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La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 01-07-2011 / 11:07
EL 1º DE JULIO DE 1973 FALLECE GUSTAVO REARTE, PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
El compañero Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo de esa militancia, Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre Comando Juan José Valle.
 
La lucha por el retorno de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes de la Libertadora.
 
Gustavo Rearte murió, el 1º de julio de 1973, víctima del cáncer.
 
Escribe: Blas García

 El Cordobazo, crónica de una insurrección popular
Blas García


Golpe gorila y represión militar
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe contra el gobierno constitucional de Juan Perón. Los jefes militares del levantamiento, autodenominado la "Revolución Libertadora" asumen el mando.
 
Se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos como el 4.161, que prohíbe toda actividad peronista y se castiga con la cárcel nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc. Se intenta destruir los sindicatos, interviniendo la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a los dirigentes más representativos. También se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Eva Perón.
 
 
Epopeya de la resistencia
 
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista, una sorda rebeldía inorgánica, asentada en la clase trabajadora, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas.
 
La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que cambiará el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.
 
Podemos decir que la Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino fuerte también en la adversidad.
 
El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov", etc.
 
Eran las épocas en que John William Cooke es nombrado Delegado Personal del general Perón para encabezar la resistencia y se levantan los programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) Huerta Grande (1962) y el Programa del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos. Gustavo Rearte es el autor del Programa de Huerta Grande...lo escribe desde la cárcel.

 
 
Dirigente obrero
 
Rearte inició la militancia sindical antes de 1955, primero como metalúrgico y luego en la empresa Jabón Federal. En la época del régimen gorila, participa en las luchas obreras y en la recuperación del gremio.
 
Fue delegado, delegado general, y en 1957 Secretario general del gremio de Jaboneros y Perfumistas de la Capital Federal y gran Buenos Aires. Ese año, tiene una activa participación en el nacimiento de las 62 Organizaciones, que lanzan junto a la CGT Auténtica el famoso programa revolucionario de La Falda.
 
Rearte integra junto a Sebastián Borro, Avelino Fernández, Andrés Framini y otros dirigentes, el núcleo que permitió al peronismo recuperar la dirección del movimiento sindical luego de la Libertadora.
 
 
Jefe de la Juventud Peronista
  
El golpe que destituye a Perón produce un desbande de las fuerzas peronistas y el desmantelamiento de las estructuras del P.J. y el reemplazo de los ex funcionarios peronistas que estaban presos, perseguidos o que se "borraron" en 1955.
 
El posterior y relativamente veloz reagrupamiento, permite el surgimiento de una nueva y combativa legión de dirigentes, fundamentalmente obreros, y una fresca generación de jóvenes militantes dispuestos a dar la lucha contra el gobierno gorila y oligárquico.
 
Es la primera oleada de la J.P., muchachos de quince o dieciséis años que emergen para forjar la Juventud Peronista, asumiendo una conducta donde unían un sentido ético de lo social a un sentimiento heroico de la vida.
 
De esa oleada de resistencia surgen dirigentes juveniles de la talla de  Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Susana Valle (hija del General fusilado), Carlos Caride, Jorge Rulli, Dardo Cabo, Héctor Spina, los Lisazo, Felipe Vallese, y otros hombres y mujeres del pueblo, que guardaban, para nosotros, militantes de la segunda ola de la J.P., la de los ´70, a la cual pertenecí, el aura novelesca de los fundadores y el prestigio de sus valientes conductas.
 
En noviembre de 1957, distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva del Movimiento de la Juventud Peronista. Ahí están Rearte, El Kadri, Spina, Rulli, Brito Lima y algunos militantes universitarios, entre otros.
 
Con ellos se inicia la saga formidable por el retorno de Perón, truncada en Brasil  en 1964, y que nosotros retomamos, siguiendo su ejemplo, y culminamos, en 1972, con el "Luche y Vuelve", por ese viejo General, que las dos generaciones de la J.P. veneramos tanto.
 
Felipe Vallese, por ejemplo, con 22 años, fue el primer detenido-desaparecido político de la historia contemporánea argentina y tenía una intensa militancia en la Juventud Peronista.  
 
Vallese era integrante del grupo que había secundado a Gustavo Rearte en la primera operación armada urbana peronista: el copamiento del Destacamento Aeronáutico de Ciudad Evita en Ezeiza, en 1960, donde se sustrajeron armas, municiones y uniformes. Los compañeros llevaban brazaletes con la sigla EPLN (Ejército Peronista de Liberación Nacional).
 
El posterior asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., porque su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias.
 
 
Rearte, el revolucionario
 
Gustavo conoció al General en 1953, por un hecho fortuito a raíz de la designación de la empresa donde trabajaba como encargada de mantenimiento en la residencia pre­sidencial. Lo frecuentó también en distintas oportunidades cuando estaba en el exilio y Perón hablaba de él como si fuera un hijo.
 
Me relata Eva Raerte, hija de Gustavo, que este viaja a Montevideo para asilarse en ésa ciudad -casi un año- dada la permanente persecución y caída de compañeros. Allí establece contacto con los mensajeros de Perón en el exilio y se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista. En ése exilio comienzan las relaciones personales con los compañeros que formarían la organización Tupamaros.

 
A su regreso, el entonces presidente Frondizi firma el Decreto Nº 4788, en la mañana del 15 de junio de 1961, que expresa: ..." la detención de Gustavo A. Rearte y JC a disposición del Poder Ejecutivo Nacional" , "solicitada por la Policía Federal para asegurar la tranquilidad pública, de acuerdo con las facultades que le confiere el estado de sitio vigente...Las personas nombradas deberán permanecer en los lugares que determine el Poder Ejecutivo Nacional".
 
Horas más tarde, en una emboscada que se realiza en la calle Rodríguez Peña y Sarmiento, es interceptado por una comisión policial de Coordinación Federal. Cuando le dan la voz de alto, Gustavo intenta escapar y es fusilado por la espalda, cayendo herido por un proyectil que le pro­duce nueve perforaciones en los intestinos.
 
La policía tenía la clara intención de dejarlo en el piso para que muera desangrando. Fue por la intervención de los transeúntes que la policía se vio obligada a trasladarlo al hospital Rawson. Allí fue asistido por el padre Sánchez, el sacerdote del hospital, quién le dio la extramaución en tres oportunidades.
 
Lo llevaron al Hospital Rawson y, en plena operación, se hace presente otra comisión policial con la orden de llevarlo para ser "interrogado". Por la intervención de su esposa y otros compañeros que comenzaban a gestar el CO.FA.DE (comisión de familiares de detenidos cuyos referentes fueron H. Spina (padre) y Margarita F. de Contursi -la Tía-) es que se impidió que trasladaran a Gustavo a Coordinación Federal, tal como fue la intención, luego que sobreviviera.
 
En agosto en 1964 se forma el Movimiento Revolucionario Peronista (M.R.P.) Rearte integra su conducción, redacta la Declaración de Principios del movimiento y dirige activamente la Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) fundada un año antes.
 
El M.R.P. es, en la perspectiva de Perón, una estructura para poner limites al avance del sindicalismo vandorista y al "peronismo sin Perón" y para preparar las condiciones del "Operativo Retorno" a la Patria.
 
En 1965, cuando los EE.UU. invaden Santo Domingo, se organiza en el país una campaña contra el envío de tropas argentinas. Gustavo está en esa tarea y visita la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno con­tra los invasores yanquis.
 
La entrevista que sostiene con el Che en Cuba, y la relación asidua que establece con John William Cooke, el Mayor Alberte (por entonces Delegado Personal de Perón) y Perón mismo en España, seguirán enriqueciendo su formación política.
 
En el invierno del 67 viaja por segunda vez a La Habana, integrando la delegación argentina que se organiza para participar en el congreso de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación estaba presidida por John William Cooke y el congreso se realiza el 31 de julio.
 
