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Sociedad e Interés General - 03-03-2018 / 18:03
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS. EL 04/03/1811 MUERE MORENO

Mariano Moreno, el ideólogo de la Revolución de Mayo

Mariano Moreno, el ideólogo de la Revolución de Mayo
Moreno fue el ideólogo de la Revolución de Mayo, abogado defensor de los derechos indígenas, encarnaba el ideario de los sectores que propiciaban algo más que un cambio administrativo, proponiendo reformas económicas y sociales más profundas.
El 04 de marzo de 1811 muere en alta mar el político revolucionario, estadista y escritor Mariano Moreno. Tuvo una participación importante en los hechos que condujeron a la Revolución de Mayo y una actuación decisiva como secretario de la Primera Junta, resultante de la misma.

Moreno fue el ideólogo de la Revolución de Mayo, abogado defensor de los derechos indígenas, encarnaba el ideario de los sectores que propiciaban algo más que un cambio administrativo, proponiendo reformas económicas y sociales más profundas.

Fue siempre fiel a sus ideales de liberación e ideología roussoniana aprendidos en la Universidad de Chuquisaca siendo el autor del Plan de Operaciones de la Revolución de Mayo, un programa nacional y revolucionario para el antiguo virreynato del Río de la Plata.

Moreno falleció a bordo de la goleta inglesa "Fame", en viaje diplomático a Gran Bretaña.

Por Carlos Morales

Mariano Moreno (Buenos Aires, 23 de septiembre de 1778 - alta mar, 4 de marzo de 1811), fue un abogado, periodista y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Tuvo una participación importante en los hechos que condujeron a la Revolución de Mayo y una actuación decisiva como secretario de la Primera Junta, resultante de la misma.

Moreno fue el ideólogo de la Revolución de Mayo, abogado defensor de los derechos indígenas. Fue siempre fiel a sus ideales de liberación e ideología roussoniana aprendidos en la Universidad más prestigiosa de la región en la época, la Universidad de Chuquisaca.

En 1805, regresó a Buenos Aires, para trabajar como relator de la Audiencia y asesor del Cabildo. Cuando España fue invadida por Napoleón en 1808, se mostró a favor de la alianza de la Junta Central de Sevilla con Inglaterra, y argumentó a favor del libre comercio con esta potencia.

En 1809, se incorporó a las reuniones clandestinas de los criollos independentistas del Río de la Plata. En mayo de 1810, los conspiradores consiguieron derrocar al virrey Hidalgo de Cisneros.

El día 25 de mayo se instaló la Primera Junta de Gobierno, y Moreno fue nombrado su Secretario. Desde su cargo impulsó la apertura comercial con los ingleses y el endurecimiento de la represión contra los realistas.

Moreno fue uno de los que no se dejo seducir por la princesa Carlota Joaquina, Hermana de Fernando VII y esposa del príncipe Juan de Braganza, ya que no consideraba que ella fuera un vehículo adecuado para la independencia de estos pueblos.

La ilusión del Carlotismo, de todos modos, le duraría muy poco a los patriotas. Con sus escritos y exposiciones Moreno contribuyó al desarrollo del comercio en el Río de la Plata.

Además en Julio de 1810, la Junta lo designó para que redactara un Plan de Operaciones y el proyecto de estrategia política de la revolución, debido a la gran capacidad que Moreno tenía con la escritura y la oratoria.

En el mismo se detallan metas y estrategias que debería seguir la Primera Junta, y cómo tratar a los partidarios, los opositores y los neutrales. En líneas generales, se plantean cursos de acción muy duros para defender la independencia.

Lo que se encontró sobre dicho plan fue un documento manuscrito que aparentaba ser una copia del plan presentado a la junta, el cual fue hallado en el Archivo General de Indias en 1896.

Investigaciones posteriores plantearon la posibilidad de que dicho documento haya sido una falsificación literaria, preparada por un español al servicio de la Corte de Portugal, con el objetivo de desprestigiar al gobierno patrio.

Los partidarios de la veracidad del documento, por su parte, afirman que su contenido sería coherente con las acciones de gobierno llevadas a cabo por la Primera Junta. En ese documento se plantean acciones revolucionarias de carácter jacobino, y un apoyo a la delación, al fusilamiento sistemático de opositores, y la cesión de la Isla Martín García a la Corona Británica para la protección de la revolución contra España.

Los sectores moderados del gobierno, como el presidente Cornelio Saavedra, vieron con preocupación la impetuosidad de Mariano Moreno, partidario de medidas sociales y económicas más profundas. En diciembre de 1810, Saavedra le encomendó una misión diplomática en Londres.

Mariano Moreno falleció en alta mar en la madrugada del 04 de marzo de 1811, a bordo de la goleta inglesa "Fame", en viaje a Gran Bretaña. Su cuerpo fue envuelto en una bandera inglesa y arrojado al mar (28° 7' S, a unos kilómetros de la costa de Brasil, cerca de la isla de Santa Catarina), tras unas salvas de fusilería.

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20-09-2018 / 19:09
Los azules y colorados fueron dos facciones que se enfrentaron en el seno de las Fuerzas Armadas argentinas, luego del derrocamiento en 1962 del presidente Arturo Frondizi, respecto a la participación del peronismo en la vida social y política de la sociedad argentina. Las denominaciones reconocen su origen en la terminología empleada históricamente en el estudio de la ciencia militar, para denominar a los dos bandos hipotéticos que se enfrentan en una contienda determinada.
 
Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, con el fin de lograr la normalización institucional y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda; los colorados, por su parte, asimilaban el movimiento peronista al comunismo, y abogaban por erradicarlo completamente.
 
El 21 de septiembre de 1962, la Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada en San Antonio de Padua. La Armada propuso una reunión formal con jefes de las tres armas a fin de detener el enfrentamiento, con el propósito de: Evitar el caos general y entregar el país a cualquier tipo de comunismo y extremismo, a cuya consecución se llegaría mediante la disociación de las instituciones.
 
Campo de Mayo se negó y no aceptó más conferencias fuera de su comando. Acto seguido, la Compañía X fue enviada a Buenos Aires. Por su parte, la Armada movilizó al 1.º Regimiento de Infantería y a la Escuela de Mecánica de la Armada. En la madrugada, las acciones más importantes se desarrollaron en la zona de Florencio Varela.
 
Al comenzar el día 22, las acciones se concentraron en la capital de la república: Plaza Constitución y en los parques Chacabuco y Avellaneda fueron los epicentros donde se sucedieron las escaramuzas. La Secretaría de Prensa de la Presidencia desmintió rumores sobre la renuncia del presidente José María Guido.
 
A las 21:45, se dio fin al enfrentamiento entre azules y colorados con la rendición de éstos últimos. El comunicado 149, propalado a esa hora, anunció la designación de Juan Carlos Onganía como comandante en jefe del Ejército. Al mediodía del día siguiente se difundiría el comunicado 150.
 
El comunicado 150 -atribuido a Mariano Grondona-, emitido el 23 de septiembre de 1962, constituiría la propuesta política del movimiento: los sublevados de Campo de Mayo exigían -la realización de elecciones mediante un régimen que asegure a todos los sectores la participación en la vida nacional; que impida que algunos de ellos obtengan por medio de métodos electorales que no responden a la realidad del país el monopolio artificial de la vida política [se refería claramente al peronismo, que seguiría -por supuesto- proscripto por antidemocrático]. Creemos -continuaba- que las Fuerzas Armadas no deben gobernar. Deben, por el contrario, estar sometidas al poder civil. 
 
Cuatro años después los azules darían un golpe militar derrocando al gobierno radical de Arturo Umberto Illia. En términos de John William Cooke, los colorados eran gorilas y cipayos las 24 horas del día, a diferencia de los azules que sólo eran gorilas y cipayos cuando hacía falta.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 19:09
19-09-2018 / 16:09
Desde 1810 y hasta la federalización definitiva de Buenos Aires, la "cuestión capital" atravesó por diversas circunstancias. La primera iniciativa en este sentido fue del presidente Bernardino Rivadavia en 1826, momento en que se sancionaría una Ley de Capitalización por la cual Buenos Aires era declarada Capital del Estado y, con límites muy amplios, quedaba bajo la exclusiva e inmediata dirección del Presidente y el Congreso.
 
Los porteños, reacios a nacionalizar su ciudad y, sobre todo, las rentas aduaneras; y el interior provincial que se oponía a la coronación del centralismo, se enfrentaron al intento rivadaviano y en suma, al año siguiente el entonces presidente debió renunciar a la primera magistratura.
 
Luego de la caída de Rosas, en 1852, y la posterior entronación política de Justo José de Urquiza se sancionó la Constitución de 1853 que consagraba a la ciudad de Buenos Aires como sede de las autoridades nacionales y capital de la República lo que originó la separación de la provincia de Buenos Aires de la Confederación.
 
Una vez reunida Buenos Aires con el resto del país, luego de la Batalla de Cepeda, se eligió a Bartolomé Mitre como presidente de la República en 1862, se llegó a una solución llamada "Ley de compromiso entre Buenos Aires y la Nación" por la cual la ciudad sería de modo provisorio la sede de las autoridades nacionales y hasta 1880, se barajaron distintas posibilidades para la ubicación definitiva de la ciudad capital, desde la Isla Martín garcía, Villa María o Rosario.
 
Durante la gestión presidencial de Nicolás Avellaneda se resolvió la federalización de Buenos Aires sancionada el 20 de septiembre de 1880 por el Congreso Nacional luego de los terribles enfrentamientos armados, que costaron la vida de más de 3000 personas, en Barracas, Puente Alsina y Los Corrales entre las tropas nacionales y porteñas, a partir de la oposición del gobernador Carlos Tejedor a que se declare sede definitiva de las autoridades nacionales y territorio federal a la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires. A los pocos días, el 12 de octubre de 1880, Julio Argentino Roca asumiría la presidencia de la Nación ya definitivamente establecido en Buenos Aires.
 
La Opinión Popular

19-09-2018 / 16:09
19-09-2018 / 16:09
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