La Opinión Popular
                  08:08  |  Miércoles 23 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Con la quita de retenciones a la minería y a la soja se ha beneficiado a sectores que estaban en mejores condiciones de afrontar un ajuste y no a los jubilados o los trabajadores”. Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-01-2018 / 09:01
LEVE BAJA DE LA TASA DE INTERÉS DE SOLO 0,75 POR CIENTO

Internas en el macrismo: Desafío de Sturzenegger a la voluntad de Peña

Internas en el macrismo: Desafío de Sturzenegger a la voluntad de Peña
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, pretendía una reducción importante de la tasa de interés, asesorado por los economistas de su equipo, para impulsar la actividad, que se está estancando. El titular del BCRA, Federico Sturzenegger (foto) , la bajó muy poco, al dejarla en el 28 por ciento anual. Cambian los gobiernos, los funcionarios suben las tasas en pesos para desplazar al billete verde de las preferencias de los ahorristas, pero nada hace mermar su atractivo. Claro que "bancar" esa predilección no es gratis, lo paga la industria nacional.
El Banco Central de la Republica Argentina (BCRA) decidió reducir ayer en 0,75 puntos la tasa de interés de referencia. De este modo, la ubicó en 28 por ciento anual. La caída no alcanza a compensar la suba de 2 puntos de principio de noviembre. El anuncio de la autoridad monetaria era uno de los elementos más esperados ayer en el mercado.
 
Se descontaba una caída de la tasa pero el gran interrogante era en cuánto. En la city consideraron que la caída no fue importante y frenaron las presiones sobre el dólar, a la vez la evaluación política fue que el titular del BCRA, Federico Sturzenegger, desafió con esa medida al jefe de gabinete, Marcos Peña.
 
En el sector "político" del Gobierno consideran que seguir apreciando en términos reales el dólar, debido a las tasas altas, ya no era sostenible para la economía. Sturzenegger mostró ayer que no coincide con esa interpretación y desafió con una leve baja de la tasa. Ahora, especulan con cuál será la respuesta de Peña, quien quedó descolocado con esa medida del Central. 
 
La alta tasa de interés que paga el Banco Central permite aspirar pesos del mercado dando a cambio papelitos: las denominadas Letras del Banco Central (Lebac).
 
Retirar pesos de circulación tiene efectos contractivos por varios aspectos: se comprime el consumo por la escasez relativa de dinero circulante y porque las altas tasas de interés encarecen el crédito, tanto para el propio consumo como para la inversión. Además, quien posee recursos para realizar una inversión productiva tiene fuertes incentivos para ganar dinero fácil con Lebac.
 
Por otro carril, este jueguito mantiene contentos a los especuladores que se endeudan barato en los países centrales, donde la tasa de interés real se aproxima a cero o incluso es negativa en algunos países, ingresan los dólares en nuestro país, los transforman en pesos y le prestan muy caro al Banco Central.
 
De este modo, el Gobierno de Macri logra una muy relativa y contingente estabilidad cambiaria en tanto ingresan divisas al país. La condición: que el dólar no escale mucho porque puede destruir, aunque sea parcialmente, el juego de los especuladores.
 
El costo del jueguito: una deuda del Banco Central que es una bomba de tiempo. El resultado es que se aprecia el peso (o su contracara, se abarata el dólar) afectando a la industria local y sectores exportadores en beneficio del ingreso de productos importados que destruyen el trabajo nacional. 
Esta situación refuerza lo peor que tiene el modelo neoliberal macrista, que es especulación financiera y una economía estancada.


La Opinión Popular

 
El tipo de cambio minorista cerró ayer en 19,31 pesos, con una baja de 3 centavos. Los operadores del mercado apostaban por una disminución de la tasa de 1,5 puntos, el doble de lo que fue. Para muchos es una señal para volver a aprovechar el negocio de la bicicleta con las Lebac.
 
El argumento del BCRA para esa decisión fue que hubo un cambio de las metas de inflación para 2018, que pasó de 10 a 15 por ciento, tras una orden del Poder Ejecutivo que puso en jaque la independencia de la entidad. "En la última semana de 2017 se anunció el diferimiento de la meta de inflación de largo plazo (5 por ciento anual) al año 2020, y nuevas metas intermedias de 15 por ciento para 2018 y 10 por ciento para 2019".
 
"Ese sendero es ahora el nuevo objetivo de la política monetaria del Banco Central", detalló el organismo. Agregó que "naturalmente si se busca una menor velocidad de desinflación que la planeada originalmente, corresponde un sendero de la política monetaria menos contractivo que el que antes se preveía".
 
En el comunicado, el Central intentó mostrar que conserva cierta independencia. Aseguraron que "la moderación en el sesgo sólo podrá sostenerse en el tiempo en la medida en que la evolución de la desinflación sea compatible con la trayectoria buscada".
 
El Central fue presionado a bajar la tasa de interés tras haber fallado en su estrategia monetaria para disminuir los precios. En el equipo económico se convencieron de que es mejor una tasa baja que le dé algo de aire a la economía este año, en lugar de insistir con rendimientos cercanos al 30 por ciento, que no redujeron la inflación pero le pone trabas a la actividad.
 
Sturzenegger además intentó mostrar fortaleza, indicando en el comunicado que negoció con el Tesoro un menor nivel de asistencia financiera para los próximos años. "Las transferencias del Banco Central al sector público se reducen en términos nominales en 2019 a la mitad respecto de lo establecido para 2018. Para los años siguientes está definida una regla automática no vinculada a la tasa de inflación sino al crecimiento real de la demanda de dinero".
 
Pero es muy difícil explicar la situación del Central, que hasta hace unos días insistía con que la tasa no podía bajar para no afectar las posibilidades de "desinflar" la economía este año. El gap de credibilidad, lo sabe cualquier banquero central del mundo, es complicado de remontar. 
 
La inflación del año pasado cerró en torno del 25 por ciento y para este año se espera un alza cercana al 20 por ciento. Diciembre fue un mes de fuertes aumentos de precios y dejó expectativas de nuevas alzas para los primeros meses de 2018. El avance de los combustibles, las tarifas, la volatilidad del tipo de cambio y la incertidumbre sobre cuál es la política del Banco Central potencian las conductas de comerciantes a realizar remarcaciones preventivas.
 
Uno de los puntos principales es que el Central, si bien dice que "será cauteloso en la adecuación de la política monetaria al nuevo sendero de la desinflación", no menciona que hubo una caída relevante de la tasa real, la cual era la que le importaba a entidad mantener en niveles elevados. Esto se debe a que baja la tasa de interés nominal mientras aumenta la inflación esperada para los próximos 12 meses.
 
En el mercado vieron esto como el verdadero retroceso del Central ante las presiones del resto del equipo económico. "Más allá de la decisión del Comité de Política Monetaria, el gobierno logró una reducción considerable de la tasa de interés real", apuntaron en un informe de la consultora Ecolatina.
 
En tanto, las acciones líderes cerraron con una caída de 0,7 por ciento y los bonos públicos marcaron una baja del 0,8 por ciento en el Bonar 2024. En cuanto a los precios internacionales de las materias primas, bajó 0,3 por ciento la soja y avanzó un 1,1 por ciento el trigo. El petróleo, mientras tanto, aumentó 2,0 por ciento.
 
Por Federico Kucher
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-05-2018 / 07:05
22-05-2018 / 20:05
El paro total del servicio en las líneas E y H había sido convocado hasta las 12 del mediodía en el marco de un plan de medidas iniciado hace varias semanas, en repudio al aumento paritario del 15% pautado por Metrovías y la UTA. Sin embargo, el Gobierno macrista porteño intentó sabotear el derecho de huelga y envió a la policía a los andenes. Hubo empujones, golpes, balas de goma y 20 trabajadores del subte detenidos, entre ellos el líder de Metrodelegados, Néstor Segovia.
 
Tras las detenciones, los trabajadores de subterráneos declararon un paro por tiempo indeterminado en reclamo de la libertad de los arrestados, en rechazo a la represión y por la reapertura de la paritaria que el Gobierno porteño firmó con la UTA. Antes de la anunciada conferencia de Horacio Rodríguez Larreta, prevista para las 16,45, la policía local reprimió a quienes reclamaban la libertad de los detenidos.
 
"A partir del mediodía paran todos los subtes", afirmó a los gritos Roberto Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, luego de que la Policía de la Ciudad desocupara a la fuerza los andenes de la Línea H donde los trabajadores mantenían una protesta y detuviera a 16 trabajadores. Los detenidos fueron llevados a la fiscalía contravencional de Combate de los Pozos al 100 y a la comisaría 30, donde la policía reprimió a quienes fueron a reclamar su liberación.
 
"Nos tiraron balas de goma", avisó otro de los metrodelegados, cuando la medida de fuerza recién había comenzado en las líneas E y H. "Estamos rodeados por la policía. Hubo incidentes, empujones y balazos de goma. Lo que están tratando de hacer es aberrante, porque están intentado impedir que usemos nuestro derecho constitucional a protestar y hacer huelga. Nos están queriendo sacar de nuestros puestos de trabajo a la fuerza", sostuvo Claudio Dellacarbonara desde la Línea H.
 
La tensión entre la policía y los metrodelegados fue escalando y terminó con los efectivos avanzando a la fuerza sobre los trabajadores. En los videos que grabaron los propios delegados del subte se escuchan los tiros y se ve a los uniformados ocupar las vías y empujar a los operarios para llevarlos fuera del andén. 
 
La empresa Metrovías, concesionaria del servicio, aclaró que "los telegramas de suspensión ya ascienden a 114" y están originados en lo que califica como "acciones ilegales tales como la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o la liberación de molinetes". En el texto advirtió que "en caso de reiterar esta inconductas laborales, las mismas darán lugar a sanciones más severas".
 
La Opinión Popular

22-05-2018 / 09:05
La convocatoria de Mauricio Macri a los gobernadores del PJ para opinar sobre el proyecto tarifario fracasó en su intento de convocar a alguno de ellos y el peronismo, liderado en el Senado por Miguel Pichetto, promoverá la firma del dictamen contra el tarifazo, ante la ausencia de una "propuesta superadora" por parte del Gobierno.
 
De esta manera se convertiría en ley la media sanción de Diputados que declara la emergencia tarifaria, retrotrae las tarifas de luz, gas y agua a noviembre de 2017, propone estabilizarlas por un año y ata los futuros aumentos al índice de variación salarial para los hogares y al índice de precios mayoristas para pymes, cooperativas y empresas recuperadas.
 
Pichetto anticipó que en el plenario de comisiones se firmará la iniciativa opositora tal como llegó desde Diputados. El Ejecutivo tiene tiempo hasta esta tarde para presentar un proyecto superador al opositor, pero hasta anoche la intransigencia del Gobierno no claudicaba y esa iniciativa no aparecía.
 
Esto sucede en circunstancias en las que los gobernadores le darían la espalda al Gobierno de Macri. Fracasó así el apriete sobre los mandatarios provinciales del PJ. Es un portazo al Gobierno, que esperaba contar con el apoyo de los gobernadores del PJ para evitar que la iniciativa sea tratada, aprobada en el Senado y luego tener que vetarla.
 
Los mandatarios provinciales no quieren quedar pegados a ese alto costo político. "Que lo pague el Gobierno de Macri", dicen, conscientes de que en poco tiempo más comienza la cuenta regresiva de cara a las elecciones 2019.
 
Un hartazgo similar subyace entre quienes padecen los desatinos de Cambiemos que hoy se enfrenta a una encrucijada difícil de sortear. Cumplir con los condicionamientos del FMI: bajar el déficit a fuerza de ajuste y tarifazos desmedidos, entre otras medidas. Aceptar una reducción en el valor de las tarifas, aunque ello demore la baja del gasto público que demanda el Fondo. O vetarla y enfrentar las consecuencias. 
 
"El tarifazo no se toca", es el mensaje que el macrismo quiera ratificar en el marco de las negociaciones con el FMI. Semanas atrás, en el entorno presidencial daban por descontado que, de sancionarse la iniciativa opositora, el Presidente la vetaría.
 
Pero el escenario de enorme descontento social contra el brutal tarifazo, tras la devaluación y la creciente inflación, se ha empeorado y ahora el Gobierno parece entrampado en su propia telaraña, esquivando balas que le pican muy cerca.
 
La Opinión Popular

21-05-2018 / 10:05
21-05-2018 / 09:05
Pese a haberlo negado hasta el cansancio, el presidente Mauricio Macri resolvió hacer un cambio en su gabinete. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, será el encargado de coordinar el gabinete económico con sus nueve ministros.
 
Si bien esto no lo convierte formalmente en un ministro de Economía, como quieren algunos aliados de Cambiemos, claramente le da un rol de mayor relevancia al funcionario y una misión esencial: ajustar el gasto público como pide el FMI. La decisión implica que dejan ese rol los coordinadores de Gabinete: Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.
 
En medio de la crisis financiera y mientras avanzan las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente Macri decidió darle así más poder a Dujovne. Se trata del funcionario que más predica el ajuste pero que, por ejemplo, dilapida fondos públicos en agasajar a figuras internacionales como la directora del FMI, Christine Lagarde.
 
Desde hoy, la coordinación del área económica dejará de estar a cargo de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, integrantes del círculo chico del Presidente, y recaerá en Dujovne, quien tendrá bajo su ala los ministerios de Finanzas, Transporte, Trabajo, Interior, Producción, Agroindustria, Energía, Turismo y Modernización.
 
Es un paso más en las infructuosas salidas que el Gobierno ha ensayado para escaparle a la crisis cambiaria. Ahora, Dujovne será quien deba ponerle la rúbrica final al presupuesto de cada uno de los ministerios que revistará, siempre con la lupa puesta en la reducción del déficit fiscal que el FMI reclama y el Gobierno prometió acelerar.
 
Según explicaron los medios adictos al Gobierno, como Clarín y La Nación, los cuatro desafíos serían la reducción drástica del déficit fiscal, no bajar demasiado el índice de crecimiento, lograr algún tipo de limitación a la inflación y "controlar" la ejecución del presupuesto. Todos elementos íntimamente relacionados entre sí.
 
"Marcos (Peña), Mario (Quintana) y Gustavo (Lopetegui) son mis ojos y mi inteligencia. Ellos son yo", dijo alguna vez Macri, cuando  el dólar ni siquiera llegaba a los $20 y todavía no se habían tocado las puertas del Fondo. Dujovne fue y las golpeó. Dujovne, el superpoderoso. "Los ojos y la inteligencia" de Macri, de aquí en más. Hasta que otra nueva crisis estalle.
 
La idea de un "superministro" en la estratégica área económica inevitablemente hace recordar a los "superpoderes" que obtuvo en marzo de 2001 el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo. Hoy no están dadas las condiciones para que Macri apele al Congreso para lograr el mayor fortalecimiento político de Dujovne.
 
Pero lo cierto es que Dujovne convertido en "superministro", en el marco de una crisis económica, política y de credibilidad que tiene al gobierno de Cambiemos en el centro de la escena, es un elemento más que contribuye a recrear un contexto con tufo a delarruismo de 2001.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar