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El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 09-03-2018 / 08:03
EN EL MARCO DEL SEGUNDO PARO INTERNACIONAL DE MUJERES

Cientos de miles de mujeres marcharon contra la violencia machista y el ajuste del Gobierno y a favor del aborto legal

Cientos de miles de mujeres marcharon contra la violencia machista y el ajuste del Gobierno y a favor del aborto legal
Cientos de miles se movilizaron este jueves en todo el país, en el marco del segundo Paro Internacional de Mujeres, que tuvo el pedido de "aborto legal, seguro y gratuito" entre sus principales reclamos. Las calles del centro porteño se llenaron de pañuelos verdes, en este día de huelga al que adhirieron alrededor de 60 países. Integradas en su mayor parte por mujeres, las columnas se concentraron en Avenida de Mayo y comenzaron a marchar pasadas las 17 hacia el Congreso, donde se llevó a cabo el acto central.
Cientos de miles de mujeres marcharon en Capital contra la violencia machista, en repudio a las políticas neoliberales de ajuste del gobierno de Mauricio Macri y a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Actos en todas las provincias multiplicaron la cifra y el impacto.
 
A lo largo de toda la Avenida de Mayo, mujeres de los más diversos sectores, edades y procedencias mostraron masivamente lo que tienen en común: el reclamo por la igualdad de géneros, el fin de los femicidios y contra el ajuste que golpea particularmente a ellas.
 
La bandera de arrastre de la cabecera de la marcha era una síntesis perfecta del sentido que se le quiso dar, la característica política del reclamo dirigido al Gobierno de Macri: "¡Aborto Legal Ya! Basta de Ajuste y Despidos", decía, reuniendo los reclamos por políticas de salud que contemplen responsablemente a mujeres y diversidades, con los reclamos por las gravísimas consecuencias sociales producto de las políticas de despidos, cierres de empresas, y brutales tarifazos en los servicios.
 
Para dar una marca de la amplitud del abanico que reclamó contra el Gobierno de los CEOs, todas las organizaciones, partidos y colectivos que participaron en las asambleas previas, sostenían la bandera. En el centro, para no perder el hábito, Norita Cortiñas, chiquitita y tan grande, con su pañuelo blanco, junto a otras Madres que se sumaron tras cumplir la histórica ronda de los jueves. Lo demás, cuadras y cuadras y cuadras de columnas de mujeres y pañuelos verdes, y remeras fucsias.
 
Detrás de la cabecera, porque se había consensuado en las extensas asambleas organizativas de febrero, se concentró el contingente de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Fue, decididamente, el contingente que le dio alma a la cabeza de la marcha, con sus cánticos por el aborto y contra Mauricio Macri.
 
Toda movilización es política, es un simplismo negarle eso a la de ayer que celebra avances y conquistas colectivas, cuestiona a los poderes del Estado y al Gobierno de Macri, apunta contra las fuerzas de seguridad. Discierne alianzas, adversarios, enemigos.
 
La calle y el lenguaje son territorios en disputa. A primera vista, el 8M (de innegable especificidad) se parece cada vez más a actos del 24 de marzo. Arraigan en el pasado mientras interpelan y exigen por los derechos humanos de ayer, de hoy y de siempre.
 
El movimiento de mujeres se hace valer en las redes sociales, avanza en los medios masivos, aun en los programas de chimentos. Política es también trascender al conjunto ya convencido, sumar. El número imponente de la marcha de ayer, lo corrobora.
 
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 Cientos de miles de mujeres marcharon contra la violencia machista y el ajuste del Gobierno y a favor del aborto legal

Todas juntas
 
Mientras, la cadena de mujeres que conformaban el corralito por delante se encargaban de limar, traquetear y perforar las macizas columnas de organizaciones políticas y gremiales que se habían instalado a lo largo de toda la avenida de Mayo en una especie de anticipación de la cabecera.
 
El marco político lo daba la variedad de presencias en el arranque, todas de índole sindical, laboral y político. Había una representación del Hospital Posadas; del INTI; una joven que asomaba por detrás de la primera fila con un pequeño cartel en el que se leía "No al cierre de Stockl (la metalúrgica de Burzaco que lleva tres meses sin pagar salarios), 130 familias en la calle"; de la Casa de la Moneda; Trenes argentinos; La Bancaria; Ctera también; las Aeronáuticas de Latam. Además de las representaciones específicas como NiUnaMenos, la Campaña Nacional por el Aborto; Ammar, el sindicato de las meretrices, en una de las puntas; Amadh, su oposición y denunciante de la prostitución y trata, en la otra; la representación de las travestis de Diana Sacayán. Y las agrupaciones de izquierda.
 
El arco era amplio, todas mujeres e identidades de las diversidades. Todas con algo, con mucho para reclamar. A todas, con las enormes diferencias que podía haber, a todas las unía el sometimiento patriarcal y la pauperización macrista. MMLYQTP, empezaron cantando apenas para desacomodar, la corrección de trato fue clara, yuta por puta. Toda una definición política y de criterios. La policía, ausente esta vez, igual es la policía. sobre todo la de Macri, la de Bullrich, la de Larreta.
 
Pero antes, en una recorrida inicial, antes de las 16.30 -momento en que se constituyó la cabecera en Piedras y Avenida de Mayo-, se podía ver una fila que abarcaba el largo de la cuadra, desde Chacabuco hasta la cabecera. ¿Esta fila? "Es para el pañuelo". El verde de la Campaña que se entremezcló con el violeta del 8M, del movimiento feminista.
 
No es no, se había pintado en rojo colorado sobre la mejilla una rubia, que cantaba "Aborto legal, en el hospital", mientras la consigna surgía desde el contingente de la Campaña. Delante de la cabecera, en el corralito de brazos que armaban mujeres y travestis de diferentes organizaciones, con un megáfono vociferante, divertida, ampulosa, la militante trans Alma Fernández, más oscura que su vestido oscuro cantaba consignas que iban desde vapulear a Macri hasta la ya clásica "Poder / poder / poder popular / y ahora que estamos todas / ahora que estamos juntas / y ahora que sí nos ven / abajo el patriarcado / se va a caer / se va a caer / arriba el feminismo / que va a vencer / que va a vencer.
 
Y desde atrás competían: "A ver, Mauricio, a ver si nos entendemos / las mujeres nos morimos / por abortos clandestinos / salimos a la calle / salimos a luchar / por aborto libre / seguro y legal".
 
La cabeza de la columna, sobre Piedras, arrancó a las 17.30 al grito de "¡Paro / paro / paro / paro general". El grito, más que cántico, estaba dirigido tanto al gobierno como a la cabeza de la CGT. "No queremos más despidos / no queremos represión / para las trabajadoras / la reincorporación", cantaba Alma.
 
Como en todas las marchas anteriores, la sorpresa sobre la capacidad resolutiva feminista para dirigir la brutal desorganización de casi un millón de cuerpos constituidos en columnas abroqueladas o en el amorfo ir y venir de autonomías es ilimitada. Arrancar a las 17.30, para caminar ocho cuadras en más de dos horas, no alcanza a explicarlo todo.
 
Como todas las marchas o concentraciones masivas del movimiento feminista, al menos desde el 3 de junio de 2015, la primera NiUnaMenos, la organización a pulmón y sobre la marcha es por sí sola un aprendizaje de negociaciones para este cronista. En este caso, el de ayer, las ocho cuadras demandaron más de dos horas porque en el recorrido debieron gestionar con columnas de militantes durísimas para ceder medio metro hacia el costado. Y se corrían, y se miraba hacia adelante y había más y más y más banderas. Y nuevamente discusión y negociación y consenso.
 
Al final de cuentas, una era la cabecera de la marcha, sin ella no había marcha; y las otras eran columnas que seguramente habrían de haber ocupado la retaguardia, pero que habían llegado temprano y se habían estacionado. El abanico feminista es amplio y da cabida a ideas y organizaciones con tanta competencia entre sí que podrían desatar una batahola, pero no, no lo hacen.
 
En el camino, había una multitudinaria presencia feminista. Había varones, para qué negarlo. Habían alcanzado con su presencia la síntesis de las discusiones previas, especialmente en las redes, en las que se debatió si varones sí, si machirulos no, si cubrían a las mujeres y de qué manera, si no las cubrían, si eran necesarios, si no lo eran.
 
