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La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
“El Gobierno en vez de tener un plan serio para resolver la inflación, el narcotráfico, la inseguridad, acude a medidas electoraleras porque quiere retrasar su inevitable derrota”. José Manuel de la Sota
Nacionales - 01-07-2011 / 11:07
EL 1º DE JULIO DE 1973 FALLECE GUSTAVO REARTE, PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
El compañero Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo de esa militancia, Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre Comando Juan José Valle.
 
La lucha por el retorno de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes de la Libertadora.
 
Gustavo Rearte murió, el 1º de julio de 1973, víctima del cáncer.
 
Escribe: Blas García

 El Cordobazo, crónica de una insurrección popular
Blas García


Golpe gorila y represión militar
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe contra el gobierno constitucional de Juan Perón. Los jefes militares del levantamiento, autodenominado la "Revolución Libertadora" asumen el mando.
 
Se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos como el 4.161, que prohíbe toda actividad peronista y se castiga con la cárcel nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc. Se intenta destruir los sindicatos, interviniendo la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a los dirigentes más representativos. También se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Eva Perón.
 
 
Epopeya de la resistencia
 
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista, una sorda rebeldía inorgánica, asentada en la clase trabajadora, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas.
 
La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que cambiará el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.
 
Podemos decir que la Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino fuerte también en la adversidad.
 
El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov", etc.
 
Eran las épocas en que John William Cooke es nombrado Delegado Personal del general Perón para encabezar la resistencia y se levantan los programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) Huerta Grande (1962) y el Programa del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos. Gustavo Rearte es el autor del Programa de Huerta Grande...lo escribe desde la cárcel.

 
 
Dirigente obrero
 
Rearte inició la militancia sindical antes de 1955, primero como metalúrgico y luego en la empresa Jabón Federal. En la época del régimen gorila, participa en las luchas obreras y en la recuperación del gremio.
 
Fue delegado, delegado general, y en 1957 Secretario general del gremio de Jaboneros y Perfumistas de la Capital Federal y gran Buenos Aires. Ese año, tiene una activa participación en el nacimiento de las 62 Organizaciones, que lanzan junto a la CGT Auténtica el famoso programa revolucionario de La Falda.
 
Rearte integra junto a Sebastián Borro, Avelino Fernández, Andrés Framini y otros dirigentes, el núcleo que permitió al peronismo recuperar la dirección del movimiento sindical luego de la Libertadora.
 
 
Jefe de la Juventud Peronista
  
El golpe que destituye a Perón produce un desbande de las fuerzas peronistas y el desmantelamiento de las estructuras del P.J. y el reemplazo de los ex funcionarios peronistas que estaban presos, perseguidos o que se "borraron" en 1955.
 
El posterior y relativamente veloz reagrupamiento, permite el surgimiento de una nueva y combativa legión de dirigentes, fundamentalmente obreros, y una fresca generación de jóvenes militantes dispuestos a dar la lucha contra el gobierno gorila y oligárquico.
 
Es la primera oleada de la J.P., muchachos de quince o dieciséis años que emergen para forjar la Juventud Peronista, asumiendo una conducta donde unían un sentido ético de lo social a un sentimiento heroico de la vida.
 
De esa oleada de resistencia surgen dirigentes juveniles de la talla de  Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Susana Valle (hija del General fusilado), Carlos Caride, Jorge Rulli, Dardo Cabo, Héctor Spina, los Lisazo, Felipe Vallese, y otros hombres y mujeres del pueblo, que guardaban, para nosotros, militantes de la segunda ola de la J.P., la de los ´70, a la cual pertenecí, el aura novelesca de los fundadores y el prestigio de sus valientes conductas.
 
En noviembre de 1957, distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva del Movimiento de la Juventud Peronista. Ahí están Rearte, El Kadri, Spina, Rulli, Brito Lima y algunos militantes universitarios, entre otros.
 
Con ellos se inicia la saga formidable por el retorno de Perón, truncada en Brasil  en 1964, y que nosotros retomamos, siguiendo su ejemplo, y culminamos, en 1972, con el "Luche y Vuelve", por ese viejo General, que las dos generaciones de la J.P. veneramos tanto.
 
Felipe Vallese, por ejemplo, con 22 años, fue el primer detenido-desaparecido político de la historia contemporánea argentina y tenía una intensa militancia en la Juventud Peronista.  
 
Vallese era integrante del grupo que había secundado a Gustavo Rearte en la primera operación armada urbana peronista: el copamiento del Destacamento Aeronáutico de Ciudad Evita en Ezeiza, en 1960, donde se sustrajeron armas, municiones y uniformes. Los compañeros llevaban brazaletes con la sigla EPLN (Ejército Peronista de Liberación Nacional).
 
El posterior asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., porque su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias.
 
 
Rearte, el revolucionario
 
Gustavo conoció al General en 1953, por un hecho fortuito a raíz de la designación de la empresa donde trabajaba como encargada de mantenimiento en la residencia pre­sidencial. Lo frecuentó también en distintas oportunidades cuando estaba en el exilio y Perón hablaba de él como si fuera un hijo.
 
Me relata Eva Raerte, hija de Gustavo, que este viaja a Montevideo para asilarse en ésa ciudad -casi un año- dada la permanente persecución y caída de compañeros. Allí establece contacto con los mensajeros de Perón en el exilio y se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista. En ése exilio comienzan las relaciones personales con los compañeros que formarían la organización Tupamaros.

 
A su regreso, el entonces presidente Frondizi firma el Decreto Nº 4788, en la mañana del 15 de junio de 1961, que expresa: ..." la detención de Gustavo A. Rearte y JC a disposición del Poder Ejecutivo Nacional" , "solicitada por la Policía Federal para asegurar la tranquilidad pública, de acuerdo con las facultades que le confiere el estado de sitio vigente...Las personas nombradas deberán permanecer en los lugares que determine el Poder Ejecutivo Nacional".
 
Horas más tarde, en una emboscada que se realiza en la calle Rodríguez Peña y Sarmiento, es interceptado por una comisión policial de Coordinación Federal. Cuando le dan la voz de alto, Gustavo intenta escapar y es fusilado por la espalda, cayendo herido por un proyectil que le pro­duce nueve perforaciones en los intestinos.
 
La policía tenía la clara intención de dejarlo en el piso para que muera desangrando. Fue por la intervención de los transeúntes que la policía se vio obligada a trasladarlo al hospital Rawson. Allí fue asistido por el padre Sánchez, el sacerdote del hospital, quién le dio la extramaución en tres oportunidades.
 
Lo llevaron al Hospital Rawson y, en plena operación, se hace presente otra comisión policial con la orden de llevarlo para ser "interrogado". Por la intervención de su esposa y otros compañeros que comenzaban a gestar el CO.FA.DE (comisión de familiares de detenidos cuyos referentes fueron H. Spina (padre) y Margarita F. de Contursi -la Tía-) es que se impidió que trasladaran a Gustavo a Coordinación Federal, tal como fue la intención, luego que sobreviviera.
 
En agosto en 1964 se forma el Movimiento Revolucionario Peronista (M.R.P.) Rearte integra su conducción, redacta la Declaración de Principios del movimiento y dirige activamente la Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) fundada un año antes.
 
El M.R.P. es, en la perspectiva de Perón, una estructura para poner limites al avance del sindicalismo vandorista y al "peronismo sin Perón" y para preparar las condiciones del "Operativo Retorno" a la Patria.
 
En 1965, cuando los EE.UU. invaden Santo Domingo, se organiza en el país una campaña contra el envío de tropas argentinas. Gustavo está en esa tarea y visita la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno con­tra los invasores yanquis.
 
La entrevista que sostiene con el Che en Cuba, y la relación asidua que establece con John William Cooke, el Mayor Alberte (por entonces Delegado Personal de Perón) y Perón mismo en España, seguirán enriqueciendo su formación política.
 
En el invierno del 67 viaja por segunda vez a La Habana, integrando la delegación argentina que se organiza para participar en el congreso de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación estaba presidida por John William Cooke y el congreso se realiza el 31 de julio.
 
Gustavo estuvo varias veces en Cuba y mantenía una relación muy estrecha con los castristas, nunca ocultó su solidaridad y apoyó la lucha que libraba el Che en Bolivia.
 
 
Rearte y la prensa militante
 
Gustavo combinó equilibradamente teoría y praxis. Y siempre le dio gran importancia a la prensa militante para propagar y difundir las ideas peronistas. Escribió numerosos artículos, demostrando su gran capacidad teórica de análisis político, en los periódicos Compañero, Revolución, etc., y dirigió el periódico peronista EN LUCHA, a partir de los '60 que llegó a publicar más de cincuenta números.
 
Con el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968, que encarnó un sindicalismo más combativo, cuyo secretario general era Raimundo Ongaro, Perón nos ordena a los integrantes de la JP, a través de su Delegado Personal el mayor Alberte, que desde Córdoba apoyemos a la misma. Yo me encontraba en Tucumán y me ordenan volver a Córdoba y viajar a la Capital Federal a entrevistarme con Ongaro.
 
Me tocó participar en el primer Comité Central Confederal (C.C.C.) de la nueva C.G.T. y después en permanentes reuniones, coordinando nuestras acciones políticas -como agrupaciones de la nueva JP- con las de la propia Central Obrera y con los grupos del ala revolucionaria del peronismo que tenia dirigentes de la vieja JP como Rearte, El Kadri o Raimundo Villaflor, de cuya experiencia mucho aprendimos en esos tiempos.
 
En 1970, Gustavo organiza el Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-17), que aspira a la formación de un partido de la clase obrera. A mediados de 1975, el MR-17se fusiona con otra organización, el Frente Revolucionario Peronista, creándose el FR17, que durante la dictadura tendrán no menos de ochenta compañeros caídos.
 
 
Rearte, un ejemplo para los peronistas
 
El peronismo era un mito, especialmente para nuestra generación que al principio de los '60 se incorporaba al combate político, y la personalidad de los líderes y dirigentes juveniles, sindicales y barriales, surgidos al calor de la Resistencia contribuía a cimentar la dimensión mítica del peronismo.
 
Aquellos compañeros eran líderes admirables, hombres de epopeya, y quizás el más grande de ellos fue Gustavo Rearte. Sus características físicas y personales contribuían a acentuar su liderazgo. Robusto, atropellador, sus posturas dejaban ver su paso por el boxeo.
 
Su coraje personal era legendario. Había recibido más de un balazo, enfrentando a la policía que lo perseguía encarnizadamente. Y su coraje político le permitió siempre mirar la verdad de frente, hablar con claridad y sinceridad, sin ambigüedad ni especulaciones en sus planteos.
 
Cuando estaba en libertad era un activista formidable implantado en la zona oeste de Buenos Aires, alrededor de ese bastión peronista que era La Matanza. Aunque, desde 1955, su ambiente más frecuente fue la cárcel, que le permitió leer y formarse política e intelectualmente.
 
Era también un orador excepcional y un hombre que irradiaba capacidad natural de mando, seguridad ideológica y una convicción peronista que había adquirido desde su infancia. También tenía intransigencia y pureza de principios que, con entusiasmo, fuerza y convicciones profundas, trasmitía y contagiaba a todos.
 
Aquellos líderes de la JP de la Resistencia estaban forjados en un irreductible desprecio a las agachadas de los logreros y trepadores que pululaban en el justicialismo. Perón, para ellos, era intocable. De Perón para abajo, todos eran iguales.
 
De su intransigencia, me queda su recuerdo en el Plenario clandestino del Peronismo Revolucionario, realizado en una quinta en las inmediaciones del aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba, en enero de 1969, en vísperas de la insurrección popular del Cordobazo. Presidían la Mesa, el mayor Alberte y Pancho Gaitán del M.R.P., y participaban todos los dirigentes del sindicalismo nacional combativo.
 
La Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) a través de Rearte y del compañero Jordán se opusieron enérgicamente a la participación del Comando de Organización (CdeO) de la J.P., que dirigía Alberto Brito Lima, por razones obvias.
 
Discutieron y para que las cosas no pasaran a mayores, nuestra organización, el Integralismo cordobés, que era responsable de la seguridad del Plenario, se llevó "detenidos" a una habitación, a los integrantes del CdeO hasta que terminara el congreso. Eran épocas en las que los debates, a veces, se dirimían a los tiros.
 
 
Compromiso con la causa popular
 
Gustavo Rearte murió el 1º de julio de 1973, victima de un cáncer a los 41 años. Nuestra generación le tiene un gran respeto y estoy convencido que nos hubiera sido muy útil su gran experiencia en aquellos tiempos difíciles, en los que más se necesitaba de su lúcido análisis para comprender la conflictiva coyuntura política.
 
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
 
Así deberíamos ser todos los militantes peronistas. Y cada día pelear contra nuestras debilidades y falencias para llegar a parecernos un poquito a él.
 
Rearte demuestra que si hubo una juventud maravillosa en los '70, capaz de dar todo, fue porque hubo un pueblo maravilloso y un proyecto maravilloso que lideraba Juan Perón.
 
Y hubo una relación estrecha entre esa juventud y dirigentes que no eran tan jóvenes ya, como Gustavo Rearte, pero que lograron empalmar, con la nueva juventud, la experiencia de los hombres de la Resistencia, la lucha de miles de peronistas que, desde 1955 en adelante, no bajaron los brazos, no se rindieron y lograron poner en pie y defender la gesta del retorno del General Perón a la Patria y al Poder.
 
Escribe: Blas García

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24-04-2014 / 06:04
Para sostener su teoría falaz de "la década ganada K", el gobierno de Cristina Fernández cree que al ocultar los problemas los hace desaparecer. Esa práctica llegó al colmo de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) canceló la publicación del índice de pobreza correspondiente al segundo semestre de 2013 que debía difundirse ayer y no precisó cuándo se dará a conocer.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, y los directores del INDEC, Ana María Edwin y Norberto Itzcovich, eludieron explicar los motivos de la decisión, pese a reiterados pedidos. En su calendario original, el INDEC contemplaba el miércoles 23 de abril como fecha de difusión del mentiroso índice de pobreza del año pasado y tras la comunicación oficial de la cancelación fue levantado del cronograma que el organismo publica en su web.


Con una inflación tan alta como la que ahora muestra el INDEC es seguro que se han disparado los indicadores sociales. Ese es el dilema con el que se encontró el Gobierno de CFK y probablemente haya sido motivo para que este miércoles, sin justificar por qué, decidiera no mostrar los índices.


Tras los cambios metodológicos implementados para medir la inflación, exigidos por el FMI, el dato de pobreza de 2013 tomó especial relevancia, ya que esa cifra se calculaba con una canasta con la que se podía comer con $ 6 por día en la Argentina.


Bajo esos parámetros, para el INDEC la pobreza en la Argentina es del orden del 4,7%, que podría hasta cuadruplicarse en caso que se convaliden los precios reales que conforman la canasta. Un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) publicado en diciembre de 2013 estimó la pobreza en el orden del 25%, lo que representaría alrededor de 10 millones de personas.


En sus últimas presentaciones tanto Kicillof como Edwin e Itzcovich se quejaron de los estudios privados que estiman la pobreza en 30%. Esos funcionarios convalidaron durante los últimos años cifras de inflación del 1% mensual y valores de canastas inferiores a los $ 800 mensuales para una familia tipo, mientras las subas de los precios duplicaban esas cifras. De esta forma, con los números oficiales el porcentaje de pobres en el país se ajustaba a niveles por debajo del 5%, cuando en realidad la pobreza en el país es mucho mayor.


Kicillof, Edwin e Itzcovich debían explicarlo ayer al presentar los índices de pobreza de 2013 si el cálculo fue hecho con la base 1993 que permitía deprimir los resultados o si se realizaba con la base 2004, que obviamente elevaría los valores de la canasta y modificaría el resultado final.


Tras el impacto positivo en la opinión pública del sinceramiento de la inflación vuelven las dudas sobre la veracidad de las estadísticas públicas. ¿Cuál es la realidad social argentina en la década ganada K?


La Opinión Popular

23-04-2014 / 12:04
Macri tuvo que salir a pedir perdón por decir que a las mujeres les gusta que les griten piropos. El jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, se disculpó hoy por su exabrupto respecto a los piropos hacia las mujeres, al sostener que "no fue" su intención ofender a nadie.

De esta manera, Macri pidió perdón por sus dichos de ayer cuando expresó: "a todas las mujeres les gusta que les digan piropos. No hay nada más lindo que te digan 'qué linda sos', por más que esté acompañado por una grosería, que te digan qué lindo culo que tenés, está todo bien".


Macri contó que hasta una de sus hijas "lo retó" por haber manifestado ese exabrupto y habló sobre sus polémico dicho con su vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal. "Hemos hablado mucho con Vidal, una de mis hijas me llamó y me retó por el tema de los piropos. De la galantería hice el comentario, pero si alguna mujer se sintió ofendida, les pido disculpas. No fue mi intención", remarcó Macri.

Luego aclaró: "Lo mío fue creer que un comentario lindo hacia una mujer siempre es algo bueno". En tanto la diputada Victoria Donda repudió las expresiones. "A él le gustará que le digan groserías y que lo traten como una cosa por la calle", apuntó molesta la legisladora.

En diálogo con radio Rock and Pop, Donda le advirtió al alcalde porteño que "tiene que pedir perdón a todas las mujeres" por sus dichos, a la vez que aclaró que esas situaciones ponen a la mujer "en una situación de vulnerabilidad" y de "incomodidad". "Creo que tiene que pedir disculpas porque, además, es un dirigente político que tiene una responsabilidad como funcionario público. Hay temas con los que se tiene que ser muy cuidadoso", insistió.

La Opinión Popular

23-04-2014 / 10:04
"A mí me interesa que el país tenga producción, tenga trabajadores, inversión. Esto es lo que quiero dejar para el próximo Presidente, un país mucho mejor del que nos tocó encontrar a nosotros. Esa va a ser la mejor herencia que puedo dejar".

Las últimas apariciones públicas de Cristina Kirchner revelan que la Jefa de Estado está ingresando en esa etapa melancólica de los mandatarios en el final de su gestión: empieza a evidenciarse su preocupación por cómo la recordarán los libros de historia.

Y en esa batalla por escribir el último capítulo del "relato" -y por imponer su versión ante las críticas de los medios de comunicación-, Cristina se ha encontrado con que los mejores argumentos para defender su modelo se parecen peligrosamente a los de los tiempos de la "plata dulce".

Es probable que a la Presidenta le hubiese gustado más echar mano a indicadores como el crecimiento económico, la industrialización o la creación de empleo. Pero la cruda realidad está mostrando una cara poco amable.


Ante las urgencias financieras, hubo que sincerar las cifras de crecimiento de la economía, de manera de no tener que pagar u$s3.500 millones por el "cupón del PBI". Pero el efecto de cambiar la metodología estadística no implicó solamente reconocer que el año pasado el país creció 3% y no el 5% que se había anunciado semanas antes.

Peor aún, puso en duda la columna vertebral del "relato", porque si se aplica el nuevo método de medición, entonces se evidencia que desde 2007 en adelante no hubo "tasas chinas" sino un modesto promedio de 3% anual, bien por debajo del de los países vecinos.


De la misma manera, la "reindustrialización" -otra de las expresiones preferidas por la Presidenta- está severamente cuestionada. Las estimaciones de los consultores privados indican que el peso relativo de la industria respecto del total de la economía se ubica en un 16%, lo cual la posiciona por debajo de la denostada década de los '90, cuando el promedio fue de 17,2%.


Para colmo, aparecen noticias como el bochornoso caso de las "cosechadoras de Angola", que refleja cómo el "relato" oficial puede transformarse en un boomerang. La empresa elegida por el Gobierno para ser expuesta como emblema de vanguardia tecnológica, reindustrialización del interior rural y pujanza exportadora, gracias al fomento estatal, terminó siendo protagonista de un escandaloso fraude.


Otros indicadores también empiezan a jugar en contra, especialmente en el empleo. En este rubro los funcionarios deben hacer malabarismos retóricos para ocultar que la persistencia de una tasa de desempleo baja no se debe a la creación de puestos sino a la caída en la cantidad de gente que busca trabajo. Y que, durante la "década ganada", la nómina de empleados estatales se engrosó en 1.650.000 personas.


La debilidad del mercado laboral quedó en evidencia cuando el propio Gobierno tuvo que admitir, en uno de sus últimos proyectos de ley, que no ha logrado disminuir el nivel de trabajo informal, que persiste en un tercio de la población ocupada.

23-04-2014 / 10:04
23-04-2014 / 09:04
Una larga lista de presidenciables, Hermes Binner (Partido Socialista), Julio Cobos y Ernesto Sanz (UCR), Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Fernando "Pino" Solanas (Proyecto Sur), presentaron ayer el nuevo Frente Amplio UNEN (FAU) en el Teatro Broadway; y desde la nueva alianza determinaron que las candidaturas nacionales se definirán a través del sistema de las PASO.

El acto de ayer fue receloso, un poco frío, y sin carteles políticos para evitar que queden expuestas las diferencias o pujas internas. Para poder superar la disputa por el uso de la palabra, no hubo oradores ni banderas, aunque sí cantos y entusiasmo militante. El primer aplauso llegó con la mención de la ‘ética pública', la ejemplaridad en las conductas y la honestidad en el ejercicio de gobierno como un imperativo moral.

Las prioridades del "Programa de Gobierno" son: promover el pleno empleo, jerarquizar la inversión en infraestructura social, alcanzar la estabilidad macroeconómica, impulsar una reforma impositiva, generar una agenda de desarrollo de la ciencia, promover el desarrollo local, fortalecer las instituciones, impulsar una política medioambiental y fortalecer el Mercosur y la Unasur.

La presentación del "club de partidos" que significa el Frente Amplio UNEN es un desafío al PJ y aspira a enfrentar al kirchnerismo y al peronismo en las urnas. Para afuera, mostraron unidad. Hacia adentro, el debate recién comienza. Nadie ignora las repercusiones que se siguen generando alrededor de la posible inclusión de Mauricio Macri dentro de FAU.

¿El final de Cristina será el final del peronismo? El Frente Amplio apuesta a que la sociedad argentina está dispuesta a soltarles la mano a los peronistas. Es cierto que varias encuestas señalan una creciente fatiga social con el peronismo, después de que éste ha gobernado 23 de los últimos 25 años. Sin embargo, la sociedad argentina es una cosa cuando les habla a los encuestadores y resulta otra cosa en un domingo de elecciones.

¿Está la Argentina preparada para ser gobernada por una dirigencia no peronista? Ésa es una pregunta sin respuesta. No hay mucha experiencia previa en los últimos 30 años de democracia. En rigor, desde 1983, sólo en los cincos años y medio de Raúl Alfonsín. La Alianza que ganó en 1999 tenía un fuerte componente peronista, que le aportó el Frepaso, integrado por viejos militantes peronistas, que luego integraron el gobierno de los Kirchner.

Lo real es que ayer salió a la escena un actor con amplias ambiciones políticas, el Frente Amplio-UNEN, donde se alista casi todo el espectro de la centroizquierda antiperonista, dispuestos a patear el tablero político para 2015. Pero, parte de las fuerzas del FAU conformaron aquella experiencia de tan triste final que fue la Alianza, y aunque ninguno de los dirigentes que estuvieron ayer formó parte de la primera línea, tienen que superar el estigma de los problemas de gobernabilidad de la Alianza.

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