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Nacionales - 12-04-2018 / 09:04
RECHAZAN ENÉRGICAMENTE LA INTROMISIÓN DE SERVINI

Los gobernadores cuestionaron la intervención macrista del PJ: Está en riesgo la democracia

Los gobernadores cuestionaron la intervención macrista del PJ: Está en riesgo la democracia
DECLARACIÓN DE LOS GOBERNADORES DEL PJ. El Partido Justicialista Nacional tiene sus autoridades elegidas, de la que formamos parte la mayoría de los gobernadores peronistas, mediante los mecanismos legales establecidos en su Carta Orgánica y la medida dictada se erige arbitrariamente por encima de las garantías constitucionales, poniendo en serio riesgo la institucionalidad y lo que es más grave, el proceso interno de los partidos políticos como base de nuestra Democracia.
Los gobernadores peronistas manifestaron su rechazo a la intervención macrista del PJ librada ayer por la siempre oficialista jueza federal María Romilda Servini y argumentaron que la medida pone en riesgo "el proceso interno de los partidos políticos como base de nuestra democracia".
 
A través de una inédita carta -no suelen hacer este tipo de pronunciamientos explícitos en bloque-, los gobernadores expresaron que "la cautelar aparece sorpresiva y arbitraria, desprovista de los elementos esenciales y propios de toda cautelar, tales como: verosimilitud de derecho por parte de quien la invoca y peligro en la demora".
 
Además agregaron que "no se puede ordenar una medida de tal gravedad institucional solo bajo la invocación de una supuesta crisis interna y efectuando consideraciones de neto corte coyuntural, como los resultados electorales".
 
Los gobernadores recordaron que el PJ tiene sus autoridades elegidas mediante los mecanismos legales establecidos en su carta orgánica. Y agregaron que la medida pone "en serio riesgo la institucionalidad y el proceso interno de los partidos políticos como base de nuestra democracia".
 
En ese punto, recuerdan que la Constitución Argentina desde su reforma de 1994, destaca que los partidos políticos son una herramienta esencial del proceso democrático, una característica que comparten las constituciones europeas.
 
Los gobernadores tienen sospechas respecto de quién impulsó la intervención: apuntan al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, vía el fiscal Eduardo Miragaya, vinculado a la número dos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Silvia Majdalani. Habría habido una cena en el hotel Park Hyatt del Palacio Duhau de la Recoleta, entre Miragaya, Luis "Quema Urnas" Barrionuevo y Eduardo Duhalde, donde se acordó la intervención.
 
La ausencia de los gobernadores en las reuniones de este miércoles de las que participaron las primeras líneas del PJ bonaerense y también referentes del kirchnerismo (que no son parte de la conducción del partido) había sido un dato llamativo para los medios macristas como Clarín y La Nación.
 
Sin embargo, la carta rechazando la intervención ratifica que pueden estar peleados con Cristina, pero tampoco van a aceptar mansamente una decisión totalmente funcional a la Casa Rosada y al Pro, ya que el fallo exprés de Servini constituye una escandalosa intervención judicial en la vida interna del PJ a fin de poner en la conducción al sector más afín al Gobierno de Macri. ¿Se prepara un fraude para 2019?
 
La Opinión Popular

 
La intervención de Barrionuevo al frente del PJ es nula
 
El gastronómico no figura en el listado de interventores judiciales obligatorio para cumplir dicha función, como obliga el Consejo de la Magistratura.
 
La intervención judicial del Partido Justicialista nacional no fue decidida por la jueza María Servini de acuerdo a lo que dicta la reglamentación interna del Poder Judicial. Esto abre la posibilidad de que el fiscal Jorge Di Lello o alguna de las partes interesadas solicite la nulidad del fallo de primera instancia que puso a Luis Barrionuevo al frente.
 
Los interventores judiciales deben estar recibidos de abogados o de contadores o economistas y tener su matrícula al día. Además, deben inscribirse en los listados que arman una vez al mes todos los años el Colegio Público de Abogados y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas. Ambos organismos deben procurar que la nómina esté balanceada.
 
Todos los juzgados de la Ciudad de Buenos Aires reciben la actualización de este listado ordenado alfabéticamente cada octubre. Para designar un interventor en sus fallos, los magistrados deben realizar un sorteo entre todos los candidatos.
 
Pese a que muchas decisiones judiciales incumplen con estos pasos, así fue reglamentado por el Consejo de la Magistratura mediante la resolución 528/2005 para todos los fueros que tienen asiento en la capital. Tanto si un juez desconoce la norma que lleva 13 años o la ignora esto no es causal de validez de su fallo.
 
El artículo primero crea el Registro de Auxiliares de la Justicia para la Justicia Nacional y Federal, que comprende las funciones de curador, tutor, veedor, partidor, interventor judicial, interventor recaudador, interventor informante y administrador.
 
En su último párrafo, el Consejo estableció que "a partir de la puesta en ejecución del presente reglamento, en los casos en que se entienda que corresponde la intervención de un profesional, los tribunales nacionales y federales de todos los fueros con sede en la Capital Federal, deberán designarlo por sorteo entre los integrantes de las listas de auxiliares de la justicia remitidas por las entidades profesionales previstas en el artículo primero de esta reglamentación".
 
Pero el fallo que determina la destitución de José Luis Gioja como presidente del PJ tiene una segunda falencia. Tampoco cumple Barrionuevo con el inciso 2 del artículo 225 del Código Procesal Civil y Comercial, que dispone que todo interventor debe ser "ajeno a la sociedad o asociación intervenida", ya que el sindicalista de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) se considera peronista.
 
Quizás sin saberlo, el propio gremialista reveló que su designación por parte de Servini incumplió con ambas normativas. En una entrevista hoy a Clarín contó: "Hace unos días yo estaba en la plaza de Tribunales cuando me sonó el teléfono y me dijeron que la jueza me quería ver. Fui y me preguntó si no quería ser el interventor del PJ. Todo el asunto se manejó en silencio. Me eligió porque soy un verdadero peronista. La sangre que me fluye es completamente peronista".
 
Fuente: El Destape
 

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17-02-2019 / 09:02
La aceleración de los precios en el comienzo del año hizo saltar las alarmas en la Casa Rosada.
 
Es que las consecuencias del repunte inflacionario registrado por el INDEC durante enero (2,9% versus 2,6% de diciembre) van más allá del offside presidencial de Macri, quien dijo que "está empezando a bajar la inflación" un día antes de ser desmentido por el dato oficial.
 
El hecho es que la inflación vuelve a crecer como la principal preocupación de los argentinos y, a la par, baja la imagen del Gobierno y se perjudican sus perspectivas para las elecciones.
 
Según una encuesta de la consultora Synopsis, el 34,9% de los argentinos consideran hoy al alza de precios como el principal problema del país. Así, el tema vuelve al primer plano (subió 4,3% en el último sondeo) luego de haber venido en baja desde noviembre, acompañando el freno a la inflación que se vio en el último bimestre de 2018.
 
El desempleo (19,1%) es otra cuestión económica que escala como amenazante en el imaginario de los encuestados, escoltado por la corrupción (19,7%) y la inseguridad (13,1), dos temas que dan más comodidad a Cambiemos de cara a la disputa en las urnas.
 
Ante los precios que no detienen su marcha, la valoración negativa del desempeño de la administración nacional registró un fuerte incremento (+6,5%) y una leve caída de la valoración positiva (-1,1%). De esta manera, un 58% evalúa de manera negativa al Gobierno y se reducen a un 25,6% los que lo ven bajo una luz positiva.
 
Si existe un vínculo entre el nivel de la inflación y la valoración de la gestión, las cosas podrían empeorar para Macri. Distintas consultoras anticipan que en febrero los precios no se aplacarán, sino que su trepada será todavía más importante que la de enero.
 
Desde LG -fundada por Martín Lousteau- prevén un índice de 3,5%, mientras que Elypsis calcula una suba del 3,8%. Las más moderadas, como Eco Go, postulan un 3%.
 
En medio de la recesión que marcan los indicadores de actividad en la industria, construcción y comercio, el ánimo de los votantes no evoluciona de la mejor manera para Cambiemos.

17-02-2019 / 08:02
El miércoles por la tarde, el presidente Mauricio Macri sostuvo que la inflación estaba bajando y que comenzaba el tiempo de volver a crecer en la Argentina. Un día después, el Indec -o sea, la realidad- lo desmintió: la inflación está subiendo y, dentro de ella, lo que más sube es el precio de los alimentos.
 
No se trató de un episodio aislado. Pocos días antes de asumir, el Presidente anunció que eliminaría los controles de cambios y que eso no tendría efectos sobre los precios porque "ya están al nivel del dólar a 15": la respuesta de la realidad fue tremenda.
 
En aquellos días felices, el Gobierno pronosticó también que la inflación sería de 24 puntos en 2016 y de un dígito este año: la realidad volvió a responder con violencia.
 
En esa seguidilla de derrotas se puede percibir un problema histórico del país -su dificultad para vencer la inflación- y otro del presidente -su limitación para entender los motivos de su propio fracaso, la persistencia en el error, su rigidez extrema.
 
En unos años, este problema podría ser motivo de un interesante debate teórico titulado "¿por qué la Argentina fracasó nuevamente?". Pero en estos días, se trata de un asunto serio, en parte porque, al menos hasta hoy, Mauricio Macri sigue siendo, por leve margen, el favorito para gobernar la Argentina en el período que viene.
 
En el Gobierno, algunas personas repiten como un mantra que los primeros mandatos de Macri -en Boca Juniors, en la Ciudad de Buenos Aires- fueron muy turbulentos y los segundos compensaron con resultados sorprendentes.
 
Si no aplica nuevos enfoques, ese eventual segundo mandato puede ser aun más accidentado que el primero. Pero además, si llega a perder las elecciones, los fracasos de Macri encierran lecciones para quien lo suceda.
 
Quien recorra brevemente hacia atrás la lucha del Presidente contra la inflación, deberá rendirse ante cierta perplejidad. En el principio, el Presidente anunció que la liberación del cepo no produciría un aumento precios.
 
¿De dónde salió semejante idea, en un país donde la relación entre la suba del dólar y la de los precios es un clásico, una constante, una patología? Gran parte del mundo económico -Espert, la UIA, Ferreres, Melconian- le advirtió que estaba equivocado. Era una obviedad. Él decidió apretar el botón.
 
Luego, pronosticó que la tasa de inflación del primer año sería del 24 por ciento. Otro contrasentido. Ese había sido el aumento de precios del 2015. Y el Gobierno le echaría nafta con un aumento fuerte de tarifas y una bruta devaluación. ¿Por qué razón la inflación no iba a aumentar si se tomaban medidas que, para cualquier principiante, tendrían ese efecto? 

16-02-2019 / 09:02
A continuación, las palabras del excelentísimo señor presidente de la Nación, don Mauricio Macri: "Tras el golpe duro del año pasado, ya está bajando la inflación". El hombre habla porque es gratis. El miércoles, un día antes de que el Indec anunciara que la inflación de enero fue casi del ¡¡¡treees por ciento!!! (2,9), Macri largó suelto de cuerpo que el flagelo va en descenso.
 
No hay salario que aguante y el mayor responsable se hace el oso. Las cifras de la economía parecen un campo de batalla con la industria que funciona al 56 por ciento de su capacidad, con 750 Pymes y 2550 comercios que cierran por mes.
 
Un escenario dramático que los medios del oficialismo tratan de ocultar como pueden aunque esas cifras destrozan la economía familiar, aumentan el desempleo, la pobreza y la marginalidad. "Estamos mejor que en el 2015", repitió con desparpajo en esa entrevista a una radio de San Luis.
 
La clase media que ha sido el principal argumento del triunfo electoral del macrismo es fuertemente agredida por este bombardeo persistente sobre su calidad de vida. Una clase media que se dispone a votar en este año con la cabeza repartida entre la tragedia concreta de la economía y el imaginario casi infantil que le propone el discurso macrista contra viento y marea.
 
Las encuestas pivotean sobre esa disputa sorprendente entre el imaginario emotivo y la inteligencia y muestran todavía que una parte significativa de esa misma clase media se resiste a abandonar los sueños incumplidos. Es la puja fascinante entre la carga subjetiva que la pinta rubia y de ojos celestes y una economía que la está mandando al tacho.
 
En el plano de la política pareciera que la mayoría apuesta a los efectos destructivos de la economía macrista por sobre lo subjetivo. Así, los aliados del oficialismo se alejan cada vez más o se muestran más reacios. Y los aliados más débiles, aprovechan para comer de las sobras.
 
El radicalismo, que le ha dado territorialidad a la alianza de gobierno empieza a sacudirse la subordinación que mantuvo con el PRO y está logrando imponer sus candidatos a gobernador. Al mismo tiempo desdobló las elecciones en sus distritos para no ser arrastrado por la presumible caída de la imagen de Macri.
 
El protagonismo que adquirió el radicalismo, tras ser el amigo sumiso del gobierno, ahora lo lleva a insistir con una interna con Martín Lousteau y Horacio Rodríguez Larreta en la CABA, al mismo tiempo que interviene a la regional Santa Fe porque no quiso separarse de los socialistas. Son movimientos en los que apuestan al debilitamiento de Macri como candidato, pero no para confrontarlo, sino para disputar espacio en la interna oficialista.
 
La base radical conservadora, que ha sido fiel a la alianza con el macrismo, es la que expresa con más claridad esa dualidad entre el imaginario y la economía, o entre la subjetividad y la razón. La cúpula partidaria oscila en esa dicotomía esquizofrénica y la representa en la política con el riesgo de convertirse ante la historia en responsable de los desatinos del PRO.

15-02-2019 / 11:02
El presidente Mauricio Macri volvió a ser cacheteado por el INDEC. Luego de asegurar -otra vez- que "la inflación está bajando", contra todos los pronósticos del Gobierno la inflación en lugar de caer volvió a acelerarse.
 
El Indec reconoció una suba del 2,9%, muy por encima del 2,6% de diciembre. Si se toman los últimos doce meses, llega a 49,3%, la más alta desde enero de 1992. Los alimentos empujaron la escalada. En la Ciudad de Buenos Aires, la suba de los precios minoristas fue de 3,8 por ciento en enero.
 
La inflación de enero fue impulsada por alimentos y bebidas, servicios públicos, comunicación y turismo. En alimentos y bebidas, que compone el centro de la canasta básica, el aumento de los precios en los últimos doce meses es del 53%, lo cual explica el fuerte aumento de los indicadores de pobreza e indigencia en la última parte del año pasado.
 
La inercia inflacionaria de 2018, junto a los aumentos de costos derivados de la devaluación que todavía no se trasladaron a los precios minoristas y la catarata de aumentos de servicios públicos determinan que la expectativa de inflación para este año no baje del 30%.
 
La inflación de 2,9% en enero es sorprendente en una economía en donde el consumo interno está muy debilitado y el dólar no registró mucha movilidad en el marco de un profundo ajuste fiscal y monetario. Sin embargo, la suba del dólar de 120% el año pasado junto a los grandes tarifazos sobre una economía cuyos precios se movía al 25 % anual antes de la crisis cambiaria multiplicó la inercia inflacionaria.
 
Esto quiere decir que los actores económicos incorporaron la indexación de los precios con números cada vez más grandes. Además, todavía existe una brecha de 20 puntos entre la suba que registran los precios mayoristas y el incremento de los minoristas.
 
El dato del 49,3% es horrible porque pone en tela de juicio el sentido del enorme sacrificio que Macri le pide a la sociedad, con el único objetivo visible de equilibrar el déficit para bajar la inflación. Sería difícil esperar que febrero muestre un incremento de precios menor al de enero. Este mes empezaron a regir nuevos aumentos en el transporte, la luz, las prepagas y la garrafa social. También se preparan nuevos aumentos en el gas (de 35 %).
 
Aunque los medios afines al gobierno se empeñan en pronosticar para el año una inflación por debajo de 30 %, las decisiones oficiales le meten fuerte presión a los precios. Según transcendidos periodísticos, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne le advirtió a Macri que no va a bajar hasta mayo pero, ¿si tampoco baja en mayo?
 
La Opinión Popular

14-02-2019 / 10:02
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