La Opinión Popular
                  19:44  |  Jueves 29 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 27-06-2013 / 10:06
PARADOJA KIRCHNERISTA

Los productores rurales hoy financian a quienes compran autos importados

Los productores rurales hoy financian a quienes compran autos importados
Unos festejan, otros se quejan. Están los que dicen que el actual valor del dólar oficial les viene al pelo, y también quienes se sienten víctimas del atraso cambiario. Así se presenta la Argentina de hoy, con "ganadores y perdedores", según el precio del billete verde al que logran acceder.
Carlos es un chacarero de toda la vida. Como hijo y nieto de productores rurales, está acostumbrado a mirar al cielo cada mañana, rogando por un clima benigno que beneficie a su cosecha de soja. Vive en la localidad bonaerense de Coronel Suárez, a 550 kilómetros de Capital, donde todos los años cultiva el mismo campo de 100 hectáreas que alquila.
 
Gustavo es un economista, especializado en finanzas. Desde hace cuatro años, este profesional de clase media alta trabaja en un banco de primera línea, donde se desempeña como director de banca individual. Cada mañana, camino a su oficina, en plena city porteña, siempre se detiene en una gran vidriera, donde se exhibe un atractivo BMW Serie 1. Está pensando en cambiar el auto y está convencido de que este es el momento ideal para hacerlo.
 
A estas dos personas, varias son las cosas que las separan: el lugar donde viven, el tipo de trabajo que realizan diariamente y sus aspiraciones.
 
Pero en este juego de las diferencias, hay un punto fundamental: mientras que el primero se queja por el tipo de cambio actual y lo que recibe por cada tonelada de soja que vende en el mercado interno, el segundo festeja porque la cotización fijada por el Banco Central le permite acceder a un bien dolarizado, a un valor muy por debajo del blue, y encima en cómodas cuotas.
 
El malestar de uno frente a la satisfacción del otro está relacionado por un factor en común: el atraso cambiario, es decir, la política oficial que primó durante los últimos años y que se caracterizó por hacer correr el tipo de cambio oficial a un ritmo menor que la inflación.
 
Y este atraso es el que, en definitiva, está generando una suerte de "subsidio" que premia a quienes acceden a bienes dolarizados y cuya conversión se realiza al cambio oficial -como los autos- a la vez que castiga a quienes venden un producto valuado en billetes verdes pero, a cambio, están obligados a recibir pesos, como los sojeros que, además, suman otro punto en contra: deben resignar un 35% de sus ingresos para el pago de retenciones.
 
En definitiva, la actual política cambiaria lleva a que, por un lado, el Gobierno "premie" a quienes aspiran a subirse a un auto importado, pero al costo de perjudicar al campo con un valor del dólar retrasado a lo que se suma una fuerte presión tributaria.

El "precio" del subsidio
 
Estas diferentes realidades que atraviesan consumidores por un lado y productores sojeros por otro, marcan el puso del debate sobre cuál debería ser el tipo de cambio de "equilibrio", es decir, aquél que permita recuperar parte de la competitividad perdida y elimine algunas de las distorsiones actuales de la economía.
 
Al respecto, desde consultoras como el Estudio Bein, así como también desde algunas entidades rurales, pregonan que, hoy por hoy, ese nivel estaría en los $6,50 por billete verde, es decir, una cotización un 21% por encima del nivel actual.
 
Así las cosas, cuando Gustavo finalmente se dé el gusto de subirse a su BMW Serie 1, cuyo valor promedio en dólares es de u$s50.000, hoy estará pagando el equivalente a $267.000.
 
Pero, si el tipo de cambio hoy estuviese en ese "nivel de equilibrio" que señalan numerosos expertos, este profesional que trabaja en la city porteña debería desembolsar en realidad unos $325.000 por ese mismo 0Km de alta gama.
 
Esto implica que, el hecho de tener un dólar retrasado está generando una suerte de "subsidio" de $58.000 por cada unidad de estas características que se comercializa en la Argentina (resultado de la diferencia entre $325.000 y $267.000).
 
Lo interesante es que este atraso cambiario que favorece a toda persona que quiera darse el "gustito" de subirse a un auto premium como este, supera a la ganancia neta que logra Carlos trabajando cada año su campo de 100 hectáreas.
 
Hilando más fino, este sojero de Coronel Suárez -al igual que los más de 30.000 productores que en la Argentina cultivan esa misma superficie-, de la mano de un rendimiento de 2,9 toneladas por hectárea, está cobrando en mano, tras pago de retenciones e impuestos a las Ganancias, unos $50.000 por vender su cosecha.
 
Es decir, los $58.000 que evitó sacar de su bolsillo Gustavo para comprar su 0Km, beneficiado por el actual valor del dólar, viene a ser incluso un 16% más que la ganancia neta que obtiene un productor como Carlos que alquila 100 hectáreas para cultivar soja.
 
Lo interesante es que en la Argentina hay muchos "Gustavos" queriéndose dar el gustito de subirse a un 0Km de alta gama: según datos de ACARA, la entidad que nuclea a concesionarios de todo el país, durante los cinco primeros meses se patentaron 732 unidades del Serie 1 y 490 unidades del Serie 3, las líneas más comercializadas de la casa alemana.
 
Tomando un valor promedio de u$s50.000 para el Serie 1 y de u$s70.000 para el Serie 3, esto arroja que, entre enero y marzo, los más de 1.200 compradores gastaron el equivalente a $373 millones.
 
Pero, si el tipo de cambio actual fuese de $6,50, tal como pregonan algunas consultoras como el nivel que permitiría minimizar algunas distorsiones, esas ventas hubiesen representado $455 millones.
 
Esto arroja una diferencia de $82 millones. En definitiva, un "subsidio" con el que se premió a todos los "Gustavos" que adquirieron cualquiera de estos dos modelos entre enero y mayo.
 
El punto central es que estos $82 millones que evitaron sacar del bolsillo esos apenas 1.200 compradores equivalen a la ganancia neta de 1.640 productores que hoy rentan un campo de 100 hectáreas para cultivar soja cada año.
 
Por otra parte, dichos $82 millones de "ahorro" representan lo que a su vez están dejando de percibir 6.200 pequeños chacareros que trabajan la misma superficie (100 hectáreas cada uno) por tener que vender su cosecha al tipo de cambio actual y no a esa otra cotización que analistas llaman "equilibrio".
 
En efecto: tal como se mencionó anteriormente, las toneladas de "yuyito" logradas con 100 hectáreas, tienen un valor de $50.000 tomando el actual dólar BCRA. En cambio, si se fuese a ese valor "más realista" para la divisa estadounidense ($6,50), los ingresos de estos productores ascenderían a $63.250 por cada uno.
 
Ese gap de $13.250 -que no reciben del Estado en su afán de sostener el dólar en los niveles actuales-, multiplicado por 6.200 ruralistas, equivale a los $82 millones de "subsidio" que recibieron las 1.200 personas que se subieron a un BMW Serie 1 o Serie 3 en lo que va del año.
 
 
Soja versus Miami
 
Este beneficio que reciben todos aquellos que compran autos importados queda más que evidenciado en la práctica por el boom que experimenta este sector. Pero estos particulares no son los únicos agraciados.
 
También se viene dando un firme y sostenido crecimiento en el número de personas que viajan al exterior.
 
Si bien en marzo último el Gobierno aplicó un recargo del 20% a la actividad turística, encareciendo el tipo de cambio, los argentinos continúan sintiéndose "tentados" de subirse un avión y cruzar la frontera, dado que la comparación del llamado "dólar turista" la realizan no ya pensando en cuán por encima se encuentra por sobre el tipo de cambio oficial, sino en relación a lo barato que está con respecto al "blue".
 
El punto clave es que el Ejecutivo subsidia de manera directa una parte de ese "boom": considerando que este año Aerolíneas tendrá un rojo a cubrir por el Estado de $3.300 millones, y que el 70% de las pérdidas corresponden a vuelos a Miami, Europa, México y otros destinos internacionales, esto implica que el Gobierno deberá poner unos $2.300 millones para permitir que turistas  salgan al exterior.
 
Este aporte "estatal" para que argentinos hagan shopping por Miami o disfruten de las hermosas vistas de Europa, equivale a la ganancia neta que cada año generan 46.000 campos de 100 hectáreas cultivadas con soja.
 
Puesto en cifras, esto representa cerca de un 25% de la superficie que cada año se siembra en la Argentina de esta oleaginosa.
 
Sin embargo, esta es apenas una cara de la moneda: el hecho de que los argentinos perciban que cada vez resulta más barato hacer turismo en el exterior -producto de salarios que hasta 2012 ajustaron por encima de la devaluación-, ha llevado a que los intentos oficiales por desalentar este "éxodo" hayan tenido pobres resultados.
 
Así las cosas, se estima que este año, de no mediar ningún nuevo recargo, el turismo fronteras afuera "succionará" de la economía unos u$s10.000 millones, una cifra preocupante en momentos en que el Banco Central, mes a mes, viene perdiendo reservas.
 
Puesto en números, esto representa cerca de un 40% más que los u$s7.000 millones que recaudaría este año el Gobierno en concepto de retenciones a la soja, según estimaciones de la consultora Agritrend.
 
De alguna manera, así como los sojeros se perjudican por el tipo de cambio, una buena cantidad de turistas argentinos se benefician.
 
"La soja le está sirviendo al Gobierno para cubrir la demanda de dólares por turismo, energía y otras actividades", aseguró a iProfesional Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural, quien además se quejó del doble problema que afecta a los productores: "Están recibiendo muy poco por cada tonelada de soja vendida y, encima, soportan una gran presión fiscal".
 
 
Más para autos y viajes, menos para la soja
 
Para comprobar cómo en la Argentina, tras años de atraso cambiario, con el tiempo se fue beneficiando más a quienes adquieren autos importados o contratan viajes al exterior, que a quienes plantan soja, basta echar una mirada a los precios relativos, en este caso, al nivel de acceso a bienes y servicios en relación al salario.
 
En este sentido, allá por 2010, el modelo entrada de gama del Serie 1 de BMW de 5 puertas costaba el equivalente a $143.100 (u$s36.900 a un tipo de cambio de $3,88).
En ese entonces, el salario promedio de la Argentina era de $3.600, de modo que se necesitaban casi 40 ingresos para poder subirse a este vehículo.
 
En la actualidad, en cambio, una versión similar cotiza a $247.700 (u$s46.300).
Y dado que el salario promedio bordea los $7.600 netos (considerando las últimas alzas), ahora es necesario contar con 32 ingresos para salir de una concesionaria con este auto. Es decir, 8 meses menos de trabajo.
 
Como contrapartida, el negocio de la soja fue eclipsándose a medida que se profundizó el atraso cambiario y el Gobierno incrementara la presión tributaria.
 
El efecto combinado de estas dos variables -sumado a las consecuencias negativas del blue-, generó que prácticamente quedaran neutralizados los beneficios de los precios internacionales.
 
Según un informe del IERAL, en el año 2001, un camión cargado con 28 toneladas de soja equivalían a 16,3 metros cuadrados construidos.
 
Sin embargo, en la actualidad, pese a que el "yuyito" vale tres veces más que en ese entonces, con este mismo volumen hoy es posible construir 12 metros cuadrados, es decir, casi 27% menos.
 
En una línea similar, si la comparación se realiza con bienes de consumo, un cargamento sojero que en 2001 permitía comprar 12 canastas básicas, en la actualidad posibilita acceder a 14 de ellas, es decir, apenas 17% más que en ese entonces, aun cuando el precio se la soja se haya multiplicado por tres.
 
Desde la consultora aseguraron que, además de la pérdida de rentabilidad por la mayor presión inflacionaria, un factor determinante es que los productores tienen a un "socio" que cada vez participa con un porcentaje mayor de sus ingresos: el Estado. Que, valga la aclaración, es ese mismo que "premia" a los "Gustavos" y castiga a los "Carlos".
 
Por Juan Diego Wasilevsky
 
Fuente: iProfesional

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29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.
 
En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei.
 
La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.
 
Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.
 
El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.
 
Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


27-01-2026 / 10:01
La visita del presidente Javier Milei a Mar del Plata dejó una postal muy distinta a la que solía mostrar en anteriores desembarcos en la ciudad. Lejos de las multitudes que supieron acompañarlo durante la campaña y en los primeros meses de gestión, su llegada este lunes estuvo marcada por una convocatoria reducida que apenas superó el centenar de personas, un dato que no pasó inadvertido y que refleja un notorio desgaste de su imagen pública. Milei tuvo que enfrentar una importante manifestación opositora conformada por turistas y vecinos que se autoconvocaron en el centro para repudiar su agenda "vacacional" y su participación en la fascista "La Derecha Fest".
 
Milei arribó a la ciudad en el marco de lo que su entorno denomina el "Tour de la Gratitud", una gira de carácter político-partidario destinada a reencontrarse con simpatizantes y agradecer el apoyo electoral. También formó parte de actividades vinculadas a "La Derecha Fest" y realizó una breve recorrida por la zona de Güemes, en un intento de mostrarse cercano a vecinos y turistas. Sin embargo, el impacto real de la visita fue mucho menor al esperado.
 
Según pudo observarse en el lugar, la presencia de militantes rentdis y fanáticos fue escasa, con un operativo de seguridad que contrastó con la reducida cantidad de personas que aguardaban al presidente. Las imágenes difundidas evidenciaron un acompañamiento magro, muy lejos de las convocatorias masivas que Milei lograba reunir en Mar del Plata durante 2023, cuando su figura despertaba entusiasmo y curiosidad en amplios sectores de la sociedad.
 
Este marcado descenso en la convocatoria expone un cambio de clima político. Las medidas de ajuste, el deterioro del poder adquisitivo y los conflictos sociales comienzan a pasarle factura a un presidente que basó gran parte de su capital político en la conexión directa con "la gente".
 
La postal marplatense parece confirmar que ese vínculo ya no genera el mismo fervor. Así, la visita de Milei a Mar del Plata terminó funcionando más como un termómetro de su presente político que como un gesto de fortaleza. Con un operativo de seguridad nuevamente defectuoso, el Jefe de Estado intentó de manera infructuosa una caravana como parte de su tour de agradecimiento por los resultados de las elecciones de octubre de 2025.
 
El Presidente continúa su recorrida nacional, que no incluye zonas urgentes como las incendiadas en Chubut, pero sí abre terreno propicio para abogar por la nefasta reforma laboral. La escasa recepción, comparada con sus anteriores pasos por la ciudad, deja en evidencia una caída en su nivel de popularidad y abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el respaldo social en un contexto cada vez más adverso.
 
La confianza en el Gobierno volvió a mostrar señales de retroceso en el arranque de 2026. En enero, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 2,8 por ciento frente a diciembre y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, de acuerdo al relevamiento mensual que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
 
Lejos de la gestión, Milei tiene planificado seguir con los paseos y recorridas por distintas ciudades y evalúa continuar, además, con sus shows en distintas fiestas regionales que tanto criticó. Sin embargo, no tiene en los planes, por ejemplo, visitar la Patagonia que por estos momentos se consume bajo el fuego.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2026 / 11:01
La noticia no tuvo titulares catastróficos, ni paneles que la debatieran, ni fue motivo de charla en el café, el asado o la juntada. Como el embarazo de la nena, o el hijo con discapacidad que se ocultaba en la sociedad careta del siglo pasado, la pavorosa noticia del aumento imparable de la morosidad de las familias que volvió a crecer en noviembre, pasa como si no pasara.

La morosidad familiar, o sea, la deuda que toman las familias que antes no se endeudaban para pagar alquiler, comida, vestimenta, salud o educación se triplicó en sólo un año y pasó del 2,6% en noviembre de 2024 al 8,8% en el mismo mes del año pasado.

Desde 2010 que no se veían cifras así, con la "pequeña" diferencia que en aquel año una parte no menor de esa deuda tenía que ver con la compra de viviendas, automóviles o viajes y hoy es por atender las necesidades básicas insatisfechas en familias que venían bien cuando "estábamos mal" y había que votar un "cambio".
 
Y el voto hizo el cambio. En el mismo mes del infierno endeudador de las familias, hubo otros derrumbes de actividades que eran florecientes cuando estábamos mal: la industria manufacturera cayó -8,2%, el comercio -6,4% para no hablar de la pesca que se sumergió (valga la expresión acuática) un -25%, convirtiéndose en el sector de mayor desplome.
 
Lo único que crece es lo que está ligado al gran capital: petróleo y minería, el agro y la llamada "intermediación financiera", esto es, los hijos y nietos de los ganadores de la siniestra Argentina de Martínez de Hoz con su ley de entidades financieras prohijados por la dictadura de Videla, Massera, Agosti y sus civiles cómplices que dejaron 30 mil desaparecidos, cientos de bebés apropiados y la economía destruida.
 
¿De qué viviremos los argentinos en este país que así se destruye? Días atrás estimamos que al proyecto de país libertario le sobran 25 millones de argentinos. Con los nuevos datos, el cálculo parece optimista.
 
La receta gorila para ocultar las verdaderas causas de esta destrucción es la de siempre: reforma laboral porque la culpa la tienen los trabajadores y los derechos que el peronismo les regaló. El "costo argentino" le llaman estos atorrantes.
 
La verdad, aunque no se informe, ni se debata, ni se charle o se discuta, es que, con estos niveles de consumo en picada, a la industria, al comercio, a los servicios, le falta demanda. Con este nivel de actividad, no necesitan más empleados, ni baratos ni caros, ni con derechos o sin derechos.
 
El último índice de salarios difundido por el Indec volvió a dejar en evidencia que el poder de compra de los trabajadores no logra recuperarse frente al avance de los precios. En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió una nueva caída de la actividad fabril, con impacto directo en el empleo y el consumo. Al país libertario le sobran empleados, le sobran familias y por eso tiene más de seis millones de planes AUH y Tarjetas Alimentar que son grupos familiares barridos bajo la alfombra.

El problema no son los laburantes y sus familias, es el proyecto libertario de endeudamiento para ocultar el fracaso. Su deuda en dólares se paga con más deuda y con emisión de pesos que luego se absorbe a tasas altísimas dándole ganancias a sus amigos especuladores de la patria financiera y con las que se destruye la inversión productiva. No son los trabajadores el problema... es la patria financiera... y para esa antipatria que pide reforma laboral, la única solución argentina es una reforma financiera que le corte sus garras a los buitres.

La Opinión Popular


25-01-2026 / 10:01
Una sucesión casi interminable de acusaciones judiciales de corrupción sigue lloviendo sobre funcionarios del gobierno de los Hermanos Milei: las causas abarcan desde subsidios al transporte hasta servicios de limpieza pasando por contratos de seguridad, criptomonedas y medicamentos para los discapacitados.
 
Pero, el giro más dramático es el que sacude los cimientos del gobierno anarco capitalista. Fuentes judiciales cercanas a la investigación del caso ANDIS revelan que nuevas evidencias podrían implicar directamente a Karina "la Coimera" Milei, secretaria general de la Presidencia, y a su hermano, el presidente Javier "el Loco" Milei, en una trama de corrupción que involucra coimas millonarias en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
 
Expertos legales consultados advierten que, de confirmarse las pruebas, ambos podrían enfrentar cargos que derivarían en prisión preventiva o incluso condenas efectivas, marcando un antes y un después en la administración Milei. El escándalo, que estalló en agosto de 2025 con la filtración de audios comprometedores del exdirector de ANDIS, Diego Spagnuolo, ha escalado en las últimas semanas.
 
En aquellas grabaciones, Spagnuolo -designado por Milei en 2023- aludía a un sistema de "recaudación ilegal" donde un 3% de los contratos con laboratorios farmacéuticos supuestamente iba destinado a Karina Milei, apodada "El Jefe" por su influencia en el círculo íntimo presidencial. Allanamientos realizados en esa época llevaron al secuestro de miles de dólares no declarados en propiedades vinculadas a Spagnuolo y otros funcionarios, pero hasta ahora, ni Karina ni Javier habían sido imputados formalmente.
 
Sin embargo, un informe reciente de la Justicia Federal, fechado el 5 de enero de 2026, detalla avances en la causa que incluyen testimonios de testigos protegidos y análisis de transferencias bancarias que apuntan a cuentas offshore ligadas al entorno Milei. Según el documento, estos movimientos financieros coinciden con pagos de medicamentos para discapacitados, desviados a través de un esquema que involucra a empresarios y exfuncionarios, incluyendo a Eduardo "Lule" Menem y el propio Spagnuolo.
 
"Estamos ante un sistema de coimas que opera desde hace años, pero las pruebas ahora señalan a los más altos niveles del poder actual", explicó una fuente judicial. La posible imputación de Javier Milei surge de su rol como presidente y su defensa pública de Spagnuolo durante el escándalo inicial, lo que podría interpretarse como encubrimiento o tráfico de influencias. Analistas como Eduardo Fidanza, de Poliarquía Consultores, han advertido que esto podría erosionar aún más la imagen del gobierno, ya resentida por la caída en la aprobación de Karina al 30% según encuestas de Trends.
 
El caso ANDIS se entrelaza con otra investigación paralela, la del fondo $LIBRA, donde los hermanos Milei son indagados por presunta estafa en España y EE.UU., con avances reportados en noviembre de 2025. "Libra y ANDIS representan una doble pesadilla judicial para Karina", señala un artículo de Revista Noticias, destacando que Spagnuolo deberá explicar el origen de dólares no declarados.
 
Desde el gobierno, no hubo respuestas oficiales a estas revelaciones, pero Javier Milei ha defendido repetidamente a su hermana. Opositores, como el peronismo y la UCR, exigen una investigación exhaustiva, mientras que en las calles de Buenos Aires se multiplican las protestas por la "corrupción en discapacidad". Si las pruebas prosperan, expertos estiman que Karina podría enfrentar hasta 10 años de prisión por cohecho y lavado de activos, con Javier expuesto a similar suerte por asociación ilícita. El juez a cargo podría dictar prisión preventiva. Lo que amenaza la estabilidad política y pone en jaque la promesa de transparencia que llevó a Milei al poder.
 
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