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Nacionales - 07-07-2017 / 11:07
DESPUÉS DE ONCE DÍAS DE SUBA, Y CUANDO AYER HABÍA SALTADO A $17,50

Macri le ordenó a los bancos Provincia y Ciudad salir a vender dólares para frenar la trepada

Macri le ordenó a los bancos Provincia y Ciudad salir a vender dólares para frenar la trepada
Después de once días de suba, y cuando ayer había saltado a 17,50, el Gobierno les encomendó a los bancos Provincia y Ciudad salir a vender dólares para frenar la trepada. Aun así, cerró apenas dos centavos abajo y crecen las alertas sobre el impacto inflacionario ya desatado. Para Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, está todo bien.
Al mediodía el dólar seguía escalando y alcanzó el máximo histórico de 17,52 pesos por unidad. Ese nivel actuó finalmente como luz de alerta en la Casa Rosada. El Banco Central no liquidó reservas para satisfacer la demanda creciente de billetes verdes, pero esa tarea fue encomendada a la banca pública.
 
El Provincia de Buenos Aires y el Ciudad, y en menor medida el Nación, salieron a vender dólares. El esfuerzo tuvo relativo resultado. El dólar bajó apenas dos centavos menos que el cierre anterior, al cotizar a 17,38 pesos.
 
Así, después de once subas consecutivas, el gobierno logró frenar la escalada, aunque la inestabilidad cambiaria volvió a las primeras planas dejando en una situación incómoda al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien hace pocos días había afirmado como señal positiva que el dólar ya no importaba y no era noticia en los diarios.
 
La tensión en el mercado cambiario sigue latente con una demanda creciente de dólares por parte de pequeños y medianos ahorristas y también de grandes operadores financieros. Economistas ortodoxos y heterodoxos coinciden en que la fuerte suba del dólar en pocos días se traducirá en un alza de la inflación de este mes y el próximo.
 
La incertidumbre cambiaria de estos días llevó a fondos de inversión internacionales a vender activos argentinos. Los bonos cayeron ayer hasta 1,5 por ciento. Economistas de la city plantearon que al menos hasta las elecciones de octubre continuará la volatilidad del tipo de cambio. El Banco Central había subido la tasa de interés de las Lebac en el mercado secundario al 26,0 por ciento anteayer y con la moderación del dólar de ayer aprovechó a bajarla al 25,8.
 
Los inversores internacionales toman mayores precauciones antes de ingresar divisas de corto plazo al país, al tiempo que empiezan a dar órdenes de venta de los bonos y otros activos locales. Un informe de la agencia de bolsa Porfolio Personal muestra las caídas observadas en los títulos públicos en dólares en junio, tras la decisión de la consultora MSCI de no aprobar el cambio de la Argentina de país fronterizo a mercado emergente.
 
Los títulos continuaron en baja ante la incertidumbre cambiaria. Ayer se destacó el retroceso del 1,5 por ciento del Argentina 2117, el bono que el ministro Luis Caputo colocó a 100 años. También bajaron el Argentina 2037, al marcar un retroceso del 0,7 por ciento y el Bonar 2024, con una merma de 0,4. Al comienzo de la rueda bursátil los bonos habían llegado a caer hasta un 2 por ciento. 
 
El país empieza a mostrar dificultades para mantenerse como el "paraíso financiero" que despertó la atención de los diarios internacionales, por ofrecer retornos extraordinarios para inversores extranjeros. La volatilidad, según los informes de las consultoras del mercado, será la regla común hasta que pasen las elecciones.
 
La muletilla que figura en los reportes de las agencias de bolsa es que "ante el proceso electoral descontamos una mayor volatilidad". El riesgo país, indicador que mide el JP Morgan, escaló 2,1 por ciento, para cerrar ayer en 445 puntos. En la jornada llegó a tocar un pico de 450 puntos, el mayor nivel en los últimos tres meses.
 
El Banco Central subió está semana la tasa de interés de las letras ante la mayor incertidumbre cambiaria y deberá enfrentar el 18 de julio una nueva licitación de Lebac, que en el mercado señalan como una prueba de fuego.
 
En la última adjudicación no consiguió renovar dos de cada diez pesos en vencimientos y termino inyectando al mercado 122 mil millones de pesos. La reservas del BC se ubicaron ayer en 47.994 millones de dólares, monto que se engrosa con emisión de deuda pública y privada. Al respecto, la semana próxima, el Ministerio de Finanzas licitará Letes en dólares por 750 millones de dólares. Por un lado, para juntar dólares y por otro, para seducir a inversores que están dolarizando sus carteras.
 
En la city consideran que el dólar puede seguir subiendo en las próximas semanas, sobre todo si se toma en cuenta la perspectiva del dólar futuro para diciembre, el cual se ubicó ayer en 18,70 pesos, al tiempo que anotó una cotización de 19,40 pesos para marzo próximo.
 
Uno de los principales efectos de este movimiento no gradual de tipo de cambio, apuntan, es sobre el proceso inflacionario. Esto no lo marcan sólo economistas de la oposición sino que es un punto que señalan desde sectores conservadores.
 
"Si en los últimos meses con el dólar quieto los precios siguieron siendo un problema, no hay forma que bajen para lo que resta del año ahora que empezó a subir el dólar", indicaron en Ucema, universidad en la que la economía liberal es la norma.
 
Para julio algunas estimaciones empiezan a marcar una inflación de 2,5 por ciento, cifra que sería casi el doble de la registrada en mayo, cuando el índice de precios al consumidor arrojó un alza del 1,3 por ciento.
 
Fuente: Página12
 
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20-04-2018 / 16:04
20-04-2018 / 10:04
20-04-2018 / 09:04
Desde que asumió Mauricio Macri las facturas de electricidad treparon 1600 % para los usuarios, tomando como referencia un consumo residencial promedio. Y la inflación se aceleró deteriorando el poder de compra del salario. El rechazo social a las subas en las facturas energéticas se hizo sentir en las calles. El malestar también tuvo una manifestación en el Congreso en el fallido debate del miércoles.
 
Este jueves, a puertas cerradas, el Presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, y el jefe del bloque Pro, Nicolás Massot, junto a sus aliados radicales y de la Coalición Cívica, abordaron el tema tarifazos. Pero la conclusión fue lamentable.
 
No hubo debate, sino una puesta en escena para la gilada en la que solo se abordaron las tarifas del gas y se decidió "financiar optativamente" las boletas, para pagar durante el verano los cargos correspondientes a los meses de mayor consumo: mayo-junio y julio-agosto. La "brillante" opción apenas sería sobre un 25% del total de la factura de gas y con un recargo del 20%.
 
El Gobierno aceptó hacer un retoque cosmético en su política de tarifas para demostrar apertura ante sus aliados, radicales y lilitos, e intentar descomprimir el escenario en el que la oposición casi reúne los votos para una sesión especial que podría haber iniciado una modificación del aumento previsto para el gas.
 
Con la idiosincrasia empresarial grabada a fuego, Macri no está dispuesto a perder y, pretende que la modesta concesión de la financiación en cuotas la paguen las provincias. "Que los gobernadores aporten el dinero que supone desdoblar los aumentos". Así se lo hizo saber al gobernador de Mendoza y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, autor de la polémica propuesta.
 
Pensando en las ganancias, omitieron tratar las subas en otros servicios básicos como la luz y el agua. Tampoco se contempló la situación de las PyMes, industrias o comercios. La "solución" del tarifazo en cuotas solo alcanza a los usuarios residenciales y deja afuera a un sector cuyo incremento en los costos necesariamente implica un traslado a los precios de venta.
 
El repudio general a las subas exageradas de tarifas golpea sobre la principal política ajustadora que el Gobierno ofrece a los "mercados" a cambio de que le hagan el aguante con la deuda externa: la preocupación se la transmitieron a Nicolás Dujovne y Luis Caputo en la asamblea anual del FMI que tiene lugar por estas horas.
 
En conclusión, una verdadera burla. El tarifazo sigue en pie y las ganancias de los amigos de Macri no se tocan. Y ahora al negocio energético se le suma el financiero. Los tarifazos y la baja de los subsidios son la pieza clave del ajuste macrista.
 
La Opinión Popular

19-04-2018 / 10:04
Meses atrás, el Gobierno de Mauricio Macri anunció con bombos y platillos que había crecido el empleo. Se destacaba, entre esos datos, una importante masa de trabajadores en negro, aunque sin informar la metodología utilizada para la medición de ese empleo no registrado.
 
El tono triunfalista del gobierno podría sugerir a los trabajadores que no hay nada de qué preocuparse: el macrismo habría hecho bien su tarea y el amargo trago de "soportar" durante largos meses los despidos, la abrupta caída del salario real y la mayor precarización laboral, habría valido la pena pues "lo peor ya pasó".
 
Pero, ayer, el INDEC difundió nuevas cifras que desnudan la precariedad que envuelve a ese supuesto crecimiento del trabajo: en el último trimestre de 2017, los empleos no registrados y los cuentapropistas representaron 69 de cada 100 puestos creados en el segundo año del gobierno de los CEOs. 
 
Durante el cuarto trimestre del año pasado se contabilizaron 157 mil posiciones informales más que en el mismo período del año anterior, marcando un alza de 3,3%. En cuanto a los no asalariados, se observó un incremento interanual para el período octubre-diciembre de 222 mil puestos (4,5% más).
 
El informe precisó que durante el cuarto trimestre de 2017 existían 20,8 millones de puestos de trabajo en el país. Sin embargo, ese registro no coincide con la cantidad de personas ocupadas, ya que una persona que se declara como ocupada puede desempeñarse en más de un puesto.
 
Sobre esa cifra, existen 5,2 millones de cuentapropistas, mientras que los no registrados llegan a los 4,9 millones de individuos. Fácilmente se advierte que en lo que va de la gestión Macri la caída del empleo formal se ha remplazado con inserciones laborales inestables, de bajos salarios y tareas precarias. Tal es el caso de los monotributistas, cuentapropistas y changarines.
 
Esto profundiza el deterioro de las condiciones de vida de los sectores populares, preparando el camino para que el gobierno de los ricos pueda imponer las reformas laborales regresivas que exigen los grandes empresarios.
 
La Opinión Popular

19-04-2018 / 09:04
La fantasía macrista de una oposición eternamente enredada en sus divisiones es eso, una fantasía. La confluencia opositora, por ahora, es temática más que electoral, pero alcanzó para abrir una crisis profunda en la alianza Cambiemos, montada sobre una realidad que la Casa Rosada se empeñó en no mirar: El fuerte impacto de los tarifazos en las economías familiares y productivas que ya venían golpeadas por una fuerte inflación que está lejos de ceder.
 
Los sectores populares, los que solo desde el año pasado enfrentan aumentos de más del 500% en los servicios (luz, agua, gas, transporte), en el marco de una inflación generalizada y sin que sus salarios hayan crecido en similar proporción, merecen respeto. También las PyMes, muchas veces obligadas a bajar las persianas por no poder hacer frente a incrementos que superan el 1.000%.
 
El debate que ayer debía darse en el Congreso era por los que todavía no saben de qué se trata todo esto, pero deberán pagar nuevos aumentos en lo que resta del año. Sin embargo, otra vez triunfó el bochorno: en Diputados, Nicolás Massot, cual adolescente rebelde, jugando a las escondidas, sin la preocupación de tener que dejar de comer para pagar la luz o el gas, porque a sus bolsillos todos los meses entra $150.000 (sin contar el dinero que recibe por canjes de pasajes, para pagos de asesores, subsidios o becas).
 
El presidente de la Cámara, Emilio Monzó, apurando el levantamiento de la sesión para no discutir uno de los problemas centrales de la coyuntura actual. Y el diputado de la campera amarilla, Alfredo Olmedo, poniéndole el punto final a este nuevo capítulo de la decadencia: porque esperaba sentado en su banca, hasta que se le acercó el macrista Javier Pretto y lo levantó. El quórum fracasó y pasó lo que en una cancha de fútbol: insultos, gritos, show.
 
Pero en el Congreso se juega nada menos que el futuro de todos. La crisis energética no se resolvió, las empresas, con menos subsidios pero con el beneficio de los tarifazos, vuelven a ser las grandes ganadoras y los usuarios siguen pagando los costos. Durante 2017, los dueños de Edenor y Edesur, Marcelo Mindlin y Niky Caputo, ganaron más de 9 mil millones de pesos. Uno es el principal amigo de Macri y el otro le compró la empresa constructora.
 
Un eco de ese hartazgo se hizo sentir con el "ruidazo" de bocinas y cacerolas que anoche tuvo lugar en toda la Argentina y que expresó el descontento que recorre el cuerpo de la sociedad y que no hace más que agigantarse al calor de la política neoliberal macrista.
 
En la Casa Rosada se estuvo lejos de la euforia. Cuando todavía no anochecía ya se conocía la convocatoria a una reunión de los referentes parlamentarios del macrismo. ¿La finalidad? Encontrar alguna suerte de maniobra mágica que permita descomprimir el descontento social.
 
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