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Nacionales - 26-03-2018 / 10:03
MINIFESTEJO MACRISTA

La pequeña baja del desempleo se basa en el aumento del trabajo precario

La pequeña baja del desempleo se basa en el aumento del trabajo precario
El Gobierno de Macri celebró la pequeña baja del desempleo al 7,2 por ciento anunciada por el Indec para el último trimestre de 2017. Sin embargo, el empleo asalariado creció únicamente en el sector público, mientras que en el sector privado descendió levemente. El predominio de monotributistas y tareas domésticas marca el deterioro en las condiciones del trabajo en el mercado actual, mientras que el único trabajo formal de plenos derechos que se crea se registra en el Estado.
En Argentina no resulta fácil obtener cifras confiables sobre la tasa real de ocupación, o su contrapartida negativa, el desempleo. La clasificación del trabajo en sub categorías (pleno, parcial, temporal, estacional, independiente, etc.), así como la imprecisión o la arbitrariedad para definir cuál es el límite de cada una de ellas, impide conocer con exactitud cuántas personas en edad laboral cuentan con un trabajo que les permita cubrir dignamente sus necesidades básicas.
 
La ambigüedad, cada vez que se habla de empleo y desocupación, por ejemplo: puede estar bajando la tasa de desocupación pero a su vez haber menos personas trabajando por el "efecto desaliento" de los que buscaban trabajo. Es decir, puede haber una menor cantidad de desempleados a la vez que una menor cantidad de ocupados.
 
Esto dificulta hacer un análisis del problema basado en cifras reales, y por otro permite que se haga un uso político. Cuando la administración de Mauricio Macri asegura haber creado más puestos de trabajo se puede: a) dar por bueno el dato, aunque ese aumento solo incluye a quienes realizan trabajos informales, esporádicos y mal remunerados; b) cuestionarlo si las personas subocupadas oficialmente figuran como ocupadas); o c) negarlo porque se trata de un mero relato marketinero sin sustento comprobable.
 
Esto viene a cuento por la supuesta baja del desempleo que informó esta semana el Indec y alcanza al 7,2% de la población económicamente activa a la par que distintos analistas coincidieron en señalar que muchos de los trabajos creados que permitieron la merma de desempleados, son precarios o bien están vinculados con la informalidad.
 
Es decir, la mayoría son empleos cuentapropistas y asalariados informales, y son peor remunerados. El aumento de los nuevos empleos viene por el lado del autoempleo, el monotributo y el empleo informal. También habría mejorado el empleo porque creció el segmento de asalariadas de casas particulares o trabajo domestico.
 
Se mantiene, además, la controversia entre críticos al modelo neoliberal y la administración macrista respecto de la incidencia del monotributismo. Para los opositores se trata sólo de registro de actividad pero no necesariamente actividad, mientras que a criterio de Cambiemos y asociados se trata de trabajo registrado privado.
 
Resulta curioso es que en un tiempo en que la economía supuestamente crece, cueste tanto generar un contrato laboral de 8 horas, con protección laboral. Habría que recordar que, históricamente, los beneficios laborales se crearon en torno de los trabajos asalariados por la fuerza de los sindicatos que peleaban por beneficios laborales mientras que los cuentapropistas no tienen sindicatos que los defiendan.
 
La Opinión Popular

 
EL OBSERVATORIO DE LA UMET CONSIGNA UNA MERMA SALARIAL EN SECTORES AFECTADOS POR EL MODELO
 
La baja del desempleo se basa en el trabajo precario
 
A partir del último anuncio sobre el descenso de la tasa de desempleo al 7,2%, informes privados revelan, en contraste con optimismo o mejoras, un crecimiento de la informalidad y una caída en la tasa de asalarización.
 
De esta forma, consideran que el incremento del trabajo informal asciende a 3,8% y supera al total de empleos registrados privados 2,2% y al de los asalariados públicos y privados que marcaron 1,4% en el cuarto trimestre del año pasado.
 
El Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior (ODEP) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) presentó su informe "Síntomas de Precarización del Mercado Laboral" remarcando que "la baja de la desocupación no fue significativa".
 
Nicolás Trotta, rector de la UMET enfatizó ante la consulta de BAE Negocios que existen "claros síntomas de precarización laboral" y la suba del empleo registrado "se potencia desde trabajo de menor calidad, además de la pérdida en derechos laborales".
 
Al comparar la tasa de desempleo del 2017 con el mismo trimestre del año anterior, en el paper consideran que el dato del año pasado (7,6%) está dentro del "intervalo de confianza" del que corresponde a este año: 6,7% a 7,7% ofrecido por el INDEC. "Hay un error muestral", reseñaron a este medio.
 
Se mantiene además la controversia entre críticos al modelo y la administración Cambiemos respecto de la incidencia del monotributismo. Para los opositores se trata sólo de registro de actividad pero no necesariamente actividad, mientras que a criterio de Cambiemos y asociados se trata de trabajo registrado privado.
 
En números el monotributo creció un 7,4% en el último año, en tanto que analistas de los sindicatos tradicionales estiman que el crecimiento de este segmento fue del 35% de 2016 a 2017. Respecto a los últimos datos oficiales, también creció el 4,3% el segmento de asalariados de casas particulares. La UMET consideró que el trabajo genuino solo aumentó un 1,3% "y recupera de máxima los niveles de hace 2 años".
 
Hay también una proporción en los valores que analizó la ODEP: mayor cantidad de puestos de trabajo en universos de menor nivel salarial. En efecto, hay 10,9% más de empleo en construcción, 1,1% comercio y reparaciones y 2% hotelería y gastronomía. "La merma laboral en cambio se apreció en sectores cuyos salarios están por encima de la media con bajas del 1,6% en industria y de 3,4% explotación de minas y canteras".
 
Lejos de los brotes verdes que destacan en la Casa Rosada desde la ODEP aseveran que la informalidad laboral va en aumento y cae el promedio de los salarios. Paula Español, coordinadora de ese observatorio, estimó que es aconsejable "no solo tomar los datos de desocupación" sino prestar debida atención "a la calidad del empleo".
 
"La mayor parte de los nuevos puestos de trabajo del cuarto trimestre corresponden al sector informal o a regímenes como monotributo. Es un síntoma de precarización. Entre los asalariados registrados privados, crecen los empleos en sectores de menores ingresos relativos (construcción, comercio) y merman los de mejores salarios como sucede en industrias y petroleras".
 
El ODEP confecciona sus evaluaciones con los datos ofrecidos por el Ministerio de Trabajo de la Nación y de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC.
 
Por Luis Autalan
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-03-2019 / 12:03
18-03-2019 / 10:03
Mauricio Macri acusó este domingo a su padre, el recientemente fallecido Franco Macri, de participar de actividades ilegales junto al gobierno anterior, hechos de los cuales se desentendió pese a que figuran las empresas familiares que también le pertenecen.
 
"Es un delito lo que hizo mi padre, él era parte de un sistema extorsivo del kirchnerismo en el que para trabajar había que pagar", afirmó el jefe de Estado, en una doble jugada que apunta a despegar su propia figura de las investigaciones judiciales y salpicar a quienes hoy forman parte de la oposición.
 
Parece que la muerte reciente de su padre, le presentó la oportunidad para intentar separarse de la "herencia" familiar, que recae sobre su figura como sucesor del Clan Macri que se benefició y edificó su fortuna sobre la base de sucios negociados de la patria contratista con el Estado durante la dictadura militar y el menemismo.
 
Entrevistado por el periodista ultra oficialista Luis Majul en el regreso de su programa La Cornisa, el mandatario aseguró además que entre los problemas de Argentina está que "tenemos una fragilidad de nuestro sistema económico que viene de décadas" y se mostró irritado aun ante las tibias observaciones del conductor.
 
En otros fragmentos de la entrevista, que se emitió grabada y editada, Macri señaló que "no tenemos moneda, porque tenemos inflación" y celebró que "no hay más cepos", al tiempo que reiteró la cantinela incomprobable que "íbamos camino a Venezuela".
 
"Me hago cargo del agobiante clima social porque lo siento más que ninguno", sostuvo sobre la desastrosa situación económica y social, cada vez más difícil para los sectores populares y la clase trabajadora como consecuencia del ajuste que impulsa por las directivas del FMI.
 
"Percibo el enojo de los argentinos", admitió aunque su gobierno no deja de anunciar tarifazos y medidas que empobrecen a las mayorías. Claramente, ensaya un tipo de discurso diferente al que desarrolló en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso: no se sostiene el relato que "vamos bien", que Cambiemos genera empleo y que combate la inflación.
 
"No cometí ningún delito, me hago cargo del agobiante clima social porque lo siento más que ninguno y no tengo miedo de ir preso", manifestó el actual ocupante de la Casa Rosada. Por último, llamaron especialmente la atención sus conceptos sobre Cristina, porque son precisamente las críticas que se le hacen a él: "Es una persona que niega la realidad, les echa la culpa a los demás de lo que ella hace".
 
La Opinión Popular

17-03-2019 / 10:03
En esta etapa, una pinchadura -autorizada o ilegal- no se le niega a nadie, tampoco su divulgación. Charlas particulares entre la presidenta Cristina Fernández y Oscar Parrilli fueron venteadas por el periodismo in the pendiente, Diputadas de la Coalición Cívica se valen de escuchas a teléfonos de la cárcel para empiojar la causa que lleva el juez Alejo Ramos Padilla. "Nadie" se rasgó las vestiduras, el ministro de Justicia Germán Garavano permaneció impertérrito, la Corte Suprema miró para otro lado.
 
En Ciudad Gótica, el Gobierno promueve juicio político contra Ramos Padilla por su intervención en el Congreso. Los cargos son imprecisos y falsos a la vez. El magistrado difundió pruebas incorporadas a un expediente que es público. Todos lo son, en principio. Lo estatal es público, suena a redundancia quizá porque lo sea. Además, el secreto del sumario cesó. Por añadidura, es potestad del juez determinar su comienzo, prórroga y fin. No hay ahí falla alguna.                        
 
La "falta de imparcialidad" es un cargo opinable que tiene reparación durante el proceso. Es causal de recusación, las partes están facultadas a interponerla. El Estado argentino no es parte en el pleito, a menos que se cuele (tácitamente) en nombre de agentes de servicios de inteligencia, "de planta" o informales. Como escribió el colega Martín Rodríguez tiempo ha: en la Argentina es más fácil separar a la Iglesia del Estado que al periodismo de la SIDE. La SIDE se llama ahora AFI, solo eso  cambió.
 
Parece difícil que el juicio político avance. Los jueces que integran el Consejo de la Magistratura deberían oponerse por mínimo respeto a su labor y apego a la ley. También el representante de los abogados Juan Pablo Mas Vélez cuya condición de radical no debería perturbarlo.
 
Los canales de la cadena privada de propaganda macrista produjeron un apagón televisivo durante la sesión, a costa de perder rating. No les alcanza porque sobreviven medios críticos que la hacen conocer.
 
El periodista Edi Zunino publica en Perfil una columna lapidaria sobre su ex compañero en Animales Sueltos, Daniel Santoro. Lo sindica como "coronel" del periodismo de guerra, no es poco.
 
La desesperación oficialista da cuenta de la credibilidad del material incorporado al expediente, obtenido e informado de modo legal. La judicialización de la política por una vez se les hizo búmeran a las huestes del presidente Mauricio Macri. La degradación institucional crece día tras día. El pedido de juicio político guarda plena coherencia con el contexto, mientras lo agrava.
 
Por Mario Wainfeld

16-03-2019 / 08:03
El gobierno de Mauricio Macri decidió avanzar a fondo contra el juez Alejo Ramos Padilla, quien investiga una red de espionaje ilegal y extorsión en la que estarían involucrados el falso abogado Marcelo D'Alessio, agentes de inteligencia, fiscales como el macrista Carlos Stornelli, periodistas afines y dirigentes políticos de Cambiemos.
 
El Poder Ejecutivo le pidió a su representante en el Consejo de la Magistratura, Juan Pablo Mahíques, que inicie el proceso de juicio político contra el magistrado. La embestida de Cambiemos contra Ramos Padilla lleva ya varias semanas pero se precipitó ayer, justo el día en que el juez federal de Dolores envió un nuevo pedido de citación a indagatoria para el fiscal macrista Carlos Stornelli (para el 20 de marzo) y realizó una ampliación de la indagatoria a D'Alessio, quien se negó a declarar.
 
También cuando el caso comenzaba a ramificarse y profundizarse, entre otras cosas, a partir del pedido de indagatoria del juez Luis Rodríguez a otro fiscal, Juan Ignacio Bidone, quien también reconoció haber colaborado con D'Alessio para realizar tareas de espionaje.
 
En los allanamientos y la investigación sobre D'Alessio, pudieron encontrarse varias pruebas de presuntos vínculos tanto con la Ministra de Justicia, Patricia Bullrich, así como con la socia fundadora de Cambiemos, Elisa Carrió y su principal espada en la Justicia, la diputada Paula Oliveto.
 
El alcance podría llegar incluso hasta el presidente Mauricio Macri, dado que en un intercambio de chats, D'Alessio le cuenta a Stornelli que "estaba con el amigo MM". También hay evidencia de fluidos contactos con integrantes de la Agencia Federal de Inteligencia y con periodistas de medios afines al gobierno nacional, como Clarín.
 
La noticia despertó un amplio rechazo entre juristas y académicos, incluso entre quienes han tenido una actitud muy crítica del gobierno K como el abogado Andrés Gil Domínguez. "Solicitar el juicio político del juez Ramos Padilla implica un suicidio institucional del gobierno, que lo asemeja a las peores prácticas K y un avasallamiento de la independencia del Poder Judicial. No luchamos tantos años por la República para terminar así", señaló Domínguez.
 
Para Maximiliano Rusconi "es un tremendo y global acto de auto encubrimiento". "La pregunta es qué quieren cubrir, ¿sólo lo que ya sabemos? ¿O esta decisión pretende encubrir actos que todavía no conocemos y que ellos creen que ya vamos a conocer? Es el típico acto del nivel de inmoralidad previo a dejar el Gobierno", completó.
 
La Opinión Popular

16-03-2019 / 08:03
El sistema montado para la guerra jurídica o lawfare, orquestado por Washington, quedó muy expuesto con la aparición de Marcelo D'Alessio. Este personaje nunca podría haber participado en operaciones de alta seguridad, como la entrega de un jefe narco a la DEA en la Triple Frontera o la extorsión de testigos de la causa de los cuadernos, si no estuviera conectado con los servicios de inteligencia locales y extranjeros.
 
El lawfare empezó con una serie de congresos, seminarios y encuentros que organiza el Departamento de Justicia de los Estados Unidos con funcionarios judiciales de la región. Bajo el título de combatir al terrorismo, al narcotráfico o al lavado de dinero, se discute la forma de forzar las leyes para saltearse garantías constitucionales.
 
Pero estos mecanismos no se han aplicado contra terroristas, narcos o lavadores, sino para perseguir a dirigentes opositores o movimientos populares que puedan convertirse en obstáculo para las políticas norteamericanas en la región. No hay terroristas presos, ni narcos presos por estas acciones y mucho menos lavadores. Lo que hay son presos políticos como Lula o como Milagro Sala.
 
La trama es tejida por los servicios de inteligencia, es difundida hasta la saturación por las corporaciones multimediáticas y convertidas en causas judiciales por jueces y fiscales parcializados y cooptados.
 
Este guión, que ha sido denunciado en Estados Unidos y en todos lados, sale a la luz en todo su esplendor en el historial de D'Alessio: su relación con los servicios de inteligencia, con periodistas y políticos denuncistas y con jueces y fiscales.
 
Los mensajes que intercambia D'Alessio son difíciles de explicar fuera de un armado de ese tipo. El fiscal Carlos Stornelli, el periodista Daniel Santoro, las diputadas Elisa Carrió y Paula Oliveto y la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich lo tutean, le piden favores, lo tratan con respeto y hasta con afecto, en ningún momento hay desconfianza. Más bien lo tratan con esa fascinación que inspira el poder que respalda al sujeto en cuestión.
 
Los comentarios todavía aislados que intenta el oficialismo para evitar que la estantería se le caiga encima culpan al juez Ramos Padilla de parcializar la acusación. No discuten la prueba, sino que tratan de demostrar esa parcialidad porque el juez asiste a las marchas del 24 de marzo.
 
El mismo día que el juez declaraba en el Congreso, Patricia Bullrich, funcionarios del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y jueces y fiscales argentinos participaban en una reunión en la embajada norteamericana. Para esta gente es natural asistir a las actividades polémicas que realiza la embajada norteamericana sobre temas judiciales, pero es cuestionable asistir a una marcha por los derechos humanos.
 
La mafia que expuso a la luz del día la captura de D'Alessio no es un fenómeno tan aislado.

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