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Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
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Nacionales - 01-07-2011 / 11:07
EL 1º DE JULIO DE 1973 FALLECE GUSTAVO REARTE, PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
El compañero Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo de esa militancia, Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre Comando Juan José Valle.
 
La lucha por el retorno de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes de la Libertadora.
 
Gustavo Rearte murió, el 1º de julio de 1973, víctima del cáncer.
 
Escribe: Blas García

 El Cordobazo, crónica de una insurrección popular
Blas García


Golpe gorila y represión militar
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe contra el gobierno constitucional de Juan Perón. Los jefes militares del levantamiento, autodenominado la "Revolución Libertadora" asumen el mando.
 
Se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos como el 4.161, que prohíbe toda actividad peronista y se castiga con la cárcel nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc. Se intenta destruir los sindicatos, interviniendo la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a los dirigentes más representativos. También se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Eva Perón.
 
 
Epopeya de la resistencia
 
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista, una sorda rebeldía inorgánica, asentada en la clase trabajadora, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas.
 
La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que cambiará el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.
 
Podemos decir que la Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino fuerte también en la adversidad.
 
El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov", etc.
 
Eran las épocas en que John William Cooke es nombrado Delegado Personal del general Perón para encabezar la resistencia y se levantan los programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) Huerta Grande (1962) y el Programa del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos. Gustavo Rearte es el autor del Programa de Huerta Grande...lo escribe desde la cárcel.

 
 
Dirigente obrero
 
Rearte inició la militancia sindical antes de 1955, primero como metalúrgico y luego en la empresa Jabón Federal. En la época del régimen gorila, participa en las luchas obreras y en la recuperación del gremio.
 
Fue delegado, delegado general, y en 1957 Secretario general del gremio de Jaboneros y Perfumistas de la Capital Federal y gran Buenos Aires. Ese año, tiene una activa participación en el nacimiento de las 62 Organizaciones, que lanzan junto a la CGT Auténtica el famoso programa revolucionario de La Falda.
 
Rearte integra junto a Sebastián Borro, Avelino Fernández, Andrés Framini y otros dirigentes, el núcleo que permitió al peronismo recuperar la dirección del movimiento sindical luego de la Libertadora.
 
 
Jefe de la Juventud Peronista
  
El golpe que destituye a Perón produce un desbande de las fuerzas peronistas y el desmantelamiento de las estructuras del P.J. y el reemplazo de los ex funcionarios peronistas que estaban presos, perseguidos o que se "borraron" en 1955.
 
El posterior y relativamente veloz reagrupamiento, permite el surgimiento de una nueva y combativa legión de dirigentes, fundamentalmente obreros, y una fresca generación de jóvenes militantes dispuestos a dar la lucha contra el gobierno gorila y oligárquico.
 
Es la primera oleada de la J.P., muchachos de quince o dieciséis años que emergen para forjar la Juventud Peronista, asumiendo una conducta donde unían un sentido ético de lo social a un sentimiento heroico de la vida.
 
De esa oleada de resistencia surgen dirigentes juveniles de la talla de  Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Susana Valle (hija del General fusilado), Carlos Caride, Jorge Rulli, Dardo Cabo, Héctor Spina, los Lisazo, Felipe Vallese, y otros hombres y mujeres del pueblo, que guardaban, para nosotros, militantes de la segunda ola de la J.P., la de los ´70, a la cual pertenecí, el aura novelesca de los fundadores y el prestigio de sus valientes conductas.
 
En noviembre de 1957, distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva del Movimiento de la Juventud Peronista. Ahí están Rearte, El Kadri, Spina, Rulli, Brito Lima y algunos militantes universitarios, entre otros.
 
Con ellos se inicia la saga formidable por el retorno de Perón, truncada en Brasil  en 1964, y que nosotros retomamos, siguiendo su ejemplo, y culminamos, en 1972, con el "Luche y Vuelve", por ese viejo General, que las dos generaciones de la J.P. veneramos tanto.
 
Felipe Vallese, por ejemplo, con 22 años, fue el primer detenido-desaparecido político de la historia contemporánea argentina y tenía una intensa militancia en la Juventud Peronista.  
 
Vallese era integrante del grupo que había secundado a Gustavo Rearte en la primera operación armada urbana peronista: el copamiento del Destacamento Aeronáutico de Ciudad Evita en Ezeiza, en 1960, donde se sustrajeron armas, municiones y uniformes. Los compañeros llevaban brazaletes con la sigla EPLN (Ejército Peronista de Liberación Nacional).
 
El posterior asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., porque su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias.
 
 
Rearte, el revolucionario
 
Gustavo conoció al General en 1953, por un hecho fortuito a raíz de la designación de la empresa donde trabajaba como encargada de mantenimiento en la residencia pre­sidencial. Lo frecuentó también en distintas oportunidades cuando estaba en el exilio y Perón hablaba de él como si fuera un hijo.
 
Me relata Eva Raerte, hija de Gustavo, que este viaja a Montevideo para asilarse en ésa ciudad -casi un año- dada la permanente persecución y caída de compañeros. Allí establece contacto con los mensajeros de Perón en el exilio y se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista. En ése exilio comienzan las relaciones personales con los compañeros que formarían la organización Tupamaros.

 
A su regreso, el entonces presidente Frondizi firma el Decreto Nº 4788, en la mañana del 15 de junio de 1961, que expresa: ..." la detención de Gustavo A. Rearte y JC a disposición del Poder Ejecutivo Nacional" , "solicitada por la Policía Federal para asegurar la tranquilidad pública, de acuerdo con las facultades que le confiere el estado de sitio vigente...Las personas nombradas deberán permanecer en los lugares que determine el Poder Ejecutivo Nacional".
 
Horas más tarde, en una emboscada que se realiza en la calle Rodríguez Peña y Sarmiento, es interceptado por una comisión policial de Coordinación Federal. Cuando le dan la voz de alto, Gustavo intenta escapar y es fusilado por la espalda, cayendo herido por un proyectil que le pro­duce nueve perforaciones en los intestinos.
 
La policía tenía la clara intención de dejarlo en el piso para que muera desangrando. Fue por la intervención de los transeúntes que la policía se vio obligada a trasladarlo al hospital Rawson. Allí fue asistido por el padre Sánchez, el sacerdote del hospital, quién le dio la extramaución en tres oportunidades.
 
Lo llevaron al Hospital Rawson y, en plena operación, se hace presente otra comisión policial con la orden de llevarlo para ser "interrogado". Por la intervención de su esposa y otros compañeros que comenzaban a gestar el CO.FA.DE (comisión de familiares de detenidos cuyos referentes fueron H. Spina (padre) y Margarita F. de Contursi -la Tía-) es que se impidió que trasladaran a Gustavo a Coordinación Federal, tal como fue la intención, luego que sobreviviera.
 
En agosto en 1964 se forma el Movimiento Revolucionario Peronista (M.R.P.) Rearte integra su conducción, redacta la Declaración de Principios del movimiento y dirige activamente la Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) fundada un año antes.
 
El M.R.P. es, en la perspectiva de Perón, una estructura para poner limites al avance del sindicalismo vandorista y al "peronismo sin Perón" y para preparar las condiciones del "Operativo Retorno" a la Patria.
 
En 1965, cuando los EE.UU. invaden Santo Domingo, se organiza en el país una campaña contra el envío de tropas argentinas. Gustavo está en esa tarea y visita la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno con­tra los invasores yanquis.
 
La entrevista que sostiene con el Che en Cuba, y la relación asidua que establece con John William Cooke, el Mayor Alberte (por entonces Delegado Personal de Perón) y Perón mismo en España, seguirán enriqueciendo su formación política.
 
En el invierno del 67 viaja por segunda vez a La Habana, integrando la delegación argentina que se organiza para participar en el congreso de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación estaba presidida por John William Cooke y el congreso se realiza el 31 de julio.
 
Gustavo estuvo varias veces en Cuba y mantenía una relación muy estrecha con los castristas, nunca ocultó su solidaridad y apoyó la lucha que libraba el Che en Bolivia.
 
 
Rearte y la prensa militante
 
Gustavo combinó equilibradamente teoría y praxis. Y siempre le dio gran importancia a la prensa militante para propagar y difundir las ideas peronistas. Escribió numerosos artículos, demostrando su gran capacidad teórica de análisis político, en los periódicos Compañero, Revolución, etc., y dirigió el periódico peronista EN LUCHA, a partir de los '60 que llegó a publicar más de cincuenta números.
 
Con el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968, que encarnó un sindicalismo más combativo, cuyo secretario general era Raimundo Ongaro, Perón nos ordena a los integrantes de la JP, a través de su Delegado Personal el mayor Alberte, que desde Córdoba apoyemos a la misma. Yo me encontraba en Tucumán y me ordenan volver a Córdoba y viajar a la Capital Federal a entrevistarme con Ongaro.
 
Me tocó participar en el primer Comité Central Confederal (C.C.C.) de la nueva C.G.T. y después en permanentes reuniones, coordinando nuestras acciones políticas -como agrupaciones de la nueva JP- con las de la propia Central Obrera y con los grupos del ala revolucionaria del peronismo que tenia dirigentes de la vieja JP como Rearte, El Kadri o Raimundo Villaflor, de cuya experiencia mucho aprendimos en esos tiempos.
 
En 1970, Gustavo organiza el Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-17), que aspira a la formación de un partido de la clase obrera. A mediados de 1975, el MR-17se fusiona con otra organización, el Frente Revolucionario Peronista, creándose el FR17, que durante la dictadura tendrán no menos de ochenta compañeros caídos.
 
 
Rearte, un ejemplo para los peronistas
 
El peronismo era un mito, especialmente para nuestra generación que al principio de los '60 se incorporaba al combate político, y la personalidad de los líderes y dirigentes juveniles, sindicales y barriales, surgidos al calor de la Resistencia contribuía a cimentar la dimensión mítica del peronismo.
 
Aquellos compañeros eran líderes admirables, hombres de epopeya, y quizás el más grande de ellos fue Gustavo Rearte. Sus características físicas y personales contribuían a acentuar su liderazgo. Robusto, atropellador, sus posturas dejaban ver su paso por el boxeo.
 
Su coraje personal era legendario. Había recibido más de un balazo, enfrentando a la policía que lo perseguía encarnizadamente. Y su coraje político le permitió siempre mirar la verdad de frente, hablar con claridad y sinceridad, sin ambigüedad ni especulaciones en sus planteos.
 
Cuando estaba en libertad era un activista formidable implantado en la zona oeste de Buenos Aires, alrededor de ese bastión peronista que era La Matanza. Aunque, desde 1955, su ambiente más frecuente fue la cárcel, que le permitió leer y formarse política e intelectualmente.
 
Era también un orador excepcional y un hombre que irradiaba capacidad natural de mando, seguridad ideológica y una convicción peronista que había adquirido desde su infancia. También tenía intransigencia y pureza de principios que, con entusiasmo, fuerza y convicciones profundas, trasmitía y contagiaba a todos.
 
Aquellos líderes de la JP de la Resistencia estaban forjados en un irreductible desprecio a las agachadas de los logreros y trepadores que pululaban en el justicialismo. Perón, para ellos, era intocable. De Perón para abajo, todos eran iguales.
 
De su intransigencia, me queda su recuerdo en el Plenario clandestino del Peronismo Revolucionario, realizado en una quinta en las inmediaciones del aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba, en enero de 1969, en vísperas de la insurrección popular del Cordobazo. Presidían la Mesa, el mayor Alberte y Pancho Gaitán del M.R.P., y participaban todos los dirigentes del sindicalismo nacional combativo.
 
La Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) a través de Rearte y del compañero Jordán se opusieron enérgicamente a la participación del Comando de Organización (CdeO) de la J.P., que dirigía Alberto Brito Lima, por razones obvias.
 
Discutieron y para que las cosas no pasaran a mayores, nuestra organización, el Integralismo cordobés, que era responsable de la seguridad del Plenario, se llevó "detenidos" a una habitación, a los integrantes del CdeO hasta que terminara el congreso. Eran épocas en las que los debates, a veces, se dirimían a los tiros.
 
 
Compromiso con la causa popular
 
Gustavo Rearte murió el 1º de julio de 1973, victima de un cáncer a los 41 años. Nuestra generación le tiene un gran respeto y estoy convencido que nos hubiera sido muy útil su gran experiencia en aquellos tiempos difíciles, en los que más se necesitaba de su lúcido análisis para comprender la conflictiva coyuntura política.
 
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
 
Así deberíamos ser todos los militantes peronistas. Y cada día pelear contra nuestras debilidades y falencias para llegar a parecernos un poquito a él.
 
Rearte demuestra que si hubo una juventud maravillosa en los '70, capaz de dar todo, fue porque hubo un pueblo maravilloso y un proyecto maravilloso que lideraba Juan Perón.
 
Y hubo una relación estrecha entre esa juventud y dirigentes que no eran tan jóvenes ya, como Gustavo Rearte, pero que lograron empalmar, con la nueva juventud, la experiencia de los hombres de la Resistencia, la lucha de miles de peronistas que, desde 1955 en adelante, no bajaron los brazos, no se rindieron y lograron poner en pie y defender la gesta del retorno del General Perón a la Patria y al Poder.
 
Escribe: Blas García

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30-10-2014 / 09:10
  Esta madrugada se aprobó, gracias a la mayoría automática K, la Ley de Hidrocarburos, una de las más groseras entregas del patrimonio nacional. Es una iniciativa que consolida y multiplica los negocios del testaferro de la familia Kirchner, Lázaro Báez, que en Santa Cruz controla una superficie equivalente a dos yacimientos Vaca Muerta.
 
Con la excusa de atraer inversiones en dólares, se le abrió la puerta a una nueva fase en la entrega de los Recursos Naturales, que comenzó con Carlos Menem en los años '90, y que el cristinismo culmina hoy. Las petroleras van a poder acumular áreas, podrán hacer prórrogas sobre prórrogas, se les permite exportar casi libremente a las empresas, pueden girar sin problemas el 20 por ciento de las divisas sin reinvertir en el país, le van a sacar la inspección de sus contabilidades.
 
Es decir, se entrega el petróleo argentino a las multinacionales. Además, la norma permite el fracking en forma indiscriminada, siendo el único país del mundo en hacer esto, ni siquiera los Estados Unidos lo permite de la manera en que se está haciendo en la Argentina. En los países europeos el fracking está prohibido.
 
La oposición aprovechó el debate para dejar en claro su postura contraria a la ley. La más dura fue  Elisa Carrió, quien aseguró que "están los idiotas y están los hijos de su madre, al menos no seamos idiotas. Esto es como Loma de Lata que fue un negocio, pero este es un negocio de la familia Kirchner".
 
Los dichos tienen que ver con que Lázaro Báez, empresario emblema de la corrupción de la "década ganada", podría beneficiarse con zonas petroleras de las que hizo cargo en el 2008 en Santa Cruz y que nunca puso a trabajar en forma productiva. 
 
En 2008, el gobierno provincial adjudicó, entre gallos y medianoche, a Oil S&M, empresa del zar K del juego, Cristóbal López, y a EPSUR SA y MISAHAR SA, de Lázaro Báez, una superficie de más de 80 mil kilómetros cuadrados -un tercio del territorio provincial- para la exploración, explotación y comercialización, del petróleo y el gas existentes.  
 
Con la nueva ley, los yacimientos petroleros que están bajo la órbita de Báez, podrían renovárseles las licencias de forma automática por 35 años, con facultades para ponerlas luego al servicio de empresas extranjeras sin control alguno, logrando con eso ganancias multimillonarias a costa de la soberanía energética del país.
 
¿Cuál será la consecuencia? Los argentinos pagarán cada vez más por el litro de nafta: en lo que va del año aumentó más del 40%, cuando en el resto de los países de la región el precio de los combustibles están estabilizados desde hace años.
 
Lo mismo ocurrirá con el gas, en momentos en que los ciudadanos están padeciendo un anticipo de lo que se vendrá: las tarifas de los últimos meses incluyeron aumentos promedio del 600%. El país de los K, sin soberanía energética, está condenado a la pobreza y al subdesarrollo.
 
La Opinión Popular

29-10-2014 / 19:10
29-10-2014 / 18:10
29-10-2014 / 09:10
  Funcionarios K asistieron ayer al Senado de la Nación  para dar inicio, en el plenario de comisiones de Justicia y Asuntos Penales, al debate por la reforma al Código Procesal Penal que impulsa el gobierno de CFK, y que nadie sabe quién o quiénes colaboraron con este proyecto de reforma.
 
La iniciativa oficial tiene como eje un par de puntos polémicos, como la expulsión de extranjeros que sean sorprendidos in fraganti en la comisión de delitos, una cortina de humo que se busca generar para intentar tapar otros temas discutibles que tiene el proyecto K. En suma, se estaría generando una enorme discusión pública acerca del impacto de una medida que es menor. Pero el humo vale. En especial, en tiempos de campaña.
 
Un punto conflictivo es la creación de una comisión bicameral que deberá elaborar la ley orgánica que reglamente los nuevos roles de fiscales y jueces, y el poder que se les da a los fiscales, que dependen del Gobierno, para investigar y que los jueces no puedan realizar actos de investigación o que impliquen el impulso de la persecución penal, sino que deberán limitarse a garantizar el proceso judicial.
 
Esto último abrió el debate en el seno de la oposición, que ve en esto una maniobra del gobierno de CFK para buscar impunidad judicial una vez que esté fuera del poder. De ahí que el cristinismo haya apurado la designación de fiscales que adhieren a su causa política.
 
Las palabras de Sergio Berni, aduciendo que "estamos infectados de delincuentes extranjeros", es una de las maneras con las que se busca evitar una discusión sobre la intención de fondo del gobierno, que es buscar una Justicia adicta que responda a sus intereses políticos.
 
Según fuentes judiciales, esto tiene que ver más que nada con el deseo del oficialismo de no empezar el 2016 con varios de sus funcionarios pisando los Tribunales, tal como sucede ahora con Ricardo Jaime, Amado Boudou o Juan Pablo Schiavi, por citar algunos casos.
 
La labor de Alejandra Gils Carbó está en el centro de la cuestión, más que nada por ser una cumpliente obedecedora de órdenes de Cristina. Además, porque desde Justicia Legítima, agrupación creada para inmiscuirse en Tribunales con fines políticos, y de la cual la Procuradora General es parte, se han puesto nombres claves en el organigrama judicial, con la esperanza de frenar los avances de las causas por corrupción que azotan al cristinismo.
 
Con una Justicia cooptada por La Cámpora o adherentes al proyecto K, la posibilidad de que los hechos de corrupción ocurridos durante la "década ganada" encuentren un correlato en la Justicia, será cada día más difícil, de ahí que el debate sobre la reforma del Código Procesal Penal tenga tanta trascendencia para la sociedad.
 
El viejo proyecto K de colonizar la Justicia no se archivó ni se olvidó. Está en marcha. Una justicia independiente del poder político, que controle y juzgue a los corruptos, sería uno de los primeros pasos que necesita la Argentina para recuperar credibilidad. Si no hay control sobre el Estado y los funcionarios públicos, y la justicia impera por su ausencia, la impunidad gana camino.
 
La Opinión Popular

29-10-2014 / 08:10
  El convulsionado diciembre de 2013 dejó un reflejo condicionado en la clase política, y en particular en los gobernadores provinciales, que han puesto en marcha un plan destinado a prevenir la repetición de protestas violentas.
 
Es por eso que, por estas horas, se negocia en varios puntos del país la posibilidad de un pago de fin de año, bajo la forma de bono o aguinaldo extraordinario, con el cual se espera calmar los ánimos sindicales, ya de por sí caldeados tras un año con una inflación del 40 por ciento.
 
Rápido de reflejos, uno de los primeros en poner las barbas en remojo fue el cordobés José Manuel de la Sota, quien se apuró a firmar un acuerdo con el sindicato de estatales, por el cual se otorgará un pago extraordinario de $1.500 a los empleados provinciales y $750 a los jubilados.
 
No es casual que el gobernador haya puesto el tema salarial al tope de la agenda -aun cuando ello le implicaría un costo extra superior a los $230 millones- dados los antecedentes del año pasado. Córdoba, con su huelga policial, había sido el lugar donde se había encendido la chispa de la protesta que se extendió por todo el país, con el saldo trágico de saqueos, represión y muertes.
 
En la primera camada de provincias "previsoras" se anotaron -además de Córdoba- Santa Fe, San Luis y La Rioja. El gobernador santafecino, Antonio Bonfatti, todavía no confirmó el monto, pero los trascendidos apuntan a un suma similar a la de Córdoba. Ni siquiera quiere esperar hasta fin de año para realizar el pago de este "aguinaldo extra": anunció que se está analizando la forma de incluir la mitad de esa bonificación ya con el sueldo de diciembre.
 
Y la tendencia es que en los próximos días se conozcan nuevos casos. En Salta, el gobierno de Juan Manuel Urtubey está negociando con las diversas agrupaciones gremiales docentes, que aspiran a una mejora salarial de $1.200 que rija hasta la reapertura de las paritarias, en enero.
 
En tanto, también en Tucumán -otro escenario de protestas trágicas en el fin de año pasado- hay reclamos por parte de los estatales, que le piden al gobierno de José Alperovich un bono de $4.000 "para paliar la pérdida de poder adquisitivo".
 
En este caso, no está alejada la posibilidad de un conflicto, dado que el gobierno tucumano había ofrecido un adelanto de un sueldo en diciembre, pero no un plus. Esta alternativa fue rechazada por los sindicatos. "El 80% de los estatales tiene casi todo su sueldo confiscado por los bancos y tarjetas de crédito. Porque tienen que recurrir al financiamiento para poder llegar a fin de mes. La inflación no da tregua", dijo el dirigente sindical Vicente Ruiz en declaraciones a la prensa.
 
Y mientras no se llega a un acuerdo en la provincia de Tucumán, se anunció la adopción de medidas de protesta, como un corte de rutas previsto para hoy. ¿Qué hará Sergio Urribarri en Entre Ríos? 

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