La Opinión Popular
                  08:16  |  Jueves 24 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
“El Gobierno en vez de tener un plan serio para resolver la inflación, el narcotráfico, la inseguridad, acude a medidas electoraleras porque quiere retrasar su inevitable derrota”. José Manuel de la Sota
Nacionales - 21-05-2012 / 10:05
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 21 DE MAYO DE 1969 SE PRODUCE UNA PUEBLADA A RAÍZ DE LA FEROZ REPRESIÓN DE LA POLICÍA CONTRA OBREROS Y ESTUDIANTES

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Rosario estaba en llamas y preanunciaba el Cordobazo. El 21 de mayo de 1969 a raíz de la feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes, se levantan barricadas en Sarmiento y San Juan en pleno 'Rosariazo'. Ese día fue asesinado un joven obrero de 15 años. Fotos: Carlos Saldi. Colección: Museo de la Memoria.
En mayo de 1969, las puebladas conmovieron a la Argentina. El Rosariazo y el Cordobazo encendieron la rebeldía obrero-estudiantil que buscaba terminar con la dictadura militar pro imperialista del general Onganía.
 
El 15 de mayo de 1969, durante una protesta por la suba del precio del comedor estudiantil en Corrientes, es asesinado por la represión el estudiante Juan José Cabral.
 
El día 17 de mayo, militantes de Ciencias Económicas de Rosario realizaron un acto de repudio en el comedor universitario que fue reprimido por agentes de policía. Adolfo Bello, de 22 años, recibió un balazo en la frente, y moriría esa tarde a causa de las heridas.
 
En la Marcha del Silencio en Rosario, por el asesinato de Bello, donde participan agrupaciones estudiantiles universitarias y secundarias y la opositora CGT de los Argentinos, y donde más de 4.000 manifestantes se enfrentan y hacen retroceder a la policía, cae asesinado el estudiante y obrero metalúrgico Luis Blanco, de 15 años.
 
Los manifestantes, apoyados por la población, que desde las puertas de las casas y las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos y neumáticos para hacer barricadas, para resistir la represión, protagonizan el Rosariazo. Desde la madrugada del 22 de mayo, Rosario es declarada "zona de emergencia bajo jurisdicción militar".
 
Una semana después estalla el Cordobazo y en los meses posteriores otras puebladas incendian la Patria.
 
Escribe: Blas García

Evita, te llevaremos como bandera hasta la victoria siempre
Blas Garcia

El Rosariazo formó parte de una sucesión de movimientos de protestas contra la dictadura militar, incluyendo manifestaciones y huelgas, realizadas en la ciudad de Rosario, entre los meses de mayo y septiembre de 1969 contra el general Juan Carlos Onganía.
 
El autoritarismo de Onganía, y su desprecio por la política, habían cebado el fenómeno de la unidad obrero-estudiantil que, con el tiempo, amalgamó un frente político y social combativo y variado que terminó con su corto reinado.
 
Las convulsiones del Mayo Francés, la influencia del catolicismo tercermundista y su opción por los pobres, los movimientos revolucionarios de sesgo nacionalista y antiimperial, promovieron en un clima de tensión generalizada contra el gobierno militar, como culminación de una escalada comenzada pocos días antes, el 13 de mayo en la provincia de Tucumán, donde los trabajadores del ingenio azucarero Amalia habían tomado las instalaciones en protesta por el impago de sus salarios.
 
Al día siguiente, manifestaciones en la ciudad de Córdoba tomaron la calle contra la supresión del sábado inglés, vigente desde la década del '20. Más de 3.500 obreros reunidos en asamblea para fijar la posición del gremio se enfrentaron con la policía, lo que desembocó en un total de 11 heridos y 26 detenidos.
 
Posteriormente, en la provincia de Corrientes, los estudiantes universitarios protestaron contra el anuncio de un aumento del 500% en los precios del comedor universitario; la policía reprimió la marcha, matando al estudiante correntino Juan José Cabral.
 
 
Madura el Rosariazo
 
El 16 de mayo, a causa de la inquietud producida por el repudio a los sucesos de Corrientes en la Facultad de Medicina, el rector de la Universidad Nacional de Rosario decidió la suspensión de las actividades durante tres días.
 
Los estudiantes se congregaron en el Comedor Universitario, desde donde marcharon por el centro de la ciudad. Mientras tanto, desde la Capital Federal se anunció que se habían despachado refuerzos policiales a Corrientes y que la Gendarmería Nacional de Formosa estaba acuartelada en previsión de acontecimientos similares.
 
Al día siguiente, un grupo de unos 400 estudiantes se reunió nuevamente frente al Comedor Universitario, lanzando volantes y haciendo estallar artefactos de estruendo. La policía reprimió la manifestación que coreaba "Acción, acción, acción para la liberación".
 
Un periodista, Reynaldo Sietecase, describió así los eventos:
 
Un grupo de estudiantes, perseguidos por la policía, corre por la calle Corrientes hacia el sur y dobla por Córdoba, desde Entre Ríos aparecen más policías disparando sus armas. Los estudiantes y decenas de sorprendidos transeúntes quedan encerrados...
 
Algunos estudiantes junto a una docena de paseantes -incluidos varios niños- ingresan a la Galería Melipal. El lugar tiene una sola boca de entrada y salida, por lo que otra vez quedan atrapados a merced de los guardias.
 
Los agentes ingresan al edificio y reanudan la golpiza. Entre los policías se encuentra el oficial inspector Juan Agustín Lezcano, un ex empleado de la boite Franz y Fritz. La gente trata de evitar como puede la lluvia de golpes: se escuchan súplicas, llantos y alaridos. En medio de la confusión suena un disparo. Cuando la policía se repliega queda en el suelo, junto a la escalera que lleva a los pisos superiores, el cuerpo de Adolfo Bello con la cara ensangrentada.
 
 
Reacción por la muerte del estudiante Adolfo Bello
 
El estudiante Adolfo Bello murió pocas horas más tarde. Dos balazos en la frente habían destrozado su cabeza delante de una galería comercial, a metros de una de las esquinas célebres de la ciudad: Córdoba y Corrientes.
 
El ministro del Interior de la dictadura, Guillermo Borda, atribuyó la responsabilidad de los hechos a la actividad política y gremial de la izquierda.
 
La Confederación General del Trabajo de los Argentinos decretó el estado de alerta y citó a un plenario para el 20; mientras tanto, organizaba una olla popular para suplir el comedor, que había sido cerrado por orden de la autoridad. Las manifestaciones cobrarían cada vez más intensidad en los días siguientes.
 
Las asambleas estudiantiles estaban prohibidas. Los alumnos con pelo largo eran mal vistos o perseguidos. Las muchachas con minifalda también. Los estudiantes se congregaban en los comedores universitarios. Allí comían y debatían. Los comedores universitarios fueron cerrados por las autoridades. Los estudiantes armaron una olla popular frente al local de la CGT A. La mezcla explosiva para la rebelión estaba rubricada.
 
El 20 de mayo, los estudiantes rosarinos anunciaron un paro nacional. Medidas similares tuvieron lugar en otras provincias: en Córdoba se realizó una marcha del silencio, en Corrientes, los docentes pidieron la destitución de las autoridades universitarias y en Mendoza se dispuso un paro de actividades y una marcha del silencio.
 
 
Estalla el Rosariazo
 
El 21 de mayo, las agrupaciones estudiantiles universitarias y de enseñanzas secundarias de Rosario y la CGT de los Argentinos convocaron a una nueva marcha de protesta, que partiría desde la olla popular instalada frente al local de la CGT A.
 
Raimundo Ongaro fue uno de los oradores en la asamblea previa. Las fuerzas de seguridad, mientras tanto, acordonaron la zona con fuerzas de infantería, caballería y vehículos blindados, instando a los manifestantes a disolver la concentración. Pese al operativo de seguridad se congregaron más de 4.000 personas.
 
Cuando iniciaron la movilización fueron reprimidos con gases lacrimógenos y fuerza física por la policía. El enfrentamiento devino campal, montándose barricadas en las calles y encendiéndose hogueras. Durante horas la policía intentó contener a los manifestantes, pero finalmente debió retirarse.
 
Desde las puertas de las casas y desde las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos, neumáticos para hacer barricadas, para la resistencia.
 
Los manifestantes intentaron brevemente tomar la Jefatura de Policía, pero renunciaron a la idea y ocuparon el rectorado de la Universidad y la sede de transmisión de LT8 Radio Rosario.
 
Ráfagas de balas fueron disparadas por la policía para frenar la insurrección. Cuando se disolvió un poco el desconcierto, ya entrada la noche, yacía sobre la vereda Luis Norberto Blanco, un estudiante metalúrgico de sólo 15 años. Estaba mal herido. Las fuerzas de seguridad atacaron también al médico que lo asistía y el joven murió pocos después en un sanatorio.
Desde la madrugada del 22, Rosario fue declarada zona de emergencia bajo jurisdicción militar. El general Roberto Fonseca quedó al frente del gobierno. Entre patrullas de gendarmería, 89 personas fueron detenidas como consecuencia de la marcha.
 
El 23, un grupo de 38 sindicatos dispuso la realización de un masivo paro industrial. Junto con una declaración de los sectores de la Iglesia más afines a los grupos obreros, la huelga fue un duro revés para el gobierno.
 
Más de 7.000 personas acompañaron al féretro de Blanco en su procesión hacia el cementerio y los obreros de la Unión Ferroviaria, que había adherido al paro, se manifestaron contra la suspensión de los delegados que tomaron la medida. El conflicto en los ferrocarriles sería agudo y desembocaría directamente en el Segundo Rosariazo pocos meses más tarde.
 
Mientras tanto, la oposición al gobierno se materializaba en la negativa de numerosos eclesiásticos a celebrar el Te Deum del 25 de mayo y pocos días más tarde en la insurrección del Cordobazo, seguido de un paro nacional. Cuando el 20 de junio el general Onganía visitó el rosarino Monumento a la Bandera, la CGT lo declaró persona non grata.
 
Apenas ocho días después un alzamiento de mayores proporciones aún, conmovía a Córdoba y a la nación. Se trató del Cordobazo y en opinión de uno de sus líderes, el sindicalista Agustín Tosco, tuvo una inocultable inspiración en aquellos días rosarinos de mayo.
 
Escribe: Blas García

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El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Colectivos quemados por los manifestantes durante el Rosariazo.
El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes.
24-04-2014 / 07:04
La preocupación reina en algunas provincias argentinas de cara a uno de los fuertes compromisos salariales del año: el pago del medio aguinaldo, en julio. Por eso, reunión que ayer tuvieron los 16 caciques de economía del interior.

Allí, justamente, surgió un alerta porque los representantes acusaron que ante la imposibilidad de acceder al crédito y en medio de una recaudación que no mantiene un fuerte ritmo ascendente, se aventura como complejo el pago del primer medio aguinaldo.


Marcando un giro en la relación Nación-provincias durante la era kirchnerista, los ministros inauguraron a fines de enero la mecánica de protagonizar encuentros conjuntos para analizar la realidad de los distritos, en una suerte de blindaje frente a los crecientes desafíos que enfrentan y sin la presencia de funcionarios nacionales.


En las primeras reuniones trataron de trabajar en forma conjunta para "contener" los reclamos sindicales. Ahora anuncia que todos los meses se volverá a repetir la modalidad.


La lista de los presentes: Silvina Batakis (Buenos Aires), Marcelo Costa (Mendoza), Ángel Sciara (Santa Fe) Enrique Vaz Torres (Corrientes), Diego Valiero (Entre Ríos), Néstor Ordóñez (San Luis) y Jorge Jiménez (Tucumán), entre otros. Ausente con aviso estuvo Néstor Grindetti (Ciudad de Buenos Aires), mientras que nuevamente no participó Ángel Elletore (Córdoba).

Como aspecto positivo para los distritos de todo el país, es que el Gobierno nacional prorrogará los vencimientos de la deuda con el Estado nacional. Aparentemente, sería por tres meses.

24-04-2014 / 06:04
Para sostener su teoría falaz de "la década ganada K", el gobierno de Cristina Fernández cree que al ocultar los problemas los hace desaparecer. Esa práctica llegó al colmo de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) canceló la publicación del índice de pobreza correspondiente al segundo semestre de 2013 que debía difundirse ayer y no precisó cuándo se dará a conocer.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, y los directores del INDEC, Ana María Edwin y Norberto Itzcovich, eludieron explicar los motivos de la decisión, pese a reiterados pedidos. En su calendario original, el INDEC contemplaba el miércoles 23 de abril como fecha de difusión del mentiroso índice de pobreza del año pasado y tras la comunicación oficial de la cancelación fue levantado del cronograma que el organismo publica en su web.

Con una inflación tan alta como la que ahora muestra el INDEC es seguro que se han disparado los indicadores sociales. Ese es el dilema con el que se encontró el Gobierno de CFK y probablemente haya sido motivo para que este miércoles, sin justificar por qué, decidiera no mostrar los índices.

Tras los cambios metodológicos implementados para medir la inflación, exigidos por el FMI, el dato de pobreza de 2013 tomó especial relevancia, ya que esa cifra se calculaba con una canasta con la que se podía comer con $ 6 por día en la Argentina.

Bajo esos parámetros, para el INDEC la pobreza en la Argentina es del orden del 4,7%, que podría hasta cuadruplicarse en caso que se convaliden los precios reales que conforman la canasta. Un estudio de la Universidad Católica Argentina publicado en diciembre de 2013 estimó la pobreza en el orden del 25%, lo que representaría alrededor de 10 millones de personas.

En sus últimas presentaciones tanto Kicillof como Edwin e Itzcovich se quejaron de los estudios privados que estiman la pobreza en 30%. Esos funcionarios convalidaron durante los últimos años cifras de inflación del 1% mensual y valores de canastas inferiores a los $ 800 mensuales para una familia tipo, mientras las subas de los precios duplicaban esas cifras. De esta forma, con los números oficiales el porcentaje de pobres en el país se ajustaba a niveles por debajo del 5%, cuando en realidad la pobreza en el país es mucho mayor.

Kicillof, Edwin e Itzcovich debían explicarlo ayer al presentar los índices de pobreza de 2013 si el cálculo fue hecho con la base 1993 que permitía deprimir los resultados o si se realizaba con la base 2004, que obviamente elevaría los valores de la canasta y modificaría el resultado final.

Tras el impacto positivo en la opinión pública del sinceramiento de la inflación vuelven las dudas sobre la veracidad de las estadísticas públicas. ¿Cuál es la realidad social argentina en la década ganada K?

La Opinión Popular

23-04-2014 / 12:04
Macri tuvo que salir a pedir perdón por decir que a las mujeres les gusta que les griten piropos. El jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, se disculpó hoy por su exabrupto respecto a los piropos hacia las mujeres, al sostener que "no fue" su intención ofender a nadie.

De esta manera, Macri pidió perdón por sus dichos de ayer cuando expresó: "a todas las mujeres les gusta que les digan piropos. No hay nada más lindo que te digan 'qué linda sos', por más que esté acompañado por una grosería, que te digan qué lindo culo que tenés, está todo bien".


Macri contó que hasta una de sus hijas "lo retó" por haber manifestado ese exabrupto y habló sobre sus polémico dicho con su vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal. "Hemos hablado mucho con Vidal, una de mis hijas me llamó y me retó por el tema de los piropos. De la galantería hice el comentario, pero si alguna mujer se sintió ofendida, les pido disculpas. No fue mi intención", remarcó Macri.

Luego aclaró: "Lo mío fue creer que un comentario lindo hacia una mujer siempre es algo bueno". En tanto la diputada Victoria Donda repudió las expresiones. "A él le gustará que le digan groserías y que lo traten como una cosa por la calle", apuntó molesta la legisladora.

En diálogo con radio Rock and Pop, Donda le advirtió al alcalde porteño que "tiene que pedir perdón a todas las mujeres" por sus dichos, a la vez que aclaró que esas situaciones ponen a la mujer "en una situación de vulnerabilidad" y de "incomodidad". "Creo que tiene que pedir disculpas porque, además, es un dirigente político que tiene una responsabilidad como funcionario público. Hay temas con los que se tiene que ser muy cuidadoso", insistió.

La Opinión Popular

23-04-2014 / 10:04
"A mí me interesa que el país tenga producción, tenga trabajadores, inversión. Esto es lo que quiero dejar para el próximo Presidente, un país mucho mejor del que nos tocó encontrar a nosotros. Esa va a ser la mejor herencia que puedo dejar".

Las últimas apariciones públicas de Cristina Kirchner revelan que la Jefa de Estado está ingresando en esa etapa melancólica de los mandatarios en el final de su gestión: empieza a evidenciarse su preocupación por cómo la recordarán los libros de historia.

Y en esa batalla por escribir el último capítulo del "relato" -y por imponer su versión ante las críticas de los medios de comunicación-, Cristina se ha encontrado con que los mejores argumentos para defender su modelo se parecen peligrosamente a los de los tiempos de la "plata dulce".

Es probable que a la Presidenta le hubiese gustado más echar mano a indicadores como el crecimiento económico, la industrialización o la creación de empleo. Pero la cruda realidad está mostrando una cara poco amable.


Ante las urgencias financieras, hubo que sincerar las cifras de crecimiento de la economía, de manera de no tener que pagar u$s3.500 millones por el "cupón del PBI". Pero el efecto de cambiar la metodología estadística no implicó solamente reconocer que el año pasado el país creció 3% y no el 5% que se había anunciado semanas antes.

Peor aún, puso en duda la columna vertebral del "relato", porque si se aplica el nuevo método de medición, entonces se evidencia que desde 2007 en adelante no hubo "tasas chinas" sino un modesto promedio de 3% anual, bien por debajo del de los países vecinos.


De la misma manera, la "reindustrialización" -otra de las expresiones preferidas por la Presidenta- está severamente cuestionada. Las estimaciones de los consultores privados indican que el peso relativo de la industria respecto del total de la economía se ubica en un 16%, lo cual la posiciona por debajo de la denostada década de los '90, cuando el promedio fue de 17,2%.


Para colmo, aparecen noticias como el bochornoso caso de las "cosechadoras de Angola", que refleja cómo el "relato" oficial puede transformarse en un boomerang. La empresa elegida por el Gobierno para ser expuesta como emblema de vanguardia tecnológica, reindustrialización del interior rural y pujanza exportadora, gracias al fomento estatal, terminó siendo protagonista de un escandaloso fraude.


Otros indicadores también empiezan a jugar en contra, especialmente en el empleo. En este rubro los funcionarios deben hacer malabarismos retóricos para ocultar que la persistencia de una tasa de desempleo baja no se debe a la creación de puestos sino a la caída en la cantidad de gente que busca trabajo. Y que, durante la "década ganada", la nómina de empleados estatales se engrosó en 1.650.000 personas.


La debilidad del mercado laboral quedó en evidencia cuando el propio Gobierno tuvo que admitir, en uno de sus últimos proyectos de ley, que no ha logrado disminuir el nivel de trabajo informal, que persiste en un tercio de la población ocupada.

23-04-2014 / 10:04
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