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“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
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Sociedad e Interés General - 14-04-2018 / 18:04
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 15 DE ABRIL DE 1953 SE PRODUCE UNA AGRESIÓN GORILA VIOLENTA EN PLAZA DE MAYO

Atentado terrorista con bombas contra una manifestación popular de trabajadores

Atentado terrorista con bombas contra una manifestación popular de trabajadores
Un atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, fue realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por CGT en la Plaza de Mayo de Buenos Aires. Las fotografías muestran parte de los daños ocasionados por El Ingeniero que ubicó la bomba en una casilla, bajo un tablero eléctrico, en el andén de la estación Plaza de Mayo, de cuyas bocas de acceso comenzó a emanar humo. Hubo víctimas fatales, los destrozos fueron cuantiosos y afectó a una formación estacionada e instalaciones fijas.
Un hecho muy poco conocido es el atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.

Como trágico resultado murieron 7 trabajadores peronistas y más de 90 quedaron heridos, entre ellos 19 mutilados.

El atentado se realizó en la histórica Plaza y en la línea A de subterráneos que corre por debajo de la misma, mientras el entonces presidente Juan Perón se dirigía a los trabajadores argentinos desde la Casa Rosada.

Escribe: Blas García

Presencia indestructible de Eva Perón
Blas García
 
La CGT convoca a un paro general y una concentración popular

No era un buen momento para el gobierno del general Perón. Una crisis económica aquejaba al país desde el año anterior y frente al recrudecimiento de la acción opositora, producto del malestar por la cares­tía de la carne, como del escándalo del caso Duarte, la CGT decide un paro general y una concentración popular en apoyo al gobierno, que se realiza el 15 de abril, en Plaza de Mayo.

Pese a los vaticinios de la oposición, que esperaban una plaza vacía, ese día, una multitud cubre la plaza histórica entonando el himno nacional y la marcha peronista, y rinde, luego, homenaje a Evita con un minuto de silencio. Desde el balcón de la Rosada, Juan Perón se dirige a su pueblo refiriéndose particularmente al malestar causado por la escasez de alimentos y la suba de precios.

Perón señala: "Hace pocos días, dije al pueblo de la República que era menester que nos pusiéramos a trabajar conscientemente para derribar las causas de la inquietud creada a raíz de la especulación, de la explotación y del agio de los malos comerciantes". 


Se produce el atentado terrorista

Pero, el discurso es interrumpido por una fuerte explosión, en un costado de la plaza. El General estima que carece de importancia y sostiene: "Los mismos que hacen circular los rumores todos los días, hoy se han sentido más rumorosos, queriéndonos colocar una bomba..." Pero inmediatamente se escucha otra explosión.

"Compañeros -dice Juan, intentando restar importancia al incidente para evitar corridas y apretujones-, podrán tirar muchas bombas y hacer circular muchos rumores, pero lo que nos interesa a nosotros es que no se salgan suya (...) Y yo les aseguro que no se saldrán con la suya. Hemos de individualizar a cada uno de los culpables ¡y les hemos de aplicar las sanciones que correspondan! (...) ¡la canalla no descansa, porque están apoyados desde el exterior!".

Las sirenas de las ambulancias cruzan la plaza, mientras los trabajadores abren paso para que sean atendidas las víctimas. Una bomba ha explotado junto a un bar de la calle Hipólito Yrigoyen, otra, en la boca del subterráneo "A", y otra, en la vereda del Banco Hipotecario, al llegar a la calle Defensa. "Eran seis bombas. Una no explotó", recuerda el sindicalista Lorenzo Pepe".

La trágica jornada, de atentados indiscriminados contra víctimas inocentes, deja cinco muertos que fueron: Santa Festigiata de D'Amico (84 años), Mario Pérez, León David Roumeaux, Osvaldo Mouché y Salvador Manes. Dos más morirán en los días siguientes y quedaron casi un centenar de heridos.

Producida la desconcentración, numerosos grupos, indignados por la acción terrorista, deci­den hacerse justicia por la propia mano. Esa misma noche manifestantes peronistas producen incendios en locales opositores sin causar muertos ni heridos.

Así, son quemados varios edificios: la Casa del Pueblo, sede del Partido Socialista, en Rivadavia 2150; la Casa Radical, de Tucumán 1660; el local central del Partido Demócrata, en Rodríguez Peña 525 y el Jockey Club, sede de la oligarquía, en Florida 559.