Gustavo estuvo varias veces en Cuba y mantenía una relación muy estrecha con los castristas, nunca ocultó su solidaridad y apoyó la lucha que libraba el Che en Bolivia.
 
 
Rearte y la prensa militante
 
Gustavo combinó equilibradamente teoría y praxis. Y siempre le dio gran importancia a la prensa militante para propagar y difundir las ideas peronistas. Escribió numerosos artículos, demostrando su gran capacidad teórica de análisis político, en los periódicos Compañero, Revolución, etc., y dirigió el periódico peronista EN LUCHA, a partir de los '60 que llegó a publicar más de cincuenta números.
 
Con el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968, que encarnó un sindicalismo más combativo, cuyo secretario general era Raimundo Ongaro, Perón nos ordena a los integrantes de la JP, a través de su Delegado Personal el mayor Alberte, que desde Córdoba apoyemos a la misma. Yo me encontraba en Tucumán y me ordenan volver a Córdoba y viajar a la Capital Federal a entrevistarme con Ongaro.
 
Me tocó participar en el primer Comité Central Confederal (C.C.C.) de la nueva C.G.T. y después en permanentes reuniones, coordinando nuestras acciones políticas -como agrupaciones de la nueva JP- con las de la propia Central Obrera y con los grupos del ala revolucionaria del peronismo que tenia dirigentes de la vieja JP como Rearte, El Kadri o Raimundo Villaflor, de cuya experiencia mucho aprendimos en esos tiempos.
 
En 1970, Gustavo organiza el Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-17), que aspira a la formación de un partido de la clase obrera. A mediados de 1975, el MR-17se fusiona con otra organización, el Frente Revolucionario Peronista, creándose el FR17, que durante la dictadura tendrán no menos de ochenta compañeros caídos.
 
 
Rearte, un ejemplo para los peronistas
 
El peronismo era un mito, especialmente para nuestra generación que al principio de los '60 se incorporaba al combate político, y la personalidad de los líderes y dirigentes juveniles, sindicales y barriales, surgidos al calor de la Resistencia contribuía a cimentar la dimensión mítica del peronismo.
 
Aquellos compañeros eran líderes admirables, hombres de epopeya, y quizás el más grande de ellos fue Gustavo Rearte. Sus características físicas y personales contribuían a acentuar su liderazgo. Robusto, atropellador, sus posturas dejaban ver su paso por el boxeo.
 
Su coraje personal era legendario. Había recibido más de un balazo, enfrentando a la policía que lo perseguía encarnizadamente. Y su coraje político le permitió siempre mirar la verdad de frente, hablar con claridad y sinceridad, sin ambigüedad ni especulaciones en sus planteos.
 
Cuando estaba en libertad era un activista formidable implantado en la zona oeste de Buenos Aires, alrededor de ese bastión peronista que era La Matanza. Aunque, desde 1955, su ambiente más frecuente fue la cárcel, que le permitió leer y formarse política e intelectualmente.
 
Era también un orador excepcional y un hombre que irradiaba capacidad natural de mando, seguridad ideológica y una convicción peronista que había adquirido desde su infancia. También tenía intransigencia y pureza de principios que, con entusiasmo, fuerza y convicciones profundas, trasmitía y contagiaba a todos.
 
Aquellos líderes de la JP de la Resistencia estaban forjados en un irreductible desprecio a las agachadas de los logreros y trepadores que pululaban en el justicialismo. Perón, para ellos, era intocable. De Perón para abajo, todos eran iguales.
 
De su intransigencia, me queda su recuerdo en el Plenario clandestino del Peronismo Revolucionario, realizado en una quinta en las inmediaciones del aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba, en enero de 1969, en vísperas de la insurrección popular del Cordobazo. Presidían la Mesa, el mayor Alberte y Pancho Gaitán del M.R.P., y participaban todos los dirigentes del sindicalismo nacional combativo.
 
La Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) a través de Rearte y del compañero Jordán se opusieron enérgicamente a la participación del Comando de Organización (CdeO) de la J.P., que dirigía Alberto Brito Lima, por razones obvias.
 
Discutieron y para que las cosas no pasaran a mayores, nuestra organización, el Integralismo cordobés, que era responsable de la seguridad del Plenario, se llevó "detenidos" a una habitación, a los integrantes del CdeO hasta que terminara el congreso. Eran épocas en las que los debates, a veces, se dirimían a los tiros.
 
 
Compromiso con la causa popular
 
Gustavo Rearte murió el 1º de julio de 1973, victima de un cáncer a los 41 años. Nuestra generación le tiene un gran respeto y estoy convencido que nos hubiera sido muy útil su gran experiencia en aquellos tiempos difíciles, en los que más se necesitaba de su lúcido análisis para comprender la conflictiva coyuntura política.
 
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
 
Así deberíamos ser todos los militantes peronistas. Y cada día pelear contra nuestras debilidades y falencias para llegar a parecernos un poquito a él.
 
Rearte demuestra que si hubo una juventud maravillosa en los '70, capaz de dar todo, fue porque hubo un pueblo maravilloso y un proyecto maravilloso que lideraba Juan Perón.
 
Y hubo una relación estrecha entre esa juventud y dirigentes que no eran tan jóvenes ya, como Gustavo Rearte, pero que lograron empalmar, con la nueva juventud, la experiencia de los hombres de la Resistencia, la lucha de miles de peronistas que, desde 1955 en adelante, no bajaron los brazos, no se rindieron y lograron poner en pie y defender la gesta del retorno del General Perón a la Patria y al Poder.
 
Escribe: Blas García

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25-07-2014 / 09:07
  "El Gobierno tendría que llamar a un pacto social. Si no toda la responsabilidad va a caer en un jovencito o en una señora. Se equivocan al no abrir el juego. No hay un plan para reactivar. Tenemos un ministro que dice que es lo mismo un default o no".
 
"La economía está mal y por eso todos los sectores industriales tienen caídas importantes, en un promedio del 25 por ciento. Es grave porque no se ve cómo se va a resolver hacia adelante. Quizás sea esta la mayor incertidumbre de los empresarios, porque uno no sabe cómo hacer para vender".
 
El diagnóstico, que incluyó durísimas críticas a la presidenta Cristina Fernández y al ministro Axel Kicillof, fue realizado ayer por el titular de la Unión Industrial Argentina, el empresario Héctor Méndez. Y puso de manifiesto así el quiebre que existe entre la UIA y el gobierno de CFK, en momentos en que la recesión y la inflación no dan tregua, panorama que podría oscurecerse aún más si efectivamente nuestro país entra en default.
 
Lo que dijo Méndez, a grandes rasgos, es que el cúmulo de medidas desacertadas que el cristinismo iba tomando en materia económica llevarían a esta situación.
 
Concretamente, no haber modificado la estructura económica de un país que tiene un sistema productivo reducido a su mínima expresión, donde el valor agregado prácticamente brilla por su ausencia y el único generador de empleo es el Estado en sus diferentes niveles, que a su vez se sostiene con impuestos regresivos que recaen principalmente sobre las pequeñas y medianas empresas, indefectiblemente iba a terminar en un ajuste como el que estamos padeciendo.
 
Desesperado por la falta de dólares para pagar los vencimientos de deuda externa, el gobierno de CFK decidió sacrificar la actividad económica. Impulsó un control de cambios mediante un cepo cambiario, que se combinó con un drástico cierre de las importaciones.
 
Y como eso no resultó suficiente, luego aplicó una fuerte devaluación a principios de año, echando nafta al fuego inflacionario y no mejorando en nada las condiciones de competitividad de los sectores productivos de nuestro país.
 
En ese contexto, hubiese resultado oportuno que la dirigencia de la Unión Industrial pusiera el grito en el cielo mucho antes, ya que se podrían haber realizado acciones correctivas que habrían evitado la crisis que estamos padeciendo.
 
