La Opinión Popular
                  07:49  |  Sabado 02 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 08-07-2014 / 10:07
EFEMÉRIDES POPULARES

Se promulga la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria

Se promulga la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria
El 8 de julio de 1884 se promulgó la Ley 1420 de educación común, gratuita y obligatoria.
 
El 8 de julio de 1884, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, se promulgó la Ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria.
 
La ley aprobada estableció la instrucción primaria obligatoria, gratuita y gradual. La obligatoriedad suponía la existencia de la escuela pública al alcance de todos los niños, medio para el acceso a un conjunto mínimo de conocimientos, también estipulados por ley.
 
Es una Ley fundacional del Estado argentino y creadora de la educación pública. Se establece el Consejo Nacional de Educación, con Eduardo Wilde como Ministro de Instrucción Pública.
 
La Opinión Popular

Ley 1420: el país que se hizo con buenas escuelas
 
El 8 de julio se cumplen 130 años de la sanción de la ley 1420 de educación laica, gratuita y obligatoria. Se trata de la norma básica que estructuró el sistema de educación pública nacional.
 
Domingo Faustino Sarmiento había sido el gran propagandista de la educación pública, pero en su presidencia (1868/74) no llegó a sancionar una norma sobre ella. Tampoco lo hizo su sucesor, Nicolás Avellaneda, quien había sido su Ministro de Educación (entonces de Justicia e Instrucción Pública) en los seis años de su mandato.
 
Fue Roca, su sucesor, el que construye el sistema de educación nacional, que el primero publicitó y el segundo esbozó pero que no llegaron a concretar.
 
Roca asume su primera presidencia el 12 de octubre de 1880 y a los pocos meses crea el Consejo Nacional de Educación, el órgano destinado a conducir la política para la educación primaria en el ámbito nacional y elige a Sarmiento para presidirlo. Al mismo tiempo, designa a su predecesor, Nicolás Avellaneda, como Rector de la Universidad de Buenos Aires.
 
Los dos presidentes anteriores eran designados así al frente de la educación primaria y de la institución ya más importante de la superior.
 
La ley 1420, que estructura el sistema educativo nacional estableciendo la obligatoriedad de la enseñanza, su carácter gratuito y laico, a cargo del Estado, llega en 1884.
 
Los debates parlamentarios muestran que fue una norma resistida y que el Presidente tuvo que ejercer una fuerte decisión política para su sanción. El Ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, Eduardo Wilde, defiende con vehemencia el proyecto en el Congreso.
 
En la primera presidencia de Roca la relación con la Iglesia se tensa y el Presidente termina expulsando al Nuncio Apostólico del país, argumentando su injerencia en los asuntos internos. Pero será el mismo Roca quien en su segunda presidencia restablecerá las relaciones diplomáticas con el Vaticano.
 
Al momento de la sanción de la ley, el porcentaje de personas alfabetizadas en Argentina era muy bajo.
 
Sabía leer y escribir menos de uno de cada cinco habitantes. Un cuarto de siglo más tarde, al conmemorarse el Centenario, ya dos de cada tres saben leer y escribir y en los menores de diez años la escolarización está llegando al 90%.
 
Vista en perspectiva, una ley políticamente controvertida en el momento ha pasado a ser, junto con la Ley Sáenz Peña que estableció el voto universal secreto y obligatorio, la norma que tiene mayor consenso.
 
Es que todas las fuerzas políticas, cualquiera sea su posición ideológica, coinciden hoy en reivindicar ambas normas. Vista en perspectiva, la democratización de la educación fue un paso previo a la democratización de la política.
 
La ley 1420 mostró una gran vigencia y adaptabilidad a través del tiempo y no fue un obstáculo al desarrollo de la educación privada, área que tuvo un avance importante a partir del gobierno de Arturo Frondizi.
 
Recordar hoy esta norma no sólo lleva a reconocer que es de Roca y no de Sarmiento, como cree la mayoría de la gente informada en Argentina, sino que la educación pública ha pasado a ser una gran asignatura pendiente de la democracia contemporánea.
 
Por Rosendo Fraga Director Del Centro De Estudios Unión Para La Nueva Mayoría
 
Fuente: Clarín 
 

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar