Perón al país.
 
En octubre de 1960, sindicatos peronistas e independientes habían formado la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar de 1955, y luego de tanta presión el presidente accedió: el 16 de febrero de 1961 Arturo Frondizi devolvió a la Comisión de los 20, liderada por las 62 Organizaciones Peronistas, los bienes e instalaciones de la CGT.
 
Por Blas García 
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La Opinión Popular
                  23:14  |  Jueves 20 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
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Sociedad e Interés General - 16-02-2018 / 11:02
EFEMÉRIDES POPULARES

El día que Frondizi devolvió la CGT a los trabajadores

El día que Frondizi devolvió la CGT a los trabajadores
En octubre de 1960, sindicatos habían formado la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la CGT, que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar gorila de 1955, y luego de mucha presión el presidente accedió: el 16 de febrero de 1961 Arturo Frondizi devolvió los bienes e instalaciones de la CGT.
Luego del criminal bombardeo al pueblo en Plaza de Mayo, en septiembre de 1955, llegó el golpe militar de la oligárquica Revolución Libertadora, impulsada por el general Eduardo Lonardi, derrocando y exiliando a Juan Perón. El régimen militar gorila prohibió la actividad del sindicalismo peronista y el Partido Justicialista fue disuelto. El 16 de noviembre de 1955 fue intervenida la CGT, designándose a un militar, el capitán Alberto Patrón Laplacette, como interventor.
 
Los dirigentes sindicales peronistas que no habían sido encarcelados debieron pasar a la clandestinidad, y organizar la denominada 'Resistencia Peronista'. La CGT inicia así su intento de recuperar las conquistas sociales pisoteadas, lograr la anulación de la proscripción del peronismo y el regreso de Perón al país.
 
En octubre de 1960, sindicatos peronistas e independientes habían formado la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar de 1955, y luego de tanta presión el presidente accedió: el 16 de febrero de 1961 Arturo Frondizi devolvió a la Comisión de los 20, liderada por las 62 Organizaciones Peronistas, los bienes e instalaciones de la CGT.
 
Por Blas García 

La CGT sufrió múltiples fracturas desde 1935, cuando los 2 sectores principales, socialistas y sindicalistas revolucionarios, se enfrentaron causando la división de la central: CGT-Independencia (socialistas y comunistas) vs. CGT-Catamarca (sindicalistas revolucionarios).
 
La Confederación General del Trabajo fue fundada en 1930 y tuvo principios socialistas hasta 1945, cuando la mayoría se reconvirtió como peronista, mientras el socialismo y el comunismo se oponían a Juan Perón, quien había concedido derechos laborales reclamados durante años por socialistas como José Ingenieros y Alfredo Palacios.
 
Tras la Revolución de 1943, la mayoría de los dirigentes apoyó las políticas pro-obreras del titular de Trabajo y Previsión Social, Perón, y cuando éste fue encarcelado, la CGT logró su liberación luego de organizar un paro general para el día 18/10/1945, que se efectivizó el histórico 17 de octubre de 1945.
 
La Confederación, como central sindical unitaria, se convirtió en la columna vertebral del movimiento peronista, Ángel Borlenghi fue nombrado ministro de Interior y Juan Atilio Bramuglia fue ministro de Relaciones Exteriores.
 
Luego del bombardeo a Plaza de Mayo, en septiembre de 1955, llegó la Revolución Libertadora, impulsada por el general Eduardo Lonardi, derrocando y exiliando a Perón. El régimen militar prohibió la actividad del sindicalismo peronista y el Partido Justicialista fue disuelto. El 16 de noviembre de 1955 fue intervenida la CGT, designándose a un militar, el capitán Alberto Patrón Laplacette, como interventor.
 
El decreto-ley N°4.161 prohibió el uso de los símbolos peronistas: desde cantar la marcha partidaria y utilizar su escudo hasta nombrar a Perón y Eva Duarte podía significar la cárcel.
 
De esta forma, los dirigentes que no habían sido encarcelados debieron pasar a la clandestinidad, y organizar la denominada 'resistencia peronista'. La CGT inicia su intento de lograr la anulación de la proscripción del peronismo y el regreso de Perón al país. Sin embargo, también ocurre en forma progresiva una nueva división: los que se mantenían leales al general exiliado, y los que buscaban conseguir un "peronismo sin Perón" (el caso del traidor Augusto Vandor).
 
En agosto de 1957 el gobierno militar organizó el Congreso Normalizador de la CGT, que decidió auditar el interventor Patrón Laplacete. Con tal de evitar el triunfo del régimen, el peronismo realizó alianzas con el comunismo y los sindicalistas independientes, una jugada que resultó en tres nuevas corrientes sindicales: las 62 Organizaciones, los 32 Gremios Democráticos y las 19 organizaciones comunistas (MUCS).
 
En 1959 fue Presidente de la Nación el radical intransigente Arturo Frondizi, quien recibió una gran parte del voto peronista, a causa de la alianza entre él y Perón, que negoció Rogelio Frigerio. Sin embargo, Frondizi no cumplió con su parte del trato, el peronismo siguió prohibido y perseguido y se siguieron cometiendo represiones en el marco del Estado de sitio (plan Conintes).
 
Los años '60 fueron tiempos difíciles en todo sentido: dentro del sindicalismo surgieron muchos nombres nuevos y otros no tan nuevos, los dirigentes de la época eran: Andrés Framini (Asociación Obrera Textil) - Augusto Vandor (UOM) - José Alonso (Sindicato de la Industria del Vestido) - Juan Nicolás Rachini (Aguas gaseosas) - Arturo Stafolani (La Fraternidad) - Riego Ribas (Federación Gráfica Bonaerense) - Manuel Carullas (Tranviarios) - Francisco Pérez Leirós (Unión de Obreros Municipales).
 
En octubre de 1960, sindicatos peronistas e independientes habían formado la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar de 1955, y luego de tanta presión el presidente accedió: el 16 de febrero de 1961 Frondizi devolvió a la Comisión de los 20, liderada por las 62 Organizaciones, los bienes e instalaciones de la CGT.
 
Las internas sindicalistas también fueron en aumento: la división entre la CGT de Azopardo y la CGT de los Argentinos dio inicio a una guerra que no se quedó en los escritorios ni en las manifestaciones, cruzó límites inimaginables, y fueron asesinados Vandor, Alonso, José Ignacio Rucci y Atilio López, entre muchos otros, en la lucha entre la izquierda y la derecha peronista.
 
Fuente: Urgente24

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20-09-2018 / 19:09
Los azules y colorados fueron dos facciones que se enfrentaron en el seno de las Fuerzas Armadas argentinas, luego del derrocamiento en 1962 del presidente Arturo Frondizi, respecto a la participación del peronismo en la vida social y política de la sociedad argentina. Las denominaciones reconocen su origen en la terminología empleada históricamente en el estudio de la ciencia militar, para denominar a los dos bandos hipotéticos que se enfrentan en una contienda determinada.
 
Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, con el fin de lograr la normalización institucional y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda; los colorados, por su parte, asimilaban el movimiento peronista al comunismo, y abogaban por erradicarlo completamente.
 
El 21 de septiembre de 1962, la Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada en San Antonio de Padua. La Armada propuso una reunión formal con jefes de las tres armas a fin de detener el enfrentamiento, con el propósito de: Evitar el caos general y entregar el país a cualquier tipo de comunismo y extremismo, a cuya consecución se llegaría mediante la disociación de las instituciones.
 
Campo de Mayo se negó y no aceptó más conferencias fuera de su comando. Acto seguido, la Compañía X fue enviada a Buenos Aires. Por su parte, la Armada movilizó al 1.º Regimiento de Infantería y a la Escuela de Mecánica de la Armada. En la madrugada, las acciones más importantes se desarrollaron en la zona de Florencio Varela.
 
Al comenzar el día 22, las acciones se concentraron en la capital de la república: Plaza Constitución y en los parques Chacabuco y Avellaneda fueron los epicentros donde se sucedieron las escaramuzas. La Secretaría de Prensa de la Presidencia desmintió rumores sobre la renuncia del presidente José María Guido.
 
A las 21:45, se dio fin al enfrentamiento entre azules y colorados con la rendición de éstos últimos. El comunicado 149, propalado a esa hora, anunció la designación de Juan Carlos Onganía como comandante en jefe del Ejército. Al mediodía del día siguiente se difundiría el comunicado 150.
 
El comunicado 150 -atribuido a Mariano Grondona-, emitido el 23 de septiembre de 1962, constituiría la propuesta política del movimiento: los sublevados de Campo de Mayo exigían -la realización de elecciones mediante un régimen que asegure a todos los sectores la participación en la vida nacional; que impida que algunos de ellos obtengan por medio de métodos electorales que no responden a la realidad del país el monopolio artificial de la vida política [se refería claramente al peronismo, que seguiría -por supuesto- proscripto por antidemocrático]. Creemos -continuaba- que las Fuerzas Armadas no deben gobernar. Deben, por el contrario, estar sometidas al poder civil. 
 
Cuatro años después los azules darían un golpe militar derrocando al gobierno radical de Arturo Umberto Illia. En términos de John William Cooke, los colorados eran gorilas y cipayos las 24 horas del día, a diferencia de los azules que sólo eran gorilas y cipayos cuando hacía falta.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 19:09
19-09-2018 / 16:09
Desde 1810 y hasta la federalización definitiva de Buenos Aires, la "cuestión capital" atravesó por diversas circunstancias. La primera iniciativa en este sentido fue del presidente Bernardino Rivadavia en 1826, momento en que se sancionaría una Ley de Capitalización por la cual Buenos Aires era declarada Capital del Estado y, con límites muy amplios, quedaba bajo la exclusiva e inmediata dirección del Presidente y el Congreso.
 
Los porteños, reacios a nacionalizar su ciudad y, sobre todo, las rentas aduaneras; y el interior provincial que se oponía a la coronación del centralismo, se enfrentaron al intento rivadaviano y en suma, al año siguiente el entonces presidente debió renunciar a la primera magistratura.
 
Luego de la caída de Rosas, en 1852, y la posterior entronación política de Justo José de Urquiza se sancionó la Constitución de 1853 que consagraba a la ciudad de Buenos Aires como sede de las autoridades nacionales y capital de la República lo que originó la separación de la provincia de Buenos Aires de la Confederación.
 
Una vez reunida Buenos Aires con el resto del país, luego de la Batalla de Cepeda, se eligió a Bartolomé Mitre como presidente de la República en 1862, se llegó a una solución llamada "Ley de compromiso entre Buenos Aires y la Nación" por la cual la ciudad sería de modo provisorio la sede de las autoridades nacionales y hasta 1880, se barajaron distintas posibilidades para la ubicación definitiva de la ciudad capital, desde la Isla Martín garcía, Villa María o Rosario.
 
Durante la gestión presidencial de Nicolás Avellaneda se resolvió la federalización de Buenos Aires sancionada el 20 de septiembre de 1880 por el Congreso Nacional luego de los terribles enfrentamientos armados, que costaron la vida de más de 3000 personas, en Barracas, Puente Alsina y Los Corrales entre las tropas nacionales y porteñas, a partir de la oposición del gobernador Carlos Tejedor a que se declare sede definitiva de las autoridades nacionales y territorio federal a la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires. A los pocos días, el 12 de octubre de 1880, Julio Argentino Roca asumiría la presidencia de la Nación ya definitivamente establecido en Buenos Aires.
 
La Opinión Popular

19-09-2018 / 16:09
19-09-2018 / 16:09
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