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Nacionales
09-02-2026 / 09:02
MOLESTA PORQUE NO LE CONCEDE LOS CAMBIOS QUE PIDE, ESPACIÓ LAS VISITAS A OLIVOS Y SUSPENDIÓ EL VIAJE A MAR-A-LAGO, OBLIGANDO A SU HERMANO A BAJARSE
¿Quién la votó?: Karina quiere el control total del gobierno y tensiona con Javier Milei

Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

 
Un primer indicio sobre la resolución de esta tensión la ofrecerá la definición del próximo ministro de Justicia. Se supone que en las próximas semanas dejará su cargo Mariano Cúneo Libarona. Los Menem están presionando para poner al ministro y al viceministro. Quieren expulsar de la interlocución con los jueces al actual viceministro, Sebastián Amerio, hombre de Santiago Caputo.
 
"El Ministerio de Justicia es la pelea más importante, las balas de las causas Andis y Osprera fueron muy duras", reconoce un dirigente libertario que habla con los riojanos y sabe que la prioridad de los riojanos es controlar la relación con la justicia.
 
Milei enfrenta así un dilema que viene esquivando desde que asumió: la necesidad de dirimir las pujas de poder entre el ala que lideran los Menem y su hermana y la de su asesor más importante. "Karina es la jefa, pero el que decide es Santiago", comenta un funcionario que transita ambos despachos.
 
En efecto, Karina Milei ha logrado junto a los Menem y Pareja quedarse con la construcción electoral y la relación con el Congreso. Pero cuando ese dispositivo político exige decisiones concretas del Poder Ejecutivo, el karinismo ingresa en un pantano del que se suele salir con alguna intervención del asesor.
 
"Santiago no tiene miedo de equivocarse", explica un funcionario. Todo lo contrario del karinista jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que se rodeó de gerentes de comunicación y durmió la gestión. "Ni siquiera aprueba las nuevas estructuras", se quejan en la Rosada.
 
Acaso consciente de esto, Milei le metió arena a la ofensiva contra el caputismo que se anunció luego del triunfo electoral de octubre. Pasaron tres meses y todo indica que el cuarto será el decisivo.
 
Por Ignacio Fidanza
 
Fuente: La Política Online
 




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