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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Mauricio Macri prometió que iba a lograr pobreza cero en la Argentina y cada vez hay más pobres. Dijo que venía a unir a los argentinos y cada vez es más grande la grieta”. Juan Manzur, gobernador de Tucumán
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Nacionales - 19-06-2017 / 10:06
EL OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL DE LA UCA INCORPORÓ MÉTODOS MÁS PROFUNDOS PARA EVALUAR A LOS POBRES

Dos nuevas mediciones de pobreza ponen en jaque al INDEC y al Gobierno de Macri

Dos nuevas mediciones de pobreza ponen en jaque al INDEC y al Gobierno de Macri
Pobreza.
La divulgación de los recientes datos del aumento de niños ante un nivel alarmante de inseguridad alimentaria encendieron la alarma del Gobierno por doble partida: no sólo se puso en jaque la política social de Mauricio Macri para encarar la pobreza sino también los modelos de medición de la población de bajos recursos que utiliza el INDEC y que luego se proyecta en los programas asistenciales el Ministerio de Desarrollo Social.
 
El Observatorio de la Duda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) acaba de emitir el documento "Hacia una erradicación de la pobreza" donde reflejó preocupantes datos de aumento de la inseguridad alimentaria, ausencia de cobertura de salud, faltantes en los servicios básicos, elevados índices de hacinamiento y déficit en los recursos educativos que alertaron el mapa de política social del gobierno.
 
Sin embargo, la novedad de este informe radicó no sólo en los números estadísticos sino en la metodología utilizada por la UCA a la hora de recabar estos datos. 
 
Según el detallado informe del Observatorio de la Deuda Social que se acaba de publicar, la UCA inauguró toda una innovación en materia de política social: instrumentó la medición de la pobreza no sólo por medio del método multidimensional que usa el INDEC basado en los niveles de ingreso o Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) de una población sino que sumó la metodología Coneval y Oxford para definir niveles de pobreza.
 
Estas dos metodologías de medición incorporan una lista de dimensiones e indicadores más que el Gobierno hoy no toma en cuenta al momento de medir la pobreza como ser: la seguridad alimentaria, la cobertura de salud, los servicios básicos, la vivienda digna, los recursos educativos, la afiliación al sistema de seguridad social y la comunicación e información recibida por una persona o grupo familiar.
 
"Incorporar los sistemas de medición de Oxford y Coneval es pensar en la pobreza con una mirada más amplia y evaluar la política social con un mayor nivel de complejidad", dijo a Infobae Juan Bonfiglio, uno de los investigadores del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.
 
Para definir bajo la lupa política y con simplicidad lo que acaba de instaurar la UCA: las nuevas mediciones de pobreza pondrán en jaque en el futuro inmediato al INDEC al momento de medir la pobreza y, a la vez, exigirán modelos más complejos de desarrollo de una política social porque se deberá ajustar a los resultados de indicadores mucho más amplios para pedir la situación de un grupo social vulnerable. Es decir, un programa social determinado deberá atender no sólo las variables de ingreso para medir el impacto de la ayuda estatal.
 
Según pudo saber Infobae, en el INDEC tomaron nota de estos datos y se desató un fuerte debate interno tras el informe que emitió la UCA por estos motivos de metodología aplicada.
 
Por el momento no hay intenciones del instituto de estadísticas en modificar las metodologías de medición. En cambio, desde el Ministerio de Desarrollo Social se analiza con seriedad la posibilidad de tomar algunos datos de las metodologías Oxford y CONEVAL para diagramar programas sociales en el futuro inmediato.
 
Los voceros de la ministra Carolina Stanley no lograron dar una respuesta a Infobae de lo que piensa la ministra al respecto. Pero fuentes calificadas de Desarrollo Social admitieron que hay un análisis profundo sobre la necesidad de sumar en adelante nuevas formas de medición de la pobreza.
 
El informe de la UCA señala que "es evidente que el nivel en que pueda ser erradicada la pobreza dependerá del enfoque teórico que está detrás de la medición (...) todo lo cual conducirá a distintas interpretaciones acerca del logro de la meta de erradicación".
 
Desde esta óptica, hacia el futuro inmediato el INDEC deberá replantearse sus esquemas metodológicos para medir la pobreza para llevar adelante políticas sociales más eficaces. Los métodos Oxford y Coneval que empezó a utilizar la UCA se desarrollan actualmente de manera oficial en Chile, México, Perú y Colombia, por poner algunos ejemplos de América Latina.
 
En el reciente informe del Observatorio de Desarrollo Social bajo la metodología de medición CONEVAL se determinó que en el último año aumento la inseguridad de 14,7% (2015) a 15,2% (2016). A la vez, se observó un crecimiento de la población bajo niveles de hacinamiento del 11,2% (2015) a 13,4% (2016), de déficit de servicio sanitario del 9,3% (2015) al 10,3% (2016) y de falta de acceso al sistema de seguridad social de 25,2% (2015) al 26,8% (2016).
 
Ninguna de estas dimensiones e indicadores son evaluados en los datos del INDEC a la hora de medir la pobreza. Sin embargo, estas variables pueden definir la efectividad o no de una política social. La UCA realiza sus encuestas sobre una base de 5000 hogares, lo que implica unos 23 millones de personas en aglomerados urbanos de más de 80.000 personas. Y las metodologías utilizadas para esta medición ofrecen un análisis profundo de la pobreza.
 
"Nadie duda hoy de que el INDEC debería incorporar estas metodologías de medición Oxford o CONEVAl como sucede en varios países vecinos", destacó Bonfiglio.
 
El debate está abierto. No son pocos los analistas y expertos en política social que sostienen que si el gobierno apunta a erradicar la pobreza deberá profundizar sus niveles de medición para instrumentar luego políticas sociales más abarcativas y complejas.
 
Lo que está claro es que las nuevas mediciones que incorporó el Observatorio de la Deuda Social puso en jaque no sólo al INDEC sino también al Ministerio de Desarrollo Social.
 
Por Martín Dinatale
 
Fuente: Infobae
 
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28-06-2017 / 16:06
28-06-2017 / 16:06
28-06-2017 / 09:06
En una muestra de desprecio hacia los trabajadores, y a pesar del rechazo expresado por las centrales sindicales a la propuesta oficial, el gobierno de Mauricio Macri determinó anoche, a través del Ministerio de Trabajo que conduce Jorge Triaca, un incremento del 24% en el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en tres cuotas, que se terminarán de pagar recién en julio del año que viene.
 
De esta manera, el SMVM pasará de $8.060 a $10.000, disponiendo que el mismo se ajuste en tres tramos: $8.860 a partir del 1º de julio, $9.500 a partir del 1º de enero y $10.000 desde julio de 2018. La resolución de Triaca se dio luego de que fracasara la reunión del Consejo del Salario Mínimo que juntó al Gobierno, sindicalistas (la CGT y la CTA) y empresarios.
 
El pedido gremial era el de un salario de $14.060, lo que representaba un aumento del 75%, mientras que las cámaras empresariales hicieron una oferta que lo elevaba a $9.700, una suba del 20,3%. Ante la falta de acuerdo entre empresarios y sindicatos (que fogoneó el Gobierno), Macri terminó definiendo el futuro del salario mínimo. El ministro Triaca, compartió la propuesta patronal, aunque le sumó un mísero 3%. Con los hechos consagrados, es la primera vez en la historia que el Consejo del Salario no llega a un acuerdo entre las partes.
 
El aumento solo satisfizo a los empresarios entre los que estaban la UIA, la Bolsa de Comercio, las centrales del campo: Confederaciones Rurales Argentinas y Coninagro, Argencon (empresas de servicios externos), FEGHRA (Hoteles y gastronomía), la Cámara Argentina de Comercio y la Cámara Argentina de la Construcción, entre otras.
 
Este incremento dado por el Gobierno no alcanza siquiera para cubrir el 65% de la Canasta Básica Total que mide el Indec, el cual en el último informe de mayo señala que una familia tipo necesita $14.665,88 para no caer en la pobreza. Así, esta decisión macrista no sirve siquiera para paliar las mínimas necesidades elementales de los sectores populares.
 
Como si esto fuera poco, durante el primer cuatrimestre del año la tasa de inflación superó el 9%, complicándose así aún más la situación de pobreza e indigencia que se vive en el país. El gobierno de Macri, luego de sus consecutivas y fracasadas promesas de "segundo semestre", "brotes verdes" o "luz al final del túnel", y mientras crecen la inflación y la desocupación, estableció -por decreto- un salario mínimo de pobreza.
 
Para justificarlo, ahora ensayan una nueva variante del "relato". Los "inversores", los que estarían pensando en poner una fábrica y generar empleo, ven la posibilidad de que vuelva Cristina y dudan. El Gobierno utiliza al fantasma del triunfo electoral K para justificar por qué la economía no arranca, buscando asustar a la gente para que voten los candidatos macristas
Así administra el Gobierno de los Ricos. 


La Opinión Popular

27-06-2017 / 12:06
27-06-2017 / 10:06
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