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Nacionales - 22-10-2025 / 11:10
LOS GIGANTES FINANCIEROS DE WALL STREET FRENARON EL PRÉSTAMO QUE MILEI ESPERABA USAR COMO SALVAVIDAS ECONÓMICO

Los bancos yanquis le piden garantías al cipayo Milei para otorgar el megacrédito de 20 mil millones de dólares

Los bancos yanquis le piden garantías al cipayo Milei para otorgar el megacrédito de 20 mil millones de dólares
El sueño de Javier "el Cipayo" Milei de conseguir un megacrédito internacional empieza a tambalearse. Los gigantes financieros de Wall Street pusieron el freno y exigen garantías concretas antes de liberar los 20 mil millones de dólares prometidos. En la Casa Rosada, el discurso libertario suena fuerte, pero los bancos no compran humo: quieren saber quién paga si el país vuelve a tropezar con su historia de impagos.
A cinco días de las elecciones legislativas de medio término, la economía argentina volvió a quedar atrapada en un torbellino de tensiones cambiarias y el Banco Central debió volver a intervenir para que el dólar mayorista no superara el techo de la banda de flotación.
 
Ni las intervenciones del Tesoro de Estados Unidos, ni la firma del swap con Washington, ni el anuncio de una recompra de bonos alcanzaron para calmar la incertidumbre del mercado, que se mueve bajo una sola lógica: cubrirse como sea ante el riesgo electoral, aun pagando precios récord por el dólar y desarmando posiciones en acciones y bonos soberanos.
 
El sueño de Javier "el Cipayo" Milei de conseguir un megacrédito internacional empieza a tambalearse. Los gigantes financieros de Wall Street pusieron el freno y exigen garantías concretas antes de liberar los 20 mil millones de dólares prometidos. En la Casa Rosada, el discurso libertario suena fuerte, pero los bancos no compran humo: quieren saber quién paga si el país vuelve a tropezar con su historia de impagos.
 
El plan oficial buscaba armar una línea de financiamiento para reforzar reservas y dar aire al Gobierno, pero el entusiasmo se pinchó rápido. Desde el JP Morgan hasta el Citi, todos coincidieron en algo: Argentina necesita mostrar activos reales o un respaldo estatal sólido, algo que Milei se resiste a ofrecer en su cruzada contra el "Estado elefante".
 
La tensión se siente en los despachos. Mientras el ministro Luis "Toto" Caputo negocia contrarreloj, los operadores financieros miran los indicadores y ven lo mismo que los argentinos: un déficit que sigue sin cerrarse y un dólar que sube como fiebre sin Paracetamol. Cada día sin definición profundiza la desconfianza y pone más presión sobre el presidente, que esperaba anunciar el acuerdo como una victoria política.
 
Para los banqueros, el problema no es ideológico sino contable. Quieren garantías, y las quieren por escrito. Sin eso, los 20 mil millones seguirán siendo una promesa tan etérea como las teorías de "mercado libre" que Milei repite frente a los micrófonos. En el país ya se habla de "default técnico disfrazado de negociación", y los rumores empujan los bonos argentinos a la baja.
 
Desde su entorno intentan minimizar la situación, pero las fuentes financieras son tajantes: el préstamo no está cerrado y no lo estará hasta que el Gobierno muestre números concretos. Entre tanto, en los pasillos del poder ya suena un murmullo incómodo: "Si ni los bancos le creen, ¿Quién va a prestarle a la Argentina?"
 
El Banco Central tuvo que vender divisas de las reservas, ya casi exhaustas, para que la demanda mayorista no hiciera volar el techo de la banda cambiaria. Los anuncios oficiales pasan desapercibidos.
 
La Opinión Popular
 

 
EL CONTADO "CON LIQUI" Y EL MEP, EN TORNO A 1600 PESOS. TAMBALEA EL ESQUEMA CAMBIARIO
 
El salvataje no alcanzó para contener al dólar
 
El dólar mayorista subió este martes a 1490,50 pesos (+1,1 por ciento) y quedó al borde del techo de la banda cambiaria. El Banco Central volvió a vender dólares después de 21 ruedas sin intervenir y sacrificó 45,5 millones de dólares en un mercado que movió más de 700 millones. El gobierno se aferra al esquema de bandas y el presidente Javier Milei aseguró que usará las reservas para defender el techo cambiario. Sin embargo, en el mercado ya descuentan que el esquema tiene fecha de vencimiento: el lunes posterior a las elecciones.
 