Durante la mal llamada "década ganada", varios dirigentes de entidades empresarias optaron, lamentablemente, por privilegiar sus propios negocios con el Estado, a partir de las licitaciones digitadas a dedo por el gobierno de CFK, en lugar de pensar en los intereses nacionales. 
 
Durante más de 10 años aceptaron, mansamente, que se montara una gigantesca estructura de "capitalismo de amigos" de la que mordieron sólo unos pocos, los amigos del poder, mientras el país se hundía en el subdesarrollo.
 
La Opinión Popular

24-07-2014 / 08:07
24-07-2014 / 07:07
 El vicepresidente Amado Boudou, visitante frecuente de Tribunales, sigue extremando sus esfuerzos para intentar tapar en la justicia las evidencias que lo implican en media docena de causas que la prensa destituyente se empeña en investigar y difundir. Ayer buscó victimizarse en la causa por falsificación de los documentos de un auto suyo.
 
Además de estar procesado por coimas y negociaciones incompatibles con su función en el caso Ciccone y afrontar una causa por enriquecimiento ilícito, el rockstar del cristinismo ayer tuvo que declarar en otra causa por un auto "flojo de papeles".
 
En 1993 compró una cupé Honda Del Sol, descapotable y fachera pero cómoda sólo para dos. El problema es que la registró recién diez años después. Sí, diez años. Se tomó su tiempo.
 
Los papeles del auto son una calamidad: dicen que Boudou lo compró no cuando él dice que lo compró sino un año antes, cuando esa cupé ni siquiera había llegado al país. ¿Por qué adelantó la fecha? Porque en el 93 estaba casado y el auto era, por lo tanto, un bien ganancial. Boudou, que estaba casado, en los papeles se declaró soltero.
 
Otra: inscribió una dirección falsa. ¿Por qué? Sólo él lo sabe. Y su firma no es su firma: alguien la puso por él. ¿Y qué se le ocurrió decir a Boudou, delante del juez?: todo fue culpa de los gestores.
 
Ahora Boudou se proclamó "víctima" de lo que denominó "una verdadera red de gestores falsificadores" y los culpó de haber adulterado su firma y su DNI en el trámite de transferencia del auto Honda que adquirió en 1993.
 
Sin embargo, toda la documentación es aportada por el titular y también es certificada por un escribano público o por el encargado del Registro en el que se realiza la inscripción.
 
En el caso de la firma, son dos los modos de "estampar" una firma en un documento. Una, que el mismo titular se acerque al Registro de Propiedad del Automotor y firme de puño y letra ante el Encargado del Registro; la otra, es que vaya a una escribanía, firme el formulario en cuestión ante escribano público (en este caso, también se debe rubricar en un libro de registro de firmas).
 
En todos los casos, quien firma siempre es el titular, y los procedimientos tienen un riguroso control.
 
Pero, Boudou es así y no hay vuelta que darle.
 
La Opinión Popular

24-07-2014 / 07:07
 
Mientras crece la disputa verbal entre el Gobierno de CFK y los sindicatos por el peso del Impuesto a las Ganancias, florecen por lo bajo las negociaciones por los fondos de las obras sociales.
 
Ayer el Ejecutivo convalidó un alivio financiero de más de 1.000 millones de pesos para las organizaciones de salud de los gremios. Lo hizo mediante un aumento de hasta un 60% en los aportes de los monotributistas que están afiliados a esas entidades prestadoras de salud.
 
El ajuste fue producto de una gestión de la CGT de Antonio Caló con el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, y apunta a equiparar los pagos que realizan cada mes los afiliados de los gremios con los monotributistas.
 
En la actualidad hay 1,1 millón de contribuyentes de ese régimen que eligieron atenderse en las obras sociales, y según los sindicalistas pagaban hasta ahora mucho menos que sus afiliados de origen.
 
El mes pasado el Ejecutivo había habilitado otros 2.000 millones de pesos en reembolsos por tratamientos médicos costosos. Las mejoras serán para gremios de todo el espectro político y apuntarán a reducir la tensión por la posible falta de actualización este año de Ganancias.
 
Ayer la CTA de Yasky se llevó de una reunión con Capitanich la misma respuesta que la CGT de Caló: el tema será analizado.
 
Si en algo es equitativo el cristinismo es en el ajuste. Tras el tarifazo en las prestaciones energéticas y el transporte urbano entre otros, el gobierno de CFK, al incrementar los valores del monotributo, devaluará el poder adquisitivo de más de dos millones de contribuyentes, principalmente profesionales y pequeños comerciantes.
 
Un nuevo golpe al bolsillo del pueblo.
 
La Opinión Popular

24-07-2014 / 06:07
Cristina Fernández sugirió que tiene decidido mandar el país al default. Durante un acto en General Rodríguez en donde inauguró una nueva planta de Yamaha, la Presidenta aseguró que "van a tener que inventar una nueva palabra porque Argentina no va a caer en default, porque Argentina ya pagó".
 
"Van a tener que inventar un nombre nuevo, no sé cuál será. Las calificadoras, los bancos de inversión, siempre encuentran algún término con el cual disfrazar lo que realmente pasa: que un deudor pagó y alguien bloqueó y no deja llegar el dinero a terceros", desafió. Si no lo llamamos 'default' ¿lo llamamos 'paga Dios'?.
 
En referencia al pago de U$S 539 millones que se le hizo a los tenedores del bono Discount, que el juez Thomas Griesa frenó, "La Argentina no va a entrar en default, por una razón muy sencilla, esencial, elemental, tan obvia que no tendría que decirla, porque en default entran los que no pagan y Argentina pagó", insistió, con un argumento endeble.
 
En ese sentido, Cristina bravuconeó en que "no me van a hacer firmar cualquier cosa, amenazándome con que el mundo se viene abajo". "Esta Presidenta no va a firmar nada que comprometa el futuro de los argentinos como hicieron otros que firmaron cualquier cosa", reforzó.
 
No obstante, adelantó que "vamos a seguir hablando" con los holdouts y a "ir cuantas veces sea necesario, pero con nuestras razones", al tiempo que desafió que le den "un seguro contra la cláusula RUFO" para avanzar en la solución, tal como le pidieron ayer los abogados de la Argentina a los representantes de los buitres.
 
La cláusula RUFO es una condición que establecieron los Kirchner para conseguir más adherentes al canje del año 2005. Entre violar la RUFO y no cumplir con los vencimientos del pasado 30 de junio, CFK elegiría esta última opción. En ese marco, Cristina desafió a los bonistas que "si no aplica (la cláusula RUFO) que nos den un seguro, que hagan un seguro contra la cláusula RUFO y nosotros quedamos cubiertos", aunque señaló que no obtuvo "ni una sola respuesta".
 
"Si uno viola esa cláusula, se caen las quitas que Néstor (Kirchner) logró, se caen todos los plazos y te exigen todo junto: los punitorios, las quitas y los plazos, que recién vencen en 2033, para que los pagues todo junto", advirtió, algo confundida, ya que en realidad eso es lo que sucede cuando se entra en default, no cuando se viola la RUFO.  
 
"Estaríamos tirando abajo lo que tan trabajosamente les costó a los argentinos, estaríamos tirando abajo los 190 mil millones que ya llevamos pagados", agregó. Y concluyó: "Estamos dispuestos a honrar las deudas con el 100% de los acreedores en forma equitativa, justa, legal y sustentable".
 
El 100% de los acreedores ¿incluye o no a los buitres que ganaron el juicio al Estado argentino? Si quiere pagar al 100% de sus acreedores, ¿por qué no ha presentado una propuesta en los 23 días que han corrido? ¿No estará Cristina montando un show, para luego victimizarse ante el incumplimiento?
 
La firmeza de CFK tal vez genere capital político, pero difícilmente salga ilesa a un default que caería sobre una economía en recesión, con inflación del 40% anual y severos desequilibrios fiscales y externos. Al default, el nombre se le puede cambiar, pero las consecuencias no.
 
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