La Opinión Popular
                  03:12  |  Lunes 22 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Es falso que si los combustibles aumentan en el mercado internacional tienen que hacerlo en el país. El petróleo que consumimos se extrae y se comercializa en la Argentina y debe estar atado a nuestros propios costos”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 13-05-2017 / 10:05
DESDE AGOSTO LA INFLACIÓN NÚCLEO ES EL 1,7% MENSUAL

La inflación lleva 9 meses sin responder a la política macrista del Banco Central

La inflación lleva 9 meses sin responder a la política macrista del Banco Central
“BROTES VERDES”, FEDERICO STURZENEGGER Y MAURICIO MACRI. Continúa la estanflación: no ocurrió la prometida “lluvia de inversiones”, los “brotes verdes” los encuentra solamente el ministro Nicolás Dujovne y pocos macristas más, la inflación supera la prevista, y el consumo y la producción no despegan. Es evidente que hay que hacer algo. La cuestión es cuándo y qué.
Continúa la estanflación: no ocurrió la prometida "lluvia de inversiones", los "brotes verdes" los encuentra solamente el ministro Nicolás Dujovne y pocos macristas más, la inflación supera la prevista, y el consumo y la producción no despegan. Para colmo, el Indec esta semana dio una nueva "sorpresa inflacionaria" que dejó al Banco Central lejos de su meta anual. Con 2,6% de inflación en abril, economistas de varias vertientes advirtieron, primero que el 17% anual es imposible y, segundo, que la política de metas de inflación no está funcionando.
 
Curiosamente, el ex ministro Domingo Cavallo aseguró que la reducción de la inflación obedeció al atraso cambiario y no a la política de tasa de interés con la que el Banco Central apunta a desinflar la economía. Así, sugirió que los $900.000 millones de Lebacs al 25% anual que tomó de deuda cuasifiscal Federico Sturzenegger no cumplen ninguna utilidad.
 
Desde otro lado, también advierten que en un país en el que la relación entre crédito y producto interno bruto (PIB) ronda el 16%, subir la tasa de interés no solo tiene un efecto marginal sobre los precios, sino que además implica desconocer las causas estructurales de la inflación.
 
La inflación núcleo -la que mide el comportamiento del 70% de la economía- lleva 9 meses sin inmutarse por lo que haga el Banco Central. Y a esta hay que sumarle la evolución de los precios regulados -esencialmente las tarifas- que vienen subiendo porque el Gobierno quiere dejar de subsidiar la luz, el agua, el transporte y el gas para reducir el déficit fiscal.
 
Es equivocado decir que que la inflación no baja por culpa del déficit: el resto de la región también tiene déficit y su inflación no es como la nuestra. Y no se va a bajar la inflación echando gente del Estado. Si el Banco Central no controla los precios regulados y la tasa de interés no sirve para controlar la inflación núcleo sino las expectativas, ¿cómo es posible que las expectativas no se hayan traducido en una menor inflación núcleo desde agosto?
 
Es evidente que, en lo económico, el macrismo aplica recetas neoliberales ya experimentadas y fracasadas. Parece chocar con el sentido común que el Banco Central absorba dinero en circulación, que el déficit fiscal se financie con créditos externos y el dólar se convierta en problema por su bajo precio.
 
La clave de la ingenuidad macrista fue que los cambios prometidos se fueron demorando bajo la excusa de un cómodo gradualismo, para no generar conflictos. Es una obviedad que los cambios no se podrán hacer si los gobernantes no están dispuestos a enfrentar los conflictos y resolverlos. En algunos casos, las cosas saldrán bien y en otros mal. Pero así son las cosas. Pero si las cosas van a seguir igual o peor, pensemos por quién vamos a votar en octubre.
 
La Opinión Popular

SEGÚN EL INDEC, FUE MAYOR A LA DEL MES ANTERIOR Y YA SUPERÓ EL 9% EN 2017. STURZENEGGER PROMETIÓ UN 17% ANUAL
 
Se vuelve a escapar la inflación en abril con un 2,6% y disuelve la meta anual
 
La inflación oficial de abril fue de 2,6 por ciento y puso otra vez en crisis la meta anual del 17 por ciento -como techo máximo- que prometió el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.
 
