de la imponente manifestación popular.
 
La Presidenta volvió a atacar a los medios y a los caceroleros haciendo referencias tácitas a los manifestantes del 8N cuando habló de 'los provocadores' que quieren 'volver a un régimen ultraconservador'. En relación a los medios, mandataria propuso: "Aprendamos a mirar, no a que nos muestren".
 
En un mensaje para los sindicalistas la Presidenta se refirió a los "enfrentamientos" gremiales y al impacto que generan entre los trabajadores. Cristina les pegó duro a los sindicalistas, justo el día en que se confirmó el paro nacional de la CGT y la CTA el 20 de noviembre. La jefa de Estado dijo que "nos quieren correr por derecha y por izquierda" y cuestionó a los que "ahora se hacen los combativos".
 
Esta parece haber sido la respuesta oficial al #8N, distorsionando el objetivo de la protesta popular al emparentarla con intereses políticos "ultraconservadores". ¿Cristina decidió hacer oídos sordos a los reclamos de millones de argentinos?
 
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Nacionales - 13-11-2012 / 09:11
LOS MANIFESTANTES DEL 8N SERIAN ‘PROVOCADORES’ QUE QUIEREN VOLVER A UN RÉGIMEN ULTRACONSERVADOR

Cristina subió la apuesta y les pegó duro a los que protestan, a los sindicalistas y a los medios

Cristina subió la apuesta y les pegó duro a los que protestan, a los sindicalistas y a los medios
La Presidenta Cristina Kirchner “atendió” a los que protestan, a los sindicalistas y a los medios. "No hay que caer en provocaciones de los que desean volver al régimen ultraconservador". Así lo afirmó durante un acto en Villa Constitución, Santa Fe, donde inauguró una planta productiva de la firma Laminados Industriales SA.
La Presidente Cristina Fernández encabezó un acto en Villa Constitución, Santa Fe, donde pareció responder al reclamo popular del #8N, volviendo a distorsionar el 'leitmotiv' de la imponente manifestación popular.
 
La Presidenta volvió a atacar a los medios y a los caceroleros haciendo referencias tácitas a los manifestantes del 8N cuando habló de 'los provocadores' que quieren 'volver a un régimen ultraconservador'. En relación a los medios, mandataria propuso: "Aprendamos a mirar, no a que nos muestren".
 
En un mensaje para los sindicalistas la Presidenta se refirió a los "enfrentamientos" gremiales y al impacto que generan entre los trabajadores. Cristina les pegó duro a los sindicalistas, justo el día en que se confirmó el paro nacional de la CGT y la CTA el 20 de noviembre. La jefa de Estado dijo que "nos quieren correr por derecha y por izquierda" y cuestionó a los que "ahora se hacen los combativos".
 
Esta parece haber sido la respuesta oficial al #8N, distorsionando el objetivo de la protesta popular al emparentarla con intereses políticos "ultraconservadores". ¿Cristina decidió hacer oídos sordos a los reclamos de millones de argentinos?
 
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REACCIÓN POR EL 8-N
 
La Presidenta volvió a atacar a los medios y a los caceroleros
 
"Quieren volver a un régimen ultraconservador", dijo
 
 
Cristina Kirchner volvió a cuestionar ayer tácitamente la multitudinaria marcha contra el Gobierno de la semana pasada. Como había hecho el viernes, cuando criticó el 8-N, apuntó a "los provocadores" que quieren "volver a un régimen ultraconservador", reprochó a la clase media por actuar con "ingenuidad" y definió su proyecto político como "policlasista".
 
Fue la segunda vez en tres días que la Presidenta hizo referencia a la marcha, aunque sin mencionarla. Llamó a "razonar" a los que protestaron contra las políticas oficiales: "Si piensan un poco, razonan y recuerdan, verán con claridad que el único camino posible es la defensa irrestricta de los intereses de la Nación y del pueblo", planteó, para después responsabilizar a los medios de dar una visión negativa de la realidad. "Aprendamos a mirar, no a que nos muestren. Miremos nosotros, entendamos nosotros, para que nunca más nadie nos engañe y nos lleve por caminos equivocados que luego usufructúan unos pocos", lanzó la Presidenta.
 
En un acto en Villa Constitución, Santa Fe, se mostró conciliadora con el gobernador Antonio Bonfatti, tras la polémica por la policía de esa provincia, y cuestionó los reclamos de los gremios
 
Con el gobernador santafecino la Casa Rosada había protagonizado un duro choque verbal la semana pasada. El Gobierno había cuestionado duramente a Bonfatti por el caso de narcotráfico que involucró al ex jefe de policía provincial, Hugo Tognoli. Ayer, la Presidenta evitó pelearse con el gobernador opositor y eligió en cambio concentrarse en culpar a los medios que "manipulan y mienten".
 
