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Sociedad e Interés General - 27-08-2012 / 10:08
EFEMÉRIDES POPULARES

Roberto “Polaco” Goyeneche, el ultimo cantor de tangos que fue ídolo popular

Roberto “Polaco” Goyeneche, el ultimo cantor de tangos que fue ídolo popular
Roberto “Polaco” Goyeneche, el ultimo cantor de tangos que fue ídolo popular. Su fraseo y el timbre de su voz lo convirtieron en la expresión contemporánea del tango.
El 27 de agosto de 1994 muere en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por una neumonía, Roberto Polaco Goyeneche.
 
El "Polaco" que conocemos inicia su época de oro cuando ingresa en la orquesta de Horacio Salgan en 1952 y durante nueve años como cantor de Aníbal Troilo. Muchos buscarán en el estilo de Carlos Gardel y Edmundo Rivero las influencias de inspiración de Goyeneche, pero jamás copió.
 
Se constituye como modelo imperecedero de intérprete que a un tiempo respetó celosamente la letra de los tangos y encontró el hondo sentido estético de las melodías sin distorsionarlas. Fueron varios los maestros de Goyeneche: Gardel, Le Pera, Cátulo Castillo, Homero Manzi, José María Contursi, Homero Expósito, Discépolo, Cadícamo. Pero fue sin duda Troilo el que le enseñó el secreto del fraseo.
 
Fue un exitoso cantante argentino, muy reconocido por su calidad interpretativa y por su particular modo de frasear con rubato las melodías del tango. Esta particularidad se basaba en no hacer coincidir el tempo de la letra que cantaba con el tempo del acompañamiento musical. La frase siempre quedaba por delante o por detrás del compás, cosa bastante infrecuente en el tango (Carlos Gardel, precursor del estilo, como también Ángel Vargas también practicaban este modo de rubato).
 
Los críticos lo llamaron Gardel reencarnado, dijeron que es capaz de hacer enmudecer al público leyendo la Biblia y de petrificar a toda una sala al interpretar La última curda.

 
Nació el 29 de enero de 1926 en Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
 
El Polaco inicia su carrera como cantor de la orquesta de Raúl Kaplún en 1944, a los dieciocho años junto al cantor Ángel Díaz "El Paya", (quien fuera responsable de su apodo). De esta época no quedó testimonio discográfico.
 
El "Polaco" que conocemos inicia su época de oro cuando ingresa en la orquesta de Horacio Salgan en 1952 y durante nueve años como cantor de Aníbal Troilo.
 
Muchos buscarán en el estilo de Carlos Gardel y Edmundo Rivero las influencias de inspiración de Goyeneche, pero jamás copió.
 
Se constituye como modelo imperecedero de intérprete que a un tiempo respetó celosamente la letra de los tangos y encontró el hondo sentido estético de las melodías sin distorsionarlas.
 
Durante 68 años vivió en Saavedra; donde con 14 años cantaba para sostener el hogar de su madre viuda.
 
Fueron varios los maestros de Goyeneche: Gardel, Le Pera, Cátulo Castillo, Homero Manzi, José María Contursi, Homero Expósito, Discépolo, Cadícamo. Pero fue sin duda Troilo el que le enseñó el secreto del fraseo.
 
Además de sus grabaciones con Pichuco, cantó también con las orquestas de Armando Pontier, Atilio Stampone, Baffa-Berlinghieri, Roberto Pansera, Leopoldo Federico, Astor Piazzolla y Raúl Garello.
 
El propio Garello reconoció haber escrito para él no menos 110 canciones.
 
Aclamado en el Chatelet de París -los críticos lo llamaron Gardel reencarnado, dijeron que es capaz de hacer enmudecer al público leyendo la Biblia y de petrificar a toda una sala al interpretar La última curda.
 
Falleció el 27 de agosto de 1997.
 
Fuente: Nac & Pop

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08-07-2020 / 19:07
08-07-2020 / 19:07
 
Como cada 9 de Julio reivindicamos la lucha de las masas populares contra la permanente agresión política, económica y cultural neocolonial e imperialista, que busca disolver la identidad nacional y condenar a nuestra Patria a la condición dependiente como factoría de las metrópolis imperiales, mera proveedora de materias primas y alimentos baratos.

El 09 de julio de 1816, el histórico Congreso de Tucumán proclamó la existencia de una nueva nación, libre e independiente: las Provincias Unidas de Sud América. Lo hacía cuando la Santa Alianza, de Austria, Rusia y Prusia, promovía en Europa la restauración monárquica y combatía los movimientos liberales y democráticos.

Se realizó en Tucumán por el creciente malestar de los pueblos del interior contra Buenos Aires. Desde la supresión de la Junta Grande por el Primer Triunvirato en 1811 y hasta el Directorio de Carlos María de Alvear, la elite porteña había impuesto sus criterios centralistas, desconociendo el sentimiento federal de la mayoría del interior.

Las masas populares, con sus lanzas y su fuerte sentimiento libertario, construyeron la Patria independiente con José de San Martín, las montoneras bravías del interior que nos legaron el federalismo, los ciudadanos revolucionarios de don Hipólito Irigoyen que cimentaron la democracia del Pueblo y las multitudes obreras movilizadas por Juan Perón que combatieron por la Justicia Social.

Invariablemente, la alternativa histórica fue siempre: independencia económica o subdesarrollo y miseria, e implica optar entre aceptar resignadamente la dependencia del país al FMI o luchar por la Liberación, por una Nación Justa, Libre y Soberana.

Tomamos el valiente ejemplo de San Martín que, para la Declaración de la Independencia, se impuso militarmente a los españoles y políticamente a aquellos sectores vinculados a la elite porteña que ya estaban negociando, tanto con el Imperio español como con el Reino Unido de Gran Bretaña, una nueva dependencia.

La nuestra es una historia de caudillos y masas populares. Los líderes pesaron mucho en los procesos. En 1816, San Martín, Belgrano, Güemes, Pueyrredón, Artigas, Juana Azurduy... Y la participación de las masas populares es una herencia del período independentista revolucionario, por la importancia que tempranamente tuvo la movilización popular, política y militar, en nuestra historia, desde la formación de las milicias urbanas para derrotar a los invasores británicos, y la voluntad del Pueblo que jugó un papel sin precedentes en la destitución de un virrey y el nombramiento de su sucesor.

Como decía don Arturo Jauretche"La historia es la política del pasado y la política es la historia del presente". Hoy, como siempre, peleamos por nuestra única, verdadera e irrenunciable independencia, denunciando el aparato de colonización mental montada por los países centrales y sus operadores internos, como el macrismo, para perpetuar la dependencia.


Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Escribe: Blas García


07-07-2020 / 19:07
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