Hubo un par de momentos difíciles en la marcha, con tensión corporal al milímetro, y se situaron en los dos extremos pero con dos hombres. Uno, claramente un provocador que quería pasar por donde no podía. El otro, un hombre muy alterado que participaba en la marcha pero le costaba adaptarse al pedido de hacer lugar al paso de la cabecera.
 
Y entonces estallaba el Mauricio Macri la yuta que te parió, y todo volvía a su cauce. Andar sobre la avenida de Mayo, a esa hora, además de pedir permiso a cada paso, significaba toparse con fotos de Santiago Maldonado y de Milagro Sala, pancartas que decían "MM asesinaste por la espalda a Rafael Nahuel", o carteles manuscritos en los que se leía "Ni Una Trabajadora Menos.
 
También acusaciones como "terrorismo de Estado, Nunca Más", algunas fotos de genocidas, ahora que el Gobierno instó a las domiciliarias. "No olvidamos ni nos reconciliamos", diría más tarde, en pleno discurso de cierre Liliana Daunes.
 
En el recorrido, antes de llegar al escenario del Congreso, estaban las enormes columnas de la Tupac, CTEP; Barrios de Pie; Partido Piquetero; como las representaciones de AMPA, la Asociación de Mujeres Penalistas de Argentina; las mujeres del Sindicato de Justicia de la CABA; la Conadu; un grupito de sociología por la equidad de Género; otro de Cunita, dependiente de la Comisión de Salud del Instituto Patria; de Jóvenes Científicxs Precarizadxs (del Conicet), que aprovecharon para decir que hoy, desde las 10 de la mañana organizarían un reclamo por el despido de 800 investigadoras/es en el Polo Científico de Godoy Cruz; la agrupación Quinteras Contra el Machismo. Un grupo de mujeres de AHF Argentina, una ong internacional que realiza testeos por VIH en espacios públicos; además de Mama cultiva.
 
Un muchacho de barba portaba un cartel que decía "Seamos más hombres, menos machos", fue una de las excepciones. Los varones en general no parecieron buscar protagonismo.
 
La columna siguió avanzando con mucha dificultad. Al cruzar la 9 de Julio, se podía ver hacia atrás, la Plaza de Mayo, la misma densidad de la marcha como si se miraba hacia adelante. También algunas columnas prefirieron avanzar más rápido por las calles laterales, Rivadavia e Yrigoyen. Al llegar a la Plaza Congreso, la multitud parecía infranqueable.
 
La plaza estaba absolutamente poblada por grupos sueltos, y las calles que la bordean, saturadas de columnas. Una cuadra antes de llegar, a la altura de San José, la marcha se detuvo. Detrás de la cabecera, el contingente de la Campaña tenía su ritual: comenzaron a ulular, da escalofrío en el cuerpo, ulular que se acentúa, se acelera, hasta que estalla al mismo tiempo en bengalas verdes que inundan el espacio mientras el centenar, quizás más, de militantes de la Campaña saltan y corren gritando para llevarse a todas y todos por delante. Las columnas macizas de organizaciones que las anticipaban se disgregaron por el solo efecto del sonido y la vista del brujerío corriendo como una aplanadora.
 
Después llegó el momento del discurso, en el escenario dispuesto sobre la plaza y que leyó como en otras ocasiones, la locutora feminista Liliana Daunes. "Hoy estamos acá -empezó Daunes- porque construimos juntas un segundo paro internacional feminista. Paramos contra los despidos, el ajuste del gobierno y por aborto legal, seguro y gratuito. Paramos porque venimos a decirle basta a las violencias femicidas y travesticidas y a las violencias económicas y estatales que las sustentan".
 
También incorporó el paro dentro del marco de la lucha feminista internacional; destacó el mapa del trabajo "en clave feminista" y las alianzas transversales entre diferentes conflictos. Recordó que "paramos porque exigimos el aborto legal, seguro y gratuito", y para "defender nuestras disidencias sexuales y de género". "Para decir basta a las violencias"; "paramos para denunciar que el Estado es responsable y los gobiernos son responsables". "Paramos porque exigimos un Estado laico"; "porque construimos el movimiento de mujeres como sujeto político".
 
El 8M cerró ya no como un mensaje al poder, fue mucho más que eso, fue y es acto de presencia, la visibilidad de sus cuerpos, pintarrajeados como guerreras (no es un chiste la corrida de las brujas y su ulular entre la humareda verde, aunque sea un grito de alegría), sus reclamos, la reciente presentación del proyecto de ley por el aborto legal, seguro y gratuito; la contundencia de cientos de miles de mujeres tomando la calle. Solas, no importa que muchas fueran acompañadas. Solas, visiblemente solas en su paro, en su huelga, en su demostración de que sin ellas el mundo queda partido y no avanza.
 
Por Horacio Cecchi
 
Fuente: Página12
 

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Cientos de miles de mujeres marcharon contra la violencia machista y el ajuste del Gobierno y a favor del aborto legal
Página considera que “el futuro ya llegó” y valora la “fuerza multiplicada por la masividad y la alegría, el movimiento de mujeres se instaló como protagonista decisivo en el escenario nacional”.
15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 09:11
Con el apoyo de una parte de peronismo, la alianza Cambiemos convirtió en ley esta madrugada el Presupuesto 2019, impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en una maratónica sesión de más de 13 horas, en la que también se avalaron la adenda al Consenso Fiscal, cambios en ganancias y el proyecto de bienes personales -que como se aprobó con cambios deberá retornar a Diputados-.
 
El Presupuesto 2019 plantea un ajuste de más de $ 450.000 millones. La ofrenda en el altar del FMI es, para la mitología de la derecha, una garantía de protección internacional. El pacto contra el pueblo trabajador indica que 2019 será otro año de vacas flacas, suba del desempleo, destrucción del aparato productivo y otras desdichas que no enumeramos porque son re-conocidas.
 
El jefe del bloque Frente para la Victoria-PJ (FpV), Marcelo Fuentes, señaló que el proyecto propone "más bicicleta financiera" y advirtió que "la reducción del gasto en servicios sociales en términos reales, no nominales, será del 6%", al tiempo que señaló que "la deuda pública es del 87% del PBI". "Resulta cínico venir a plantear como una virtud desarrollar programas de emergencia para enfrentar la misma crisis que yo mismo creo con las políticas que estoy pidiendo que me voten", ironizó el neuquino en referencia al Gobierno de los CEOs.
 
Entre los defensores del proyecto se anotó el entrerriano Alfredo De Angeli, de Cambiemos, quien resaltó que el presupuesto "tiene 70% de gasto social" y que "la mayoría de los gobernadores están de acuerdo porque hubo un Presidente que les devolvió lo que les correspondía", al tiempo que señaló que "se van a hacer las obras y con transparencia". "No sé de qué obras están hablando si en el presupuesto casi no hay obras", respondió a su turno la chubutense Nancy González, del FpV, quien indicó que para esa provincia la Nación presupuestó "tres obras públicas".
 
Uno de los críticos más fuertes fue el formoseño José Mayans del Bloque Justicialista, quien además mantiene un público enfrentamiento con el presidente de esa bancada, Miguel Pichetto, a favor del proyecto. "Vamos a autorizar el endeudamiento más grande de la historia argentina. Ese es el punto central de este presupuesto. 400 mil millones de dólares", remarcó Mayans al tiempo que afirmó que "el pueblo argentino lo va a pagar con menor educación, menor salud, más pobreza y más indigencia".
 
Entre los justicialistas en contra de la iniciativa se contó el pampeano Daniel Lovera, quien afirmó que el presupuesto "muestra un fuerte desprecio del interior del país" y que "la variable de ajuste es el trabajador, la clase media, las pymes, los productores".
 
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se jactó con una alabanza de doble filo: "nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno". Quiso elogiar la supuesta pasividad de las clases populares que halaga al FMI. Pero dio cuenta cuan brutal es el programa económico neoliberal macrista. Un modelo solo para los ricos. En tanto, la fuerza y la bronca para enfrentar el ajuste se acumulan en toda la sociedad.
 
La Opinión Popular

14-11-2018 / 10:11
La fiscal federal Paloma Ochoa imputó a la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público a raíz del increíble blanqueo que Alonso le brindó a Mauricio Macri en la causa por el Correo Argentino.
 
En los hechos, la "enamorada del Presidente" -como ha dicho reiteradamente Alonso- batió records al sostener que Macri no tenía conflicto de intereses en el caso del Correo Argentino porque no es accionista de las empresas controlantes y que nunca dio instrucciones en lo que hizo el Estado.
 
Tanto el mandatario como sus hijos fueron y son accionistas de Socma y Sideco, firmas dueñas del Correo, y además fue público aquel contacto con los periodistas en que el Presidente dijo que había ordenado volver a "fojas cero" el impresentable acuerdo que se intentó firmar entre el Correo (del Grupo Macri) y el Estado (con Macri presidente). Aquella intentona significaba una inmensa condonación de deuda, como dictaminó la fiscal general Gabriela Boquin.
 
La denuncia contra Alonso fue realizada por los diputados Graciela Camaño, Alejandro Grandinetti y Cecilia Moreau, quienes señalaron que la funcionaria no investigó nada, tomó dictámenes que favorecían a Macri y ocultó todo lo que demuestra el evidente conflicto de intereses. En concreto, la fiscal considera que hay elementos fundados que indican que Alonso encubrió a Macri en el escándalo del Correo, retardando y denegando la acción judicial.
 
Laura Alonso sostuvo en su dictamen, luego convalidado por la vicepresidenta Gabriela Michetti, que Macri no incurrió en conflicto de intereses porque no es accionista de Socma (Sociedades Macri), la controlante del Correo.
 
En la causa judicial quedó claro que el Presidente era dueño de acciones del Correo, pero que se las cedió a sus hijos. Esto lo deja incurso en la cuestión ética porque el conflicto de intereses abarca a los descendientes y ascendientes de cualquier funcionario.
 
Es más, Franco Macri, padre de Mauricio, figura como beneficiario de la sociedad del Correo, es decir que el conflicto de intereses está planteado -según la causa judicial- de forma plena, a través de los hijos y el padre del Presidente.
 
Pero, además, Camaño, Grandinetti y Moreau señalan en su denuncia que cuando Macri presentó su declaración de bienes en 2014 seguía teniendo acciones de Socma, la sociedad que controla Sideco Americana, que a su vez controla el Correo.
 
El Gobierno de los Ricos, que asumió bajo la promesa de la "transparencia" cada vez se ve más implicado en casos de corrupción utilizando el poder del Estado para sus propios intereses económicos.
 
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14-11-2018 / 09:11
Los jueces de la Corte Suprema le impusieron a Carlos Rosenkrantz un temario de fallos a tratar antes de fin de año que molestan al presidente Mauricio Macri. En la agenda figuran casos clave, como cuál debe ser el índice que se aplique a las jubilaciones, qué jueces deben pagar Impuesto a las Ganancias y la definición con respecto a la aplicación del beneficio del 2x1 a los represores.
 
El ex abogado de Clarín, Rosenkrantz, que es cuestionado por querer manejar la Corte en total sintonía con la Casa Rosada y encima sin contar con el resto del tribunal, ensayó una resistencia, a sabiendas de que algunos de los fallos que impulsan sus compañeros irritan a Macri. Pero no pudo frenar la embestida y debió aceptar el temario.
 
La reunión de Acuerdo fue áspera y duró dos horas y media. Según la agenda difundida, el 27 de noviembre el máximo tribunal dictara sentencia sobre una "medida cautelar por pago del impuesto a las Ganancias por jueces incorporados a partir de 2017". En esa ocasión la Corte no tratará la "cuestión de fondo" que es si los magistrados y funcionarios del Poder Judicial deben tributar Ganancias, sino la medida cautelar dictada hace un año por el juez en lo contencioso administrativo Esteban Furnari.
 
El 4 de diciembre el máximo tribunal dictará una nueva sentencia vinculada con la "aplicación de la ley del 2x1 en las causas de delitos de lesa humanidad". En mayo de 2017 la Corte opinó sobre el tema y le otorgó ese beneficio del 2x1 al represor Luis Muiña. El fallo lo impulsó Rosenkrantz y recibió un fuerte rechazo de la sociedad. En medio de masivas movilizaciones contrarias a lo resuelto por la Corte, el Congreso sancionó una nueva ley para que ese cómputo no pueda volver a aplicarse a casos de lesa humanidad.
 
La Corte anunció también que el 11 de diciembre resolverá acerca de la constitucionalidad o no de la ley de lemas vigente en Santa Cruz. Ese sistema electoral le permitió a Alicia Kirchner llegar a la gobernación provincial, pese a que en forma individual el radical Eduardo Costa la había superado en cantidad de votos. Fue la Unión Cívica Radical la que llevó el caso a la Justicia.
 
En una de las últimas reuniones del año, el 18 de diciembre, la Corte Suprema emitirá sentencia sobre la "determinación del índice aplicable para el nivel inicial de retiro", para lo cual tomará el caso Lucio Orlando Blanco, una denuncia realizada contra la Anses. Para Macri debe utilizarse el índice Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) para la actualización de haberes jubilatorios, mientras que muchos jubilados demandaron al Estado para que se les siga aplicando el Isbic (Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción).
 
La encrucijada para la Corte es si sostiene su anterior criterio favorable a los jubilados -que fue adoptado con otra integración- o si admite la postura de la administración Macri. Todas las apuestas apuntan a que para este caso las posiciones más afines podrían estar entre Lorenzetti, Maqueda y Rosatti, aunque no está todavía definido.
 
La Opinión Popular

13-11-2018 / 12:11
En los países de la periferia capitalista las relaciones de causalidad entre las variables establecidas por la teoría ortodoxa en los manuales rara vez se cumplen y algunas de ellas sostenidas por el FMI y que hoy se aplican a la Argentina no tienen ninguna posibilidad de que se verifiquen.
 
Una de las más significativas es la estrategia del comercio exterior. Para devolverle los préstamos al FMI es necesario lograr un excedente de la balanza de pagos, o lo que es lo mismo incrementar el ahorro. El ahorro menos la inversión es igual a las exportaciones menos les importaciones; vale decir que hay que aumentar las exportaciones y disminuir las importaciones.
 
La teoría dice y el FMI afirma que si "el país devalúa entonces tendrá mayor posibilidad de exportar" porque tiene un "tipo de cambio alto y competitivo", y algún diario financiero afirmará incluso que incrementó la "productividad". Este el origen de la devaluación salvaje del macrismo.
 
Por hipótesis, si hay una devaluación, el precio interno en dólares de los bienes producidos en pesos va a disminuir. Esto permite afirmar a la ortodoxia que el productor va a poder vender más barato en dólares y obtener la misma cantidad de pesos, y además podrá exportar bienes que antes no exportaba porque eran muy caros o una cantidad mayor de bienes porque podrá venderlos más baratos y desplazar a los otros proveedores que compiten con él.
 
Pero esto puede no ser así ya que las hipótesis que deben cumplirse para que eso suceda son numerosas y si no se cumplen no habrá exportación. Sería necesario que la Argentina tuviera excedentes exportables y que estos gozaran de una demanda en el exterior, que sean competitivos en calidad, precio, en financiamiento y última, pero importante, condición que los países a los que supuestamente se los destina acepten no imponerles aranceles o impedimentos no arancelarios como el caso de los limones de Trump.
 
Otro punto muy importante es obtener un excedente de la balanza de pagos, ya que lo que se le pagará al FMI serán los dólares que saldrán del saldo de la diferencia entre los pagos realizados al exterior y los recibidos. La realidad enseña que el país no determina el volumen de sus exportaciones, que dependen de la voluntad de los otros países, sino que sólo puede controlar sus importaciones.
 
Esto implica que la generación de un excedente de la balanza comercial supone una política de importaciones adecuada. Pero el FMI impone el libre mercado y el librecambio y por lo tanto se opone a la restricción de las importaciones y a los aranceles que las limitan.
 
La teoría ortodoxa que sostiene el librecambio afirma asimismo que el comercio exterior no impacta en los precios. Se sugiere que las importaciones serán más baratas que los precios de los productos internos, ya que de otra manera no podrían competir. Por lo tanto producen una disminución de los precios, aunque en la realidad no sea así puesto que los importadores van a tomar como referencia el precio interno y obtener super ganancias.
 
Uno de los ejes de los nuevos programas económicos en Europa y Estados Unidos es el cierre del comercio. Así lo advierten especialistas de la Cepal, quienes relacionan el crecimiento de la ultraderecha con los efectos nocivos de la globalización.

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