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Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 12-03-2018 / 08:03
YA SON 60 LOS LUGARES DONDE INSULTARON A MACRI

Cantamos MMLPQTP porque la Patria se muere de tristeza

Cantamos MMLPQTP porque la Patria se muere de tristeza
#MMLPQTP. Hace tiempo se vienen escuchando insultos en la cancha, en recitales y diversos lugares de reunión contra el presidente Mauricio Macri. La larga lista de sitios de reunión donde el público ha entonado una y otra vez la misma frase ya ha llegado a un total de 60. La melodía fue compuesta por “Sheriko” e interpretada por Horacio Malvicino para festejar el regreso de Perón al país en 1973, se llamó “Es tiempo de alegrarnos”. Desde entonces, con variaciones en la letra, es usada en la mayoría de canchas de fútbol.
Quién lo hubiera pensado. Que el "hit del verano" nacería en el mismo lugar donde Mauricio Macri trazó su destino presidencial es una paradoja que no se le hubiese ocurrido ni al más opositor de los opositores. Pero así fue, un día la bronca estalló espontánea en una cancha de fútbol, en un canto de hinchada duro y sintético, resumido en no más de siete palabras, dirigido al Presidente y con la muchedumbre acordándose de su mamá: #MMLPQTP.
 
Rápidos de reflejos, en el entorno del jefe de Estado se apuraron para reducir todo a una interna futbolística, presuntamente orquestada con fines políticos e, incluso, se amenazó con suspender los partidos cada vez que en las tribunas se entonara el pegadizo cántico. El Presidente no quería oír lo que el pueblo tenía para decirle: #MMLPQTP.
 
En cuestión de horas el canto inundaría las redes sociales y de las canchas se trasladaría a los andenes del tren, a las estaciones de subte y hasta los teatros, donde el público aprovecha los intervalos para hacerse escuchar. Todas las capas sociales hermanadas en esas siete palabras que protestan contra un modelo político, económico y social neoliberal injusto.
 
Es hora de que el Presidente se pregunte qué quieren decir esas voces que llegan como los ecos de una tormenta que se avecina, que se interrogue por el sufrimiento de quienes no llegan a fin de mes, de los jubilados con haberes de miseria, de las PyMES y economías regionales que agonizan, de los que cada día se empobrecen más o por aquellos que ni siquiera pueden hacerse escuchar en una tribuna porque no tienen el dinero para pagar una entrada de cancha ni de teatro.
 
Alguna vez, el poeta Mario Benedetti escribió "Usted se preguntará por qué cantamos/Si los nuestros quedaron sin abrazos/la patria casi muerta de tristeza/y el corazón del hombre se hizo añicos/antes de que explotara la vergüenza". Cantamos, decía Benedetti, "porque el grito no es bastante/y no es bastante el llanto ni la bronca/Cantamos porque creemos en la gente/y porque venceremos la derrota".
 
Porque, por más que los "brillantes" millonarios de ojos celestes y camisas del mismo color del PRO pretendan barrer los problemas del país debajo de la alfombra para dedicar tiempo a sus aspiraciones reeleccionistas y de perpetuidad en el poder, en los municipios y las provincias hay una realidad que duele, que reclama soluciones urgentes: miles quedaron fuera del sistema, otros tantos sobreviven con salarios que no cubren la canasta básica.
 
Ante los intentos de censura y el silencio, la indignación popular siempre encontrará vías para manifestarse. La solución no está en callarla, sino en escucharla y actuar en consecuencia. Frente a la indiferencia, el pueblo canta, grita, se hace oír. Empezar por prestarle atención puede ser el mejor camino para torcer el rumbo y no caer en el abismo. Solo así, el cántico #MMLPQTP que hoy aturde al Presidente se apagará hasta volverse un murmullo.
 
La Opinión Popular

 
SIGUE EL HIT DEL VERANO
 
#MMLPQTP: Ya son 60 los lugares donde insultaron a Macri
 
Los cánticos contra Mauricio Macri parecen no llegar a su fin. La lista de lugares con la presencia de gente que pronuncia la misma canción parece no tener fin, ya que el número se ha elevado a 60.
 
De los ya conocidos episodios sucedidos en diversas canchas de fúbol del país, ahora también se suman el recital de Miss Bolivia, los hinchas de Boca que le cantaron a TN en Mendoza, los asistentes al homenaje a Pappo en su cumpleaños, la hinchada de Chicago y el recital de Divididos.
 
Y llegamos a las 60 versiones del hit del verano #MMLPQTP. Hoy hay 10 nuevos: los hinchas de Boca que le cantaron a TN en Mendoza, los asistentes al homenaje a Pappo en su cumpleaños, la hinchada de Chicago y recitales de Divididos y Miss Bolivia, entre otros. Que no decaiga.
 
Están quienes vinculan el fenómeno con la situación política del país; otros lo ven como una expresión de protesta, pero acotada al fútbol, mundo muy asociado con Macri. Aunque ya ese escenario no es el único utilizado para llevar adelante el cantico correspondiente.
 
Por su parte, Daniel Angelici, el influyente presidente de Boca Juniors, procuró minimizar en los últimos días un fenómeno que fue creciendo desde aquel 4/02. Pero la pegadiza melodía en contra de Mauricio Macri y su madre no se frenó en los estadios: se extendió a los recitales, a las redes sociales, al subte porteño y hasta se escuchó en Cocineros Argentinos, el programa de cocina que se emite por la TV Pública.
 
"Yo estuve en la cancha de River -dice el consultor Gustavo Marangoni- donde hubo cantos con insultos. En el Monumental surgió por el pésimo arbitraje contra Godoy Cruz. En el imaginario del hincha de River está que la AFA es bostera. Ahora también es cierto que esos cánticos no cuadrarían si la situación económica estuviese bien", aclaró.
 
Para el consultor político Federico González, "el antimacrismo siempre se expresó coreando consignas del tipo: 'Macri, basura, vos sos la dictadura'. No me sorprende. Pero creo que robustece al Gobierno. La clase media 'ilustrada' ve a las hinchadas como resabios de patoterismo, de barrabravismo. Al final, esos cánticos terminarán produciendo un efecto contrario".
 
Andrés Gilio, director de Argentina Opina, no cree que los cánticos "sean el emergente de un fenómeno social opositor que se está cociendo. Hay hinchas que putean frente a la sospecha de que el dispositivo Macri, (Claudio "Chiqui") Tapia, Angelici favorece a Boca, pero esto va independientemente de otros temas. Y después hay que contar que un treintipico por ciento de la población es muy anti-Macri y si puede se expresará en la cancha. ¿Por qué a Cristina Fernández no se la insultaba en el fútbol? No era su terruño, como sí es el de Macri", respondió Gilio.
 
La socióloga Graciela Römer entiende que "lo que sucede en Argentina con los cánticos contra Macri es relativamente más creativo que lo que sucede con Trump en las redes sociales". "Allí -sigue su análisis-, a los opositores aún no se les ocurrió utilizar los estadios, pero quién dice que no lo hagan al ver lo que sucede aquí".
 
Para el Gobierno, en tanto, los insultos no dejan de ser un fenómeno que se circunscribe al ámbito del fútbol, pero esto ya está transcendiendo otros escenarios que ya se siguen multiplicando más y más.
 
Fuentes: Urgente 24 y Hoy en la Noticia
 

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18-06-2018 / 11:06
En algún momento tenía que empezar a pasar. Las devaluaciones no son gratuitas, sobre todo en la Argentina. El contagio a los precios suele ser rápido. Y es lo que ya ocurre.
 
Antes de que empezara el fin de semana, las principales cadenas de supermercados recibieron mails con nuevas listas de precios. Hay aumentos que, en su mayoría, van de 7% al 10% en los principales rubros. Aunque hay casos de incrementos de hasta 18%, como sucede con los importados.
 
Las fábricas y comercializadoras de alimentos y productos de limpieza justificaron las remarcaciones por la suba del dólar. Pero estos ajustes no responden a la escalada de la última semana. Estos incrementos toman en cuenta parte de la corrida del mes pasado.
 
Durante mayo, el tipo de cambio pasó de $20,80 a $25,40. Esa suba -del 22% en un solo mes- no había tenido su traspaso pleno a los demás precios de la economía.
 
El propio Federico Sturzenegger lo había contemplado, cuando en una de sus últimas apariciones públicas como jefe del Banco Central, manifestó que la inflación de mayo sería "bastante menor" a la de abril. Pero que esperaba un rebrote para junio.
 
En efecto, el Indec acaba de publicar un índice de "apenas" 2,1% para mayo. Y aunque los alimentos registraron un avance superior -de 3,3%-, ese registro tuvo que ver más que nada con la propia dinámica inflacionaria y no tanto con la primera ola devaluatoria.
 
La realidad es que la fuerza del contagio a los precios apareció ahora. La intransigencia de los fabricantes e importadores provocó, incluso, que alguno de los grandes supermercados devolviera la mercadería en medio de la entrega, argumentando que no podían convalidar semejantes aumentos.
 
En concreto, la ola de incrementos incluyó a las principales empresa del sector. Molinos, por ejemplo, anunció un ajuste general del 7% a partir de este mismo lunes.
 
Los aumentos incluyen a cientos de sus productos, todos protagonistas de la mesa familiar. Molinos elabora desde fideos y aceites (distintas categorías y calidades) hasta harinas. También es muy fuerte en arroz y congelados.

18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
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