Posteriormente a 1955, los incendios mencionados tuvieron más importancia que el aniquilamiento de siete trabajadores cuyo único "pecado" era asistir a un acto en apoyo de quien, desde el gobierno, se ocupaba de defender sus derechos sociales.


Los autores de la tragedia 

Con respecto a las bombas, el historiador Félix Luna sostiene que se trataba de "un grupo de jóvenes, activistas habituales de la FUBA, que se habían adiestrado en el manejo de armas y explosivos, y ya habían intentado matar a Perón en uno de sus viajes (...) Casi todos eran universitarios, casi todos pertenecían a familias tradicionales de buena posición econó­mica. Creían que eran antiperonistas porque defendían la libertad, pero en realidad lo eran porque les repugnaba el populismo de Perón. No estaban vinculados a ningún partido ni t­enían un ideología específica, alguno que otro era radical o conservador". 

Los apellidos que cita Félix Luna son definitorios: Alzaga, Lanusse, Elizalde, entre los "independientes­"; Arturo Mathov y Roque Carranza, entre los radicales de derecha.


Las paradójicas vueltas de la vida
La suerte de los tres principales terroristas, que fueron detenidos como autores materiales del atentado, participantes de esta historia fue dispar.

No hay referencias de la suerte corrida por El Ayudante, llamado Carlos Alberto González Dogliotti, tras su liberación. En su momento, reconoció haber puesto las bombas, pero sostuvo que las mismas sólo eran bombas de estruendo y que los muertos y heridos fueron consecuencia de la estampida de la multitud a causa del terror provocado por la explosión.

El Jefe del operativo, Arturo Mathov, tuvo cierta notoriedad pública al llegar a ser diputado nacional por el radicalismo.
Y El Ingeniero, que armó las bombas, tras esta etapa oscura de su vida, tuvo mucha más suerte que sus compañeros. Vaya si la tuvo... En junio de 1955, en el marco de una amplia amnistía política, recuperó su libertad. Y volvió a dedicarse a la política.

Durante la presidencia del Dr. Arturo Illia ocupó la secretaría General del Consejo Nacional de Desarrollo, ente más conocido como CONADE. Posteriormente, tras la caída del gobierno de Illia, actuó como planificador en el seno de la Organización de las Naciones Unidas.

Y con la vuelta de la democracia el 10 de diciembre de 1983, con el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, ocupó la cartera del Ministerio de Obras Públicas que abandonó el 25 de Mayo de 1985 para pasar a ser el titular del Ministerio de Defensa debido al fallecimiento de Raúl Borrás, su antecesor en el cargo.
Pocos meses después, el sábado 8 de febrero de 1986, falleció en circunstancias nunca aclaradas mientras nadaba en la pileta de su residencia oficial, en Campo de Mayo, luego de almorzar con un grupo de amigos y correligionarios de su partido.

Se trata de Roque Guillermo Carranza, el Ministro Carranza... ¡Sí, el mismo al que recuerda la estación homónima del subte "D"!

Inaugurada el 29 de diciembre de 1987, sobre la marcha las autoridades de Subterráneos de Buenos Aires sustituyeron al nombre elegido en primer lugar, General Savio, por el de El Ingeniero.
El autor del más trágico atentado en la historia de los subterráneos porteños se lo homenajeó con una estación en ese mismo medio de transporte contra el que atentó.


Conclusiones 

El gobierno de Perón, que contaba con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, que fue elegido en dos oportunidades en comicios libérrimos, que estaba haciendo una obra formidable para terminar con males crónicos del país, jamás fue "reconocido" por la oposición que carecía a su vez de representatividad, de autoridad moral y de razón.

Y ello sin contar con el denso contenido participativo con que el peronismo dotó a las instituciones democráticas argentinas y con la experiencia de democracia real que supone un sindicalismo de masas con un grado de implantación como el que desarrolló la clase obrera peronista.

El peronismo accedió al poder por métodos democráticos, gobernó respetando las instituciones democráticas. Es cierto que las maneras y el estilo del peronismo no fueron un modelo de formalidad democrática. Pero estas apariencias y no la verdad histórica sustancial cimentaron la leyenda gorila del totalitarismo peronista.

