Entre Ríos
28-03-2026 / 09:03
HUBO VIOLENCIA Y AGRESIONES EN UNA JORNADA DE RECLAMO LEGÍTIMO
Masiva marcha docente contra las reformas y el ajuste salarial de Frigerio

(Fotos: Entre Ríos Ahora). La provincia de Entre Ríos atraviesa un proceso de crisis institucional entre el gobierno y los trabajadores. Ayer se vivió en las calles de Paraná una movilización multitudinaria un viernes en la tarde noche. Fue el grito de auxilio de un sector docente asfixiado y la respuesta desesperada de una sociedad que ve cómo, bajo el eslogan de la "eficiencia", se intenta desmantelar el sistema previsional que sostiene la dignidad de nuestros mayores. El gobierno de Rogelio Frigerio parece haber elegido un camino de colisión, donde la política salarial es un "garrote" silenciador y la reforma jubilatoria, un"zarpazo" final.
La movilización, que tuvo como epicentro la ciudad de Paraná y culminó con una masiva concentración frente a la Casa de Gobierno, fue convocada por los principales gremios del sector educativo, encabezados por AGMER (Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos) y AMET (Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica), contando además con el respaldo de diversos sectores estatales y movimientos sociales. Bajo consignas centrales como "Apertura de paritarias ya", "Salarios dignos para los trabajadores" y un rotundo "No a la reforma previsional", una enorme cantidad de docentes marcharon con antorchas para visibilizar el rechazo a lo que consideran un "zarpazo" contra la Caja de Jubilaciones y el ajuste salarial impuesto por la gestión provincial.
La columna recorrió las calles céntricas de la capital provincial para confluir frente a la Casa de Gobierno (Plaza Mansilla). Allí, el acto central se convirtió en una tribuna donde se leyó un duro documento que calificó la política oficial como un "modelo de exclusión" y advirtió que la paz social está en riesgo si no se modifica el rumbo económico y legislativo sobre los derechos de los trabajadores.
La columna recorrió las calles céntricas de la capital provincial para confluir frente a la Casa de Gobierno (Plaza Mansilla). Allí, el acto central se convirtió en una tribuna donde se leyó un duro documento que calificó la política oficial como un "modelo de exclusión" y advirtió que la paz social está en riesgo si no se modifica el rumbo económico y legislativo sobre los derechos de los trabajadores.
La provincia de Entre Ríos atraviesa un proceso de crisis institucional entre el gobierno y los trabajadores. Ayer se vivió en las calles de Paraná una movilización multitudinaria un viernes en la tarde noche. Fue el grito de auxilio de un sector docente asfixiado y la respuesta desesperada de una sociedad que ve cómo, bajo el eslogan de la "eficiencia", se intenta desmantelar el sistema previsional que sostiene la dignidad de nuestros mayores. El gobierno de Rogelio Frigerio parece haber elegido un camino de colisión, donde la política salarial es un "garrote" silenciador y la reforma jubilatoria, un"zarpazo" final.
El Salario como Variable de Ajuste
La marcha de las antorchas que iluminó la capital provincial puso de manifiesto una realidad incontrastable: la paritaria docente está muerta por decisión oficial. Mientras la inflación devora el poder adquisitivo, el Ejecutivo provincial se llamó a un silencio administrativo que roza el cinismo. La demanda es clara: apertura de paritarias y una recomposición que no sea una limosna.
Sin embargo, la respuesta del oficialismo ha sido la indiferencia, o peor aún, la provocación. No se trata solo de números en una planilla de Excel; se trata de familias que no llegan a fin de mes mientras se les exige sostener el sistema educativo con voluntad y sacrificio. La política salarial de Frigerio no es una fatalidad económica, es una decisión política de castigar a quienes sostienen el aula.
La Reforma Previsional: Jubilar la Dignidad
Si el ajuste salarial es grave, la reforma previsional que impulsa el Ejecutivo es, lisa y llanamente, un atentado contra los derechos adquiridos. Como bien se ha señalado desde diversos sectores de la opinión pública, esta reforma busca "jubilar la dignidad de los entrerrianos". Bajo la excusa del déficit de la Caja de Jubilaciones, se pretende aplicar una receta de manual que siempre termina igual: los trabajadores pagando el plato roto de gestiones deficientes.
Aumentar la edad, modificar los aportes y licuar el 82% móvil no son medidas de "modernización". Son un retroceso a épocas consideradas como superadas. Es el "zarpazo" que busca arrebatarle al trabajador el fruto de décadas de esfuerzo, transformando un derecho social en una carga contable que el Estado ya no quiere —o no sabe— administrar.
El Límite de la Violencia y la Responsabilidad Política
La jornada de ayer dejó, además, un saldo preocupante. La agresión denunciada por dirigentes gremiales que consistió en disparo de objetos desde el edificio de la Caja de Jubilaciones. Cuando el diálogo se clausura y la única respuesta al reclamo legítimo es el ajuste, los márgenes de la paz social se vuelven peligrosamente delgados.
No se puede gestionar una provincia como si fuera una empresa en liquidación. La legitimidad de origen no otorga un cheque en blanco para avanzar sobre el salario docente ni sobre el futuro de los jubilados. La pregunta que quedó entre las antorchas es una sola: ¿Hasta cuándo el pueblo entrerriano deberá financiar con su miseria el equilibrio fiscal de una gestión que le da la espalda y carece de políticas a favor de las mayorías populares?
El "cambio" prometido no puede ser el cambio de derechos por hambre, ni de previsibilidad por incertidumbre. Frigerio tiene la palabra, pero sobre todo, tiene la responsabilidad de evitar que el conflicto social escale hacia un punto sin retorno. La dignidad de Entre Ríos no está en venta, y mucho menos se entrega por decreto.
Fuentes: El Entre Ríos, Ahora, Entre Ríos Ahora.
El Salario como Variable de Ajuste
La marcha de las antorchas que iluminó la capital provincial puso de manifiesto una realidad incontrastable: la paritaria docente está muerta por decisión oficial. Mientras la inflación devora el poder adquisitivo, el Ejecutivo provincial se llamó a un silencio administrativo que roza el cinismo. La demanda es clara: apertura de paritarias y una recomposición que no sea una limosna.
Sin embargo, la respuesta del oficialismo ha sido la indiferencia, o peor aún, la provocación. No se trata solo de números en una planilla de Excel; se trata de familias que no llegan a fin de mes mientras se les exige sostener el sistema educativo con voluntad y sacrificio. La política salarial de Frigerio no es una fatalidad económica, es una decisión política de castigar a quienes sostienen el aula.
La Reforma Previsional: Jubilar la Dignidad
Si el ajuste salarial es grave, la reforma previsional que impulsa el Ejecutivo es, lisa y llanamente, un atentado contra los derechos adquiridos. Como bien se ha señalado desde diversos sectores de la opinión pública, esta reforma busca "jubilar la dignidad de los entrerrianos". Bajo la excusa del déficit de la Caja de Jubilaciones, se pretende aplicar una receta de manual que siempre termina igual: los trabajadores pagando el plato roto de gestiones deficientes.
Aumentar la edad, modificar los aportes y licuar el 82% móvil no son medidas de "modernización". Son un retroceso a épocas consideradas como superadas. Es el "zarpazo" que busca arrebatarle al trabajador el fruto de décadas de esfuerzo, transformando un derecho social en una carga contable que el Estado ya no quiere —o no sabe— administrar.
El Límite de la Violencia y la Responsabilidad Política
La jornada de ayer dejó, además, un saldo preocupante. La agresión denunciada por dirigentes gremiales que consistió en disparo de objetos desde el edificio de la Caja de Jubilaciones. Cuando el diálogo se clausura y la única respuesta al reclamo legítimo es el ajuste, los márgenes de la paz social se vuelven peligrosamente delgados.
No se puede gestionar una provincia como si fuera una empresa en liquidación. La legitimidad de origen no otorga un cheque en blanco para avanzar sobre el salario docente ni sobre el futuro de los jubilados. La pregunta que quedó entre las antorchas es una sola: ¿Hasta cuándo el pueblo entrerriano deberá financiar con su miseria el equilibrio fiscal de una gestión que le da la espalda y carece de políticas a favor de las mayorías populares?
El "cambio" prometido no puede ser el cambio de derechos por hambre, ni de previsibilidad por incertidumbre. Frigerio tiene la palabra, pero sobre todo, tiene la responsabilidad de evitar que el conflicto social escale hacia un punto sin retorno. La dignidad de Entre Ríos no está en venta, y mucho menos se entrega por decreto.
Fuentes: El Entre Ríos, Ahora, Entre Ríos Ahora.

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