Aunque nunca nombró en forma directa la manifestación, Cristina Kirchner sugirió una comparación entre la marcha del 8-N y el derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955 y recordó las palabras que le había dicho la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, que había ido a manifestar contra el peronismo en aquellos años y más tarde se arrepintió.
 
"Confunden a la gente, los que no se confunden son los que manipulan y mienten, los que ocultan las verdaderas motivaciones, pero hay muchísimos sectores de nuestra sociedad que carecen de la información y hasta diría de la formación, pese a que creen saber todo entienden muy poco", cuestionó con dureza.
 
Inmediatamente, la Presidenta remarcó esta idea: "formación no es ser instruido, formación es poder interpretar, es poder decodificar, es poder saber qué es lo que pasa y saber que precisamente los que siempre estuvieron en contra de los derechos de los trabajadores son los que necesitaban que en el país hubiera mucha desocupación", agregó.
 
 
TRANQUILIDAD
 
Como respuesta al 8-N, la Presidenta pidió tranquilidad a sus funcionarios y militantes. "Tenemos que ser muy inteligentes, muy sensatos y muy tranquilos frente a las provocaciones que algunos quieren hacer para retornar al régimen ultraconservador que arruinó la Argentina", planteó. Ya casi sin voz y con tono de fuerte malestar, apuntó: "No les vamos a hacer el juego, no nos vamos a dejar provocar".
 
Hasta ahora, sólo la jefa del Estado habló del cacerolazo. El resto del Gobierno evitó la confrontación. En las calles, recién el Gobierno retomará los grandes actos el próximo sábado en el Luna Park, en el estreno de la película sobre Néstor Kirchner a la espera de la decisión que tome la Presidenta sobre una marcha que se planifica para el próximo 10 de diciembre, fecha en que vence la medida cautelar dispuesta por la Justicia para que el Grupo Clarín se ajuste a la ley de medios. Ayer, en el nuevo local de la agrupación kirchnerista Unidos y Organizados, en el barrio de Once, se comenzó a delinear la idea de una masiva marcha para respaldar a Cristina Kirchner en las calles.
 
Por otra parte, en su discurso en Santa Fe, La Presidenta argumentó, además, que sin el kirchnerismo no habría clase media y leyó parte del discurso que dio Kirchner ante el Congreso el 1° de marzo de 2004 en el que se negaba a pagar la deuda a los "fondos buitre". En este sentido, remarcó: "Si él no hubiera tenido esta postura no habría clase media", amenazó.
 
"Es bueno tener memoria, no para refregarle nada a nadie, sino para no volvernos a equivocar más. Hemos actuado con demasiada ingenuidad las grandes mayorías, aun los que no comulgan con nuestras ideas, aun los que tenemos diferencias", expresó la jefa del Estado.
 
Un párrafo aparte fue dedicado especialmente por la Presidenta a los sindicatos opositores y la nueva alianza entre la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli que el próximo martes harán un paro con movilización a Plaza de Mayo.
 
"Nos quieren correr por derecha o por izquierda. Yo siempre digo a esos que parecen tan combativos ahora, que cuando te corrés demasiado por el este, como la tierra es redonda, aparecés por el otro lado, por el oeste. Los dirigentes sindicales nunca se quedan sin trabajo, los que se quedan sin trabajo son los trabajadores", azuzó Cristina Kirchner en abierto desafío a los líderes sindicales antikirchneristas.
 
"Vamos a seguir adelante en este modelo que no es un proyecto de un partido político, es el proyecto de un país policlasista", se definió Cristina hacia el final.
 
 
ALIMENTOS PARA MASCOTAS
 
Cristina hizo ayer una particular defensa de su modelo económico. Durante el acto en Santa Fe, sostuvo que "es una señal de cómo anda un país" cuando "se aumenta la producción de alimento para mascotas", mientras presentaba una inversión que hará la marca Purina. "Cuando se puede dar de comer a las mascotas es porque también está comiendo el pueblo, no tengan ninguna duda. Por eso también se duplica la capacidad de alimento para mascotas. A nadie se le ocurría hablar de aumentar la producción de alimento para mascotas en 2001, cuando golpeaban las puertas de los bancos con los martillos", comparó.
 
 
DESTACADOS DE UN DISCURSO FUERTE
 
La Presidenta dejó varias definiciones polémicas
 
"Para la derecha y los trogloditas, los científicos, los que piensan, son enemigos"
"Tenemos que ser muy inteligentes, muy sensatos y muy tranquilos frente a las provocaciones para volver a retornar al régimen ultraconservador que destruyó la Argentina"
"No hay que renunciar a los reclamos, pero hay que hacerlo con la sensatez de que vivimos en un momento cada vez más complicado"
"No es posible que sólo un sector se beneficie mientras el resto se hunde".
 
Por Mariana Verón 
 
Fuente: LA NACION

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La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

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