Este atentado muestra palmariamente que el antiperonismo fue terrorista y golpista desde su mismo origen, desde mucho antes de 1955, y lo siguió siendo después con el Terrorismo de Estado de 1976.

Escribe: Blas García

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22-04-2018 / 16:04
El 22 de abril de 1996, en Vicente López, muere Hernán Benítez. Fue un sacerdote católico argentino, que ejerció gran influencia en el peronismo inicial -en particular en Eva Perón, de quien fue asesor y confesor- y en la Juventud Peronista de comienzos de los años setenta.
 
Acompañó a Eva Perón en su gira europea de 1947, en la que tuvo varias participaciones protocolares y políticas de importancia; también informaba al ya presidente Juan Perón de todo lo ocurrido en la gira. También fue Benítez quien gestionó ante el futuro Pablo VI un encuentro con el papa Pío XII.
 
Fue designado Consejero Espiritual de la Fundación Eva Perón. En este cargo pudo observar de cerca la actuación de Evita, su «indisimulada enemistad con las castas privilegiadas» y su entrega personal a favor de los más pobres.
 
Su trayectoria posterior al golpe de Estado de 1955 estuvo centrada en la publicación de libros y artículos. Durante la dictadura fue expulsado de su cátedra en el seminario y perseguido, su casa allanada en tres oportunidades y en el mes de febrero de 1956 intentaron asesinarlo, aunque salvó su vida huyendo por los techos.
 
Publicó el periódico Rebeldía, con el que tuvo una importante participación en la resistencia peronista de esos años. Apoyó públicamente la Revolución Cubana y mostró su admiración por la acción del sacerdote colombiano Camilo Torres, muerto como miembro de una organización guerrillera.
 
En 1970 dio, junto con el padre Carlos Mujica, el responso ante los cuerpos de Gustavo Ramus y Fernando Abal Medina, miembros de la organización Montoneros, que poco antes había ejecutado al ex dictador Pedro Eugenio Aramburu. Ambos fueron arrestados, acusados de apología del crimen e incitación a la violencia.
 
La Opinión Popular
21-04-2018 / 20:04
21-04-2018 / 19:04
20-04-2018 / 20:04
El Ejército Guerrillero del Pueblo fue una organización guerrillera que se estableció en Argentina en 1963 y 1964, en Salta. Comandada por Jorge Masetti e integrada por combatientes argentinos y cubanos. Ernesto Che Guevara pensaba que la guerrilla obraba como «foco» revolucionario, provocando en los pueblos una toma de conciencia que los llevaba a apoyar masivamente la insurrección.
 
Luego del derrocamiento del presidente Arturo Frondizi por las fuerzas armadas en 1962 el Che Guevara y Masetti comenzaron a pensar en la posibilidad de instalar un «foco» guerrillero en la Argentina. Finalmente tomaron la decisión de hacerlo en la provincia de Salta, en el noroeste argentino, en Orán, una zona selvática limítrofe con Bolivia.
 
Se trataba de un grupo de cerca de 30 guerrilleros, mayoritariamente argentinos con algunos cubanos experimentados, que adoptó el nombre de Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP). Masetti recibió el grado de Comandante Segundo, mientras el Che Guevara quedaba como Comandante Primero, dispuesto a sumarse al grupo una vez que el mismo se hubiera asentado.
 
La incipiente organización y la soledad política que rodeó este primer intento guevarista de insurrección armada facilitaron el éxito de la "Operación Santa Rosa" que dirigió el jefe de la Gendarmería, general Julio Alzogaray. En uno de los pocos combates librados por el EGP, mataron a Hermes Peña y a otros cuatro guerrilleros, detuvieron a 14 de ellos, entre otros a Héctor Jouvé, Federico Méndez y Henry Lerner, quienes fueron torturados cruelmente antes de someterlos a procesos judiciales que violaron todas las normas legales vigentes.
 
De Masetti, que no estaba con el grupo cuando se produjo el encuentro, no se tuvieron más noticias, suponiéndose que se internó en la selva y allí murió. Se toma como fecha de la desaparición de Masetti el 21 de abril de 1964. En palabras de Walsh"Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante Segundo empuña un fusil herrumbrado".
 
La Opinión Popular

20-04-2018 / 18:04
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