habrá una tercera dosis de incrementos en transporte.
 
"El proceso de desinflación ya estaba en pausa antes del salto del dólar", advirtió en su informe de inflación la consultora Ecolatina. Uno de los argumentos que presenta es el avance del 2,1 por ciento del denominado IPC-Núcleo, que excluye a los regulados y los estacionales del análisis de los precios. En cuatro meses, el incremento del IPC-Núcleo es del 8,6 por ciento, 1,2 punto porcentual por encima del dato del primer cuatrimestre de 2017. "Dado que la política monetaria del Banco Central tiene una mayor incidencia sobre estos precios -en relación al IPC Núcleo-, su aceleración es la más preocupante", agregó Ecolatina.
 
El rubro de prendas de vestir y calzado subió un 4 por ciento por el inicio de la temporada otoño-invierno, mientras que restaurantes y hoteles avanzó un 2,3 por ciento. Recreación y cultura lo hizo en un 1,9 por ciento y salud, en 1,8 por ciento. Las prepagas ya anticiparon una nueva suba de las cuotas del 7,5 por ciento a partir de junio.
 
En conferencia de prensa, ayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, repitió que "estamos convencidos de que la inflación va a bajar", vinculó los aumentos de precios en abril a la política tarifaria y pronosticó que en mayo la inflación será inferior a la de abril, a pesar de la devaluación.
 
El capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 1,2 por ciento mensual en abril, por debajo del promedio de la economía, acumula un alza del 8 por ciento en lo que va del año y un 19,9 por ciento en la comparación de abril frente al mismo mes de 2017. El desagregado por productos muestra que los huevos de gallina se destacaron con un incremento mensual del 9,6 por ciento, mientras que la harina de trigo 000 lo hizo en un 6,5 por ciento y el queso cremoso, un 5,8 por ciento. La manteca subió 5,5; la carne picada, 4,2; el pan francés, 3,3; hamburguesas congeladas, un 3,1; el filet de merluza,un 4,9 y el aceite de girasol, 4 por ciento.
 
Si bien Dujovne dijo que la inflación de mayo será inferior a la de abril, la escalada del dólar durante el mes (del orden del 16 por ciento) complica el cumplimiento de esa proyección. El traslado a precios de la devaluación obligó a las consultoras a recalcular su estimación de inflación para mayo. La firma EcoGo calcula un avance de precios del 2,7 por ciento, Ferreres pronostica un 2,4 y el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, un 2,9. En mayo también tiene impacto el aumento del 23 por ciento en la boleta de Aysa.
 
Por Javier Lewkowicz
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
17-01-2019 / 08:01
En los mentideros cuyanos aún es motivo de comentarios el estupor que le causaron al presidente Mauricio Macri las encuestas que la semana anterior le alcanzó el gobernador Alfredo Cornejo al encuentro en el country Cumellén de Villa La Angostura.
 
Ahí se mostraba que los 13 intendentes mendocinos radicales llevan la delantera con holgura en la intención de voto dentro de cada uno de sus distritos, pero en cuanto nacionalizan la boleta, vaya quien vaya a la provincial, la mayoría pierde no menos de 20 puntos.
 
El caso más llamativo resultó ser el de Godoy Cruz, de donde es oriundo el titular de la Convención Nacional de la UCR: el alcalde correligionario, Tadeo García Zalazar, midió 72%, pero en sábana con el Presidente de la Nación bajaba a 40 puntos.
 
Ese tal vez fue el motivo que llevó a la Casa Rosada a replantear su estrategia y, en lugar de negociar elección unificada para apalancarle votos a Macri en primera vuelta, optar por desactivar la candidatura del intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi, para suceder a Cornejo, que propiciaba Marcos Peña, y dejarlo librado a la interna local.
 
La advertencia había sido: "Ojo que el titular del día siguiente podría enfocarse por el lado de que perdió el candidato de Macri", como sugiere una nota aparecida en el medio local Mendozapost.
 
En Buenos Aires ahora se conforman con que Cornejo se las arregle con su gente, pero que dé la cara como socio de Cambiemos encabezando la lista de diputados nacionales de la provincia.
 
Lo está pensando, pero igual en febrero seguramente lo tratará la convención nacional que preside, en la cual el partido de Alem tendrá que decidir hasta dónde acompañar la reelección de Macri y bajo qué condiciones, o si irá por afuera en las PASO.
 
Estarán expectantes de si el Pro mantiene a Daniel Salvador como vice en la provincia de Buenos Aires y si hay espacio para apoyar una tercera vía alternativa a la polarización con Cristina.
 
Hasta ahora, los nombres que se tiraron han sido Martín Lousteau, apadrinado por Ricardo Alfonsín, y Roberto Lavagna, como prenda de unidad, que le instalaron al círculo rojo.
 
Si bien se atribuye al ADN de la lealtad peronista el dicho de que "te acompañan hasta la puerta del cementerio pero no entran", por los últimos movimientos que se vieron en la coalición gobernante Cambiemos se nota que los radicales también lo incorporaron a su acervo en la relación con Mauricio Macri.

17-01-2019 / 08:01
Como dos viejos amigos (que no son), el derechista Mauricio Macri y el ultraderechista Jair Bolsonaro se mostraron sonrientes en su primer encuentro. La relación entre ellos comenzó con una fuerte desconfianza, entre otras cosas, porque los ministros brasileños aseguraron que ni la Argentina ni el Mercosur serían prioridad para el nuevo gobierno.
 
Con la asunción de Bolsonaro se confirma un nuevo eje de la derecha sudamericana. "Tenemos muchas coincidencias con Bolsonaro", dijo Macri al término de la reunión. Ambos presidentes buscarán redoblar sus ataques sobre el pueblo trabajador de la región. Reformas previsionales, entrega al capital financiero, ajustes fiscales, discriminación, privatizaciones en el caso de Brasil, y represión al pueblo, entre los principales lineamientos de ambos gobiernos.
 
A pedido del imperialismo yanqui, uno de los primeros focos de ataque del eje neoliberal conservador Bolsonaro-Macri es Venezuela. Al finalizar la reunión entre los dos presidentes, Macri afirmó que "estamos de acuerdo respecto a la crisis de Venezuela. No hay dudas respecto a que Maduro es un dictador".

De este modo, el golpista Bolsonaro, que reivindica la dictadura militar brasileña, y el presidente Macri, cuya familia hizo fortunas de la mano del genocidio dictatorial argentino, se arrogaron la potestad de dar clase de democracia y cuestionar el régimen político venezolano.
 
También coincidieron en mayores planes de entrega al capital financiero. A pesar de que la economía argentina está sumida en una profunda crisis, con recesión, récords de inflación, aumento de la pobreza y un default de deuda en el horizonte, Bolsonaro aseguró que Brasil ve "con interés y admiración los esfuerzos de Macri por levantar la economía argentina e integrarla al mundo".
 
También derrocharon demagogia en sus "luchas" contra la corrupción y la "inseguridad". "Combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos", fue uno de los acuerdos de la reunión. De las delegaciones de ambos países participaron los polémicos Patricia Bullrich y Sergio Moro. A su vez, Bolsonaro viene hablando de la posibilidad de instalar una base militar yanqui en Brasil y la habilitación de portar armas como parte de su política de mano dura.
 
Por último, hay que señalar que Brasil es el principal socio de la economía argentina. Un 20% de los productos que exporta tienen ese destino. Sin embargo, lo que se habló de economía fue pura sanata. La balanza comercial entre los dos países tuvo un rojo de 4.648 millones de dólares en el 2018 en contra de Argentina.
 
Al parecer, de eso no se habló. Y si Macri hizo algún intento, fue rápidamente abortado por el brasileño que no está dispuesto a mantener el mismo trato de negociación y diálogo permanente que establecían los gobiernos anteriores para limar los problemas de asimetrías económicas.
 
La Opinión Popular

16-01-2019 / 09:01
16-01-2019 / 08:01
Primero, Mauricio Macri la canchereó, después la subestimó y luego se les fue de las manos. Y así la alianza Cambiemos se enfrenta ahora a cerrar el último año del mandato incumpliendo la promesa central de su discurso económico: no habrán podido tener ningún año de inflación bien por debajo de la que promedió Cristina Fernández.
 
"Que era lo más fácil de hacer porque dependía del gobierno", decía el presidente Macri o que abrir el cepo era gratis porque "los precios ya estaban a 15" como decía el primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quedaron como ejemplos históricos del que sobra un problema nada menos que el costo de vida en Argentina.
 
Que "hay que mirar la inflación núcleo" porque ahí no hay impacto de tarifas, que "las metas no se cambian porque están para cumplirlas" y que "todos los países del mundo controlan la inflación con tasa de interés" son los regalos para los libros de la ilusión y el desencanto que dejaron los días de Federico Sturzenegger en el Banco Central.
 
Que "recalibramos las metas" del 12 al 15% para 2018 y "atrasamos un año" llegar al objetivo del 5% son los epígrafes que acompañarán por siempre la conferencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, del 28 de diciembre de 2017 que fue el punto de partida de la peor crisis desde 2002.
 
La inflación de 2018 fue la más alta en 27 años. Este martes el Indec dio a conocer la inflación del año pasado que llegó al 47,6%, y fue el nivel más elevado desde 1991 cuando la variación de precios fue del 84%. En diciembre la variación del índice de precios (IPC) fue del 2,6%.
 
Este "logro" del gobierno de Cambiemos no fue un acto de magia, sino que fue tejido en años previos en base a un deterioro cada vez más marcado de la situación externa que estalló en abril pasado, fue acompañado por tarifazos y falta de control de parte del Estado de precios sensibles para el bolsillo popular.
 
El estudio Eco Go calcula que si la luz, el gas y el transporte sólo se hubieran movido igual que la inflación (y no con subas del 1000% como tuvieron) el costo de vida acumulado de los tres años igual llega al 131,2%. Con los aumentos en pleno, da 158% hasta ahora. ¿Puede haber un número que resuma más el fracaso económico de Macri?
 
La contracara de la inflación es el brutal deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Los trabajadores registrados del sector privado perdieron en noviembre de 2018 un 16 % de su poder de compra con respecto a noviembre de 2015. Los empleados públicos tuvieron una perdida mayor en los últimos tres años que alcanzó al 20 % en el mismo período. Mientras que los jubilados y todos los beneficiarios de asignaciones familiares, AUH, pensiones y otras prestaciones atadas a la movilidad, perdieron 23,7 % entre noviembre de 2015 y mismo mes de 2018.
 
La inflación produjo el hundimiento de la economía nacional, un deterioro generalizado de las condiciones de vida y es determinante en el giro del clima político en contra del incapaz Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

15-01-2019 / 09:01
Mauricio Macri ha realizado todos los deberes para el FMI, impulsó una batería de reformas estructurales neoliberales de la economía y buscó alianzas de dependencia estratégica con EE.UU., pero la "lluvia de inversiones" no llega.
 
Según Fundación Capital (FC), en el cuarto trimestre del 2018 la inversión tuvo una estrepitosa caída de 22,7% interanual. Así, para la consultora dirigida por el ex presidente del BCRA, Martín Redrado, ese componente clave de la demanda agregada marcaría un deterioro de 4,9% durante la totalidad del año pasado.
 
Si a ese derrotero se le suma la contracción del 10,5% que proyecta el Gobierno para el 2019, se acumulará un negativo de 15% durante el último bienio de la gestión y la inversión cerrará con niveles de formación de capital fijo tan bajos como no se veían desde la crisis global generada por las subprime.
 
Desde FC son un poco más optimistas que el Gobierno acerca de lo que ocurrirá en 2019 y esperan una caída 8%. En ese caso el bienio acumularía una contracción de "apenas" 12,6%. Pero para otros analistas incluso la proyección oficial de 10,5%, publicada en el Programa Financiero 2019 que salió a la luz la semana pasada, peca de optimista.
 
La inversión es un componente clave de la demanda agregada. Un PBI traccionado por ella garantiza a priori un crecimiento más sostenible y en base a una mayor productividad.
 
Las altas tasas de interés y a la vez la posibilidad de una devaluación holgada atentan hoy contra su despegue. A eso se le suma el parate en la obra pública, que es la base del acuerdo de ajuste con el FMI, y la fuerte caída del consumo, por la caída récord del salario real.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar