La Opinión Popular
                  04:03  |  Lunes 06 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Hasta aquí el kirchnerismo tiene poco menos de un tercio, que es lo que tuvo siempre. No sé de dónde aparecen estas cosas de que se va a comer a los chicos crudos”. Ernesto Sanz
Nacionales - 21-05-2012 / 10:05
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 21 DE MAYO DE 1969 SE PRODUCE UNA PUEBLADA A RAÍZ DE LA FEROZ REPRESIÓN DE LA POLICÍA CONTRA OBREROS Y ESTUDIANTES

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía

El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Rosario estaba en llamas y preanunciaba el Cordobazo. El 21 de mayo de 1969 a raíz de la feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes, se levantan barricadas en Sarmiento y San Juan en pleno 'Rosariazo'. Ese día fue asesinado un joven obrero de 15 años. Fotos: Carlos Saldi. Colección: Museo de la Memoria.
En mayo de 1969, las puebladas conmovieron a la Argentina. El Rosariazo y el Cordobazo encendieron la rebeldía obrero-estudiantil que buscaba terminar con la dictadura militar pro imperialista del general Onganía.
 
El 15 de mayo de 1969, durante una protesta por la suba del precio del comedor estudiantil en Corrientes, es asesinado por la represión el estudiante Juan José Cabral.
 
El día 17 de mayo, militantes de Ciencias Económicas de Rosario realizaron un acto de repudio en el comedor universitario que fue reprimido por agentes de policía. Adolfo Bello, de 22 años, recibió un balazo en la frente, y moriría esa tarde a causa de las heridas.
 
En la Marcha del Silencio en Rosario, por el asesinato de Bello, donde participan agrupaciones estudiantiles universitarias y secundarias y la opositora CGT de los Argentinos, y donde más de 4.000 manifestantes se enfrentan y hacen retroceder a la policía, cae asesinado el estudiante y obrero metalúrgico Luis Blanco, de 15 años.
 
Los manifestantes, apoyados por la población, que desde las puertas de las casas y las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos y neumáticos para hacer barricadas, para resistir la represión, protagonizan el Rosariazo. Desde la madrugada del 22 de mayo, Rosario es declarada "zona de emergencia bajo jurisdicción militar".
 
Una semana después estalla el Cordobazo y en los meses posteriores otras puebladas incendian la Patria.
 
Escribe: Blas García

Evita, te llevaremos como bandera hasta la victoria siempre
Blas Garcia

El Rosariazo formó parte de una sucesión de movimientos de protestas contra la dictadura militar, incluyendo manifestaciones y huelgas, realizadas en la ciudad de Rosario, entre los meses de mayo y septiembre de 1969 contra el general Juan Carlos Onganía.
 
El autoritarismo de Onganía, y su desprecio por la política, habían cebado el fenómeno de la unidad obrero-estudiantil que, con el tiempo, amalgamó un frente político y social combativo y variado que terminó con su corto reinado.
 
Las convulsiones del Mayo Francés, la influencia del catolicismo tercermundista y su opción por los pobres, los movimientos revolucionarios de sesgo nacionalista y antiimperial, promovieron en un clima de tensión generalizada contra el gobierno militar, como culminación de una escalada comenzada pocos días antes, el 13 de mayo en la provincia de Tucumán, donde los trabajadores del ingenio azucarero Amalia habían tomado las instalaciones en protesta por el impago de sus salarios.
 
Al día siguiente, manifestaciones en la ciudad de Córdoba tomaron la calle contra la supresión del sábado inglés, vigente desde la década del '20. Más de 3.500 obreros reunidos en asamblea para fijar la posición del gremio se enfrentaron con la policía, lo que desembocó en un total de 11 heridos y 26 detenidos.
 
Posteriormente, en la provincia de Corrientes, los estudiantes universitarios protestaron contra el anuncio de un aumento del 500% en los precios del comedor universitario; la policía reprimió la marcha, matando al estudiante correntino Juan José Cabral.
 
 
Madura el Rosariazo
 
El 16 de mayo, a causa de la inquietud producida por el repudio a los sucesos de Corrientes en la Facultad de Medicina, el rector de la Universidad Nacional de Rosario decidió la suspensión de las actividades durante tres días.
 
Los estudiantes se congregaron en el Comedor Universitario, desde donde marcharon por el centro de la ciudad. Mientras tanto, desde la Capital Federal se anunció que se habían despachado refuerzos policiales a Corrientes y que la Gendarmería Nacional de Formosa estaba acuartelada en previsión de acontecimientos similares.
 
Al día siguiente, un grupo de unos 400 estudiantes se reunió nuevamente frente al Comedor Universitario, lanzando volantes y haciendo estallar artefactos de estruendo. La policía reprimió la manifestación que coreaba "Acción, acción, acción para la liberación".
 
Un periodista, Reynaldo Sietecase, describió así los eventos:
 
Un grupo de estudiantes, perseguidos por la policía, corre por la calle Corrientes hacia el sur y dobla por Córdoba, desde Entre Ríos aparecen más policías disparando sus armas. Los estudiantes y decenas de sorprendidos transeúntes quedan encerrados...
 
Algunos estudiantes junto a una docena de paseantes -incluidos varios niños- ingresan a la Galería Melipal. El lugar tiene una sola boca de entrada y salida, por lo que otra vez quedan atrapados a merced de los guardias.
 
Los agentes ingresan al edificio y reanudan la golpiza. Entre los policías se encuentra el oficial inspector Juan Agustín Lezcano, un ex empleado de la boite Franz y Fritz. La gente trata de evitar como puede la lluvia de golpes: se escuchan súplicas, llantos y alaridos. En medio de la confusión suena un disparo. Cuando la policía se repliega queda en el suelo, junto a la escalera que lleva a los pisos superiores, el cuerpo de Adolfo Bello con la cara ensangrentada.
 
 
Reacción por la muerte del estudiante Adolfo Bello
 
El estudiante Adolfo Bello murió pocas horas más tarde. Dos balazos en la frente habían destrozado su cabeza delante de una galería comercial, a metros de una de las esquinas célebres de la ciudad: Córdoba y Corrientes.
 
El ministro del Interior de la dictadura, Guillermo Borda, atribuyó la responsabilidad de los hechos a la actividad política y gremial de la izquierda.
 
La Confederación General del Trabajo de los Argentinos decretó el estado de alerta y citó a un plenario para el 20; mientras tanto, organizaba una olla popular para suplir el comedor, que había sido cerrado por orden de la autoridad. Las manifestaciones cobrarían cada vez más intensidad en los días siguientes.
 
Las asambleas estudiantiles estaban prohibidas. Los alumnos con pelo largo eran mal vistos o perseguidos. Las muchachas con minifalda también. Los estudiantes se congregaban en los comedores universitarios. Allí comían y debatían. Los comedores universitarios fueron cerrados por las autoridades. Los estudiantes armaron una olla popular frente al local de la CGT A. La mezcla explosiva para la rebelión estaba rubricada.
 
El 20 de mayo, los estudiantes rosarinos anunciaron un paro nacional. Medidas similares tuvieron lugar en otras provincias: en Córdoba se realizó una marcha del silencio, en Corrientes, los docentes pidieron la destitución de las autoridades universitarias y en Mendoza se dispuso un paro de actividades y una marcha del silencio.
 
 
Estalla el Rosariazo
 
El 21 de mayo, las agrupaciones estudiantiles universitarias y de enseñanzas secundarias de Rosario y la CGT de los Argentinos convocaron a una nueva marcha de protesta, que partiría desde la olla popular instalada frente al local de la CGT A.
 
Raimundo Ongaro fue uno de los oradores en la asamblea previa. Las fuerzas de seguridad, mientras tanto, acordonaron la zona con fuerzas de infantería, caballería y vehículos blindados, instando a los manifestantes a disolver la concentración. Pese al operativo de seguridad se congregaron más de 4.000 personas.
 
Cuando iniciaron la movilización fueron reprimidos con gases lacrimógenos y fuerza física por la policía. El enfrentamiento devino campal, montándose barricadas en las calles y encendiéndose hogueras. Durante horas la policía intentó contener a los manifestantes, pero finalmente debió retirarse.
 
Desde las puertas de las casas y desde las ventanas de los departamentos comenzaron a arrojarse maderas, papeles, trapos, neumáticos para hacer barricadas, para la resistencia.
 
Los manifestantes intentaron brevemente tomar la Jefatura de Policía, pero renunciaron a la idea y ocuparon el rectorado de la Universidad y la sede de transmisión de LT8 Radio Rosario.
 
Ráfagas de balas fueron disparadas por la policía para frenar la insurrección. Cuando se disolvió un poco el desconcierto, ya entrada la noche, yacía sobre la vereda Luis Norberto Blanco, un estudiante metalúrgico de sólo 15 años. Estaba mal herido. Las fuerzas de seguridad atacaron también al médico que lo asistía y el joven murió pocos después en un sanatorio.
Desde la madrugada del 22, Rosario fue declarada zona de emergencia bajo jurisdicción militar. El general Roberto Fonseca quedó al frente del gobierno. Entre patrullas de gendarmería, 89 personas fueron detenidas como consecuencia de la marcha.
 
El 23, un grupo de 38 sindicatos dispuso la realización de un masivo paro industrial. Junto con una declaración de los sectores de la Iglesia más afines a los grupos obreros, la huelga fue un duro revés para el gobierno.
 
Más de 7.000 personas acompañaron al féretro de Blanco en su procesión hacia el cementerio y los obreros de la Unión Ferroviaria, que había adherido al paro, se manifestaron contra la suspensión de los delegados que tomaron la medida. El conflicto en los ferrocarriles sería agudo y desembocaría directamente en el Segundo Rosariazo pocos meses más tarde.
 
Mientras tanto, la oposición al gobierno se materializaba en la negativa de numerosos eclesiásticos a celebrar el Te Deum del 25 de mayo y pocos días más tarde en la insurrección del Cordobazo, seguido de un paro nacional. Cuando el 20 de junio el general Onganía visitó el rosarino Monumento a la Bandera, la CGT lo declaró persona non grata.
 
Apenas ocho días después un alzamiento de mayores proporciones aún, conmovía a Córdoba y a la nación. Se trató del Cordobazo y en opinión de uno de sus líderes, el sindicalista Agustín Tosco, tuvo una inocultable inspiración en aquellos días rosarinos de mayo.
 
Escribe: Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Colectivos quemados por los manifestantes durante el Rosariazo.
El Rosariazo, la insurrección de toda una ciudad contra la dictadura militar de Onganía
Feroz represión de la Policía contra obreros y estudiantes.
05-07-2015 / 10:07
 
En la jornada hoy cerca de 6 millones de personas (más del 20% del padrón electoral nacional), entre porteños, cordobeses, pampeanos, riojanos y correntinos están convocados a expresarse en las urnas este domingo en el marco del cargado calendario electoral que atraviesa el país y que tendrá su punto más destacado el 25 de octubre próximo cuando celebren las elecciones presidenciales.
 
En la Ciudad de Buenos Aires más de 2,5 millones de porteños (8,12% del padrón electoral nacional) concurrirán este domingo a las urnas por segunda vez en el año para definir en elecciones generales jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, vicejefe, 30 legisladores porteños y 105 representantes de las 15 comunas en las que está dividida la ciudad.
 
Córdoba, la provincia mediterránea, no tiene PASO y disputará este domingo sus elecciones generales en las que se definirán los nombres del nuevo gobernador y vice así como también que fuerzas políticas se quedan con 70 bancas de la Legislatura provincial. Más de 2,7 millones de cordobeses (que representan el 8,73% del padrón electoral nacional) están habilitados para concurrir a las urnas este domingo.
 
La Rioja definirá este domingo los nombres de su próximo gobernador, vice y 18 diputados provinciales. Más de 250 mil riojanos (0,82% del padrón electoral nacional) están habilitados para votar.
 
La Pampa celebra internas. La provincia no adhirió a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y tiene vigente un sistema electoral surgido en la reforma política durante la presidencia de Eduardo Duhalde.
 
Las Internas, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (IASO) se hacen solo en los partidos que no conformaron listas de unidad, ya sea en la provincia o municipalidades, tanto para Poder Ejecutivo y Poder Legislativo. El voto no es obligatorio para los electores ni para los afiliados.
 
Corrientes, la provincia litoraleña, no elige gobernador este año y celebrará el próximo domingo elecciones Legislativas en las que se definirá el destino de cinco bancas en el Senado provincial y 15 en la Cámara de Diputados local. Cerca 790 mil correntinos (2,51% del padrón electoral nacional) están habilitados para votar.
 
La Opinión Popular 

05-07-2015 / 10:07
05-07-2015 / 08:07
 
La nueva y decisiva etapa de la embestida del Gobierno contra los jueces que no responden a sus órdenes, se ha filtrado de manera agresiva en el clima de campaña electoral con el que tanto el oficialismo como la oposición entretienen a la opinión pública.
 
Está claro que Cristina Fernández no se caracteriza por andar con sutilezas cuando un objetivo la obsesiona, y que hoy la Justicia ocupa uno de los lugares más destacados de su agenda. Esta vez, la batalla se anticipa a todo o nada.
 
A modo de contraataque, el juez de La Plata, Alberto Recondo, declaró el jueves inconstitucional un artículo de la polémica ley de subrogancias. Con ese instrumento, aprobado por la mayoría oficialista en el Congreso, el Gobierno avanza en el reemplazo de magistrados por suplentes que responden a la Casa Rosada.
 
La actitud de Recondo representó el pensamiento de un gran número de jueces de todo el país, que no toleran la violenta intromisión gubernamental en las decisiones judiciales.
 
El miércoles más de medio centenar de jueces penales enviaron una nota al presidente del máximo Tribunal, Ricardo Lorenzetti, en la que expresan su inquietud y preocupación ante la designación de conjueces identificados con el Gobierno en juzgados donde se sustancian causas relacionadas con funcionarios supuestamente involucrados en actos de corrupción.
 
Para muchos, incluidos funcionarios cercanos a la Presidenta, la Corte ya ha dado señales de que llegado el momento podría trabar por inconstitucionales, los términos de la ley de subrogancias. De hecho, estaríamos ante una situación similar a la que se produjo con el rechazo a la llamada democratización de la Justicia, pero más grave aún.
 
El conflicto de poderes ya está planteado y coincide nada menos que con una campaña electoral definitoria para el kirchnerismo. ¿Es oportuna la batalla para el Gobierno? ¿El agresivo avance sobre la Justicia podría afectar la intención de voto de los sectores más independientes que ven en Daniel Scioli una versión más equilibrada del oficialismo?
 
Mientras está en juego un principio fundamental de la democracia, los fuegos artificiales de la campaña proselitista encuentran a muchos mirando al cielo.

05-07-2015 / 08:07
 En el cristinismo reina un evidente triunfalismo. Sólo el paso del tiempo -y de la ciudadanía por las urnas- dirá si ese estado de ánimo es falso, o sobreactuado, o se compadece con la realidad.
 
Los K disfrutan del votante adormilado y seducido por un estado de bienestar que en el fondo de su intimidad sabe que no le va a durar más allá de fin de año. En la oposición buscan salir de esa encerrona que hoy los ha colocado en la disyuntiva de abjurar del discurso de cambio a ultranza de los últimos ocho años.
 
Como los triunfos electorales pueden torcer destinos y voluntades lo mismo que las derrotas, hoy puede comenzar a desmadejarse ese escenario tan contrapuesto con las elecciones en la Ciudad Autónoma, en Córdoba y también en La Rioja.
 
Por el lado del Gobierno, la estrategia está bien clara. Por un lado, ataque imparable a la Justicia para intentar colonizarla, con el indisimulado propósito de limpiarle el camino a Cristina Fernández cuando deje el poder. Todo ante una oposición y un Poder Judicial que parecen mirar el partido cómodamente sentados en la tribuna.
 
Por el otro, la propaganda intensa y por los cuatro costados respecto de dos cuestiones: una, de que el avance de Scioli es supuestamente imparable. Machacar con la idea de que "ya ganó". La otra, la muestra de indicadores económicos que les permitiría llegar a octubre con una sociedad que, si percibe algunas dificultades, lo disimula bastante. O no protesta.
 
Pero, la decisión de la doctora de copar la campaña, como se vio en la Capital, repone un interrogante aún en el propio oficialismo: si ella le suma votos a sus candidatos, o los espanta. Como el caso de Carlos Zannini, comisario político o futuro sucesor. Se cuenta que los asesores de Scioli pidieron (y ella tuvo que aceptar) que la cara de Zannini no figure en la boleta. ¿Piantavotos?
 
Buena parte del destino del oficialismo y la oposición va a estar atado a lo que ocurra hoy, con el impacto de victorias y derrotas o la lectura posterior. Para la Casa Rosada sería un aporte a la visión ganadora que Mariano Recalde le arrebate el segundo puesto a Martín Lousteau y entre al balotaje. No importa si después pierde por 30 puntos con Rodríguez Larreta.
 
O que Eduardo Accastello desplace en Córdoba del segundo puesto a la alianza de Macri con los radicales y Luis Juez. Macri no tiene ahí mucho más que festejar que un segundo puesto. El descontado triunfo de Juan Scharetti le dará aire presidencial a José Manuel De la Sota y aportará a la recuperación de Sergio Massa. En La Rioja, si la oposición le gana al oficialismo, se fortalecen los radicales y Massa. El ingeniero tampoco ahí tiene mucho que rescatar.
 
Queda la impresión de que el que más pone en juego hoy es Macri. De hecho, sería un enorme envión si Larreta gana en primera vuelta, un escenario que no prevé ninguna encuesta, en especial para torcer aquella visión triunfalista del Gobierno y reponerlo en la imagen ciudadana como el hombre que puede ganarle a Cristina Fernández.

04-07-2015 / 10:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar