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Hay que recuperar el progresismo
Por Luis Alberto Romero - Historiador.
“En tarifas, el Gobierno entró a un quirófano con una motosierra. Me pasa lo que le pasó a miles de argentinos. Malena me mandó la factura de gas que llegó a casa. Se multiplicó por cinco: 8.700 pesos”. Sergio Massa
Nacionales - 01-03-2011 / 10:03
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 1° DE MARZO DE 1948 EL ESTADO NACIONAL TOMA POSESIÓN DE LOS FF.CC. NACIONALIZADOS POR PERÓN

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses
Afiche de la época.
En un día como hoy, pero de 1948, bajo la dirección  del General Perón, el gobierno rompe uno a uno los eslabones que sometían nuestra economía al  Imperio Británico: se nacionaliza los ferrocarriles, lo que significó una etapa fundamental en la obra de recuperación nacional de los servicios públicos para el pueblo argentino.
 
El Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas. Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contundente: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
De la redacción de La Opinión Popular
En 1947 Perón nacionaliza los ferrocarriles que era una de las reivindicaciones nacionalistas más importantes del peronismo,y el gobierno toma a su cargo una ancha franja de la economía argentina que comprende desde los servicios públicos hasta empresas productivas.
 
 
Los Ferrocarriles argentinos
 
Sostiene el ensayista e historiador Norberto Galasso, en su monumental obra de dos volúmenes "Perón", que después de difíciles tratativas, el Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas.
 
Estas medidas resultan insoslayables para un proyecto de crecimiento económico y planificación nacional, por lo cual deben aquilatarse desde esa perspectiva y no meramente desde los pormenores de la negociación, ya sea montos, plazos de pago, etc.
 
Los opositores al peronismo, desde el conservadorismo hasta la izquierda tradicional, enfocan la crítica haciendo eje en el monto abonado por la nacionalización, el mayor o menor deterioro del material rodante o la supuesta debilidad negociadora de los representantes argentinos, a tal punto que algunos pretenden mostrarla como impuesta por el capital extranjero.
 
Como se comprende, analizar una cuestión macroeconómica con el criterio de tenedor de libros de un quiosco de cigarrillos no puede llevar a ninguna conclusión correcta.
 
Raúl Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contunden­te: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
 
Empresas británicas
 
A través de libros, artículos y conferencias, Scalabrini demostró que el negocio ferroviario los ingleses en la Argentina fue un gran despojo por muchas razones, entre otras, la cesión a las empresas de amplias fajas de terreno al costado de las vías, la rentabilidad garantizada del
7% sobre capitales que eran abultados en los balances y otras ventajas de tipo impositivo o financiero que derivaban de las concesiones.
 
Scalabrini enseña que la red ferroviaria británica, trazada en abanico hacia el puerto de Buenos Aires, fue "la tela de araña metálica que atrapó a la mosca de la República" y la condenó "al primitivismo agrario", es decir, a la condición semicolonial con respecto al imperialismo británico, según la teoría colonialista de la división internacional del trabajo.
 
Esa red fue el sistema neurálgico que sustentó una economía de exportación de carnes y cereales baratos, e importación de artículos manufacturados extranjeros caros, en gran medida ingleses. No solo por su trazado -típicamente colonial- sino también porque la tarifa parabólica aplicada a los fletes impidió sistemáticamente que en el interior argentino se desarrollasen industrias competidoras del producto importado.
 
En razón de ese rol colonialista, no existe posibilidad de planificar ningún desarrollo manteniendo el transporte ferroviario en manos extranjeras.
 
Por este motivo, así como el Gobierno entendió que la nacionalización de los ferrocarriles constituía un hito ineludible en un proceso de liberación nacional, así también los intelectuales y dirigentes políticos de los partidos tradicionales que -consciente o inconsciente bregaban a favor del viejo país agroexportador- se obsesionaron atacando esta medida.
 
Para ello, divulgaron, en primer término, una fábula que aun opera sobre algunos sectores medios: la compra fue un disparate porque estaba por vencer la ley Mitre, cual caducaban las concesiones ferroviarias y las empresas pasaban gratuitamente al Estado argentino.
 
Basta leer los contratos para advertir la inconsistencia del planteo: las concesiones -aunque sorprenda a muchos- eran "a perpetuidad", por lo cual Scalabrini ironizaba que el sol dejaría de calentar pero que todavía habría un inglés en la Argentina, titular de estas concesiones. Lo que caducaba, al vencer la ley Mitre, era la exención impositiva para importar todo tipo de repuestos ferroviarios.
 
 
Con respecto a otras empresas que quedaron en manos del Estado argentino con la nacionalización de los ferrocarriles Rodolfo Puiggrós revela su importancia.
 
Identifica a Expreso Villalonga, Expreso Furlong, Empresa de Transportes S.A., Compañía de Transportes Cordilleranos, Compañía Internacional de Transportes Automóviles, Compañía El Cóndor, Compañía El Valle; Puertos: Dock Sur en el Puerto de Buenos Compañía de Muelles y Depósitos del Puerto de La Plata, Puerto Ing. White, Puerto Grande, Puerto Galván, Puerto Ibicuy, Puerto Villa Constitución.
 
Además, a Empresa Eléctrica de Bahía Blanca, Depósitos Frigoríficos de San Juan, Compañías de Tierras y Hoteles de Alta Gracia, Frigorífico de Productores de Uva, Fomento del Norte Argentino, Argentina Agrícola, Ganadera e Inmobiliaria, Sociedad de Aguas Corrientes de Bahía Blanca, Sociedad de Consumo Ramos Generales, Ferrocarrilera de Petróleo, Distribuidora Nacional de Frutas, Frigorífico Mercado del Once, Hoteles Sudamericanos, Líneas Económicas ­Decauville.
 
Entran también en la operación: edificios y terrenos en todo el país (en Capital y Gran Buenos Aires solamente 3 millones de metros cuadrados, valuados en 900 millones de pesos), así como acciones de grandes tiendas, diarios (Editorial Haynes, dueña del diario El Mundo y revistas afines, Mundo agrario, etc., así como la revista El Hogar).
 
 
Se adquirió soberanía
 
Analizar la cuestión desde el costo de la compra o los resultados de los balances significa omitir la gran cuestión: la necesidad de que esa red que atraviesa el cuerpo del país sirva, a través de sus recorridos y sus tarifas, al crecimiento económico, el desarrollo de las economías regionales, etc., del mismo modo como la abaratamiento del boleto subsidia a los trabajadores en relación con el boleto del ómnibus, aspecto que descuidan los que viajan solamente en automóvil.
 
 
Empresas francesas
 
al hacer referencia a la "Argentina, granero del mundo", se omite la importancia que tuvieron tres empresas ferroviarias de capitales franceses, con centro en el puerto de Rosario: el Ferrocarril Francés de la Provincia de Santa Fe, una red que conecta el interior de la provincia con el puerto y por donde, en su inicio, se exportaba lana, y luego, especialmente cereales; la Compañía general de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires, cuyo trazado cubre el norte de la provincia de Buenos Aires y Sur de Santa conectando Rosario-La Plata; y el Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano, que comete la audacia de cruzar el abanico tendido por las empresas británicos en la provincia de Buenos Aires.
 
Importantes bancos franceses participaron en estas empresas y grupos dedicados a la exportación, como Dreyfus y Bemberg, este último ligado a la concesión del Puerto de Rosario. Esta red resulta un calco, en pequeño, del ferrocarril inglés, en tanto su trazado es también típicamente colonial, orientado en este caso al Puerto de Rosario. El control de la economía de la llamada "pampa gringa", por parte del gobierno nacional, exigió la recuperación de estas líneas de transporte.
 
De la redacción de La Opinión Popular

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28-07-2016 / 10:07
28-07-2016 / 10:07
Es común que en la guerra se hable de "daños colaterales". Suele ser el eufemismo que usan los ejércitos para minimizar las bajas civiles. Lo llamativo es que ahora el Gobierno comenzó a utilizar la misma expresión para referirse a las dificultades económicas del primer semestre y, entre los efectos no deseados, admiten que las paritarias salieron heridas. Es que frente a un aumento del 29% en los precios medidos por la Ciudad, los salarios en su mayoría no superaron el 22%, según la letra de los acuerdos.
 
Para la segunda mitad del año, en cambio, las perspectivas son las opuestas. El ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, se esperanza con una resurrección del poder adquisitivo a partir de una inflación a la baja -1,5% mensual para diciembre- y el impulso de los salarios. En definitiva, después de la devaluación, la oleada de despidos y los tarifazos, finalmente la "revolución" llevaría alegría a los asalariados.
 
El problema es que la expectativa oficial todavía no se derrama sobre gremios y economistas. Por el contrario, cada vez son más los que alertan sobre un "cepo" a los bolsillos y hasta le ponen fecha de entierro a las paritarias, al menos como las conocían hasta ahora. "Seis meses y 29% de inflación, en dos meses más, chau paritarias", disparó Facundo Moyano en su cuenta de Twitter.
 
Para evitar quedar más atrasados, los docentes, panaderos, estatales y telefónicos salieron a exigir en los últimos días la reapertura de la negociación salarial. Mientras que los choferes de la UTA y los aceiteros no descartan esa opción. Los últimos cerraron a principio de año una suba del 38%, la más alta del año. "Hay varios gremios que piden reabrir paritarias", dijo el fin de semana Pablo, el hijo de Hugo Moyano.
 
Por caso, los panaderos que habían cerrado un 38% ahora le pidieron a la cámara del sector reabrir la discusión. Es porque según las estimaciones de la CGT Azopardo la inflación se fue al 44%, con una perspectiva anual de entre 45 y 47%. "Nos gustaría que la situación social y económica del país se estabilice. No queremos volver al 2001", expresó el titular del gremio, el moyanista Abel Frutos.
 
Con todo, el Gobierno rechaza la idea de rediscutir salarios. "Es una cuestión de privados", aseguró esta semana el jefe de Gabinete, Marcos Peña. En su lugar, la Rosada espera un rebote del consumo, alentado por el pago de los últimos tramos de los acuerdos salariales y la renegociación a partir de septiembre de una docena de convenios de carácter semestral. La misma misión -aseguran- cumplirán el pago de juicios a jubilados y la devolución del IVA.
 
Si los salarios siguen perdiendo como en la guerra, el Gobierno podría correr un doble riesgo: que concluya la tregua sindical y que las promesas oficiales sean confundidas con el triste "vamos ganando".

28-07-2016 / 09:07
28-07-2016 / 09:07
La producción industrial retrocedió en junio un 8,2 por ciento con respecto a igual mes de 2015 y anotó su quinta baja del año, ya que sólo en febrero se registró un crecimiento de la manufactura a partir de la liquidación de la cosecha, de acuerdo al Índice de Producción Industrial publicado ayer por la Fundación FIEL, la usina neoliberal afín al gobierno de Mauricio Macri.
 
Prácticamente todos los sectores tuvieron un mal desempeño, aunque se anotaron con caídas de dos dígitos automotor, metalmecánica, siderurgia, químicos y plásticos. FIEL calculó que la caída de la producción de la industria en el primer semestre de gobierno de Cambiemos fue del 3,6 por ciento. El panorama negro para la industria se explica en parte por la situación internacional adversa, por el derrape de Brasil, pero también por la política económica interna, que enfrió rápidamente el mercado interno, retiró el estímulo del Estado en varios sectores y abrió importaciones. El deterioro es generalizado y se profundiza por medidas del Gobierno.
 
Por eso la profecía sobre la que insistió el Gobierno de Macri acerca de un segundo semestre de crecimiento quedó enterrada y todos los economistas están corrigiendo sus cálculos a la baja. La propia FIEL dice que "en el corto plazo las perspectivas continúan sin cambios, prolongándose la fase recesiva que se mantiene extendida entre la mayoría de los sectores".
 
La realidad, que es la única verdad, indica que la inflación está bajando pero a costa de una recesión cada día más seria y profunda. Y un tipo de cambio atrasado que vuelve a perjudicar a las economías regionales. El poder adquisitivo está golpeado. La producción ha mermado. Ya hay sindicatos que están pidiendo nuevas paritarias para los próximos meses o semanas.
 
Mientras esto ocurre, Macri recibió a Tinelli ayer en la quinta de Olivos y el escenario político se convirtió en una parodia de la realidad. Con tantas preocupaciones a cuestas, resulta incomprensible que el Presidente transforme el encuentro con el animador en un acto de tamaña trascendencia. La transmisión oficial de la "cumbre" vía Snapchat completó un menú de desatinos difícil de justificar.
 
Los representantes del PRO ya no pueden continuar hablando del pasado. Hay urgencias y el Gobierno responde a medias. El apoyo o respaldo al macrismo está disminuyendo, la disconformidad se está instalando. Las quejas por el manejo de las tarifas se repiten y multiplican la impaciencia.
 
En un país con 40% de inflación y 15 millones de pobres, las morisquetas que Macri y Tinelli ensayaron una hora ante el teléfono celular y su difusión inmediata a través de las redes sociales constituyen un paso atrás. Una hora del valioso tiempo presidencial merece desafíos de Estado más urgentes. Esos videos adolescentes están lejos de las promesas incluidas en la pretenciosa palabra Cambiemos.
 
La Opinión Popular

27-07-2016 / 12:07
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