Entre Ríos - 09-06-2026 / 21:06
UN FEDERALISMO DE CARTÓN PARA SALVAR PELLEJOS Y CANDIDATURAS
Rogelio Frigerio vs. Javier Milei: ¿Una disputa de la derecha de cabotaje?
El retorno de los náufragos: ¿Macri y Frigerio agitan un federalismo de cartón para salvar sus propios pellejos y pedir candidaturas?
El escenario político nacional asiste a una nueva puesta en escena. Durante el reciente acto del PRO en Santa Fe, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, intentó sacar pecho apelando a la vieja mística de la supervivencia partidaria: "Cuando muchos nos veían muertos, probablemente seamos el partido con mayor organización", lanzó, en lo que muchos leyeron como un tibio intento de plantarle bandera al avasallamiento centralista de La Libertad Avanza.
La frase cobra fuerza tras el paso de Mauricio Macri por Paraná y Santa Fe. Frigerio busca cobijo bajo el ala del expresidente para armar un escudo territorial que le permita negociar de igual a igual con la Casa Rosada. Sin embargo, para los sectores populares, este amago de rebelión tiene gusto a poco y huele a especulación. ¿Se está midiendo fuerzas por el bienestar de los entrerrianos o simplemente se está negociando el precio de la dócil gobernabilidad que el PRO le entrega en bandeja a la Nación?
Como la única verdad es la realidad, detrás del show de declaraciones y las fotos de barricada con Macri, se esconde la verdadera interna del poder de los proyectos neoliberales y cómo se reparten los costos de un ajuste feroz que pulveriza el bolsillo de los entrerrianos. El juego de la complicidad y el lamento. De esto, para el pueblo entrerriano no hay nada bueno.
De la redacción de La Opinión Popular
Frigerio: Entre la sumisión legislativa y la queja de tribuna
El desembarco del PRO en Santa Fe expuso la misma lógica de simulación que en Entre Ríos, intentando inflar un protagonismo territorial que el avance libertario les viene licuando. Según reportó el sitio Sociedad Política, en tierras santafesinas la dirigencia se esforzó por exhibir una estructura supuestamente revitalizada, asegurando que el espacio "probablemente sea el partido con mayor organización" en el mapa político actual. Sin embargo, detrás del textual que los portales oficiales difunden con orgullo y de la foto de rigor junto a Mauricio Macri y Maximiliano Pullaro, la realidad santafesina demuestra que el PRO no está liderando ninguna resistencia, sino mendigando un lugar en el nuevo armado de centroderecha para no quedar reducido a un mero recuerdo electoral.
El cuestionamiento al gobernador entrerriano es inevitable. Frigerio intenta venderse como el defensor de los intereses provinciales frente al desdén de Javier Milei, pero en la práctica, sus legisladores han sido piezas clave para convalidar las políticas de ajuste que golpean a la provincia.
Resulta contradictorio que el mandatario provincial levante la voz para reclamar por "organización" y federalismo cuando, al mismo tiempo, sostiene una alarmante pasividad frente al recorte de fondos coparticipables, la quita de subsidios al transporte y el freno total de la obra pública en Entre Ríos. La pregunta que se impone es obvia: ¿Se está midiendo fuerzas por el bienestar de los entrerrianos o simplemente se está negociando el precio de la dócil gobernabilidad que el PRO le entrega en bandeja a la Nación? Recostarse en Macri, el padre del endeudamiento, difícilmente sea una garantía de soberanía provincial.
Milei: El ahogo discrecional como método de sometimiento
En la otra vereda, la gestión de Javier Milei no se queda atrás en el banquillo de los acusados. La estrategia del presidente es tan clara como dañina: ignorar la capilaridad territorial de los gobernadores, tratarlos como "extorsionadores" y utilizar la billetera del Estado nacional como un látigo para disciplinar al interior.
Milei gobierna con una mirada estrictamente porteña y financiera, convencido de que la legitimidad de las redes sociales y el equilibrio fiscal de laboratorio justifican el abandono de las provincias. El desprecio del presidente hacia el entramado institucional y partidario no es un signo de fortaleza, sino de una profunda ceguera política. Al asfixiar a distritos como Entre Ríos, Milei no daña a Frigerio; daña la salud, la educación y la infraestructura de miles de ciudadanos que ven cómo los recursos generados en el interior se evaporan en el centralismo de la Capital.
La realidad detrás del relato: Ni la prepotencia tuitera de la Casa Rosada produce soluciones económicas reales para las mayorías, ni el juego de aparato del PRO defiende un federalismo auténtico.
Una disputa de cúpulas lejos de la gente
Lo que el acto del PRO dejó al descubierto no es una discusión doctrinaria sobre el destino del país, sino una pelea de cartón pintado por ver quién maneja la botonera del ajuste y quién se queda con las candidaturas de la derecha para las próximas elecciones.
Mientras Milei profundiza un modelo de exclusión y Frigerio calcula milimétricamente cuándo sonreírle al presidente y cuándo sacarse una foto con Macri, los problemas estructurales de Entre Ríos siguen esperando. La paridad que busca el gobernador no es para cambiar el rumbo económico, sino para sobrevivir al naufragio político. Una vez más, las cúpulas miden sus fuerzas en los despachos, mientras la opinión popular padece las consecuencias de sus acuerdos.
Fuente: Sociedad Política