La Opinión Popular
                  08:32  |  Martes 02 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 21-05-2012 / 10:05
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 21 DE MAYO DE 1969 SE PRODUCE UNA PUEBLADA A RAÍZ DE LA FEROZ REPRESIÓN DE LA POLICÍA CONTRA OBREROS Y ESTUDIANTES

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Rosario estaba en llamas y preanunciaba el Cordobazo. El 21 de mayo de 1969 a raíz de la feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes, se levantan barricadas en Sarmiento y San Juan en pleno 'Rosariazo'. Ese día fue asesinado un joven obrero de 15 años. Fotos: Carlos Saldi. Colección: Museo de la Memoria.
En mayo de 1969, las puebladas conmovieron a la Argentina. El Rosariazo y el Cordobazo encendieron la rebeldía obrero-estudiantil que buscaba terminar con la dictadura militar pro imperialista del general Onganía.
 
El 15 de mayo de 1969, durante una protesta por la suba del precio del comedor estudiantil en Corrientes, es asesinado por la represión el estudiante Juan José Cabral.
 
El día 17 de mayo, militantes de Ciencias Económicas de Rosario realizaron un acto de repudio en el comedor universitario que fue reprimido por agentes de policía. Adolfo Bello, de 22 años, recibió un balazo en la frente, y moriría esa tarde a causa de las heridas.
 
En la Marcha del Silencio en Rosario, por el asesinato de Bello, donde participan agrupaciones estudiantiles universitarias y secundarias y la opositora CGT de los Argentinos, y donde más de 4.000 manifestantes se enfrentan y hacen retroceder a la policía, cae asesinado el estudiante y obrero metalúrgico Luis Blanco, de 15 años.
 
Los manifestantes, apoyados por la población, que desde las puertas de las casas y las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos y neumáticos para hacer barricadas, para resistir la represión, protagonizan el Rosariazo. Desde la madrugada del 22 de mayo, Rosario es declarada "zona de emergencia bajo jurisdicción militar".
 
Una semana después estalla el Cordobazo y en los meses posteriores otras puebladas incendian la Patria.
 
Escribe: Blas García

Evita, te llevaremos como bandera hasta la victoria siempre
Blas Garcia

El Rosariazo formó parte de una sucesión de movimientos de protestas contra la dictadura militar, incluyendo manifestaciones y huelgas, realizadas en la ciudad de Rosario, entre los meses de mayo y septiembre de 1969 contra el general Juan Carlos Onganía.
 
El autoritarismo de Onganía, y su desprecio por la política, habían cebado el fenómeno de la unidad obrero-estudiantil que, con el tiempo, amalgamó un frente político y social combativo y variado que terminó con su corto reinado.
 
Las convulsiones del Mayo Francés, la influencia del catolicismo tercermundista y su opción por los pobres, los movimientos revolucionarios de sesgo nacionalista y antiimperial, promovieron en un clima de tensión generalizada contra el gobierno militar, como culminación de una escalada comenzada pocos días antes, el 13 de mayo en la provincia de Tucumán, donde los trabajadores del ingenio azucarero Amalia habían tomado las instalaciones en protesta por el impago de sus salarios.
 
Al día siguiente, manifestaciones en la ciudad de Córdoba tomaron la calle contra la supresión del sábado inglés, vigente desde la década del '20. Más de 3.500 obreros reunidos en asamblea para fijar la posición del gremio se enfrentaron con la policía, lo que desembocó en un total de 11 heridos y 26 detenidos.
 
Posteriormente, en la provincia de Corrientes, los estudiantes universitarios protestaron contra el anuncio de un aumento del 500% en los precios del comedor universitario; la policía reprimió la marcha, matando al estudiante correntino Juan José Cabral.
 
 
Madura el Rosariazo
 
El 16 de mayo, a causa de la inquietud producida por el repudio a los sucesos de Corrientes en la Facultad de Medicina, el rector de la Universidad Nacional de Rosario decidió la suspensión de las actividades durante tres días.
 
Los estudiantes se congregaron en el Comedor Universitario, desde donde marcharon por el centro de la ciudad. Mientras tanto, desde la Capital Federal se anunció que se habían despachado refuerzos policiales a Corrientes y que la Gendarmería Nacional de Formosa estaba acuartelada en previsión de acontecimientos similares.
 
Al día siguiente, un grupo de unos 400 estudiantes se reunió nuevamente frente al Comedor Universitario, lanzando volantes y haciendo estallar artefactos de estruendo. La policía reprimió la manifestación que coreaba "Acción, acción, acción para la liberación".
 
Un periodista, Reynaldo Sietecase, describió así los eventos:
 
Un grupo de estudiantes, perseguidos por la policía, corre por la calle Corrientes hacia el sur y dobla por Córdoba, desde Entre Ríos aparecen más policías disparando sus armas. Los estudiantes y decenas de sorprendidos transeúntes quedan encerrados...
 
Algunos estudiantes junto a una docena de paseantes -incluidos varios niños- ingresan a la Galería Melipal. El lugar tiene una sola boca de entrada y salida, por lo que otra vez quedan atrapados a merced de los guardias.
 
Los agentes ingresan al edificio y reanudan la golpiza. Entre los policías se encuentra el oficial inspector Juan Agustín Lezcano, un ex empleado de la boite Franz y Fritz. La gente trata de evitar como puede la lluvia de golpes: se escuchan súplicas, llantos y alaridos. En medio de la confusión suena un disparo. Cuando la policía se repliega queda en el suelo, junto a la escalera que lleva a los pisos superiores, el cuerpo de Adolfo Bello con la cara ensangrentada.
 
 
Reacción por la muerte del estudiante Adolfo Bello
 
El estudiante Adolfo Bello murió pocas horas más tarde. Dos balazos en la frente habían destrozado su cabeza delante de una galería comercial, a metros de una de las esquinas célebres de la ciudad: Córdoba y Corrientes.
 
El ministro del Interior de la dictadura, Guillermo Borda, atribuyó la responsabilidad de los hechos a la actividad política y gremial de la izquierda.
 
La Confederación General del Trabajo de los Argentinos decretó el estado de alerta y citó a un plenario para el 20; mientras tanto, organizaba una olla popular para suplir el comedor, que había sido cerrado por orden de la autoridad. Las manifestaciones cobrarían cada vez más intensidad en los días siguientes.
 
Las asambleas estudiantiles estaban prohibidas. Los alumnos con pelo largo eran mal vistos o perseguidos. Las muchachas con minifalda también. Los estudiantes se congregaban en los comedores universitarios. Allí comían y debatían. Los comedores universitarios fueron cerrados por las autoridades. Los estudiantes armaron una olla popular frente al local de la CGT A. La mezcla explosiva para la rebelión estaba rubricada.
 
El 20 de mayo, los estudiantes rosarinos anunciaron un paro nacional. Medidas similares tuvieron lugar en otras provincias: en Córdoba se realizó una marcha del silencio, en Corrientes, los docentes pidieron la destitución de las autoridades universitarias y en Mendoza se dispuso un paro de actividades y una marcha del silencio.
 
 
Estalla el Rosariazo
 
El 21 de mayo, las agrupaciones estudiantiles universitarias y de enseñanzas secundarias de Rosario y la CGT de los Argentinos convocaron a una nueva marcha de protesta, que partiría desde la olla popular instalada frente al local de la CGT A.
 
Raimundo Ongaro fue uno de los oradores en la asamblea previa. Las fuerzas de seguridad, mientras tanto, acordonaron la zona con fuerzas de infantería, caballería y vehículos blindados, instando a los manifestantes a disolver la concentración. Pese al operativo de seguridad se congregaron más de 4.000 personas.
 
Cuando iniciaron la movilización fueron reprimidos con gases lacrimógenos y fuerza física por la policía. El enfrentamiento devino campal, montándose barricadas en las calles y encendiéndose hogueras. Durante horas la policía intentó contener a los manifestantes, pero finalmente debió retirarse.
 
Desde las puertas de las casas y desde las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos, neumáticos para hacer barricadas, para la resistencia.
 
Los manifestantes intentaron brevemente tomar la Jefatura de Policía, pero renunciaron a la idea y ocuparon el rectorado de la Universidad y la sede de transmisión de LT8 Radio Rosario.
 
Ráfagas de balas fueron disparadas por la policía para frenar la insurrección. Cuando se disolvió un poco el desconcierto, ya entrada la noche, yacía sobre la vereda Luis Norberto Blanco, un estudiante metalúrgico de sólo 15 años. Estaba mal herido. Las fuerzas de seguridad atacaron también al médico que lo asistía y el joven murió pocos después en un sanatorio.
Desde la madrugada del 22, Rosario fue declarada zona de emergencia bajo jurisdicción militar. El general Roberto Fonseca quedó al frente del gobierno. Entre patrullas de gendarmería, 89 personas fueron detenidas como consecuencia de la marcha.
 
El 23, un grupo de 38 sindicatos dispuso la realización de un masivo paro industrial. Junto con una declaración de los sectores de la Iglesia más afines a los grupos obreros, la huelga fue un duro revés para el gobierno.
 
Más de 7.000 personas acompañaron al féretro de Blanco en su procesión hacia el cementerio y los obreros de la Unión Ferroviaria, que había adherido al paro, se manifestaron contra la suspensión de los delegados que tomaron la medida. El conflicto en los ferrocarriles sería agudo y desembocaría directamente en el Segundo Rosariazo pocos meses más tarde.
 
Mientras tanto, la oposición al gobierno se materializaba en la negativa de numerosos eclesiásticos a celebrar el Te Deum del 25 de mayo y pocos días más tarde en la insurrección del Cordobazo, seguido de un paro nacional. Cuando el 20 de junio el general Onganía visitó el rosarino Monumento a la Bandera, la CGT lo declaró persona non grata.
 
Apenas ocho días después un alzamiento de mayores proporciones aún, conmovía a Córdoba y a la nación. Se trató del Cordobazo y en opinión de uno de sus líderes, el sindicalista Agustín Tosco, tuvo una inocultable inspiración en aquellos días rosarinos de mayo.
 
Escribe: Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Colectivos quemados por los manifestantes durante el Rosariazo.
El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes.
01-09-2014 / 16:09
 
Desde septiembre los precios de las naftas y el gasoil sufrirán un nuevo ajuste. Será de aproximadamente un 4 por ciento. Esta vez los menos afectados serán los clientes de combustibles premium. En lo que va del 2014, las naftas acumulan un salto de 34% y casi de 60% en seis meses.
 
Durante esta semana, los precios de las naftas y el gasoil registrarán el sexto aumento en lo que va del año. En la Capital Federal la súper pasaría a costar $11,90 el litro mientras que la nafta premium subiría a casi 13,50 pesos. En el interior del país, el combustible de mayor octanaje podría alcanzar los 16 pesos en las marcas más caras.
 
Según dijo el presidente de la Unión de Expendedores de Naftas y Afines bonaerense, Luis Malchiodi, el ajuste estaba previsto. "En agosto no hubo subas porque la economía estaba complicada y hubiera sido un nuevo agravio al consumidor", argumentó.
 
"La inflación no cesa, al contrario, para nosotros se está incrementando y esto trae la necesidad de hacer ajuste en los combustibles líquidos. Los ajustes van a ser pequeños de aquí a fin de año, pero serán actualizados a medida que los precios tengan que ser cambiados", dijo en declaraciones a radio La Red.
 
Para los estacioneros, decidir estas subas es complicado ya que si bien acomodan las finanzas, también disminuyen las ventas y provocan la retracción del mercado. "La venta de gasoil bajó porque la actividad económica es menor, y en la nafta también cayó; los aumentos que han asustado a los consumidores. Los salarios no han tenido el mismo camino que la inflación y hay una lógica disminución del poder adquisitivo", graficó el especialista.
 
De acuerdo a datos oficiales, el despacho de combustibles líquidos al público retrocedió en julio 6,5% respecto al mismo mes del año anterior. La premium y el gasoil tradicional fueron los productos más afectados aunque también se contrajo la demanda de la nafta súper.
 
La Opinión Popular

01-09-2014 / 10:09
 
En medio de una recesión con reportes de despidos y suspensiones, el dato de desempleo oficial del Indec aparece estable: expertos comenzaron a denunciar que el organismo miente con la cifra.
 
Las sospechas de los analistas privados empezaron con los cambios metodológicos que introdujo el Indec en el segundo trimestre, que hicieron más complejo el análisis de la información, y que a esta decisión se sumó la "disminución de puestos de trabajo, no reconocido oficialmente, y la baja de la tasa de actividad" de la que sí habla el Indec.
 
Según el último parte de prensa del organismo, la desocupación del segundo trimestre de 2014 fue de 7,5%, sólo tres décimas por encima del mismo período de 2013.
 
Lo novedoso: el Indec anunció que debía ajustar los tamaños muestrales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), ya que se basaban en datos de 2001 y necesitaba adaptarlos por algunos cambios que surgían del último censo de 2010.
 
Para los analistas privados la modificación está "técnicamente justificada", pero estimaron que genera suspicacia que se aplique cuatro años después y en un contexto marcado por la caída de todos los datos que componen el PBI y que afectan el empleo.
 
Por otra parte, relacionado con la pérdida de ocupados mencionada consideran que los datos oficiales muestran otro foco de "polémica": se trata de la caída del porcentaje de la gente que trabaja o busca empleo (la tasa de actividad) al nivel más bajo desde 2002.
 
Extrañamente, el número de personas que ya no están ocupadas es muy similar al de aquellos que dejaron de buscar. 

01-09-2014 / 10:09
01-09-2014 / 10:09
01-09-2014 / 10:09
 
El peronista disidente Sergio Massa le impuso un duro golpe al radical ultra kirchnerista Gerardo Zamora tras ganar en las elecciones municipales de La Banda, la segunda ciudad más importante de Santiago del Estero, que tuvo elecciones municipales en 26 distritos.
 
En la caravana que encabezó esta noche por La Banda, Massa se dio el gusto además de recibir el apoyo del mítico caudillo radical José Zavalía, que se sumó a los festejos y anunció que iba a apoyar la candidatura presidencial del tigrense.
 
El massista Pablo Mirolo logró así derrotar a la candidata del kirchnerista Frente Cívico por Santiago, la ministra de Educación provincial, Mariela Nassif, quien esta noche reconoció su derrota.
 
Para Massa, que viajó a La Banda para festejar con Mirolo, fue un triunfo importante porque además de la pelea política con el cristinismo libró una batalla paralela con los encuestadores que llegaron a pornosticar un triunfo de Nassif por más de 12 puntos. Massa viene sosteniendo que a nivel nacional sufre una manipulación similar que lo coloca en un virtual triple empate con Daniel Scioli y Mauricio Macri, que según sus números no es tal.
 
El otro gran ganador de la elección de Mirolo fue el actual intendente Héctor "Chabay" Ruiz, un ex kirchnerista que saltó a las filas del Frente Renovador y tuvo que soportar ridículos intentos de presión de Zamora que llegó al absurdo de intentar paralizar su administración prohibiendo a las estaciones de servicio que le vendan combustible a la Municipalidad.
 
La elección fue también un balde de agua fría para el PRO que empezó a sentir el rigor de la falta de una estructura política sólida. Un ejemplo de ello fue la dura pelea en la capital provincial, donde se impuso el actual intendente, el zamorista Hugo Infante, por amplio margen. En esa ciudad, el PRO denunció que Zamora envió la Gendarmería para echar a los fiscales de las escuelas.
 
"Se terminó el miedo al látigo y la chequera. Se acabó el tiempo de los que creen que con plata y poder se puede doblegar la voluntad de la gente", dijo Massa apuntando directamente a Zamora y concluyó: "La gente puso en el pasado la soberbia y empezó a construir el futuro de la Argentina olvidándose de aquellos que sólo piensan en la Argentina dividida".

NicoSal Web Design

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar