La Opinión Popular
                  01:50  |  Martes 19 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Internacionales - 28-04-2017 / 11:04
EFEMÉRIDES POPULARES

Raúl Sendic, fundador y líder histórico del Movimiento Tupamaro de Uruguay

Raúl Sendic, fundador y líder histórico del Movimiento Tupamaro de Uruguay
Raúl Sendic, el fundador y líder histórico del MLN Tupamaros.
Raúl Sendic Antonaccio, conocido como «el Bebe», fue un revolucionario, guerrillero y político uruguayo. Militante del Partido Socialista, en 1962 (una década antes del golpe de Estado) organiza, junto a otros militantes de la izquierda uruguaya, un grupo de acción directa que luego se integrará al denominado "Coordinador" y finalmente conformará el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros.
 
En agosto de 1970 es detenido y encarcelado en el Penal de Punta Carretas y casi un año después, en septiembre de 1971, protagoniza, junto a 105 tupamaros y 6 presos comunes una fuga masiva conocida como "Operación El Abuso" o "El Abuso".
 
Detenido en 1972, permaneció 14 años en calidad de rehén, aislado en distintos cuarteles de las Fuerzas Armadas. Restablecida la democracia, Raúl, el Bebe, Sendic abrió una profunda discusión en el seno de lo que había sido el Movimiento Tupamaro cuya militancia organizó en el interior las famosas mateadas en las que dialogaban con el pueblo oriental.
 
Sendic murió el 28 de abril de 1989 en París, adonde había acudido para atenderse de la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (esclerosis lateral amiotrófica). Su vida simboliza cabalmente la suerte corrida por el MLN Tupamaros: de la derrota militar al renacimiento político de su antigua militancia.
 
La Opinión Popular

 
El Bebe nunca se rindió
 
El grito retumbó en el pasillo de la vieja casa de la calle Sarandí casi con la misma contundencia con que sonaban los disparos de una patrulla de Fusileros Navales de la Marina uruguaya: "no voy a salir, todavía tengo unos tiritos". Era el 1 de septiembre de 1972 y Raúl Bebe Sendic resistía a los tiros su detención hasta que una bala le destrozó la mandíbula y lo dejó desangrándose inconsciente.
 
Su captura, junto a su compañera Xenia y a Jorge Ramada fue el tiro de gracia para el MLN Tupamaros que hacia finales de 1972 estaba asediado por la intensa represión desatada por el gobierno del presidente Bordaberry, y golpeado por la caída de la totalidad de sus cuadros dirigentes y la pérdida de sus refugios y estructuras logísticas.
 
Raúl Sendic había nacido en 1925 en un pueblo del interior del Uruguay y desde muy joven se definió política e ideológicamente por el socialismo. Incansable lector de Marx, Lenin y Rosa Luxemburgo no se quedó en la especulación teórica y comenzó a participar activamente en actividades antifascistas y de solidaridad con las movilizaciones de los trabajadores rurales del norte del país, sometidos a condiciones cuasi feudales de sometimiento y explotación.
 
Miembro del Partido Socialista, formó parte de su renovación programática a mediados de los '50 y -luego de recibirse de Procurador- se radicó en la zona rural del norte donde participó de las luchas de los cañeros -los peludos, como se los conocía- impulsando y concretando la formación del primer sindicato de la actividad, la Unión de Trabajadores del Azúcar de Artigas.
 
La arraigada intransigencia patronal y la complicidad estatal con la explotación reinante llevó rápidamente a la radicalización de dirigentes, activistas y trabajadores bajo la forma de acciones de autodefensa de masas y escarmiento de represores y rompehuelgas.
 
En 1965, integrantes de varias organizaciones políticas acordaron en Parque del Plata, la conformación de una organización armada y clandestina que se definía como "brazo armado del movimiento popular". Si bien la organización comenzó a realizar pequeñas operaciones de propaganda armada, no es sino hasta 1966, luego de un fracasado asalto a las oficinas de Funsa, que se firma en un comunicado con el nombre de MLN Tupamaros.
 
Al año siguiente los tupas elaboraron un informe conocido como Documento 1 que Sendic llevaría a Cuba. En sus ocho capítulos se explicitaban claramente los puntos centrales de la estrategia tupamara: la concepción de la lucha de liberación nacional como una lucha necesariamente continental, la guerrilla urbana como método principal de acción y el carácter prolongado de la misma.
 
El texto, en consonancia con los planteos de otros grupos revolucionarios latinoamericanos, no se privaba de vapulear a la URSS por su ambigüedad política y su apoyo a regímenes represivos.
 
El desarrollo de las acciones tupamaras fue vertiginoso: desde los fusiles -que nunca se pudieron usar por falta de percutores- recuperados del Club de Tiro Suizo en agosto de 1963, pasando por el secuestro del Presidente de UTE (la Edenor oriental) Ulises Pereyra Reverbell como apoyo a la huelga general de los trabajadores estatales, la toma de la ciudad de Pando en 1969 y el secuestro y ejecución de Dan Mitrione, agente de la CIA que entrenaba a las fuerzas represivas uruguayas en técnicas de tortura en julio de 1970 y la fuga de 111 tupamaros de la cárcel de Punta Carretas en 1972, los comandos del MLN realizaron más de 100 acciones importantes en dos años, sin contar innumerables hechos pequeños de pertrechamiento, propaganda armada, sabotajes, etc.
 
Pese a su eficacia operativa, destacada incluso por la prensa que al inicio los llamó los Robin Hood orientales y a la simpatía que despertaron entre amplios sectores de la población, los tupamaros no lograron hacer pie organizadamente en el movimiento de masas.
 
Sus numerosos contactos con algunos gremios, la captación de algunos dirigentes sindicales y aún la participación en la conducción de otros, no se tradujo en influencia y dirección política real, obstáculo insalvable para construir una retaguardia donde replegarse cuando arreciara la represión a partir de 1971, con la participación abierta de las FF. AA. y el uso masivo de la tortura minando inexorablemente la estructura y la capacidad combativa de la organización hasta su derrota y dispersión.
 
La detención de Sendic y su posterior reclusión por años en condiciones infrahumanas junto a ocho de los viejos fundadores no quebrantaron su voluntad militante y -tras su liberación en 1985- se dedicó a recorrer los barrios, hablando con la gente, organizando mateadas que fueron verdaderos foros de discusión y formación política de masas en torno a nuevos ejes políticos y nuevas prácticas militantes.
 
La cuestión agraria, la lucha contra la pobreza, la deuda externa y la Reforma Constitucional pasaron a ser el centro de la reflexión política que generó algunas de las formulaciones programáticas plasmadas en las coincidencias de los integrantes del Frente Amplio.
 
En 1985, pocos días después de ser liberado, el Bebe Sendic, en una entrevista periodística, afirmó que "no supimos organizar al pueblo", conclusión que las nuevas generaciones de militancia popular deberán tener en cuenta en los umbrales de la asunción de un histórico tupamaro como presidente de Uruguay.
 
Por Alberto Elizalde Leal
 
Fuente: Miradas al Sur, 28 de febrero 2010
 

Agreganos como amigo a Facebook
18-06-2018 / 22:06
18-06-2018 / 21:06
En 1859, Maximiliano de Habsburgo fue contactado por primera vez por los monárquicos mexicanos - los miembros de la aristocracia mexicana, encabezada por José Pablo Martínez del Río - con una propuesta para convertirse en el emperador de México.
 
Él no aceptó al principio, pero después de la intervención francesa en México, dirigida por Napoleón III, de la captura de la ciudad de México por el General Élie-Frédéric Forey y del plebiscito que confirmó la proclamación del imperio, mientras las tropas francesas ocupaban la mayor parte del territorio, consintió en aceptar la corona en el año 1863.
 
El archiduque Fernando Maximiliano José de Austria era miembro de la Casa Imperial de Habsburgo-Lorena. Después de una carrera en la Armada de Austria, fue proclamado, el 10 de abril de 1864, emperador como: Maximiliano I de México.
 
Dio inicio así al Segundo Imperio Mexicano, con el apoyo de Napoleón III de Francia y un grupo de mexicanos conservadores que trataron de revivir la monarquía mexicana instaurada anteriormente por Agustín de Iturbide (Agustín I de México).
 
Muchos países, entre ellos los Estados Unidos, se negaron a reconocer a ese gobierno. Esto ayudó a asegurar el éxito de las fuerzas liberales encabezados por Benito Juárez, quien se negó a consentir el Imperio. Hubo guerra continua entre las tropas imperiales (conformada por mexicanos, franceses, austriacos y belgas) y los republicanos mexicanos.
 
Después de la final de la "Guerra de Secesión", los Estados Unidos comenzaron a suministrar armas a los partidarios de Juárez en El Paso del Norte en la frontera con México. Mientras tanto, Maximiliano invitó a los ex confederados esclavistas a trasladarse a México en una serie de asentamientos.
 
Sin embargo, en 1866, Napoleón III retiraría sus tropas en el frente de la resistencia mexicana, debido a la oposición de EE.UU. bajo la Doctrina Monroe, y para aumentar su contingente militar en el país para hacer frente al creciente ejército prusiano de Otto Von Bismarck.
 
La ciudad de Querétaro cayó en mayo de 1867, y tras un consejo de guerra, Maximiliano I, fue condenado a muerte. Benito Juárez se negó a conmutar la pena, para enviar un mensaje de que México no toleraría ningún gobierno impuesto por las potencias extranjeras. La sentencia se llevó a cabo el 19 de junio 1867.
 
La Opinión Popular

18-06-2018 / 08:06
El 18 de junio de 1986, a las seis de la mañana, los presos por terrorismo de las cárceles de San Juan de Lurigancho (presos comunes), en el Pabellón Azul de la isla penal de El Frontón (subversivos) y Santa Bárbara (mujeres), que poseían un control tácito al interior de los centros, se amotinaron en forma coordinada y tomaron como rehenes a los guardias de las cárceles y a tres periodistas.
 
Los amotinados en las tres cárceles presentaron un pliego único de 26 demandas, la mayoría relacionada a mejoras en las condiciones de vida de los prisioneros y la disolución del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), entidad encargada de las prisiones en el país. Alan García y los miembros de su gobierno fueron tomados desprevenidos por el incidente.
 
La iglesia Católica peruana en el documento publicado el 19 de junio de 1986 y titulado Masacre de los penales de Lima relata: "En la madrugada del 18, los detenidos de los penales de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara, en Lima, se amotinan y toman rehenes. El consejo de ministros y el presidente Alan García deciden encargar al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas la restauración del orden. En Santa Bárbara -cárcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Las rehenes son liberadas. Hay dos reclusas muertas. 
 
En Lurigancho intervienen el Ejército y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un rehén es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos -según el informe oficial- son fusilados después de rendirse. En el Frontón, la operación se encomienda a la Marina, que bombardea el Pabellón Azul durante todo el día. Sobreviven treinta internos, que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco la prensa".
 
Fue el asesinato masivo más grande durante la lucha contrasubversiva en Perú.
 
La Opinión Popular

18-06-2018 / 08:06
18-06-2018 / 08:06
En 1952, Egipto estaba afectado por una aguda crisis a todos los niveles: corrupción, inoperancia de la Constitución, control absoluto por parte de los británicos y los franceses, miseria de la población, desprestigio de la figura del rey, etc.
 
El ejército también se encontraba convulsionado por la derrota frente a Israel en la Guerra árabe-israelí de 1948, y en su seno se había formado una sociedad secreta (creada en el año 1949) llamada Movimiento de Oficiales Libres.
 
Toda la crisis desembocó en el alzamiento de 1952. La dirección del movimiento corrió a cargo del ejército, liderados por el Comité de Oficiales Libres (donde pronto destacaría la figura de Nasser). Estos militares rápidamente entraron en contacto con partidos de izquierda y con otros grupos contrarios al régimen.
 
El movimiento revolucionario se desencadenó con el golpe militar del 22 de julio de 1952, que se impuso sin demasiada oposición. El 18 de junio de 1953, oficiales del Ejército -liderados por Gamal Abdel Nasser- derrocaron al rey Faruq y proclamaron la República de Egipto.
 
Con la llegada al poder, el Movimiento de los Oficiales Libres, hegemónico en el gobierno, comenzó a aplicar su programa, cada vez más vinculado a las ideas de Nasser, que defendía un régimen de unidad y dignificación a través del socialismo.
 
Los años 1955 y 1956 sirvieron para la consolidación del liderazgo de Nasser, que se convirtió en referente principal del nacionalismo árabe o panarabismo, de orientación socialista y populista; y en una prestigiosa figura a nivel internacional, junto al yugoslavo Josip Broz "Titoy el indio Sri Pandit Jawaharlal Nehru, del Movimiento de Países No Alineados ni con el imperialismo yanqui ni con el bloque soviético.

Por Carlos Morales

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar