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Sociedad e Interés General - 21-02-2017 / 19:02
EL 22 DE FEBRERO DE 1946 SE PUBLICA EL "LIBRO AZUL Y BLANCO", INSTALANDO EL EXITOSO SLOGAN “BRADEN O PERÓN”

Juan Perón publica el libro “Azul y Blanco”, en respuesta al embajador yanqui Braden

Juan Perón publica el libro “Azul y Blanco”, en respuesta al embajador yanqui Braden
Facsímiles: Portada del diario Democracia del 23 de febrero de 1946, y tapa del libro que acusaba a Juan Perón vinculándolo con el nazismo.
En un 22 de febrero como hoy, pero del año 1946, Juan Perón da a conocer el libro "Azul y Blanco", en respuesta al "Libro Azul" del embajador norteamericano Spruile Braden contra el peronismo, que no pudo evitar el histórico triunfo electoral del 24 de febrero.

Ese mismo día aparece el folleto "Donde Estuvo" firmado por Bill de Caledonia. Este folleto, escrito por el coronel Perón bajo el seudónimo de referencia, cuenta las peripecias y viscisitudes vividas por él, a partir de su prisión y confinamiento en la isla Martín García hasta su liberación, el legendario 17 de octubre de 1945.

Por Blas García

Presencia indestructible de Eva Perón
Blas Garcia
 
Las elecciones del 24 de febrero de 1946 se definieron con la consigna "Braden o Perón". En 1946, el Gobierno de EE.UU. había editado un libro con serias acusaciones. La dura disputa con el embajador generó la recordada consigna.

Cuando el 12 de febrero de 1946 fue proclamada la fórmula Perón-Quijano, el Gobierno de los Estados Unidos entregó en exclusividad a la agencia United Press el texto completo del "Blue Book on Argentina", para que lo difundiera en todo el mundo.

Al día siguiente el diario La Prensa dedicó cinco páginas completas al documento, oficialmente titulado "Consulta entre las repúblicas americanas sobre la situación argentina".

El momento elegido para divulgar el "Libro Azul" no fue casual: mientras miles de personas rodeaban a Perón en la Plaza de la República, Washington lanzaba su bomba diplomática. Aunque el documento no fue entregado al embajador argentino en Washington, todos los diplomáticos latinoamericanos recibieron una copia encuadernada con tapas de color azul y con un total de 130 páginas.

El promotor del "Libro Azul" había sido el ex embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden, quien después de su corta gestión en Buenos Aires ahora se desempeñaba como secretario adjunto del Departamento de Estado en Washington.

La oportunidad fue anticipada por el mismo Perón quien, por su parte, replicó con la consigna que terminaría de darle la victoria: "O Braden, o Perón".

Adelantándose en apenas unas horas a la difusión del "Libro Azul", Perón había afirmado que Braden se entrometió en los asuntos internos del país hasta extremos intolerables cuando expresó que "yo jamás sería presidente de los argentinos y que aquí, en nuestra patria, no podía existir ningún gobierno que se opusiese a los Estados Unidos".

Braden había sido designado embajador en Buenos Aires en abril de 1945 por el presidente Franklin Delano Roosevelt, quien falleció poco después. En mayo ya se había hecho cargo de la Embajada, donde comenzó a imponerse la figura de su hombre de confianza, el misterioso español Gustavo Durán.

La gestión de Braden concluyó en setiembre, cuando se precipitaba la crisis política que el 17 de octubre alcanzaría su máxima expresión con el retorno de Perón desde su arresto en la isla Martín García.

Perón, entre tanto, respondió con una defensa prudente a las acusaciones del "Libro Azul", haciendo notar que los actos de colaboración con los nazis mencionados en su texto correspondían al gobierno del presidente conservador Ramón Castillo, aunque fueron presentados de forma de alcanzarlo también a él, buscando comprometerlo personalmente con el nazismo en vísperas de las elecciones presidenciales. 

Perón, sin embargo, también contaba con su propia bomba diplomática: el "Libro Azul y Blanco". Este material también de 130 páginas firmado por Perón que rápidamente ganó las calles y que contiene docenas de airadas respuestas de personalidades políticas y del mundo económico argentino al "Libro Azul" norteamericano.

Ese mismo día aparece el folleto "Donde Estuvo" firmado por Bill de Caledonia. Este folleto, escrito por el coronel Juan Domingo Perón, bajo el seudónimo de referencia cuenta las peripecias y viscisitudes vividas por Perón, a partir de su prisión y confinamiento en la isla Martín García hasta su liberación el 17 de octubre de 1945.

El "Libro Azul y Blanco" fue un best seller de su tiempo, reforzado por la victoria de Perón el domingo 24 de febrero; impreso en papel de diario y con una sencilla portada se editaron más de 80.000 ejemplares, un éxito sólo posible por la ola que llevaba a Perón a la Casa Rosada.

Por Blas García

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18-08-2017 / 20:08
18-08-2017 / 20:08
17-08-2017 / 19:08
Oscar Alfredo Gálvez nació en Caballito el 17 de agosto de 1913. Fue Campeón en Turismo de Carretera y en Pista (en 1947 y 1948); y en TC en 1953, 1954 y 1961. Adhirio fervorosamente al peronismo.
 
Escribió parte de la historia del automovilismo argentino, junto con su hermano Juan, y el menor Roberto, aunque éste último sólo asomó a este deporte. Hijos de una familia porteña, en que el padre era mecánico, desde chicos sintieron su pasión por los fierros, lo que hizo que Oscar se sintiera "mecánico", y dejara la escuela primaria, después de intentar tres veces cursar el 4º grado.
 
Los hermanos Gálvez fabricaban sus propios autos, rígidos, duros, cuadrados, pesados, prepararon el auto para que Oscar corriera en 1937 las Mil Millas Argentinas, y Juan logró acompañarlo, modificando su documento, pues era todavía menor de edad, y el anecdotario señala que perdieron el segundo puesto por perder tiempo en cambiar la correa que ataba el capot (que se cortaba por ser un cinturón común de pantalones).
 
En 1939 participaron en el Gran Premio Getulio Vargas, en que los Gálvez rompieron el diferencial, lo ataron con alambre y continuaron, pero sobre el final volcaron, se reacomodaron y llegaron segundos, atrás de Juan Manuel Fangio.
 
En 1940 tuvieron un tremendo vuelco al caer a un precipicio, y decidieron comenzar a usar casco. Oscar -lo que son las épocas- consiguió uno de paracaidista y Juan otro de los que usan en los tanques de guerra.  Esos eran los tiempos con anécdotas pintorescas de los pioneros de esta actividad.
 
La Opinión Popular

16-08-2017 / 21:08
16-08-2017 / 21:08
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