Según informó el Indec, el índice acumulado en el primer cuatrimestre es del 9,1 por ciento y la inflación del último mes fue aún mayor que la de marzo, que había sido del 2,4%. De esta forma, la inflación acumuló un incremento de 27,5 por ciento en los últimos doce meses.
 
Estos números diluyeron la teoría del Gobierno de que la inflación estaba experimentando una tendencia decreciente, más aun teniendo en cuenta que no hubo tarifazos en los servicios en el último mes con los que el Gobierno pueda justificar la suba del índice. La única respuesta fue un tuit del vicepresidente del Central, Lucas Llach, que reconoció que se trataba de un "mal dato", pero sostuvo que "la inflación verdadera ya es la más baja desde 2014 y seguirá bajando".
 
Por otro lado, el Gobierno no logra bajar la llamada "inflación núcleo", que concentra al 70 por ciento de los bienes y servicios que no son ni regulados ni estacionales. La núcleo se consolidó en 1,7 puntos y no baja desde agosto del año pasado. Ese es según varios analistas el tema más grave.
 
Las explicaciones son varias, pero hay un consenso bastante amplio que la decisión del Gobierno de no acompañar con una baja del gasto el ajuste monetario que hace el Central vía una suba de tasas que golpea y fuerte en la actividad, explica buena parte de la disfuncionalidad del modelo macrista.
 
Con un agravante: La caída de actividad ya empezó a afectar la recaudación, que en los últimos dos meses creció por debajo de la inflación, con lo que el agujero fiscal empieza a entrar en un círculo vicioso, muy conocido en la historia contemporánea de la Argentina.
 
Lo que se ve en alguna medida es el previsible fracaso del gradualismo, que empieza a quedarse a mitad de camino de todas sus promesas.
 
La economía argentina en el año y medio de Macri, luego del shock de éxitos iniciales -salida del cepo, acuerdo con los holdouts y regreso a los mercados- empieza a quedar atrapada en un pantano de alto déficit e inflación, atraso cambiario y deuda escalando a niveles insostenibles en el largo plazo con las actuales tendencias de gasto.
 
El regreso con fuerza del problema inflacionario -en rigor nunca se fue- platea además al Gobierno un desafío político de primera magnitud: No es un secreto que la gente vota con el bolsillo y los sectores más populares son los primeros en sufrir la escalada de precios, como pudo comprobar la gobernadora María Eugenia Vidal y sus funcionarios durante el timbreo del fin de semana pasado, en el que abundaron los reclamos porque "la plata no alcanza".
 
El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, uno de los hombres más políticos del PRO ya había encendido luces amarillas durante el fin de semana, cuando advirtió que la inflación estaba lejos de estar en remisión, como sostienen voluntaristas desde el Central.
 
Ahora se entiende por qué el ex ministro Domingo Cavallo salió a pedir de manera urgente un "plan de estabilización con desarrollo". En su blog personal, Cavallo advirtió sobre el posible fracaso del actual rumbo económico y recomendó a Sturzenegger a entender que la tasa de interés por si sola en una situación como la actual no alcanza para bajar la inflación.
 
Cavallo sugirió al Gobierno que mire la experiencia de Perú, una de las economías que más crecen en la región. "No se confundan con la experiencia de Chile, México y Colombia, porque esas economías nunca estuvieron dolarizadas, ni de hecho ni de derecho", señaló Cavallo y agregó: "No cometan el error de Brasil de basar toda su estrategia estabilizadora en el mantenimiento de muy altas tasas reales de interés, es ilusorio pensar que la estabilización provocará por sí sola crecimiento económico".
 
"Para que la economía crezca vigorosamente se necesitan profundas transformaciones estructurales, comenzando por la reforma fiscal y del Estado", concluyó, señalando un camino que hasta ahora la administración de Macri no se ha atrevido a transitar.
 
Fuente: La Política Online

Agreganos como amigo a Facebook
21-01-2018 / 21:01
21-01-2018 / 19:01
21-01-2018 / 11:01
A Marcos Peña, el jefe de Gabinete, le endilgan culpabilidades varias, entre ellas la indiferencia u hostilidad papal. Sea por episodios ocurridos cuando Macri era intendente y Bergoglio era Bergoglio, como la ley igualitaria, o por otros de esta fase presidencial.
 
Sin embargo, el accidentado pasado porteño no ha sido decisivo: cuando fue elegido papa, Francisco recibió a Macri con más simpatía que a Cristina, se alegró de fotografiarse con la hija menor, Antonia. Luego se invirtieron los roles, la dama superó al ingeniero, pontífice con corazón sensible ante una viuda plañidera.
 
Desde entonces llovieron las imputaciones sobre Peña y el enojo del Vaticano, hasta contradictorias: unos le atribuyen pertenencia al Opus Dei (dominante fracción religiosa opuesta y en guerra con la Compañía de Jesús a la que pertenece Francisco) y, otros, una inclinación ateísta imperdonable para la Iglesia, que prefiere a quienes depositan su fe en cualquier Dios antes que a los pacíficos descarriados no creyentes en el más allá.
 
Para Macri es un misterio inexplicable esa apatía demostrada por el Papa, y a sus amigos les confesó que no le pudo sacar siquiera una sonrisa en su última entrevista. Ni haciendo un número vivo.
 
Estas relaciones importan por la ruptura manifiesta entre lo que el Papa considera liberalismo, plata y patronal, representado por Macri, según él (también por el electo Sebastián Piñera, al que apenas saludó fría y protocolarmente en Chile), y una doctrina social cristiana contraria al mercado, de fuerte contenido estatista, más dedicada a socorrer pobres caritativamente.
 
Por lo tanto, con Peña o sin Peña enfrente, difícil que la distancia se acorte entre el Gobierno y el Vaticano.

21-01-2018 / 10:01
La moda periodística de este verano es preguntarse por qué no viene el papa Francisco a la Argentina. El género admite ricas y variadas posibilidades.
 
Clarín trabaja una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretación de que la iglesia católica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una política conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto.
 
Morales Solá en La Nación incorpora un matiz: les aconseja a los macristas que no le adjudiquen al Papa enemistad con Macri e incorpora una lectura histórica que permite inferir una excelente relación entre ambos, convenientemente sazonada por la demostración del encono que, en cambio, separaría al pontífice de Cristina.
 
La lectura del mensaje Evangelium Gaudium y de la encíclica Laudato sii permite adentrarse en la esencia del mensaje que el Papa ha colocado en el centro de su misión pastoral como jefe de la iglesia, y pensar la cuestión de su no visita al país a partir de ahí.
 
¿Cuál es el hilo común de todo ese sistema de señales que emite el Papa? Sin duda se trata de la construcción de un jalón de la doctrina social de la iglesia orientado al mundo de nuestros días. Esa doctrina, nacida con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por León XIII en 1891, tuvo en sus orígenes el propósito de intervención en la cuestión de las relaciones entre el trabajo y el capital.
 
Tanto en sus vertientes más conservadoras, como en las más progresistas, el catolicismo puso la cuestión de la explotación del trabajo en el centro de su preocupación, estuviera ésta guiada por el temor a la rebelión obrera o por la solidaridad con los que sufren la injusticia de esa explotación. Sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados.
 
Los comunicadores críticos del Papa -los que dicen lo que los poderosos de la Argentina piensan pero no quieren decir- han armado su propio relato o, mejor dicho, han elaborado un modo de incluir al Papa en el relato general de la historia reciente del país.
 
Francisco es peronista. En consecuencia no está conforme con que Macri gobierne el país. Su rechazo a visitarnos sería así una forma de molestar al presidente, de demostrarle su antipatía, de intervenir políticamente en su contra.
 
¿Es efectivamente política la conducta del Papa? Claro que sí: colocarse en este momento del mundo como un crítico de la globalización neoliberal, afirmar que el capitalismo es la cultura del descarte, que "esta economía mata", que el derrame de las riquezas desde la cúpula híper concentrada del capital hacia las clases populares es una visión farsesca y que tal cosa no ha ocurrido nunca ni puede ocurrir...todas esas son definiciones claramente políticas.
 
Pero reducir a Francisco al lugar de un operador político argentino sería pura ignorancia si no fuera, como es, ocultamiento y manipulación. 

20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar