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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Sociedad e Interés General - 08-09-2017 / 16:09
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 09 DE SEPTIEMBRE DE 1997 MUERE CARPANI, EL PINCEL DE LAS LUCHAS OBRERAS

Ricardo Carpani, un militante revolucionario de la política y la pintura argentina

Ricardo Carpani, un militante revolucionario de la política y la pintura argentina
Eva Perón revolucionaria, por Ricardo Carpani.
En un día como hoy, pero del año 1997, muere Ricardo Carpani, un artista plástico que acompañó siempre la lucha de los trabajadores. Fue el pintor de las luchas obreras y populares, el que dibujaba los afiches de la CGT de los Argentinos, el que pedía con su arte por la libertad de los dirigentes obreros presos durante las numerosas dictaduras que le tocó vivir.

También combatió contra el "coloniaje cultural y artístico", producto de la sumisión del país al imperialismo y al control que "la oligarquía ejerce sobre los principales resortes de nuestra cultura", con su "mentalidad extranjerizante, despreciativa de todo lo genuinamente nacio­nal y popular". Fue, indiscutiblemente, uno de los más grandes artistas plásticos de América Latina.

Escribe Blas García para La Opinión Popular

El 17 de octubre, Perón, el proletariado nacional y el quiebre del modelo dependiente
Blas García
 
Comenzó los estudios de abogado pero los abandonó cuando en 1951 decidió radicarse en París, en la ciudad francesa comenzó a interesarse seriamente en la pintura, tomando cursos que luego continuó en Buenos Aires.

A su regreso dedicó un tiempo a viajar por Chile y el interior de nuestro país. Una vez asentado en Buenos Aires retomó los estudios de pintura, esta vez con el maestro Emilio Pettoruti.

Expuso por primera vez en 1957 junto a Juan Manuel Sánchez (1930) y Mario Mollari (1930) Su compromiso con la causa de los trabajadores lo expresó en obras como "Huelga" de 1958, en tanto que en 1961 realizó un mural para el sindicato de la Alimentación al que tituló: "Trabajo. Solidaridad. Lucha".

Carpani expuso sus obras en varios países: México (1960), Roma (1960), Londres (1961), Río de Janeiro (1961), Estocolmo (1962).
 
Sus primeras obras aparecen en 1956 ("Pescadores") y 1957 ("Desocupados"), en plena concurrencia con "la resisten­cia" peronista. Temática social y forma vanguardista se aúnan en su primera exposición. Pero no se trata de la habitual plás­tica de la izquierda, ni del "realismo socialista". No es reflejo ni fotografía, ni reproduce los rasgos de un trabajador, sino que recrea a los trabajadores tal cual él los siente, ampliando sus dimensiones, acentuando su combatividad, deformando su figura -con ayuda del cubismo y el expresionismo- imbuyendo a la imagen de un sentido colectivo y amenazante.
 
 

 
El grupo Espartaco

En 1959 conformó el Grupo Espartaco que planteó la necesidad de un arte con raíces en el país y atento a las necesidades y lucha del pueblo trabajador. Su filiación política puede inscribirse en la llamada izquierda nacional que durante un largo período lideró Jorge Abelardo Ramos.
El grupo fue expresión de la nacionalización de una porción de las clases medias que hasta 1955 había sido masivamente contraria al Movimiento Nacional Peronista.

Luego del golpe de estado autodenominado "Revolución Libertadora", importantes sectores de la clase media detectaron las mentiras de la oligarquía liberal y su falsa democracia que condenaba a la mayoría del pueblo, particularmente a los más humildes, a una difícil situación económico-social y que además no les permitía expresarse políticamente, por la proscripción de movimiento mayoritario, el peronismo.

En 1959 lanza su Manifiesto, un documento redactado por Carpani, que arremete contra el "coloniaje cultural y artístico", producto de la sumisión del país al imperialismo y al control que "la oligarquía ejerce sobre los principales resortes de nuestra cultura", con su "mentalidad extranjerizante, despreciativa de todo lo genuinamente nacio­nal y popular".

"Espartaco" se constituye en rotundo antagonista de la plástica oficial, ya fuese tradicionalista, vanguar­dista o del "realismo socialista". Sobre el grupo cae la discrimi­nación, el silencio de los críticos, las puertas que se cierran en las escuelas de arte.

Sostiene Norberto Galasso, en el libro "Los Malditos" (volumen I) que militancia y labor artística se confunden cada vez más en el artista. En 1961, Carpani concreta su primer mural en el Sindicato de Sanidad, presidido por Amado Olmos. Ese mismo año, publica dos ensayos en la Editorial Coyoacán: "La política en el arte" y "Arte y revolución en América Latina".

Ricardo Carpani nació el 11 de febrero de 1930 en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, murió el 9 de septiembre de 1997 en Buenos Aires.

En 1963, un afiche de obreros corpulentos, brazos en alto, puños cerrados, ojos amenazantes, con letras enormes que expresan la bronca popular: "BASTA", aparece en los muros de Buenos Aires y de allí, se difunde hacia el interior. Los trabajadores empapelan las paredes del país con ese afiche de Carpani.


Militancia política 

En 1964, participa de la creación del grupo "Cóndor", con J. J. Hernández Arregui, Rodolfo Ortega Peña y otros. Poco después, ilustra la revista "Programa". Así acompaña a esas expresiones de avanzada de la Izquierda Nacional.

Al mismo tiempo, incursiona en el ensayo político: "Nacionalismo bur­gués y nacionalismo revolucionario" y "Nacionalismo, peronismo y socialismo nacional".

En esos años de alza de la lucha de masas, cuyo punto inicial es el Cordobazo, en mayo de 1969, Carpani acompaña, como siempre, el combate de los trabajadores. Su mano maestra de dibujante excepcional traza imágenes indelebles, desde el "Martín Fierro", hasta "Libertad a Ongaro y Tosco", desde el reclamo por Felipe Vallese hasta el "Cámpora al gobierno, Perón al poder", desde los centauros gauchos hasta "Desocupados" y "En huelga".

También recrea a las gran­des figuras que en la política y la cultura acompañaron la larga lucha de los argentinos, desde San Martín, El Chacho y Felipe Varela hasta Perón, Evita y Cooke, desde Roberto Arlt a Atahualpa Yupanqui.

Más tarde, al producirse el golpe militar del 24 de marzo de 1976, se encuentra en Europa exponiendo sus cuadros y deci­de no regresar. Allí, permanece exiliado varios años dando a conocer su obra e incursionando en nuevos temas: el del por­teño de los años treinta, el del mundo del tango. Sus hombres colosales, de manos gigantescas, no protagonizan ahora gran­des huelgas, sino que permanecen, en profunda introspec­ción, perseguidos, angustiados, desconcertados por la derrota.


A su regreso a la Argentina, al retornar la democracia for­mal bajo la presidencia del Dr. Alfonsín, Carpani incorpora el color a sus obras y coloca a su hombre en medio de la selva del capitalismo salvaje que impone la flexibilización laboral y lanza a la desocupación a los trabajadores, ahora acechado por serpientes y tigres.

Son "los hombres en la jungla", entre­gados a la "ilusión, la duda, la esperanza". El clima del país, a su vuelta, es todavía de temor por el genocidio reciente.

Más tarde, ya preso del cáncer, afirma que "si tuviera que volver a vivir mi vida elegiría el mismo camino de lucha...Sin ningún tipo de concesión, sin haberle chupado las medias a nadie, alcancé un reconocimiento que ahora tengo".

El 09 de setiembre de 1997 fallece en Buenos Aires. Indiscutiblemente, es uno de los más grandes plásticos de América Latina.

Escribe Blas García para La Opinión Popular

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18-07-2018 / 19:07
18-07-2018 / 19:07
Envar "Cacho" El Kadri desde muy joven dedicó su vida a la militancia solidaria, generosa y por lo tanto, sacrificada. Fue uno de esos muchachitos de quince o dieciséis años que inventaron la Juventud Peronista, junto a Carlos Caride, Jorge Rulli, Felipe Vallese y el recordado Gustavo Rearte, entre otros.
 
Los bombardeos a la Plaza de Mayo, los fusilamientos de José León Suárez y la proscripción del peronismo fueron acontecimientos que los marcaron a fuego. El Kadri fundó, junto con otros patriotas, el Movimiento de la Juventud Peronista (MJP) en la etapa de la Resistencia heroica a la dictadura militar fusiladora de 1955.
 
En 1968, como jefe guerrillero desarrolló, con otros jóvenes rebeldes, el destacamento rural 17 de Octubre implantado por las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) en los montes de la localidad tucumana de Taco Ralo. Prematuramente abortado el intento, fue encarcelado por varios años hasta que recuperó la libertad por obra y gracia de la movilización popular que forzó el decreto de amnistía en 1973.
 
Liberado, se integró inmediatamente a la militancia del Peronismo Revolucionario y tuvo que seguir el camino del exilio donde trabajó por la caída de los milicos y forjó junto a otros compañeros, que sufrían la misma suerte, generosas instancias de solidaridad.
 
Retornó al país lleno de ganas y se encontró con que el mismo había cambiado. Sin embargo no aflojó, recorrió barrios y provincias, hablando con jóvenes que ansiosos, requerían de sus conocimientos de la historia reciente, la de los años en que otros jóvenes estaban dispuestos a entregar todo lo que tenían, incluso su vida, a cambio de que el Pueblo pudiera aspirar a vivir mejor.

Sin embargo, los dolores recibidos en el pasado no fueron nada comparado con lo que tuvo que padecer en los años nefastos del menemismo. A él, como a tantos que abrazaron con pasión la causa del peronismo revolucionario, Menem le significó algo peor que los militares y su cruzada genocida.
 
La razón es obvia: el riojano culminó con éxito lo comenzado por los uniformados y lo hizo, nos guste o no, en nombre del peronismo. Usufructuando las banderas históricas arrojó a la miseria a millones de compatriotas.
 
De allí que no es impensable que el infarto de Cacho El Kadri en Tilcara, el 19 de julio 1998,  tuviera mucho que ver con la bronca e impotencia acumulada al ver cómo se iba desmoronando paso a paso la esperanza surgida tras el retorno del peronismo al poder.
 
Por Carlos Morales

18-07-2018 / 18:07
18-07-2018 / 18:07
Roberto "El Negro" Fontanarrosa falleció el 19 de julio de 2007, a la edad de 62 años, víctima de un paro cardiorrespiratorio una hora después de ingresar en un hospital con un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda. Vamos a recordarlo como corresponde, con humor.
 
"Endijpué de tantos años, si tengo que elegir otra vez, la elijo a la Eulogia con los ojos cerrados. Porque si los abro elijo a otra".
 
- Mendieta, uno se deslumbra con la mujer linda, se asombra con la inteligente... y se queda con la que le da pelota.
 
- Vago no soy, quizá algo tímido para el esjuerzo.
 
- Estoy comprometido con mi tierra, casado con sus problemas y divorciado de sus riquezas.
 
- ¿Y usted cómo se gana la vida?
- ¿Ganar? ¡De casualidá estoy sacando un empate!
 
- Con la verdá no ofendo ni temo. Con la mentira zafo y sobrevivo, Mendieta.
 
- La historia lo juzgará. Pero tiene el mejor de los abogados: el olvido.
 
- Usté no está gorda, Eulogia. Es un bastión contra la anorexia apátrida.
 
- Pereyra, míreme a la cara.
-¿Por qué este castigo, Eulogia? ¿Por qué tanta crueldá?
 
- La Eulogia es, de lejos, la mejor prienda que conocí en mi vida.
Bien lejos... 20, 30 kilómetros. De cerca es así, jodida...
 
- La Eulogia es una santa. No como mi cuñada que sufre el Síndrome de la Abeja Reina. Se cree una reina y es un bicho.
 
- Ahura hay fertilización asistida. Vea el caso de la señora del viejo Aredes. Quedó embarazada. En el pueblo se comenta que al viejo lo ayudaron.
 
- La muerte nivela a güenos y malos, don Inodoro. Lo malo es que nivela pa' bajo.
 
 La Opinión Popular

18-07-2018 / 12:07
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