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Nacionales - 03-11-2017 / 08:11

Tensión con las provincias por la reforma impositiva de Macri: en el Interior la comparan con la 125

Tensión con las provincias por la reforma impositiva de Macri: en el Interior la comparan con la 125
Dirigentes de Mendoza, San Juan y Tierra del Fuego, entre otras, salieron al cruce del Gobierno de Macri por la suba de impuestos en determinados productos cuya elaboración es determinante para su subsistencia. Desde Cobos y Gioja a Bertone y la Unión Vitivinícola Argentina rechazan la iniciativa oficial.
La anunciada reforma tributaria que desea implementar el Gobierno de Mauricio Macri provocó un fuerte rechazo de las provincias, que ven en los cambios impositivos un certificado de defunción de muchas economías regionales.
 
Esta postura, que se repite incluso en territorios en los que se impuso Cambiemos en las últimas legislativas, llevó a que más de un dirigente del Interior comparara la modificación que impulsa la Casa Rosada con la resolución 125 que intentó aprobar el kirchnerismo y derivó en una fuerte reacción de las cámaras agropecuarias. 
 
El paralelismo provino del sector de los bodegueros, luego de que se conociera que el oficialismo prevé imponer un impuesto del 10% a los vinos y un 17% a los espumantes, entre otras bebidas (la reforma también prevé subas en la tasa en bebidas blancas como el whisky, en cervezas y gaseosas).
 
La bronca se esparció por las provincias vitivinícolas. "Pretenden aplicar lo que fue la resolución 125 a la Pampa Húmeda, ahora en el Oeste argentino", apuntó José Zuccardi, titular de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA).
 
Por su parte, la vicegobernadora radical de Mendoza, Laura Montero, rechazó, y en duros términos, la reforma. "Evidentemente Dujovne no entiende nada de las economías regionales y de la crisis a la que fueron sometidas en la época K. Usted no dimensiona el daño y arruina años de trabajo público/privado en el posicionamiento del vino en el mercado", escribió la funcionaria de la capital del vino.
 
Hasta el senador nacional por Mendoza y ex vicepresidente, Julio Cobos, comparó la los efectos con la resolución que lo catapultó al centro de la escena política con su "voto no positivo" en el Congreso. "El efecto puede ser parecido en cuanto a la pérdida de competitividad", dijo al comparar el proyecto de reforma tributaria que plantea gravar al vino con la resolución 125 que apuntaba a aplicar retenciones móviles a determinados productos agropecuarios.
 
Pero no solo Mendoza y San Juan se quejaron de la iniciativa oficial. La reforma tributaria anunciada por la Casa Rosada también cayó muy mal en los gobiernos de Tierra del Fuego, Tucumán, Salta y Jujuy. Es que las provincias norteñas se verán afectadas por el impuesto a las gaseosas que utilizan como insumo azúcar y limón, dos productos desarrollados en esa región.
 
Un poco más moderado que la vicegobernadora fue el ministro de Economía de Mendoza, Martín Kerchner, hombre clave en el gabinete del radical Alfredo Cornejo. "No estoy de acuerdo, lo he manifestado a nivel nacional, no se puede considerar al vino en las mismas categorías que otras bebidas, no tiene efectos negativos como la gaseosa", declaró.
 
"Se trata de un sector de 230.000 hectáreas, 5.000 puestos directos, estamos hablando de 900 bodegas y 16.000 productores, es una economía regional, no un producto alcohólico", agregó. Mendoza concentra el 70% de la producción vitivinícola de todo el país.
 
En segunda lugar le sigue San Juan, que además es el principal productor y exportador de mosto (jugo concentrado de uva).
 
Por eso, en un tono similar se manifestó el exgobernador sanjuanino y actual diputado nacional, José Luis Gioja, quien sostuvo que los funcionarios del Gobierno que "han pensado este impuesto al vino no conocen el interior del país, han salido poco de la General Paz".
 
"Éste impuesto no corresponde de ninguna manera a una producción tan noble", se quejó el presidente del Partido Justicialista.
 
"El vino no es una bebida elaborada, proviene de un sector que no está concentrando, que tiene muchos jugadores", subrayó el exgobernador en declaraciones a Radio Rivadavia. Y argumentó que "el vino surge de una tarea que incluye a miles de personas" y que "está atado a las tradiciones del mundo y el país".
 
"Decir que el vino no es saludable cuando se lo toma conscientemente es una ofensa", se quejó el diputado, quien evaluó que con el nuevo impuesto estarían "castigando a un consumo popular". Para Gioja, "gravarlo con el 17% de impuestos internos es una cachetada a esta producción nacional".
 
Así, el dirigente peronista coincidió en sus críticas con los radicales del Interior del país, tal como había sucedido 2008 con la resolución 125 cuando organizaciones con intereses disímiles como la Federación Agraria (FAA) y la Sociedad Rural (SRA) coincidieron en su reclamo contra el gobierno de Cristina Kirchner.
 
"Mientras el gobierno sanjuanino hace un esfuerzo apoyando al sector para generar empleo, el gobierno nacional decide aplicar un impuesto que sólo producirá que el sector sea menos competitivo a nivel de mercado interno como también en el ámbito internacional. La verdad es que es una medida que no ayuda a la situación de la industria", sumó a la crítica Andrés Díaz Cano, el ministro de Producción provincial de Sergio Uñac, quien le llevará el reclamo a Macri cuando se realice la reunión con gobernadores.
 
La salvedad acaso con respecto a la 125 es que la actual es una iniciativa que está sujeta a acuerdos y consensos. Aunque por la postura que mostró este jueves el jefe de Gabinete, Marcos Peña, no está claro cuán abierto está el Gobierno a las modificaciones.
 
Es que lejos de tomar la crítica, el jefe de ministros salió al cruce de los cuestionamientos y dobló la apuesta. Dijo que "todas las economías regionales se ven beneficiadas" por la reforma tributaria que busca aplicar el presidente Mauricio Macri.
 
Así lo afirmó este jueves durante una conferencia de prensa en la Quinta de Olivos. También aseguró que los cuestionamientos de los mandatarios no tensan el vínculo con la Casa de Gobierno.
 
Ocurre que no solo Mendoza y San Juan se quejaron de la iniciativa oficial. La reforma tributaria anunciada por la Casa Rosada también cayó muy mal en los gobiernos de Tierra del Fuego, Tucumán, Salta y Jujuy.
 
Es que las provincias norteñas se verán afectadas por el impuesto a las gaseosas que utilizan como insumo azúcar y limón, dos productos desarrollados en esa región.
 
 
Preocupación en Tierra del Fuego
 
Por su parte, la gobernadora de fueguina, Rosana Bertone, pidió una reunión urgente con Macri porque la idea de Dujovne de eliminar impuestos en televisores, celulares y monitores dinamitaría la economía de su provincia.
 
"La aprobación de este proyecto significaría la disolución territorial de nuestra provincia luego de una política de Estado que se ha mantenido desde 1972 y que de la noche a la mañana intentan destruir", expresó enojada Bertone.
 
"Es por ello que llamó a la unidad de todos para defender nuestra industria y el trabajo de los fueguinos", aseguró. "De mi parte defenderé a rajatabla las condiciones jurídicas que han hecho posible que la provincia se desarrolle y brinde contención a miles de argentinos que han venido desde todo el país a formar sus familias a nuestra tierra", insistió la mandataria.
 
"Buscamos que los productos argentinos tengan precios más parecidos a los de otros países. Nos queremos acercar a los precios internacionales y debemos hacerlo", fue la respuesta de Dujovne, que propone la modificación de las alícuotas de productos internos, como los electrónicos, de 17% a 0%.
 
La iniciativa enviada al Congreso plantea además un acuerdo para reducir impuestos, ingresos brutos, sellos y eliminar aduanas interiores. Los impuestos provinciales sobre los ingresos brutos y sellos, créditos y débitos bancarios.
 
 
La respuesta de Peña
 
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, defendió este jueves el proyecto de reforma impositiva que presentó el Gobierno, ante las críticas de varios gobernadores por el impacto que podrían tener los cambios en sus provincias.
 
"La respuesta ha sido muy buena. La discusión se acota a una partecita", señaló el coordinador de ministros, que estuvo acompañado por el titular de Hacienda, Nicolás Dujovne, encargado de elaborar el proyecto oficial. "De ninguna manera esto refleja una complicación en términos de romper el clima de diálogo y consenso que se debe lograr para avanzar en esta dirección" , apuntó.
 
"Lo que hay son discusiones sectoriales muy sensibles para esas provincias, pero vamos a generar instancias de diálogo con cada uno de esos sectores y vamos a discutir con los números sobre la mesa. Vamos a discutir los planteos y escuchar los argumentos", sostuvo Peña.
 
Para el jefe de Gabinete, el proyecto del Gobierno permitirá tener "un sistema tributario más justo, que ponga el énfasis en la creación de trabajo". Y remarcó que la Casa Rosada está abierta al diálogo y que escuchará los reclamos de las provincias.
 
"No estamos imponiendo nada, sino dando un marco general, trayendo una propuesta, y generando ámbitos de diálogo", subrayó.
 
Fuente: iProfesional
 
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21-06-2018 / 19:06
21-06-2018 / 11:06
Así lo señaló en una entrevista por Radio Mitre. "Esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario", agregó el nuevo titular del Banco Central. Para Luis Caputo "no hay mal que por bien no venga". El actual titular del Banco Central y ex ministro de Finanzas está hablando de la corrida bancaria que generó una importante devaluación. Lo que el ex ministro festeja implica, para la clase trabajadora, una persistente caída en su nivel de vida.
 
En una entrevista defendió las medidas que se vienen tomando y "festejó" haber terminado atando la suerte del país a un acuerdo con el FMI. "En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo", señaló Caputo.
 
El funcionario también ensayó una suerte de "autocrítica" light. "Hubo algunos errores propios, también hubo problemas políticos", indicó. Renglón seguido agregó que su prioridad "es desarmar la gran pelota de Lebac". Precisamente, esa "gran pelota" fue construyéndose desde el mismo gobierno de Macri y la administración del Banco Central que impulsó la bicicleta financiera a través de ese mecanismo.
 
El titular del Central señaló además que "siempre tuvimos claro que, de alguna manera, había que acelerar más el ritmo fiscal. Lo que pasa es que, como dicen, la política es el arte de lo posible. Entonces, cuando vos tenés minoría en ambas cámaras y no tenés todo el poder necesario, hacés lo que podés".
 
La definición del funcionario confirma que el llamado "gradualismo" fue un resultado de la debilidad política del gobierno para impulsar abiertamente sus brutales planes de ajuste. Lo que el ministro considera un motivo para "alegrarse" implica una creciente caída en el nivel de vida de amplias capas de la población.
 
La devaluación del peso -que ya superó el 50 % en lo que va de 2018- se traslada crecientemente a los precios, golpeando sobre el bolsillo de la clase trabajadora. El titular del Central vuelve a demostrar la "sensibilidad" de banquero y gran empresario. Lo que es una "buena noticia" para él y los millonarios funcionarios del Pro, significa el empobrecimiento creciente para trabajadores y jubilados.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
El Día de la Bandera nos dejó un sabor muy, pero muy, triste. El día fatal llegó. Ayer, el directorio del organismo internacional dio el visto bueno final para el acuerdo Macri-FMI y envió los primeros USD 15.000 millones a las arcas del Gobierno de los CEOs. Esto es lo que nos va a llevar a una situación de dependencia total hacia el Fondo Monetario Internacional, que de ahora en más dictará la política económica para la Argentina. Resignamos nuestra soberanía.
 
Pero, de los USD 32.000 millones, que se supone que el FMI nos va a dar desde acá hasta que el mandato de Mauricio Macri finalice, casi la mitad de ellos, los USD 15.000 millones otorgados ayer, están puestos exclusivamente para empezar a saldar las cuentas. Porque es claro: las deudas que tiene la Argentina superan holgadamente los USD 32.000 millones.
 
Este dinero va a ir exclusivamente al mercado cambiario, a la especulación,como si esto fuera lo más importante, y será direccionado para pagar las deudas que éste Gobierno generó, llamadas Lebacs, llamadas compromisos externos, como lo son los bonos que no eran ni son buenos para el país. Aquí también brilló por su ausencia, lamentablemente, el crecimiento, el trabajo y la producción.
 
Por otra parte, Morgan Stanley Capital International (MSCI), la empresa dedicada a calificar los mercados financieros del mundo, le otorgó la etiqueta de "Economía emergente" a la Argentina y, de este modo, nuestro país dejó de ser un mercado "de frontera", una categoría a la cual se había caído en 2009, cuando el gobierno de Cristina dispuso restricciones al movimiento de capitales externos.
 
Sin embargo, aunque la mona se vista de seda, mona queda. Esto, por su sólo sello, no significa que los "brotes verdes" y la tan esperada "lluvia de inversiones" vayan a llegar a nuestro país. Si la Argentina pretende que el dinero entre a las arcas nacionales las variables tienen que ser claras: mercado robusto e impuestos y tarifas racionales.
 
Por ello, y a la luz de los eventos más recientes que afectan la situación cambiaria del país, el MSCI aclaró que revisará su decisión de reclasificación si las autoridades argentinas introdujeran cualquier tipo de restricciones de acceso al mercado, como el control de capitales o de divisas.
 
Por último, aunque Macri no es muy patriota que digamos, el hecho que no fue ayer a un acto tan importante, como el Día de la Bandera, muestra que este acuerdo neocolonial con el FMI es absolutamente impopular. Macri le tiene miedo a su pueblo. Teme sentir la bronca popular, aunque sería bueno que lo percibiera para entender que tiene que cambiar el rumbo neoliberal en vez de haber tratado de solucionar, con la dependencia del FMI, la crisis de la Argentina.
 
Tal vez, el clamor de tantas marchas, de los paros y de los reclamos, despierte al arco político opositor. Esperemos que no sea tarde, porque 18 meses para elegir un nuevo Presidente no es mucho tiempo, pero sí es mucho para quienes padecen necesidades.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
20-06-2018 / 10:06
La agenda oficial del presidente conservador Mauricio Macri marcaba que hoy a las 9 participaría en el Monumento a la Bandera del tradicional acto en conmemoración a Manuel Belgrano. Sin embargo, a último momento, el titular del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, anunció que el mandatario no asistirá para evitar las protestas en su contra.
 
Angelini eligió decir que "se priorizó cuidar la paz". El discurso de Macri hubiera sido el primero tras los cambios en el equipo económico, que no frenaron la corrida ni la devaluación del peso frente al dólar. "Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", fruteó el dirigente del PRO santafecino, al confirmar el faltazo del presidente, que debería haber compartido el acto con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz.
 
Luego la noticia fue confirmada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio: "Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del Gobierno de Santa Fe donde se indicaba que se debían reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente".
 
Las protestas estaban organizadas por sectores que se movilizan y reclaman contra las medidas antipopulares que lleva adelante el gobierno de Macri. Además se preveía la movilización de organizaciones sociales y políticas. Solo dos muestras, entre muchas otras posibles, de rechazo al ajuste en curso que implementa el actual Poder Ejecutivo a favor del gran empresariado y en contra de los trabajadores.
 
El Gobierno de los Ricos viene atravesando tensos episodios, el último que se viralizó, fue la entrega de una banana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, tras ser bautizado como "El Gorila del año", lo mismo pasó en el mundial de Rusia, en donde la hinchada argentina realizó cánticos con referencia al precio del dólar.
 
Por supuesto, para evitar este tipo de protestas o "escraches", en un ambiente "poco feliz" que se respira en las últimas semanas por los efectos de la política neoliberal: inflación, tarifazos, acuerdo neocolonial con el FMI, pérdida del poder adquisitivo, etc., el Gobierno de los CEOs decidió "por razones de seguridad", que Macri no viaje a Rosario.
 
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