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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
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Sociedad e Interés General - 08-07-2014 / 10:07
EFEMÉRIDES POPULARES

Se promulga la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria

Se promulga la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria
El 8 de julio de 1884 se promulgó la Ley 1420 de educación común, gratuita y obligatoria.
 
El 8 de julio de 1884, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, se promulgó la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria.
 
La ley aprobada estableció la instrucción primaria obligatoria, gratuita y gradual. La obligatoriedad suponía la existencia de la escuela pública al alcance de todos los niños, medio para el acceso a un conjunto mínimo de conocimientos, también estipulados por ley.
 
Es una Ley fundacional del Estado argentino y creadora de la educación pública. Se establece el Consejo Nacional de Educación, con Eduardo Wilde como Ministro de Instrucción Pública.
 
La Opinión Popular

Ley 1420: el país que se hizo con buenas escuelas
 
El 8 de julio se cumplen 130 años de la sanción de la ley 1420 de educación laica, gratuita y obligatoria. Se trata de la norma básica que estructuró el sistema de educación pública nacional.
 
Domingo Faustino Sarmiento había sido el gran propagandista de la educación pública, pero en su presidencia (1868/74) no llegó a sancionar una norma sobre ella. Tampoco lo hizo su sucesor, Nicolás Avellaneda, quien había sido su Ministro de Educación (entonces de Justicia e Instrucción Pública) en los seis años de su mandato.
 
Fue Roca, su sucesor, el que construye el sistema de educación nacional, que el primero publicitó y el segundo esbozó pero que no llegaron a concretar.
 
Roca asume su primera presidencia el 12 de octubre de 1880 y a los pocos meses crea el Consejo Nacional de Educación, el órgano destinado a conducir la política para la educación primaria en el ámbito nacional y elige a Sarmiento para presidirlo. Al mismo tiempo, designa a su predecesor, Nicolás Avellaneda, como Rector de la Universidad de Buenos Aires.
 
Los dos presidentes anteriores eran designados así al frente de la educación primaria y de la institución ya más importante de la superior.
 
La ley 1420, que estructura el sistema educativo nacional estableciendo la obligatoriedad de la enseñanza, su carácter gratuito y laico, a cargo del Estado, llega en 1884.
 
Los debates parlamentarios muestran que fue una norma resistida y que el Presidente tuvo que ejercer una fuerte decisión política para su sanción. El Ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, Eduardo Wilde, defiende con vehemencia el proyecto en el Congreso.
 
En la primera presidencia de Roca la relación con la Iglesia se tensa y el Presidente termina expulsando al Nuncio Apostólico del país, argumentando su injerencia en los asuntos internos. Pero será el mismo Roca quien en su segunda presidencia restablecerá las relaciones diplomáticas con el Vaticano.
 
Al momento de la sanción de la ley, el porcentaje de personas alfabetizadas en Argentina era muy bajo.
 
Sabía leer y escribir menos de uno de cada cinco habitantes. Un cuarto de siglo más tarde, al conmemorarse el Centenario, ya dos de cada tres saben leer y escribir y en los menores de diez años la escolarización está llegando al 90%.
 
Vista en perspectiva, una ley políticamente controvertida en el momento ha pasado a ser, junto con la Ley Sáenz Peña que estableció el voto universal secreto y obligatorio, la norma que tiene mayor consenso.
 
Es que todas las fuerzas políticas, cualquiera sea su posición ideológica, coinciden hoy en reivindicar ambas normas. Vista en perspectiva, la democratización de la educación fue un paso previo a la democratización de la política.
 
La ley 1420 mostró una gran vigencia y adaptabilidad a través del tiempo y no fue un obstáculo al desarrollo de la educación privada, área que tuvo un avance importante a partir del gobierno de Arturo Frondizi.
 
Recordar hoy esta norma no sólo lleva a reconocer que es de Roca y no de Sarmiento, como cree la mayoría de la gente informada en Argentina, sino que la educación pública ha pasado a ser una gran asignatura pendiente de la democracia contemporánea.
 
Por Rosendo Fraga Director Del Centro De Estudios Unión Para La Nueva Mayoría
 
Fuente: Clarín 
 

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27-04-2017 / 19:04
26-04-2017 / 20:04
26-04-2017 / 20:04
26-04-2017 / 09:04
El 26 de abril de 1985, a las 21 horas, se producía el incendio del neuropsiquiátrico Saint Emilien, en Buenos Aires, que dejó un saldo de 86 muertos. Por la hora, y al tratarse de un centro psiquiátrico, algunos pacientes habían sido dormidos con sedantes y no pudieron huir de las llamas. Otros, en cambio, tenían las puertas de seguridad de sus habitaciones cerradas y no pudieron atravesarlas por sus barrotes.
 
Casi todas las ambulancias de los hospitales metropolitanos fueron puestas a disposición para completar el rescate de los heridos y para el traslado de los cuerpos, teniendo en cuenta que allí se encontraban internados unos 410 pacientes. Incluso, una enfermera se arrojó por una ventana del tercer piso para escapar de las llamas, envuelta en un colchón para intentar amortiguar la caída, pero murió debido al impacto. Varios de los internos también intentaron escapar así.
 
Un gran número de bombero intentó a la medianoche ingresar al lugar, pero aún las llamas dominaban el interior. Recién dos horas más tarde pudieron realizarse los rescates. A las cinco de la madrugada del sábado 27 de abril los bomberos comenzaron a retirar los cadáveres de las víctimas, la mayoría de ellos carbonizados.
 
Fue la peor tragedia ocasionada por un incendio en el país antes del boliche Cromañón. Tras el siniestro, los propietarios de la clínica -que responsabilizaron por el fuego a un paciente- se declararon en quiebra y otra empresa compró el edificio. Nunca hubo responsables o condenados por la Justicia.
 
La Opinión Popular
24-04-2017 / 18:04
El 25 de abril de 1954 se realizaron las elecciones nacionales para designar al vicepresidente de la nación y a legisladores nacionales. Amplia mayoría para el peronismo, especialmente en el padrón femenino y en las provincias del interior.

En 1951, antes de comenzar su segundo mandato, el vicepresidente Hortensio Quijano falleció. Desde aquel momento el cargo quedó vacante, hasta que se decidió completar el binomio en 1954.

El contraalmirante Alberto Teisaire, el candidato del Partido Justicialista, triunfó con el 64.52% de los votos. El radical Crisólogo Larralde quedó segundo en el orden de preferencia ciudadana, con el 32, 31%. Benito de Miguel, candidato por el Partido Demócrata, obtuvo el 1.41%, seguido en el recuento por Alcira de la Peña del Partido Comunista, por Luciano Molinas del Partido Demócrata Progresista y Guillermo Bonaparte por Concentración Obrera.

En la elección legislativa el triunfo también le correspondió al Partido Peronista. El oficialismo obtuvo la mayoría con el 62.96% de los votos. La minoría quedó en manos de la Unión Cívica Radical, que obtuvo el apoyo del 31.64% del electorado.

El sistema vigente para la elección de diputados era el uninominal por circunscripciones, el mismo que se había utilizado para la elección de 1951. Mediante este sistema, cada provincia dividió su territorio en tantas circunscripciones como diputados nacionales debía elegir y cada ciudadano tuvo la oportunidad de elegir a un representante para la Cámara Baja.

Los trazados de las circunscripciones que se habían hecho para la elección de 1951 fueron modificados para la de 1954. El mandato por el cual se elegía a los diputados era de seis años.

Teisaire se convertiría, después de 1955, en el paradigma del traidor para el peronismo. Durante la llamada Revolución Libertadora hizo una declaración, que fue filmada, sobre los crímenes que atribuía al gobierno de Perón que fue proyectada en todos los cines del país. El humor popular lo pasó a llamar "Antonio Tormo, el cantor de las cosas nuestras".

Por Blas García

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