Thatcher se mantuvo firme insistiendo que las tropas argentinas debían regresar al continente y abandonar las islas.
 
El 11 de junio de 1982, en el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina. Esta visita constituyó un acontecimiento nunca visto en el país y tal vez la mayor concentración de gente que haya recibido el Papa en sus trece visitas.
 
En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Después de una conversación a solas con el dictador militar Galtieri, de unos 20 minutos, el Pontífice pronunció el discurso de despedida que concluyó con un "¡Hasta la vista!".
 
La Opinión Popular
'/> En el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  10:52  |  Lunes 25 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 11-06-2017 / 09:06
EFEMÉRIDES POPULARES

En el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina

En el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina
El 02 de abril de 1982 la Argentina recupera las Islas Malvinas, lo que desencadena la reacción británica y sobreviene la guerra entre la Argentina y el Reino Unido. En esos días se conoce la noticia de que el 28 de mayo el Papa haría una visita apostólica a Gran Bretaña. Es entonces cuando Juan Pablo II decide, fuera de todo programa y sin preparación alguna, una visita fugaz a la Argentina.
 
En Gran Bretaña, Juan Pablo II trató de convencer a la entonces primer ministra Margaret Thatcher que abandonara las Islas Malvinas pues temía que un colapso del régimen militar en Argentina podría muy bien conducir a un gobierno de izquierda bajo la influencia de la entonces Unión Soviética.
 
Si bien el papa polaco había adoptado el papel de 'mediador honesto' entre los dos países, quizás condicionado por su pasado anticomunista, tenía temores que una derrota militar de Argentina significara el fin de la dictadura de derecha en favor de un gobierno de izquierda que permitiría el avance del dominio soviético en la región. Pero, Thatcher se mantuvo firme insistiendo que las tropas argentinas debían regresar al continente y abandonar las islas.
 
El 11 de junio de 1982, en el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina. Esta visita constituyó un acontecimiento nunca visto en el país y tal vez la mayor concentración de gente que haya recibido el Papa en sus trece visitas.
 
En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Después de una conversación a solas con el dictador militar Galtieri, de unos 20 minutos, el Pontífice pronunció el discurso de despedida que concluyó con un "¡Hasta la vista!".
 
La Opinión Popular
 
A las 8.50 horas del 11 de junio de 1982, aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza el avión que lo conducía. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Juan Carlos Aramburu y el nuncio apostólico subieron a la aeronave a darle bienvenida. Luego de besar el suelo, fue recibido por el presidente de la Nación, General Leopoldo Fortunato Galtieri y por autoridades civiles y militares.
 
Durante los 40 kilómentros de su viaje hacia la catedral de Buenos Aires por las autopistas Ricchieri y 25 de Mayo, miles de personas, a pesar del crudo tiempo invernal, saludaban con desbordante entusiasmo al Santo Padre, que respondía visiblemente emocionado a los saludos de la multitud.
 
En la catedral metropolitana lo esperaban sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y miembros de movimientos eclesiales, junto con los obispos argentinos y presidentes de las conferencias episcopales de Latinoamérica. Luego de orar ante el Santísimo Sacramento, pronunció un alocución e impartió la bendición a los presentes.
 
En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Luego pasó a la capilla de la Casa de Gobierno donde oró unos momentos. Antes de retirarse el Santo Padre se asomó al balcón para saludar a la inmensa muchedumbre que colmaba la Plaza de Mayo.
 
Poco después de las 14 el Santo Padre inició su viaje a Luján. En la Basílica Nacional, ante la imagen de la Patrona de la Argentina, oró por la paz, luego le ofreció a la histórica imagen la "Rosa de Oro" que le había traído desde Roma.
 
Concelebró la Misa con los cardenales, obispos y sacerdotes presentes, ante una multitud calculada en una cifra cercana a las 700.000 personas. El Papa pronunció una homilía en la que exhortó a imitar a Cristo, pidió por los muertos en la guerra con Gran Bretaña y por la rápida terminación del conflicto.
 
El día siguiente, en la Curia Metropolitana tuvo un encuentro con los cardenales y obispos argentinos, tras orar en la capilla de la Curia, les dirigió un mensaje a puertas cerradas a los obispos.
 
Luego de saludar a la multitud desde los balcones de la Curia arzobispal se dirigió en «papamóvil» hasta Palermo, donde junto al Monumento de los Españoles se había levantado un gigantesco altar cubierto en el que se concelebró la Santa Misa ante una inmensa multitud, en su mayoría jóvenes.
 
Después de una conversación a solas con el Presidente Galtieri, de unos 20 minutos, el Pontífice pronunció el discurso de despedida que concluyó con un "¡Hasta la vista!".
 
Fuente: aica.org
 
Agreganos como amigo a Facebook
25-06-2018 / 08:06
25-06-2018 / 07:06
25-06-2018 / 07:06
23-06-2018 / 19:06
23-06-2018 / 19:06
El 01 de mayo de 1958 asumió la presidencia Arturo Frondizi, un radical "intransigente". A través de Rogelio Frigerio había hecho un pacto con Juan Perón, exiliado en Caracas, y éste dio la orden de votarlo. Así logró casi cuatro millones de votos (48%) y pudo ganarle al candidato radical tradicional, Ricardo Balbín (28%).
 
Muy rápidamente los trabajadores comenzaron a sufrir en carne propia las medidas del gobierno que ellos mismos habían votado. La inflación comenzó a comer los salarios, tuvieron que salir a la lucha los docentes y estudiantes ante el ataque a la educación pública, y vino la entrega del petróleo a la Standard Oil y otras multinacionales.
 
Desde el inicio del año 1959 el gobierno multiplicó sus ataques contra los trabajadores. Hubo seis veces más huelgas que el año anterior. Se privatizó el Frigorífico Nacional, luego de reprimir la resistencia peronista. Poco después salieron a la lucha los ferroviarios, luego los bancarios.
 
El 24 de junio de 1959, en medio de presiones de los militares y el descontento obrero y popular, Frondizi reorganizó su gabinete. En Economía nombró al capitán-ingeniero Álvaro Alsogaray, que ya tenía una sólida trayectoria como economista liberal y proimperialista, ya que fue el encargado, en la dictadura militar autodenominada Revolución "Libertadora" (1955-1958), para destruir todos los avances sociales y económicos de la década de Gobierno de Perón.
 
Con la frase "Hay que pasar el invierno", el "Chancho" quedó en la historia. Su plan de ajuste hizo que el salario real cayese un 24% en 1959 y aplicó una política de privatizaciones, despidos y ajuste tanto o más profunda que la de la dictadura de Aramburu y Rojas.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar