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Sociedad e Interés General - 22-02-2018 / 19:02
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 23 DE FEBRERO DE 1958 SE REALIZAN ELECCIONES SIN EL PJ. JUAN PERÓN ORDENA VOTAR A FRONDIZI, QUIEN TRIUNFA

Con el peronismo proscripto, y en elecciones convocadas por los militares gorilas, gana Frondizi

Con el peronismo proscripto, y en elecciones convocadas por los militares gorilas, gana Frondizi
El pacto de Arturo Frondizi, candidato de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), con Juan Perón, presidente depuesto y proscripto, aseguró el triunfo de la UCRI en las elecciones del 23 de febrero de 1958. Frondizi incumplió el pacto y su romance con Perón duró poco tiempo. El 16 de septiembre, Perón difundió un comunicado en el que llamaba a la "agitación de masas". Los gremios declararon una huelga general, el presidente declaró el estado de sitio y encarceló a peronistas. El pacto estaba roto.
El Partido Justicialista se encontraba prohibido por el golpe militar que había derrocado al gobierno democrático y popular de Juan Perón en 1955. El General Aramburu no aguanta más el accionar y la presión que ejercía el movimiento peronista en sus distintas fases de resistencia militar, gremial y política, y la "Revolución Libertadora" convoca a elecciones en 1958.

Arturo Frondizi busca el apoyo de Perón para evitar el continuismo gorila que expresaba el radical Ricardo Balbín, derrotándolo. Y se compromete a rehabilitar los sindicatos y la CGT, y derogar aquellos decretos que prohibía que el peronismo se presentase en elecciones.

Así en las elecciones del 23 de febrero de 1958, Frondizi triunfó con el apoyo peronista con el 45% de los votos, contra Balbín que sacó el 29% de votos.

Frondizi incumplió el pacto y su romance con Perón duró poco tiempo. Lo primero que hizo fue ascender a Aramburu y a Rojas. El 16 de septiembre, Perón difundió un comunicado en el que llamaba a la "agitación de masas". Los gremios declararon una huelga general, el presidente declaró el estado de sitio y encarceló a peronistas. El pacto estaba roto.

Frondizi fue sometido a sucesivas crisis y planteos militares, por las constantes huelgas de la CGT, con que la clase trabajadora respondía al cercenamiento de sus derechos y contra la creciente represión al movimiento peronista. El gobierno moviliza militarmente, a punta de fúsil, a los trabajadores que estaban de paro y la aplicación del represivo Plan Conintes, llenó de presos peronistas las cárceles.

Escribe: Blas García


Blas García
 
Pacto Frondizi-Perón

El Partido Justicialista se encontraba prohibido por el golpe militar que había derrocado al gobierno democrático y popular de Juan Perón en 1955. El General Aramburu no aguanta más el accionar y la presión que ejercía el movimiento peronista en sus distintas fases de resistencia militar, gremial y política, y la "Revolución Libertadora" convoca a elecciones en 1958.

El asesor de Arturo Frondizi, Rogelio Frigerio fue a entrevistarse con Perón en el exilio, y se contactó con John William Cooke (delegado de Perón) Frigerio viajó con el objetivo de lograr el apoyo de Perón al candidato a la presidencia de la Nación, Frondizi en las elecciones de 1958 y evitar el continuismo gorila que expresaba el radical Ricardo Balbín, derrotándolo.

Perón, al principio, se mostró reacio. "Los pactos políticos entre facciones adversas son siempre de mala fe, aunque sean convenientes", dijo, temeroso de que si la operación resultaba exitosa se legalizara la revolución libertadora. Además, los peronistas podían negarse a votar por un candidato ajeno.

Habría cambiado de opinión a raíz de los resultados electorales de la Convención Nacional Constituyente de 1957: el voto en blanco que respondía a sus órdenes había convocado a la cuarta parte del electorado solamente. Entendió entonces que si se mantenía en la línea insurreccional muchos peronistas votarían por Frondizi para evitar el triunfo de Balbín, más identificado con los antiperonistas.

Por otra parte, después de los fusilamientos de junio de 1956 no había posibilidades de una segunda revolución militar. Por eso, aceptó el acuerdo y desoyó a quienes aconsejaban insistir en el voto en blanco, evitando además la participación de partidos neoperonistas en los comicios.

El pacto se realizó a través de algunas reuniones, primero en Caracas en enero de 1958 y luego en Ciudad Trujillo en República Dominicana en marzo del 1958. El pacto se manifiesto en que Perón mandaría a sus seguidores a votar por Frondizi, y si este ganara las elecciones, tendría que cumplir los puntos en que constaba el pacto: se comprometería a volver a rehabilitar los sindicatos y la CGT, y derogar aquellos decretos que prohibía que el peronismo se presentase en elecciones.


Victoria de Frondizi

Así en las elecciones del 23 de febrero de 1958, la formula Arturo Frondizi/Alejandro Gómez triunfó con el 45% de los votos, bajo la Unión Cívica Radical Intransigente, contra la formula Ricardo Balbín/Santiago H. del Castillo con el 29% de votos, por la ala conservadora de la UCR, la Unión Cívica Radical del Pueblo, en tercer lugar figuró el voto en blanco, con un total de 836.658 votos de peronistas disconformes que se negaron en votar en elecciones prescriptivas.


Incumplimiento de Frondizi

Una vez en el poder, Frondizi tendría que cumplir con el pacto, el cual constaba de: volver a darle actividad a los sindicatos (los cuales habían sido intervenidos durante el gobierno de facto) y de quitar la proscripción del peronismo.

Pero termino cumpliendo con una parte del pacto: solo la de los sindicatos, para ello sancionó la ley n º 14.455, la cual establecía un modelo sindical de libertad absoluta de creación de sindicatos por simple inscripción y atribución de la personería gremial, al más representativo de todos, con el fin de unificar la representación obrera ante los empleadores, el gobierno y las organizaciones internacionales.

Más tarde Frondizi mandó al congreso y se sanciono exitosamente la ley de amnistía, aunque esta ley no le permitía al peronismo presentarse legalmente en elecciones, si le permitía usar sus emblemas e insignias, y también les permitía abrir comités y participar en ellos con absoluta libertad.

Sin embargo, no había levantado la proscripción del peronismo y este no se podía presentar en elecciones, por lo que empezaron a hacer movilizaciones en contra del gobierno de Frondizi, ya que este había traicionado al peronismo, él cual había sido la clave para permitirle a Frondizi ganar las elecciones.

El romance entre Frondizi y Perón duró poco tiempo. Frondizi asumió el 1º de mayo del 58 y lo primero que hizo fue ascender a Aramburu y a Rojas. "Entonces empezó a producirse una conciliación del gobierno con los militares", recuerda Norberto Galasso.

El 16 de septiembre, Perón difundió un comunicado en el que llamaba a la "agitación de masas". Los gremios declararon una huelga general, el presidente declaró el estado de sitio y encarceló a peronistas. El pacto estaba roto.


Proscripción del Movimiento Popular 


Así, el gobierno de Frondizi fue sometido a sucesivas crisis y planteos militares, por las constantes huelgas de la CGT, con que la clase trabajadora respondía al cercenamiento de sus derechos y contra la creciente represión al movimiento peronista.

El gobierno moviliza militarmente, a punta de fúsil, a los trabajadores que estaban de paro y la aplicación del represivo Plan Conintes, llenó de presos peronistas las cárceles.

Llegado el año 1962, que sería el último de su mandato, firmó un documento con los jefes militares garantizando que no se permitiría a nuestro líder, Juan Perón, retornar al país.

Es que frente al inminente proceso electoral previsto para el 18 de marzo de ese año, la fórmula del peronismo en la provincia de Buenos Aires iba a estar integrada por Andrés Framini como gobernador y Juan Perón como vice.

El juez electoral Isaurralde de abierta filiación frondicista declaró que Perón no podía ser candidato por no tener residencia, no estar en el padrón y ser un fugitivo de la justicia. Además, el cardenal Caggiano, recordaba que la excomunión de Perón estaba en vigencia.


Triunfo del peronismo

Contra la artimaña gubernamental, el pueblo eligió el 18 de marzo como gobernador a Andrés Framini, apoyó a Perón e hirió de muerte al gobierno de Frondizi.

El triunfo de Framini fue la demostración que el peronismo era mayoría, que su voluntad era inquebrantable y que no estaba dispuesto a presentarse disfrazado para ser aceptado. Por el contrario, Perón había elegido a un dirigente obrero, un histórico peronista, para encabezar aquella fórmula.

Las FFAA reclamaban la proscripción del peronismo, Aramburu "aconsejaba" la renuncia de Frondizi y el comandante del Ejército general Raúl Poggi le pedía efectivamente la renuncia.

Con el peronismo proscripto y en elecciones convocadas por la

 
Golpe militar contra Frondizi

El día 27 de marzo de 1962 Frondizi declara "no me suicidaré, no renunciaré y no dejaré el país". Dos días después, frente al movimiento de tropas, renuncia, y es arrestado y trasladado a Martín García.

El día 30 de marzo asume José María Guido como presidente, hasta entonces, presidente del Senado, un títere que no es más que una fachada pseudo-democrática tras la cual gobiernan los militares.

El 24 de abril, el nuevo presidente anula las elecciones ganadas por el peronismo: Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Chaco, Misiones, Río Negro y Neuquén.

El 24 de julio, por un decreto del Ejecutivo, queda prohibido el proselitismo peronista, la exhibición publicitaria de fotografías y marchas. Nuevamente, bajo otro rótulo, reaparece el tristemente célebre Decreto 4161.

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16-10-2018 / 20:10
16-10-2018 / 19:10
El 17 de Octubre de 1945, Juan Perón fue rescatado de la cárcel por la masiva movilización de la clase trabajadora, exponiendo así la falencia del régimen oligárquico antinacional -rapaz y parasitario- y la caducidad de los viejos partidos políticos seudodemocráticos, sobrepasados por el proletariado, que de ahora en más, podía obtener reivindicaciones que ya no se pedían, se reclamaban, porque ya no se confiaba en la buena voluntad de los sectores dominantes sino en la propia fuerza de los trabajadores.
 
Ese día resurge la Argentina profunda, el subsuelo de la Patria sublevado, y reaparece para continuar escribiendo la historia de las masas populares, una secuencia que va desde las lanzas primero -con las montoneras federales del interior-, el voto después -con el radicalismo yrigoyenista- y por último los sindicatos obreros -con el peronismo-. Tres momentos en los que el Pueblo lucha para realizarse con el federalismo, la soberanía política y la democracia social.
 
Como consecuencia de la actuación revolucionaria de las masas populares el 17 de octubre de 1945, el justicialismo llega al poder y produce transformaciones en todos los ámbitos de la realidad del país. La Revolución Nacional, de Eva y Juan Perón, rompió con el modelo semicolonial dependiente, logrando la independencia económica, la justicia social y permitiendo importantes conquistas a los sectores populares. Una Nueva Argentina con el Pueblo de protagonista.

La terrible reacción gorila de la vieja Argentina oligárquica y autoritaria, en el golpe de septiembre de 1955, dan la medida de la trascendencia revolucionaria del peronismo. Cómo los movimientos nacionales antecesores: el federalismo de Rosas y el radicalismo de Yrigoyen; solo se alcanzaron conquistas transitorias y fueron derrotados por la estructura de la injusticia y la dependencia. Revolución y contrarrevolución.
 
A partir de 1955, la exclusión política del peronismo produjo un proceso de Resistencia que ampliaría su perfil. Aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado. En esta lucha, el peronismo constituyó el agrupamiento de las fuerzas populares y proletarias, mientras que el régimen militar se identificaba con los intereses de la oligarquía, la burguesía entreguista y los partidos liberales.
 
Todos estos esfuerzos son partes de un mismo combate, en la que todavía no se han alcanzado triunfos definitivos. Corsi e ricorsi, la Patria aparece como un proyecto inacabado que debemos realizarlo plenamente hoy cuando el capitalismo globalizado pretende desembarazarse de las limitaciones que, a lo largo del siglo XX, le impusieran los Estados Nacionales y los movimientos sociales encabezados por la clase trabajadora, para aplicar sus políticas neoliberales de injusticia social.
 
Las medidas económicas del macrismo están inspiradas en el neoliberalismo, que fue establecido durante la Revolución Fusiladora (1955), continuadas por las armas en la dictadura de Jorge Rafael Videla (1976-1983) y por los votos en el gobierno de Carlos Menem (1989-1999). Este tipo de recetas reaccionarias, que aumentan la injusticia quitando derechos sociales y agrandan la dependencia con el fuerte endeudamiento, siempre fracasaron, provocando resistencias populares y revueltas sociales. 


Por eso, como integrantes del Movimiento Nacional y Popular que cambió la historia política argentina, volvemos a levantar, como en 1945, el cuestionamiento del sistema económico-social injusto y la necesidad de dar pelea para cambiarlo.
 
Escribe: Blas García

16-10-2018 / 19:10
15-10-2018 / 19:10
El 16 de octubre de 1798, en Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata, nace Martiniano Chilavert. Fue un militar argentino de destacada participación en la guerra del Brasil y en las guerras civiles entre federales y unitarios. En su última etapa de exilio, al enterarse de la batalla de Vuelta de Obligado (en que una flota anglofrancesa ataca el territorio argentino), aunque opositor político decidido a Juan Manuel de Rosas, en abril de 1846 le ofreció sus servicios. En esto, Chilavert compartía las ideas del general José de San Martín.
 
En el conflicto que enfrentó a Rosas con Justo José de Urquiza y el esclavista Imperio del Brasil, dirigió todas las fuerzas de artillería de la Confederación en la batalla de Caseros, haciendo fuego contra el grueso de las tropas brasileñas hasta agotar la munición. Como se le terminaron las balas, mandó recoger los proyectiles del enemigo que estaban desparramados alrededor suyo y disparó con éstos. Y cuando no hubo nada más que disparar, finalmente la infantería brasileña pudo avanzar y así terminó la batalla.
 
Habiendo tenido ocasión de escapar, permaneció sin embargo fumando tranquilamente al pie del cañón hasta que lo llevaron frente a Urquiza. Allí contestó las insolentes provocaciones del entrerriano y este ordenó su fusilamiento por la espalda (castigo usualmente aplicado a los traidores), pero cuando lo llevaron al sitio de fusilamiento, el 4 de febrero de 1852, Chilavert, tras derribar a quienes lo arrastraban, exigió ser fusilado de frente y a cara descubierta. Se defendió a golpes, pero fue ultimado a bayonetazos y golpes de culata. Su cadáver permaneció insepulto varios días.
 
A los pocos días, Urquiza ordenó el fusilamiento del regimiento completo de Aquino, desde oficiales hasta el último soldado y los colgó de los árboles de Palermo.
 
La Opinión Popular

15-10-2018 / 19:10
Juan Perón había surgido a la vida política dos años antes, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, y había dignificado al obrero otorgando derechos vulnerados desde siempre. Unidos en el odio a Perón y defendiendo sus intereses, el frente oligárquico logra aislarlo, despojarlo de todos su cargos forzando su renuncia y recluirlo en la isla de Martín García. Parecía que una vez más en nuestra historia, los que más tenían, los que hacían las  leyes, los que vivían del trabajo ajeno, imponían su voluntad omnipotente.
 
Pero los trabajadores argentinos reaccionan y en la mañana del lunes 16 de octubre de 1945, los dirigentes de la CGT se entrevistan con presidente Edelmiro J. Farrell, al cual le trasmite su preocupación por la situación del coronel Perón, así como que algunos gremios han empezado a salir a la calle reclamando por su libertad. También le expresan la preocupación reinante en la clase trabajadora ante las versiones de los diarios acerca del nuevo gabinete que estaría integrado por hombres de la oligarquía y del conservadorismo.
 
Por su parte, la Unión Obrera Local- expresión sindical del Partido Comunista-sostiene que"desautoriza las versiones a favor de una huelga inminente lanzadas por un grupo afecto al gobierno desplazado y por elementos nazis que pretenden obstruir el camino de las elecciones libres".
 
A su vez, el Partido Socialista denuncia "la maniobra encaminada a confundir la opinión de los trabajadores y crear factores de perturbación y anarquía...tentativa de los dirigentes entregados a la dictadura implantada por el ex secretario de Trabajo y Previsión".
 
Los partidos de "izquierda" de la oligarquía, más que confundidos, no saben de donde sale esa "chusma" peroniana, como la denominan despectivamente, que nada tiene que ver con el modelo de obrero de sus libros y manuales, pulcro y atildado, con el que están acostumbrados a tratar.
 
A la tarde se conoce la decisión de la Central Obrera: por 16 votos contra 11, "la CGT, en defensa de las conquistas obtenidas y las por obtener y considerando que éstas se hallan en peligro ante la toma del poder por las fuerzas del capital y la oligarquía, declara un Paro General en todo el país por el término de 24 horas, que se hará efectivo el día jueves 18 de octubre, a partir de la cero hora".
 
Comienza así, el devenir histórico por el cual los trabajadores argentinos se introducen por primera vez y para siempre en la escena política nacional, para terminar con la semicolonia pastoril y construir una nación moderna e independiente, y lo hacen con un movimiento popular que tiene como eje al proletariado. En nuestro país nada volvería a ser igual.
 
Escribe Blas García

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