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"El 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean. Y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean". Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía
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Nacionales - 10-02-2018 / 10:02
PANORAMA POLÍTICO

Si te empiezan a putear en las canchas es porque perdieron la paciencia

Si te empiezan a putear en las canchas es porque perdieron la paciencia
Si te empiezan a putear en las canchas quiere decir que perdieron la paciencia, que esa frase que entonan miles de gargantas ha circulado antes en las mesas de amigos, sobremesas familiares, charlas de novios y hasta chistes infantiles que repiten lo que escuchan de sus padres. A veces, las consignas de las hinchadas son indescifrables para el profano, pero “Mauricio Macri, la puta que te parió” no requiere explicación.
Pasión de multitudes, el fútbol no sirve de encuesta electoral, pero funciona como termómetro del sociólogo. Mide procesos emocionales de masas, es un síntoma, el cantito de la hinchada es como el primer granito de la adolescencia.
 
Si te empiezan a putear en las canchas quiere decir que perdieron la paciencia, que esa frase que entonan miles de gargantas ha circulado antes en las mesas de amigos, sobremesas familiares, charlas de novios y hasta chistes infantiles que repiten lo que escuchan de sus padres. A veces, las consignas de las hinchadas son indescifrables para el profano, pero "Mauricio Macri, la puta que te parió" no requiere explicación.
 
El cantito vociferado por una muchedumbre se escuchó por primera vez el domingo en un clásico de masas: San Lorenzo-Boca. Algunos  trataron de minimizarlo: "vinculan a Macri con Boca" explicaron.
 
Pero el miércoles se volvió a escuchar el mismo cantito en Obras Sanitarias en la final de la Supercopa de básquet entre San Lorenzo y Regatas Corrientes. Los cuervos insistieron con el cantito, aunque el club Boca Juniors no tenía ninguna relación con esa contienda.
 
El jueves, la frase destinada al Presidente volvió a resonar en el partido de la B entre All Boys y Ferro, en la cancha de Floresta. El PRO ha ganado muchas elecciones en Boedo y Floresta. Seguramente no toda la tribuna siguió el canto de la mayoría. Pero los macristas hicieron mutis por el foro.
 
Es un dato que les suma color y temperatura a los números fríos de las encuestas que muestran la abrupta caída de la imagen de Mauricio Macri. Y a la vez expone la extensión de malestares, aunque todavía éstos no hayan influido sobre la decisión del voto.
 
El cambio de clima social y el creciente malestar con el gobierno, incluso entre sus propios votantes, constituyen el combustible de ese proceso.
 
Según la encuesta del CEOP de febrero de este año, desde diciembre, los que se consideran oficialistas bajaron del 31 por ciento al 26 por ciento. Y los que se auto titulan opositores subieron seis puntos, del 42 al 48 por ciento. Y eso fue antes de que comenzaran a llegar las boletas con los nuevos tarifazos y antes de los cantitos en las canchas de fútbol.
 
Y si las encuestas y la cancha no alcanzaran, la desesperación del gobierno para distraer la atención y sacar la situación socioeconómica del centro de la información suma otro síntoma de que ese debilitamiento es real. El escenario político se sigue transformando por caminos sinuosos. La economía, en cambio, mantiene el rumbo hacia el desastre.

 
Durante dos años acapararon el imaginario de las dos mitades de la sociedad que parió la elección del 2015. Fueron ideas-fuerza, deseo de multitudes y utopías que alimentaron ilusiones y esperanzas contrapuestas.
 
Pero la realidad fue mellando la potencia de esas frases que en estos dos años provocaron y convencieron. "Vamos a volver" y "Llegamos para quedarnos" han sido dichas con certeza de un lado y del otro de la cancha, pero la historia demuestra que nunca se vuelve al mismo lugar y que nadie es eterno.
 
El "Llegamos para quedarnos" fue la llave para alinear díscolos entre funcionarios nacionales y provinciales. Y los que llegaban estaban convencidos de lo que decían, a pesar de que desde el kirchnerismo se afirmaba todo lo contrario con el "Vamos a volver".
 
Fue la frase del macrismo para hacer el abordaje del Estado y desanimar cualquier despunte de resistencia. Convencieron a muchos, incluso a kirchneristas desencantados, a otros oportunistas y a otros despistados por la inesperada derrota. "No se crean que nos vamos en cuatro ni en ocho años" dijeron, con el paternalismo del que lo cree realmente. Esa confianza fue apuntalada por la elección de octubre.
 
El convencimiento de que habían llegado para quedarse estaba en haber alcanzado un triunfo en el que no habían creído. Y en la consiguiente confianza ciega en las herramientas de manipulación de la opinión pública, -la polarización sustentada por los medios corporativos y gran parte del Poder Judicial- que les habían permitido esa victoria imposible. Si habían permitido ese triunfo tan difícil, serían decisivos también para la permanencia por tiempo indefinido.
 
Pero la certeza de esa frase que prometía eternidad al gobierno macrista se fue diluyendo en las reacciones masivas y airadas de fin de año, en la bronca contra los cortes de luz cuando hay que pagar una fortuna por el servicio o en el rechazo a la defensa escandalosa de Triaca que hizo el gobierno.
 
El "Llegamos para quedarnos" se va escurriendo por la rejilla. Por lo menos, es terreno de incertidumbres, ya no se escucha con aquel convencimiento. Los medios corporativos se permiten filtrar algunos cuestionamientos a Macri.
 
Y van traspasando progresivamente el blindaje a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Inclusive, para darle credibilidad a esa imagen bucólico-virginal de la gobernadora intercalan alguna crítica menor al Presidente.
 
Desde el otro lado, la consigna "Vamos a volver" planteaba la ilusión de una continuidad no interrumpida o el desconsuelo por esa derrota sin tomar en cuenta sus consecuencias. Sirvió para contener las tendencias centrífugas que conlleva una derrota.
 
En esa puja, la consigna oficialista sostenida por un triunfo electoral, con el manejo del poder político, y el poder económico, de los medios corporativos y de gran parte del poder judicial, penetró a la oposición y la dividió, sobre todo al peronismo. Los gobernadores que más se volcaron a la derecha, como el salteño Juan Manuel Urtubey, lo hicieron siguiendo a una base electoral que se derechizó.
 
El debilitamiento de "Llegamos para quedarnos" reanimó al peronismo, pero ya no con el "Vamos a volver". El peronismo de izquierda o de derecha nunca tuvo vocación testimonial. La conciencia de que es posible disputarle a Cambiemos despertó con respeto a la fuerza que demostró su opositor y al poder que puso en juego.
 
Despertó también con la conciencia de sus propias limitaciones y la necesidad de encontrar nuevas herramientas. Esa conciencia sobre el adversario y sobre sí mismo, debilitó el concepto de "Vamos a volver" como consigna de la nueva etapa.
 
Apenas empezó el juego, todavía no se repartieron las cartas, pero se frenó la hemorragia de recriminaciones y agresiones. Aparecen referentes de convocatorias amplias en la provincia de Buenos Aires y en la CABA, que de alguna manera se proyectan hacia todo el país. Ese proceso se produjo cuando la lógica oficialismo - oposición desplazó a la de kirchnerismo - antikirchnerismo que estaba desmantelando a la oposición.
 
En algunos sectores se llegó a hablar de la unidad del peronismo sin Cristina Kirchner. Decían que si se promediaba su resultado bonaerense en todo el país, la ex presidenta no tenía más del 20 por ciento de los votos. Es una cuenta interesada. En realidad, Cristina Kirchner obtuvo el 37 por ciento y solamente hizo campaña en la provincia de Buenos Aires.
 
En el hipotético caso que la hiciera en todo el país, a la mayoría de los gobernadores peronistas les resultaría muy difícil oponerse porque arrastraría a gran parte o a la mayoría de sus propias bases. La síntesis la hizo Alberto Fernández: "Con ella no alcanza y sin ella no se puede". Esa definición implica darle al proceso de reagrupamiento un signo opositor como rasgo central.
 
La lógica de cómo se acomodarán los melones la darán los mismos protagonistas. Cristina Kirchner no ha jugado como conducción en ese proceso y así le gambetea al oficialismo el juego de polarizar con ella. Sin embargo, desde ese lugar, gobernadores, intendentes, legisladores, randazzistas, massistas, moyanistas, independientes y kirchneristas, jugadores en ese partido, la reconocen como referente importante.
 
A Urtubey o al mismo Sergio Massa no les conviene la unidad del peronismo en la oposición porque su electorado está más a la derecha y es menos peronista. Es un voto de segunda vuelta macrista y con tendencia a quedarse allí.
 
Es difícil que Urtubey y Massa asuman un proceso de reunificación opositora que los aleje de sus bases locales. Y por lo tanto es difícil también que Urtubey y Massa puedan disputar contra Cambiemos fuera de sus distritos. La única carta que tienen para jugar es ganar en sus distritos para no salirse del juego.
 
La caída del "Llegamos para quedarnos" arrastró también a su contraparte de "Vamos a volver". La idea de "quedarnos" toma otros significados, igual que la de "volver". El escenario político se sigue transformando por caminos sinuosos. La economía, en cambio, mantiene el rumbo hacia el desastre.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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Si te empiezan a putear en las canchas es porque perdieron la paciencia
Un canto que se vuelve costumbre: El estadio de Obras fue el escenario donde volvió a sentirse fuerte el cántico: "¡Mauricio Macri, la puta que te parió!". Los hinchas de San Lorenzo, que insultaron al mandatario durante el partido con Boca, volvieron a reflotar el cantito en el partido de básquet que coronó a su equipo campeón de la Supercopa.
21-02-2018 / 11:02
21-02-2018 / 11:02
 
En medio de la segunda jornada del paro de 48 horas en la actividad y previo a la movilización del sindicalismo opositor que compartirá con Hugo Moyano, el gremio bancario celebró un fallo judicial que dispuso restituir a entidad sindical la potestad de recaudar el denominado aporte solidario a los trabajadores no afiliados y a la par ordenó a las entidades financieras continuar pagando a su personal los ajustes por inflación determinados en la cláusula gatillo del acuerdo paritario 2017 hasta la firma de un nuevo convenio.
 
La medida cautelar en favor de la Asociación Bancaria (AB), dispuesta por el juez Julián Benito Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 11 de Resistencia, Chaco, será apelada en las próximas horas por el Ministerio de Trabajo, que en enero último había resuelto la nulidad de la cuota solidaria del 1% del salario que el gremio cobrara a unos 45.000 trabajadores no afiliados. En tanto, desde las cámaras empresarias que agrupan a los bancos evitaron ayer anticipar una posición y solo señalaron que evaluarán con sus respectivos asesores letrados el camino a seguir frente la medida judicial.
 
El fallo tuvo lugar en momentos en que la negociación paritaria sectorial está estancada (los bancos ofrecieron una suba salarial de 9% con cláusula gatillo, que fue rechazada por el gremio, que insistió con un reclamo de aumento de 20%) y se profundiza el escenario de conflicto con la amenaza de nuevos paros tras la huelga de 48 horas que culminó ayer. 
21-02-2018 / 11:02
La marcha contra las políticas de ajuste neoliberal del gobierno de Mauricio Macri promete ser multitudinaria. El sector combativo de la CGT y las dos CTA son los convocantes. No será la primera movilización contra la alianza Cambiemos pero abre una nueva etapa político sindical de mayor confrontación contra la política económica que ahoga a trabajadores con la inflación, precariza e incrementa el desempleo.
 
El gobierno de Macri ha intentado por todos los medios desmerecer las razones de la convocatoria como una forma de reducir el caudal de participación popular. El número de gremios que decidieron no participar de la movilización fue difundido por los grandes medios ultra macristas como Clarín, La Nación e Infobae, a modo de presagio negativo de la magnitud de la marcha.
 
Sin embargo, la estrategia macrista sucia anti-Moyano comienza a generar ruido en todo el sindicalismo. En su afán por aislar al líder camionero, el macrismo incurrió en prácticas que el resto de la CGT teme se puedan trasladar al resto de las organizaciones, incluidas las "Macri friendly". El temor compartido por los "gordos", los grandes gremios de servicios e "independientes", colaboracionistas con todos los gobiernos, es que las presiones oficiales sobre el camionero se vuelvan un boomerang contra el resto del sindicalismo.
 
De todos modos y más allá de esta situación gremial, lo real es que el grado de desmoronamiento de la economía llevará no solo a partidos de la oposición, organizaciones de Derechos Humanos sino también a gente sin una afiliación definida a participar de esta concentración.
 
La marcha cuenta con el aval del Consejo Directivo de una CGT en crisis, acordada con las dos CTAs, siendo la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) uno de los principales sindicatos de esas centrales. Además participará la Corriente Federal de Trabajadores, que tiene en Sergio Palazzo de Bancarios uno de sus principales referentes.
 
La Ctera, el gremio mayoritario en docentes a nivel nacional, que en la provincia de Buenos Aires a través de Suteba está iniciando la pelea salarial contra el techo del 15% que propone María Eugenia Vidal en las paritarias, también será de la partida.
 
Los movimientos sociales ligados a la conducción espiritual del Papa Francisco también saldrán a protestar: se trata de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie.
 
El peronismo, que intenta superar su crisis con iniciativas de reunificación, sumará columnas desde el conurbano bonaerense: Gustavo Menéndez, que está al frente del PJ en la Provincia de Buenos Aires, convocó a participar. Un sector del PJ apuesta a que una movilización masiva contribuya a consolidar una oposición al Gobierno de Macri para el 2019. La intranquilidad del macrismo, los grandes medios oficialistas y el establishment económico es manifiesta.
 
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20-02-2018 / 18:02
20-02-2018 / 13:02
El "pañuelazo" convocado por la Campaña por el Derecho al Aborto reunió a miles de mujeres y centenares de hombres de distintas generaciones. En redes, #AbortoLegalYa fue tendencia mundial. Protestaron frente al Congreso para exigir la legalización del aborto, por todas las que mueren cada año en procedimientos clandestinos.
 
La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito convocó a una jornada de reclamos en favor a la interrupción del embarazo que incluye un "pañuelazo" frente al Congreso. "Ni muertas ni presas por aborto clandestino. Aborto Legal, una deuda de la democracia", es la consigna bajo la cual la ONG trabaja desde hace 13 años por los derechos de las mujeres.
 
La exigencia es de "aborto legal ya" a los diputados y senadores, que no aprobaron una ley que mejore la situación de las cientos de mujeres que deben someterse a procedimientos clandestinos cada año. Según Amnistía Internacional, en la Argentina se realizan casi medio millón de abortos por año.
 
La socióloga y Directora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas, Victoria Freire, afirmó: "Las mujeres y las identidades disidentes hemos avanzado mucho en visibilidad en el último tiempo y eso es fruto de la enorme lucha que venimos llevando hace décadas. Sin embargo, todavía falta que ese avance en la agenda mediática se materialice en derechos concretos y la responsabilidad de ello lo tienen quienes están sentados en los recintos del Congreso y en la Casa Rosada".
 
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