El dólar minorista se vendió a 1515 pesos en el Banco Nación y el blue volvió a recalentarse, con una suba de 40 pesos para cerrar en 1545 pesos. Los financieros también avanzaron fuerte: el MEP trepó a 1591,57 pesos (+2,5 por ciento) y el CCL superó los 1615 pesos (+2,9 por ciento). "No falta demanda, falta oferta. Nadie quiere vender dólares a cuatro días de las elecciones", resumió un operador de la city. En los futuros de dólar se volvió a acelerar la expectativa de devaluación y el contrato a diciembre ya se opera a 1612 pesos.
 
Las tensiones no sólo pasan por el dólar, sino que las reservas del BCRA se desplomaron 779 millones de dólares en una sola rueda y quedaron en 40.593 millones, el mayor retroceso diario en dos meses. Parte de la baja fue por la caída del precio del oro -que restó 350 millones-, pero también influyó la intervención oficial en el mercado y la salida de encajes bancarios. En la city hablan de una "fuga silenciosa" de depósitos en dólares y cobertura agresiva del sector privado.
 
 
Anuncios poco efectivos
  
En los últimos días se aceleró la batería de anuncios para intentar contener las presiones del mercado. El Tesoro de Estados Unidos intervino varias veces en el mercado cambiario vía bancos privados; el gobierno confirmó un swap con Estados Unidos por 20.000 millones y el ministro Luis Caputo anunció una recompra de bonos soberanos. Nada calmó a los mercados.
 
"El problema es la desconfianza, no los anuncios", se escucha en la city. "Cada intervención cambia el humor por unas horas, pero no modifica la tendencia: dolarización de carteras y aversión al riesgo argentino". Se trata de una situación que queda a la vista con la dinámica de los títulos soberanos.
 
Los bonos en dólares volvieron a caer pese al anuncio de recompra. El Bonar 2029 retrocedió 1,7 por ciento y el AL30 cerró con bajas en torno al 2. El riesgo país subió a 1048 puntos. Los ADRs argentinos que cotizan en Wall Street también sufrieron: Telecom cayó 4,7 por ciento, Central Puerto 4 y Edenor 2,4. En Buenos Aires, el S&P Merval subió en pesos pero se hundió 1,6 por ciento en dólares por la suba del CCL. "El mercado está en modo cobertura total", suena en las agencias de bolsa.
 
 
Plan de recompra de bonos
  
Hasta el momento, los anuncios del gobierno y de Estados Unidos se siguen quedando cortos para bajar el pesimismo de los inversores, porque el mercado percibe que más allá de las palabras no es claro el compromiso real de los recursos que llegarán al país. Un ejemplo es el plan anunciado por Palacio de Hacienda para disminuir el riesgo país. Por ahora, se especula que apuntaría a recomprar hasta 16.300 millones en bonos -en particular los GD29, GD30, AL29 y AL30- y reemplazarlos por deuda garantizada por organismos internacionales.
 
Se usarían fondos del BID y el Banco Mundial para canjear títulos de alto rendimiento por otros más baratos, con la condición de que el ahorro se destine a inversión social (educación, según el comunicado oficial). Sin embargo, los analistas remarcan que el anuncio es "difuso" y no incluye fechas, plazos ni incentivos claros para los bonistas. Por eso el impacto fue casi nulo.
 
El otro frente abierto es el préstamo repo de 20.000 millones de dólares que negocia el Gobierno con bancos como JP Morgan, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup, con mediación del Tesoro norteamericano. Según reveló The Wall Street Journal, las entidades exigen garantías concretas para avanzar. Evalúan que el riesgo argentino es demasiado alto y no quieren comprometer fondos propios sin el respaldo explícito de Washington.
 
Los bancos piden como colateral bonos de alta ley o flujos futuros de exportaciones energéticas (Vaca Muerta), pero el acuerdo aún está empantanado. "Sin garantías, no hay repo", advirtió una fuente del mercado.
 
Fuente: Página 12
 

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08-06-2026 / 15:06
La partida física de Carlos Alberto "El Indio" Solari no se tradujo en el silencio sepulcral que la frialdad de la época pretende imponer; al contrario, se convirtió en un grito ensordecedor. El multitudinario velorio del máximo mito del rock nacional no fue solo una despedida artística: fue un hecho sociológico descomunal, una movilización de masas espontánea que funcionó como el espejo donde la Argentina real le muestra un freno y toma distancia al experimento libertario de Javier Milei. 
 
Las miles y millones de almas que ganaron las calles para llorar y cantar al Indio expresan con potencia que la dimensión anti-libertaria del pueblo argentino está viva, activa y dispuesta a disputar el sentido de la argentinidad. Es cierto que quienes peregrinaron a ese último adiós no lo hicieron con la intención consciente de hacer política: fueron movilizados por la fidelidad a su música; fueron padres e hijos porque el Indio supo atravesar artísticamente a sucesivas generaciones; fueron porque sus canciones eran un salvadidas en momentos adversos, fueron por el recuerdo de los viajes compartidos, las banderas y los amigos entrañables que se fundaron en cada recital. Fueron, en definitiva, por miles y millones de razones diversas que trascienden o nada tienen que ver originalmente con la política partidaria. 
 
Pero, precisamente como ocurre con todo hecho verdaderamente trascendente, la política se hamaca allí donde el pueblo se junta: se hace historia sin saber que se la está haciendo, transformando ese duelo íntimo y colectivo en un testimonio político involuntario pero históricamente descomunal.
 
Por A.G.G.G. para La Opinión Popular

17-05-2026 / 13:05
17-05-2026 / 12:05
La gestión de Javier Milei atraviesa una fase de desorientación estratégica, donde el dogma ideológico choca frontalmente con una realidad social cada vez más crítica. La profundización de un modelo basado en el ajuste fiscal severo y la desregulación extrema ha disparado los índices de pobreza y desigualdad, transformando la promesa de "orden" en un escenario de exclusión que ya no se disciplina ante el discurso oficial. 
 
Trump no está en condiciones de volver a salvar a Milei y le exige cada vez más. Se define la guerra entre grupos de poder por la Hidrovía. Copado por funcionarios de la embajada, el instituto de propiedad intelectual se inclina a favor de los laboratorios estadounidenses. La esperanza, lo último que perdió el votante de Milei.
 
Esta desconexión entre la macroeconomía de pizarrón y las urgencias de la calle ha provocado que el Gobierno pierda el rumbo, quedando atrapado en una lógica que prioriza los superávits teóricos sobre la sostenibilidad humana. Según el análisis de Diego Genoud, el mandatario habría perdido la brújula política, mostrando una desconexión creciente entre su narrativa ideológica y las demandas de una realidad socioeconómica que ya no se disciplina ante sus discursos, lo que genera un clima de incertidumbre sobre la viabilidad de su programa a mediano plazo. 
 
Este deterioro del tejido social tiene un correlato directo en el capital político del mandatario: el ecosistema de apoyos que lo llevó al poder se muestra hoy fragmentado y reticente ante la falta de resultados tangibles. Con aliados ensayando su propia salida y una estructura territorial que no logra contener el descontento, la reelección para 2027 se percibe más como una expresión de deseos que como un escenario probable. El oficialismo enfrenta así una coyuntura de aislamiento, donde el aumento de la brecha social se convierte en el principal obstáculo para la continuidad de su proyecto político.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

10-05-2026 / 14:05
Frente a un auditorio que colmó la capacidad de la Sala José Hernández, Axel Kicillof transformó la presentación de su libro en un acto de resistencia intelectual contra el avance del anarcocapitalismo en Argentina. Con una defensa cerrada de la intervención estatal y la justicia social, el gobernador bonaerense utilizó el pensamiento de Keynes para desnudar las falencias de un modelo nacional que, bajo la promesa de libertad, solo parece ofrecer recesión y exclusión. Su mensaje fue una advertencia clara: el verdadero peligro para el futuro del país no reside en los proyectos populares, sino en la impericia de una gestión que ignora la historia y la teoría económica básica.

"Si Keynes viera lo que está pasando en la Argentina, se vuelve a morir. Estamos ante un experimento que ignora las fallas de mercado que el propio Keynes describió hace casi un siglo", sentenció Kicillof ante un público que seguía cada definición técnica con atención política.


En lo que muchos leyeron como un paso decisivo hacia la reconstrucción del peronismo, Kicillof se posicionó como el principal antagonista político y teórico de Javier Milei. Entre citas académicas y definiciones políticas de alto voltaje, el mandatario dejó en claro que la provincia de Buenos Aires funciona hoy como el último bastión contra el ajuste desmedido y como el laboratorio de una alternativa de gobierno para 2027. Fue lanzamiento de una obra de Economía; pero también fue la presentación de un programa de soberanía económica diseñado para enfrentar el "riesgo país" que representa el actual experimento libertario.


De la redacción de La Opinión Popular

09-05-2026 / 10:05
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