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Internacionales - 23-10-2017 / 20:10
EFEMÉRIDES POPULARES. LA CAÍDA DE LA BOLSA DE VALORES DE NUEVA YORK

En Estados Unidos sucede el Jueves Negro que marca el inicio de la Gran Depresión

En Estados Unidos sucede el Jueves Negro que marca el inicio de la Gran Depresión
El Jueves Negro los inversores se agolpaban frente a la Bolsa para conocer la caída de las cotizaciones.
El Jueves Negro tuvo lugar el 24 de octubre de 1929, día en el que dio comienzo la caída en la Bolsa de Nueva York y con ella el Crac del 29 y la Gran Depresión. El desplome de la Bolsa de Nueva York el Jueves Negro produjo una situación de verdadero pánico que provocó la posterior crisis bancaria en Estados Unidos.
 
El pánico fue tan grande que la policía debió clausurar la Bolsa. Se llegaban a ofrecer paquetes de acciones a un tercio de su valor, sin encontrar comprador. Muchos millonarios y ricos inversores se lanzaban desde los rascacielos, incapaces de asumir la gran depresión que se avecinaba y que nadie quiso ver.
 
Con esta crisis, los yanquis perdieron su confianza en la banca y en la Bolsa. Se dispararon las quiebras y aumentó la desocupación laboral. Además, se hizo evidente que el capitalismo es un régimen que postula la subordinación de la economía de millones y millones de seres humanos a los dictados de una exigua minoría social.
 
Los intereses de la humanidad reclamaban el cese las crisis económicas propias del sistema. Las crecientes necesidades del género humano y la posibilidad de satisfacerlas pusieron sobre la mesa el desarrollo planificado de la economía y la utilización racional de los medios de producción y recursos naturales.
 
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Desde noviembre de 1928, se llevaban viviendo en la Bolsa bruscas caídas del índice por ventas desmesuradas. Las caídas eran generalmente seguidas de recuperaciones en las que se lograba igualar, e incluso superar los índices.
 
 
El jueves del miedo
 
En marzo se sucedieron tres semanas de subidas constantes; al mismo tiempo reinaba la sensación de que la Bolsa estaba muy sobrevalorada. En ese momento comenzó a difundirse el rumor, no falto de fundamento, de que el Consejo de la Reserva Federal de Estados Unidos se estaba reuniendo a diario y en secreto para no despertar recelos. Durante el fin de semana del 23 al 24 de marzo se supo que el Consejo se había reunido incluso el sábado, lo que desencadenó una venta masiva el lunes 25 de Marzo.
 
Uno de los vendedores fue el fundador de la dinastía Kennedy, Joe Kennedy, quien, tras una conversación con su limpiabotas en la que este le recomendaba comprar acciones de empresas del ferrocarril y petroleras, formuló la frase según la cual, si cualquiera podía invertir en bolsa y un limpiabotas predecir lo que iba a ocurrir, esto significaba sin duda que el mercado estaba sobrevalorado.
 
El lunes el índice cayó 9,7 puntos y el martes siguiente algunos valores perdían 3 puntos por hora vendiéndose ocho millones de títulos. Sobraba papel, faltaba dinero y aumentaban los intereses por éste que llegaban incluso al 20%. Sin embargo, un inversor con muchos intereses en el mercado de valores y muchos recursos le plantó frente. Charles E. Mitchell, presidente del National City Bank, empleó los recursos del banco para comprar todos los títulos y dar la sensación de que había esperado un descenso excesivo para comprar, lo que hizo recuperar la confianza en el mercado.
 
 
El fenómeno absurdo
 
El viernes 18 de octubre de 1929 comenzaron a venderse acciones y cundió el pánico en algunos sectores de Wall Street, saliendo a la venta 8 millones de acciones, descendiendo ese día el índice 7 puntos, y el sábado otros 12 puntos.
 
Nuevamente se difundía la idea de la normalidad del mercado y seguían las críticas a quienes vaticinaban un desplome repentino. Realmente estaban estafándose a sí mismos, pero lograron detener momentáneamente la caída e incluso imprimir un pequeño ascenso en el valor de las acciones, pese a ser un espejismo, como se vería durante la semana siguiente.
 
 
El día de la caída
 
El 24 de octubre, tras varias pequeñas bajadas, se produjo la primera gran caída, llegando a descender la Bolsa un 9%; pero en aquella ocasión no había un banco que comprara las bolsas o una amalgama de inversores que pusiera freno.
 
El pánico fue tan gigante que la policía debió clausurar la bolsa. Se llegaban a ofrecer paquetes de acciones a un tercio de su valor, sin encontrar comprador. Muchos millonarios y ricos inversores se lanzaban desde los rascacielos, incapaces de asumir la gran depresión que se avecinaba y que nadie quiso ver.
 
Con todo y con eso el Jueves Negro no fue el peor día. Tras una recuperación el viernes, y otra pequeña el lunes, se produjo el Martes Negro (29 de octubre), donde el índice de la Bolsa descendió más que en ninguna otra jornada de la Bolsa. Las bajadas continuaron hasta el mes de enero cuando se tocó fondo.
 
Fuente: Wikipedia

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20-01-2018 / 18:01
La Segunda Guerra Mundial, desatada por las potencias imperialistas, y que arrastró a la Unión Soviética y a otros pueblos de Europa y de Asia, criminalmente invadidos, los llevó a una sangrienta lucha de liberación.
 
El 21 de enero de 1944, en Leningrado, los soviéticos rompen el asedio alemán a la ciudad, que duró 29 meses. El sitio de Leningrado fue una acción militar alemana durante la Segunda Guerra Mundial encabezada por Wilhelm Ritter von Leeb, que buscó inicialmente apoderarse de la ciudad de Leningrado (la actual San Petersburgo).
 
El objetivo de las tropas nazis era borrar a Leningrado de la faz de la tierra: acabar con la cuna de la revolución bolchevique y el símbolo de la cultura rusa sería una solución perfecta para socavar la resistencia soviética.
 
Había otros factores también: era un puerto marítimo estratégico y alojaba la única fábrica productora de tanques pesados, coches y trenes blindados del mundo. Los comandantes nazis analizaron la posible escalada de la resistencia y decidieron matar a la ciudad de hambre.
 
Adolf Hitler, ante la perspectiva de tener que mantener a una población enemiga de más de 3.000.000 de habitantes, instruyó que se la sitiara y se dejara morir a la población por hambre y frío. El sitio duró casi 900 días, desde 1941 hasta 1944, uno de los asedios más largos de la historia de la humanidad.
 
La ciudad estuvo a punto de perecer si no hubiera sido que se estableció un corredor a través del helado lago Ládoga por donde llegaba una escuálida ayuda a los sitiados. 
 
Los muertos hasta ser liberada la ciudad superaron la cifra extraoficial de 1.200.000, más personas de las que perdieron EE.UU. y el Reino Unido juntos a lo largo de toda la Segunda Guerra Mundial, que culminó en la derrota del fascismo, la formación del campo mundial del socialismo y la lucha por su soberanía de los pueblos coloniales y dependientes.
 
La Opinión Popular

19-01-2018 / 17:01
19-01-2018 / 16:01
19-01-2018 / 16:01
El 20 de enero de 1942, en el distrito berlinés de Wannsee, tuvo lugar una conferencia de grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno de la Alemania nazi sobre la «Solución final del problema judío» (Endlösung der Judenfrage). Las decisiones tomadas condujeron al Holocausto.
 
Debido a la apertura de un frente militar contra EE.UU., Alemania reorganizó la administración de recursos en los territorios ocupados. Hermann Göring, mariscal del Reich, da plenos poderes al General de las SS Reinhard Heydrich, con el objeto de encontrar la «solución final» al problema judío en Europa.
 
La discusión se centró en el objetivo de expulsar a los judíos de todos los ámbitos de Alemania. Se expusieron las medidas a tomar y se presentó el plan de la «deportación» de los judíos hacia el este para «apropiada (...) durante dicha acción sin duda una gran parte será eliminada por causas naturales», el «remanente final tendrá (...) que ser tratado en conformidad, porque (...), si son liberados, actuarían como la semilla de un nuevo resurgimiento judío».
 
La reunión fue la primera discusión de la Solución Final y los protocolos con el contenido de la reunión fueron hallados intactos por los Aliados al final de la Segunda Guerra Mundial y usados durante los juicios de Núremberg como prueba contundente sobre el programa de exterminación de los judíos en los campos de concentración.
 
El protocolo de la reunión no menciona explícitamente el asesinato en masa. Pero, el criminal nazi Adolf Eichmann, secuestrado en Argentina el año 1960 por el Mossad y llevado a juicio en Jerusalén, donde fue condenado a muerte por crímenes contra la humanidad y ejecutado el 31 de mayo de 1962, admitió en su juicio que el lenguaje real usado durante la conferencia fue mucho más directo e incluyó términos tales como «exterminación» y «aniquilación».
 
La Opinión Popular 

17-01-2018 / 21:01
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