La Opinión Popular
                  12:12  |  Sábado 21 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
Recomendar Imprimir
Nacionales - 17-03-2017 / 07:03
LEJOS DEL ESCENARIO QUE VENDEN MACRI, TRIACA Y DUJOVNE

El desaliento ante la persistente recesión hace que menos gente salga a buscar empleo

El desaliento ante la persistente recesión hace que menos gente salga a buscar empleo
Para el Indec la baja de la desocupación del 8,5 por ciento en el tercer trimestre de 2016 al 7,6 por ciento en el cuarto trimestre, está ligada a una disminución de "la actividad y la desocupación, por refugio en la inactividad", lo que en otras palabras significa que en ese período menos gente salió a buscar trabajo porque no tienen expectativa de encontrarlo.
El desempleo refleja el número de personas pertenecientes al sector económicamente activo, integrado al mercado de trabajo remunerado, que no tienen empleo a pesar de estar dispuestas a desarrollar una actividad laboral y haber emprendido acciones concretas para obtenerla. El desocupado es el que busca trabajo y no lo consigue. El que está sin trabajar y no busca, no se considera desocupado.
 
El desaliento de la población ante la tenaz recesión del año pasado hizo que cerca de 285.000 personas desocupadas dejaran de buscar empleo en el tramo final del año y dejaron de ser desocupados. El descenso de la desocupación no fue porque se crearon más empleos, sino porque más personas sin ocupación dejaron de buscarlo. Y encontraron "refugio en la inactividad", según consigna el comunicado del Indec. Así, el gobierno de Macri "mejoró" los indicadores de desempleo.
 
Por el llamado "factor desaliento", relacionado con las pocas perspectivas de encontrar un trabajo, el INDEC puede mostrar una baja de la desocupación al 7,6%, que se refleja en la tercera medición de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), correspondiente al cuarto trimestre de 2016 que arrojó leves bajas tanto en la oferta (45,3%) como en la demanda laboral (41,9%), respecto del anterior.
 
La información disponible no muestra el escenario de recuperación del empleo que promocionan desde enero el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne.
 
Junto con la pérdida de puestos de trabajo concentrada en la industria manufacturera y la construcción, el aumento en el desempleo a lo largo de 2016 se explica porque, ante el deterioro en la capacidad de compra, más individuos salieron a buscar empleo pero no lo consiguieron.
 
Por su parte, la subocupación llegó a 10,3 por ciento que representa a 1.278.000 personas con problemas de empleo. Los aglomerados urbanos con los mayores niveles de desocupación fueron Mar del Plata y el Gran Buenos Aires donde alcanzaron a 10,6 y 9,4 por ciento, respectivamente. 
 
La población subocupada creció, donde la demandante (que trabaja menos de 35 horas semanales pero quiere hacerlo más) es el 7,2% de la población (1,8 millón a nivel nacional). Mientras que los subocupados no demandantes llegaron al 5,6% (1,3 millón).
 
El Indec estimó que hay 937.000 personas desocupadas y 1,2 millones con problemas de empleo o subocupadas en los aglomerados relevados. Es decir, más de dos millones de argentinos tienen problemas de empleo.
 
Estos datos desmienten las afirmaciones realizadas por el presidente Mauricio Macri, y por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, respecto de que ya a fin de año se habría iniciado la recuperación de la economía y se estaría creando empleo desde entonces.
 
La Opinión Popular

 
Con menos personas que buscan empleo, la desocupación bajó a 7,6%
 
El desempleo fue 7,6% en el último trimestre del año. Si bien bajó frente al 8,5% de entre julio y septiembre, también cayó el porcentaje de personas que buscan trabajo. La tasa de actividad fue la más baja en 13 años.
 
El 7,6% implica que 937.000 personas que buscaron empleo no lo consiguieronEl 7,6% implica que 937.000 personas que buscaron empleo no lo consiguieron
 
De la mano de la segunda tasa de actividad más baja de los últimos 13 años para el cuarto trimestre, el desempleo disminuyó a 7,6% hacia fines del año pasado cuando se lo mira respecto al 8,5% alcanzado entre julio y septiembre, según datos del Indec difundidos ayer. Si bien estadísticamente no debería realizarse esta comparación (entre distintos trimestres), no se cuenta con la información de fines de 2015 ya que se había suspendido la publicación de este indicador.
 
En el tercer trimestre, el desempleo había afectado a un 8,5% de la población, y, en el segundo, a 9,3%. Aunque no se deba realizar la comparación contra estos períodos, el propio organismo de estadísticas detalla que "los resultados del cuarto trimestre de 2016 no presentan diferencias estadísticamente significativas en el empleo con relación al trimestre anterior", aunque advierte que "disminuye la actividad y la desocupación por refugio en la inactividad".
 
La disminución en la tasa de actividad marca que un porcentaje de la población directamente optó por dejar de buscar trabajo. Esto se conoce como "efecto del trabajador desanimado", que es simplemente que por el pesimismo respecto a la posibilidad de encontrar empleo, se frena la búsqueda.
 
En concreto, la tasa de actividad, luego de haber estado en 46% en el segundo y tercer trimestre, en el último del año pasado, descendió a 45,3%. Este porcentaje es el segundo más bajo de toda la serie (desde 2003) para los cuartos trimestres de cada año. Fue en 2014, cuando los datos estaban sospechados de manipulación, que se tocó el 45,2% (se cree que el bajo desempleo durante ese período fue, precisamente, porque se forzaba a la disminución de la tasa de actividad).
 
Desde que asumió Jorge Todesca al mando del Indec y se declaró la emergencia estadística, se resalta que los datos de entre 2007 y 2015 debían tomarse con "reserva".
 
"Poder aplicar la estacionalidad a los datos de desempleo implica un método más refinado", sostuvo Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma. Y agregó que si bien es cierto que en los últimos años se dio que la tasa de actividad en el cuarto trimestre era más baja que en la del tercero, en el último informe del Indec se dio también que cayó la tasa de empleo: mientras que en el tercer trimestre había sido de 42,1%, a fines de año disminuyó a 41,9%. Aún así, resaltó que la actividad cayó fuerte en el último trimestre de 2016. "No parece ser una cosa que se explique solo con estacionalidad", señaló. A modo de ejercicio, estimó que si se hubiese mantenido en 46% la tasa de actividad, el desempleo habría llegado a 8,9% a fines del año pasado.
 
La desocupación oficial de 7,6% implica que, para diciembre, 937.000 personas (de los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec) que buscaban activamente trabajo no lo consiguieron. Es decir que si se ampliara al total país el número sería mayor, en torno a 1,5 millones de personas.
 
A esto se suman los subocupados, que el porcentaje subió de 10,2% a 10,3%, y suman 1,3 millones de personas (según el informe del Indec) que también tienen problemas de empleo.
 
Además, están los "ocupados demandantes de empleo", que si bien tienen trabajo, buscan otro. El porcentaje de personas en este grupo creció de 14,2% a 14,6%.
 
De los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec, la ciudad con mayor desocupación es Mar del Plata, con 10,6% (de hecho es la única que aún tiene dos dígitos de desempleo).
 
Le siguen los "partidos del Gran Buenos Aires", con un desempleo de 9,4%; Bahía Blanca-Cerri, con 9,2%; y Río Cuarto, con 9,1%.
 
En el otro extremo, los lugares con menor desocupación en el cuarto trimestre del año pasado fueron Viedma-Carmen de Patagones con 0,8%; Santiago del Estero-La Banda, 1,8%; el Gran Resistencia, 2,5%; y Posadas, con 2,7%.
 
"En 22 de los 31 aglomerados se mantiene la actividad, el empleo y la desocupación sin cambios estadísticamente significativos", detalló el Indec en el informe.
 
Por María Iglesia
 
Fuentes: El Cronista, Página12, Clarín, la Izquierda Diario y LOP
 

Agreganos como amigo a Facebook
El desaliento ante la persistente recesión hace que menos gente salga a buscar empleo
Los datos oficiales muestran una reducción de 18.000 puestos de trabajo para los hogares encuestados por el ente estadístico, que al representar el 62% del país, llega hasta los 33.000 si se extiende al 100% del territorio argentino. Estos números contrastan con los difundidos por los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Hacienda, Nicolás Dujovne, que hablaron de creación neta de empleo durante el segundo semestre del año pasado, en el marco de una supuesta recuperación de la economía.
21-04-2018 / 10:04
Un nuevo recorte de personal en el Estado, llevado a cabo esta vez por el Ministerio de Agroindustria, se cobró ayer 330 puestos de áreas sensibles, como agricultura familiar, comercio exterior y estatus fitosanitario. Se dispuso el jueves, mientras se completaba la tanda de telegramas, asueto general en la sede de Paseo Colón y Azopardo y encargó un operativo policial para custodiar el edificio central.
 
Desde el organismo que conduce el ex titular de la Sociedad Rural, el oligarca Luis Miguel Etchevehere, confirmaron que esa cifra corresponde apenas a las áreas dependientes de la administración nacional. "Los despidos involucran un 50 por ciento de trabajadores de Capital Federal y otro 50 por ciento del Interior del país", señaló un vocero de Agroindustria.
 
El Ministerio ya había reducido en los últimos dos años en 700 puestos su plantilla de personal y ahora se sumó una poda sobre casi el 10 por ciento de la nómina actual (3500 empleados).
 
Los gremios advierten que la misma suerte correrían trabajadores de organismos descentralizados (INTA, Senasa, Inase-Inidep y el Instituto Nacional de Vitivinicultura), pudiendo elevarse la cifra de despedidos a 958, y se declararon "en estado de alerta y movilización".
 
La decisión de Etchevehere de decretar asueto hasta el lunes, cercar con policías el acceso a la sede del Ministerio y rechazar los pedidos de reunión con los delegados sumó tensión a la situación. "Lejos de calmar los ánimos y llevar tranquilidad, parecen estar empeñados en echarle más nafta al fuego", criticó ATE a través de un comunicado.

21-04-2018 / 09:04
Frente al descenso inevitable de su imagen, producido por la crisis de la economía que generaron las medidas del gobierno de Mauricio Macri, la Casa Rosada renueva su arsenal con algunas apuestas que se empiezan a vislumbrar.
 
Hay una expectativa exagerada en el macrismo por el funcionamiento de la obra pública bajo el mecanismo de Participaciones Público-privadas (PPP) por las que las corporaciones constructoras ya comprometieron seis mil millones de dólares de inversión para los primeros cuatro años.
 
En estas licitaciones, las empresas se comprometen a conseguir el financiamiento internacional, pero es el Estado el que sale como garante. Constituye una forma de endeudamiento encubierto, porque las que toman el dinero son las empresas y el riesgo lo toma el Estado.
 
Los contratos garantizan a los financistas la posibilidad de litigar en tribunales extranjeros. Esta modalidad ha levantado polémica en Europa porque los PPP son muy restrictivos para los Estados y porque el riesgo que recae en los gobiernos resulta excesivo.
 
Entre la espada y la pared por su enorme deuda, en Grecia los PPP se convirtieron en una vía desesperada de financiamiento. Se calcula que con ese mecanismo cada kilómetro de ruta nueva costó 70 por ciento más de lo presupuestado.
 
Las PPP, que involucran a las principales corporaciones locales, encabezadas por la flamante SACDE, que es la ex IECSA del grupo Macri, iban a ser anunciadas esta semana y se postergaron para el próximo martes con la esperanza de utilizar también su lanzamiento para neutralizar el mal clima creado por los tarifazos.
 
Las PPP serán el corazón de la estrategia del macrismo para reactivar una economía que está en plena crisis, con indicadores macro muy negativos y con el augurio nefasto de una magra cosecha de granos por las inundaciones.
 
Así como las PPP se lanzan en estos días para tratar de reavivar la economía y sostener la imagen alicaída del gobierno, también en estos días se conoció el dictamen de la jueza María Servini para intervenir el Partido Justicialista y designar como interventor a Luis Barrionuevo.
 
La práctica oficial de judicializar la política a través de la manipulación de los jueces ha sido una marca del macrismo. La intervención a un PJ que no había trasgredido ninguna norma es una maniobra que busca demonizar al adversario y frustrar la posibilidad de que el peronismo construya una sola candidatura para el 2019.
 
La intervención está destinada al fracaso. Pero con el sello del PJ y la complicidad de las corporaciones mediáticas se convertirán en propaladores de un  mensaje destinado a entorpecer el proceso de unidad que buscarán por otro lado las corrientes peronistas más representativas. 

20-04-2018 / 16:04
20-04-2018 / 10:04
20-04-2018 / 09:04
Desde que asumió Mauricio Macri las facturas de electricidad treparon 1600 % para los usuarios, tomando como referencia un consumo residencial promedio. Y la inflación se aceleró deteriorando el poder de compra del salario. El rechazo social a las subas en las facturas energéticas se hizo sentir en las calles. El malestar también tuvo una manifestación en el Congreso en el fallido debate del miércoles.
 
Este jueves, a puertas cerradas, el Presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, y el jefe del bloque Pro, Nicolás Massot, junto a sus aliados radicales y de la Coalición Cívica, abordaron el tema tarifazos. Pero la conclusión fue lamentable.
 
No hubo debate, sino una puesta en escena para la gilada en la que solo se abordaron las tarifas del gas y se decidió "financiar optativamente" las boletas, para pagar durante el verano los cargos correspondientes a los meses de mayor consumo: mayo-junio y julio-agosto. La "brillante" opción apenas sería sobre un 25% del total de la factura de gas y con un recargo del 20%.
 
El Gobierno aceptó hacer un retoque cosmético en su política de tarifas para demostrar apertura ante sus aliados, radicales y lilitos, e intentar descomprimir el escenario en el que la oposición casi reúne los votos para una sesión especial que podría haber iniciado una modificación del aumento previsto para el gas.
 
Con la idiosincrasia empresarial grabada a fuego, Macri no está dispuesto a perder y, pretende que la modesta concesión de la financiación en cuotas la paguen las provincias. "Que los gobernadores aporten el dinero que supone desdoblar los aumentos". Así se lo hizo saber al gobernador de Mendoza y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, autor de la polémica propuesta.
 
Pensando en las ganancias, omitieron tratar las subas en otros servicios básicos como la luz y el agua. Tampoco se contempló la situación de las PyMes, industrias o comercios. La "solución" del tarifazo en cuotas solo alcanza a los usuarios residenciales y deja afuera a un sector cuyo incremento en los costos necesariamente implica un traslado a los precios de venta.
 
El repudio general a las subas exageradas de tarifas golpea sobre la principal política ajustadora que el Gobierno ofrece a los "mercados" a cambio de que le hagan el aguante con la deuda externa: la preocupación se la transmitieron a Nicolás Dujovne y Luis Caputo en la asamblea anual del FMI que tiene lugar por estas horas.
 
En conclusión, una verdadera burla. El tarifazo sigue en pie y las ganancias de los amigos de Macri no se tocan. Y ahora al negocio energético se le suma el financiero. Los tarifazos y la baja de los subsidios son la pieza clave del ajuste macrista.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar