La Opinión Popular
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El clima en Paraná
¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“En cada barrio se repiten las preocupaciones que relatan los vecinos en relación con el empleo. O falta trabajo, o es precario, o tienen temor a perderlo. En todos los casos, la plata no alcanza”. Margarita Stolbizer
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Nacionales - 12-09-2017 / 09:09

Guerra del Agua: intendentes bonaerenses se acusan mutuamente por inundaciones y Vidal teme conflicto a gran escala

Guerra del Agua: intendentes bonaerenses se acusan mutuamente por inundaciones y Vidal teme conflicto a gran escala
En la superficie poco se habla, pero el problema "brota" y se expande a varias zonas: la pelea entre intendentes, que se acusan unos a otros de inundar al vecino. Se han llegado a tirar micros como barricada para evitar el ingreso de fluido.
 
La angustiante situación hídrica que golpea a varios distritos bonaerenses dejó al descubierto una situación de la que se habla poco pero que se vive con particular intensidad en las zonas afectadas. La problemática tiene que ver con las peleas entre distintos municipios, que se acusan mutuamente de perjudicar al vecino desviando el agua desde el territorio propio.
 
La multiplicación de las lluvias, principalmente en la primera mitad del año, sumado al ingreso de aguas escurridas desde otras provincias -como Córdoba y mayormente La Pampa-, derivó en un escenario impensado: la carencia de obras, algunas imposibles de ejecutar por "falta de piso". En simultáneo, el incremento en los anegamientos desterró por completo la posibilidad de avanzar con maquinaria pesada sobre los territorios más afectados.
 
Un aspecto que enciende las alarmas en el entorno de la gobernadora María Eugenia Vidal es que el conflicto -agravado en las últimas semanas- ha originado cruces incluso dentro de la "propia tropa" de mandatarios comunales. Esto, además, le ha sumado argumento críticos a intendentes alineados en la oposición. 

 
Uno de los intendentes complicados es Pablo Zurro, del partido de Pehuajó, quien afirma que el Gobierno nacional sólo brinda asistencia financiera a las municipalidades que se mantienen alineadas con Cambiemos. Sus denuncias encuentran sustento en lo expuesto recientemente por el Ministerio del Interior.
 
Días atrás, los propios funcionarios reconocieron que, en lo que va del año, casi el 85% de los fondos discrecionales para paliar la situación hídrica en territorio bonaerense fue direccionado a los intendentes macristas.
 
Desde el Gobierno rápidamente salieron a contrarrestar los dichos del intendente de Pehuajó, quien comulga con el kirchnerismo, brindando mayor detalle sobre el destino asignado a poco más de $320 millones. "Su posición, que es de un egoísmo desmedido, es por todos conocida. Ahora hace un planteo de esas características mientras que durante la gestión anterior recibió fondos sin ningún tipo de análisis previo y sin que se considere qué ocurría en los distritos que están a su alrededor".
 
Con estas palabras, Sergio Buil, diputado nacional por Cambiemos, salió al cruce del intendente y aseguró: "Se queja aun sin haber quedado afectado esta vez por las inundaciones".
 
 
Diferencias entre iguales
  
Más allá de lo expuesto por la máxima autoridad política de Pehuajó y las críticas enarboladas por otros intendentes opositores, lo que altera los nervios en la gobernación son las diferencias entre mandatarios del mismo signo, tal como ocurrió, por ejemplo, entre Pellegrini y Trenque Lauquen.
 
Miguel Fernández, intendente de este último partido disparó sus quejas a raíz de un canal aliviador que fue realizado, aun sin el permiso de Hidráulica provincial, por la gestión que encabeza Guillermo Pacheco. "Estuve discutiendo por una obra que fue ejecutada pese a que se había pactado que no se iba a hacer en un distrito vecino. Fuimos a exponer nuestras quejas y el reclamo", detalló el jefe comunal.
 
"También planteé los problemas de infraestructura que enfrentamos y los perjuicios económicos que generará para los municipios de la región", precisó, luego de haber analizado los informes de técnicos de Hidráulica bonaerense en la ciudad de La Plata. Fernández encabeza uno de los distritos al que se dirige el caudal de agua que se ha ido acumulado durante varios meses en el vecino partido de Rivadavia.
 
- Precisamente, ese municipio (Rivadavia) tiene unas 100.000 hectáreas anegadas, sobre un total de 399.000 (25% de afectación).
- En Trenque Lauquen, en tanto, ese mismo problema afecta a 130.000 hectáreas, sobre 546.700 (24% de la superficie)
 
Para peor, en este último caso, el ingreso de agua se intensificó en estos últimos meses en comparación con lo ocurrido en zonas aledañas.
 
El intendente de Trenque Lauquen evitó referirse al accionar de sus colegas. Sin embargo, se multiplican las voces que advierten sobre el agravamiento de la situación a raíz de las decisiones tomadas por el municipio aledaño.
 
Hace poco, un incidente ocurrido incrementó el caudal de problemas: la rotura ilegal de una de las compuertas que regulan la salida de agua y el ingreso de un enorme caudal hacia la localidad de Beruti (Trenque Lauquen) que hasta complicó la seguridad. Fernández, del partido de Rivadavia, llegó a tildar la acción como un "acto de terrorismo". Es que esas compuertas representan un límite entre, precisamente, Trenque Lauquen y Rivadavia.
 
Ese desborde lo obligó a improvisar diques de contención arrojando nada menos que dos ómnibus, dos combis y hasta una antigua pala mecánica sobre el hueco abierto. Ante semejante desborde de agua, las quejas del arco político de Trenque Lauquen no tardaron en llegar, al entender que en Rivadavia no activaron un solo equipo vial para auxiliar a su vecino en problemas.
 
"La posición del intendente de Trenque Lauquen es que la compuerta se rompió intencionalmente, pero no se puede decir que Rivadavia haya tenido responsabilidad", argumentó Buil en un intento por apaciguar los ánimos.
 
No es la primera vez que Trenque Lauquen y Rivadavia protagonizan un duro incidente. También en 2001 hubo un fuerte cruce por el (mal) manejo de los excedentes hídricos. En aquel entonces, los vecinos de este último partido hasta se armaron con picos, palas y motosierras y, en caravana, se dirigieron a un canal con el fin de romper la estructura y liberar el fluido hacia el otro distrito.
 
La presencia de periodistas de Trenque Lauquen, que procuraban filmar la actividad, derivó en serios incidentes.
 
 
Guaminí versus Coronel Suárez
 
Guaminí y Coronel Suárez tienen su propia pelea. En este caso, el enfrentamiento tiene como condimento extra una aparente diferencia política que, en realidad, no es tal. Ocurre que el jefe comunal de la primera mencionada se mostró durante años como un kirchnerista acérrimo. Hoy, con otro signo político en la Provincia, su diálogo con La Plata es por demás de fluido.
 
Claro que eso no lo priva de elevar sus quejas siempre que encuentra la ocasión para hacerlo. Hace poco embistió contra los representantes de la Sociedad Rural de Coronel Suárez por la oposición a una obra que aliviaría los anegamientos en Guaminí y Puán.
 
Para la Sociedad Rural sede Coronel Suárez, la obra que Álvarez plantea carece de "eficacia técnica".
 
En medio del fuego cruzado entre los mandatarios comunales, no faltan las confesiones respecto de lo que cada distrito hace, o intenta hacer, cuando el agua amenaza. Jorge Cortés, intendente del partido de Hipólito Yrigoyen, es un ejemplo de esto. "Acá todos nos vamos pasando el agua. Nosotros la estamos recibiendo de Diareux y Guaminí pero, a su vez, le enviamos mucha agua a los partidos adyacentes. Especialmente, a Bolívar", se sinceró.
 
 
Buenos Aires versus La Pampa
 
A la par de los choques entre las intendencias, las inundaciones también vienen propiciando un conflicto de envergadura directamente entre las provincias, como es el caso de Buenos Aires y La Pampa. A diferencia de lo que ocurre hacia adentro en tierra bonaerense, en esta instancia los jefes comunales de la Provincia se mantienen en un frente común de oposición a la jurisdicción limítrofe.
 
Con La Pampa persiste un conflicto de años por el dominio de un tramo del límite interprovincial (Meridiano V). Ahora, el escenario de anegamientos acaba de reavivar la confrontación y las diferencias llegaron a límites impensados.
 
Días atrás, cuando la Intendencia de Rivadavia se aprestaba a ejecutar una obra para bajar la presión hídrica, la policía pampeana irrumpió en la zona para frenar los trabajos. En la acción, que derivó en empujones e insultos, terminó tomando parte hasta el intendente de Rivadavia, Javier Reynoso.
 
Para el distrito bonaerense, La Pampa está llevando a cabo obras encubiertas para desviar el agua del norte de ese territorio hacia suelo bonaerense. "La Pampa no tiene ninguna voluntad de solucionar el conflicto. Lo único que les interesa es generar una nueva cuenca para derivar los excedentes de agua de su territorio", afirmó el jefe comunal.
 
 
La guerra por el (no) agua
 
Más allá de las disputas entre intendentes y la tensión entre Buenos Aires y La Pampa, lo que queda fuera de discusión es cómo los anegamientos dejan en "terapia intensiva" a infinidad de pueblos, sobre todo en suelo bonaerense.
 
Asimismo, de acuerdo con la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), las inundaciones vienen generando pérdidas de varios cientos de millones. ¿Cuánto? el titular de la entidad, Matías De Velazco, hizo referencia a más de u$s1.500 millones en ambas provincias.
 
Más allá de lo meramente productivo, la infraestructura colapsada  (sobre todo por la parte vial) está poniendo en juego también la vida rural. Por lo pronto, el presente escenario signado por anegamientos muestra los siguientes impactos:
 
- Más de 5,5 millones de hectáreas inundadas/anegadas en forma directa
- Al menos 2,5 millones de hectáreas afectadas indirectamente, ya sea por problemas de acceso o napas altas y falta de piso
- El 25% de la producción agrícola nacional ubicada en zonas alcanzadas por las aguas
- El maíz (30% de la superficie potencial) es el que podría resultar más perjudicado
- Más del 60% del rodeo vacuno de Buenos Aires se encuentra en zonas complicadas por el agua (34% del stock nacional)
- El 67% de las vacas en ordeñe de Buenos Aires sufren también esta problemática, que incluso ha llevado en varios casos al cierre de tambos
 
Según coinciden en destacar los técnicos, se viene una primavera que va a rankear entre las más lluviosas de los últimos años. Las urgencias en el entorno de María Eugenia Vidal no sólo se vinculan al apuro por avanzar con más obras. Ahora también se hacen extensivas al diseño de soluciones que "relajen" las tensiones entre los intendentes. Todo esto, en medio de un año electoral.
 
Por Patricio Eleisegui
 
Fuente: iProfesional
 

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24-11-2017 / 10:11
En octubre, la evolución del comercio exterior volvió a dejar como resultado la profundización del creciente déficit comercial. Pese a que las exportaciones el mes pasado crecieron a un ritmo del 11%, el nivel más alto del año, esto no alcanzó frente a importaciones que lo hicieron a una tasa de casi 19%.
 
Así las cosas, el saldo de la balanza arrojó un resultado desfavorable de u$s955 millones. Para ponerlo en perspectiva, en octubre de 2016, la diferencia entre las ventas y las compras al mundo había arrojado un rojo de apenas u$s54 millones. 
 
Pero la preocupación no es sólo por la foto. Si se mira toda la película, entre enero y octubre de este año, el saldo negativo superó los u$s6.100 millones.
 
Esta cifra no sólo significó un cambio de tendencia abrupto respecto de la balanza positiva que se registraba durante los diez primeros meses de 2016 (u$s1.811 millones a favor), sino que implica la consolidación de un déficit histórico para la Argentina.
 
En efecto, la última mayor marca era de hace 23 años, cuando la balanza acusaba un saldo desfavorable de u$s4.782 millones entre enero y octubre. Así las cosas, cambiaron las perspectivas: al cierre del primer semestre, consultoras especializadas en comercio exterior preveían un rojo de entre u$s5.000 y u$s6.000 millones.
 
Pero ahora, la proyección es mucho más elevada: "El desacople persistente entre las dinámicas exportadora perfilan un cierre de año con un déficit comercial récord de u$s8.100 millones", advierten desde Abeceb. 
24-11-2017 / 09:11
Lo que realmente subyace en el argumento de la mayoría de los que señalan que la situación actual de las jubilaciones es insostenible, es la lógica según la cual un sistema previsional debe tener un equilibrio en el tiempo entre los ingresos por aportes personales y contribuciones patronales, y lo que se paga por jubilaciones y pensiones.
 
Aunque esa fuera la única manera de concebir la sustentabilidad, tampoco estaría exenta de política. Sencillo: ese equilibrio se puede alcanzar con infinitas combinaciones de niveles de aportes, contribuciones y de valores y escalas de jubilaciones y pensiones. La selección de una de esas alternativas, es tarea de la política.
 
Mucho más condimento político aún, si se acepta que el sistema previsional no necesariamente tiene que estar acotado a los aportes, contribuciones, jubilaciones y pensiones. No hay ninguna razón, que no sea política, para descartar otro tipo de recursos.
 
De hecho, lo que sucede desde siempre es que el sistema no se financia sólo con aportes y contribuciones. Cerca de un 40% de los gastos anuales de la Anses se cubren con fondos derivados de lo que la AFIP recauda por Ganancias, IVA, Combustibles y Cigarrillos. Eso es consecuencia de decisiones políticas adoptadas en su momento.
 
También fueron políticas las decisiones tomadas o impulsadas por el kirchnerismo de incorporar al sistema millones de personas que no estaban en condiciones de jubilarse, y de cargarle a la Anses el presupuesto de la Asignación Universal por Hijo y de los planes Progresar y Conectar Igualdad, que en conjunto representan una nada despreciable décima parte de todas las prestaciones de ese organismo.
 
Podrían haber cubierto esos programas con más impuesto a los grandes patrimonios, y así dotado a esas políticas de mayor progresividad. Pero no lo hicieron. Decisiones políticas. Asimismo, ¿qué fue, si no política, la iniciativa del actual gobierno de promover la ley de Reparación Histórica para cientos de miles de jubilados?
 
Por todo eso, hablar de sustentabilidad en el aire tiene muy poco sentido. Tan poco sentido como sería sostener que la educación pública es deficitaria o no es sustentable porque sólo supone gastos. Nuevamente, aunque sea extremadamente obvio, vale recordar que la educación pública gratuita es consecuencia de la política.
24-11-2017 / 09:11
El gobierno de Mauricio Macri continúa escondido detrás de un simple vocero de la Armada. Tras anunciar que habían detectado una anomalía compatible con una explosión en la zona del submarino ARA "San Juan", ni el ministro de Defensa, Oscar Aguad, ni ningún otro funcionario macrista salió a hablar.
 
En la Casa Rosada, el equipo de comunicación estaba preocupado con el impacto que la noticia puede tener en el Gobierno, especialmente por los testimonios de los familiares de los marinos y su repercusión en la prensa internacional. No obstante, es improbable que Macri desplace a Aguad, aún en el peor de los escenarios. De ser necesario algún fusible, está el jefe de la Armada, Marcelo Srur.
 
La estrategia continuó idéntica a los últimos días, pese al agravamiento notorio de la situación: el enviado por el Gobierno a poner la cara en las conferencias de prensa fue el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Solo. Sin ninguna autoridad política ni siquiera que lo escoltara. Su insistencia en que la Armada "trabaja mancomunadamente" y tiene "colaboración recíproca" con el Ministerio de Defensa no hizo más que aumentar las sospechas de pases de facturas entre unos y otros.
 
Mientras arreciaban los cuestionamientos de los familiares de los marinos, ningún otro funcionario dijo nada. Curiosamente, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, tuiteó sobre el submarino: "Los familiares tienen razón. Los acompaño y acompañaré siempre". ¿Supone esto una crítica a Aguad? No lo aclaró todavía.
 
En el equipo de comunicación que conduce el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había una notoria preocupación por el cruce de dos coordenadas: la expansión a los medios de comunicación internacionales de la crisis del submarino y los testimonios de los familiares, que sienten que fueron engañados y cuestionan cómo se manejó la situación desde el primer momento.
 
Cualquier cambio en la Armada o en el ministerio, el Gobierno lo reserva para después de que se sepa qué pasó con el submarino. No obstante, Macri pretende conservar a Aguad con el objetivo de que avance sobre la participación de las Fuerzas Armadas en el combate del terrorismo y el narcotráfico.
 
Tampoco el Gobierno terminó hasta ahora de esbozar una estrategia clara. Ayer las habituales cuentas de Twitter oficialistas comenzaron a responsabilizar al Gobierno anterior por el arreglo que tuvo el submarino y que culminó en 2014. Esa estrategia no fue sostenida por ningún funcionario y presenta problemas para los macristas.
 
Es que después de su puesta en funciones de nuevo en 2015, el submarino cumplió con viajes durante dos años, incluyendo en mayo de este año un ejercicio militar que incluyó el disparo de torpedos. Recurrir al argumento de la "pesada herencia" en cuentas fantasma y medios afines, podría ser un boomerang. Quizás por eso todavía no hubo una estrategia más definida en esa dirección.
 
La Opinión Popular

23-11-2017 / 16:11
23-11-2017 / 12:11
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