La Opinión Popular
                  00:34  |  Jueves 02 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Mauricio Macri tiene miedo para gobernar la Argentina, no tiene el coraje necesario que yo sí tengo para dar solución a los problemas del país”. Margarita Stolbizer
Nacionales - 01-03-2011 / 10:03
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 1° DE MARZO DE 1948 EL ESTADO NACIONAL TOMA POSESIÓN DE LOS FF.CC. NACIONALIZADOS POR PERÓN

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses
Afiche de la época.
En un día como hoy, pero de 1948, bajo la dirección  del General Perón, el gobierno rompe uno a uno los eslabones que sometían nuestra economía al  Imperio Británico: se nacionaliza los ferrocarriles, lo que significó una etapa fundamental en la obra de recuperación nacional de los servicios públicos para el pueblo argentino.
 
El Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas. Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contundente: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
De la redacción de La Opinión Popular
En 1947 Perón nacionaliza los ferrocarriles que era una de las reivindicaciones nacionalistas más importantes del peronismo,y el gobierno toma a su cargo una ancha franja de la economía argentina que comprende desde los servicios públicos hasta empresas productivas.
 
 
Los Ferrocarriles argentinos
 
Sostiene el ensayista e historiador Norberto Galasso, en su monumental obra de dos volúmenes "Perón", que después de difíciles tratativas, el Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas.
 
Estas medidas resultan insoslayables para un proyecto de crecimiento económico y planificación nacional, por lo cual deben aquilatarse desde esa perspectiva y no meramente desde los pormenores de la negociación, ya sea montos, plazos de pago, etc.
 
Los opositores al peronismo, desde el conservadorismo hasta la izquierda tradicional, enfocan la crítica haciendo eje en el monto abonado por la nacionalización, el mayor o menor deterioro del material rodante o la supuesta debilidad negociadora de los representantes argentinos, a tal punto que algunos pretenden mostrarla como impuesta por el capital extranjero.
 
Como se comprende, analizar una cuestión macroeconómica con el criterio de tenedor de libros de un quiosco de cigarrillos no puede llevar a ninguna conclusión correcta.
 
Raúl Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contunden­te: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
 
Empresas británicas
 
A través de libros, artículos y conferencias, Scalabrini demostró que el negocio ferroviario los ingleses en la Argentina fue un gran despojo por muchas razones, entre otras, la cesión a las empresas de amplias fajas de terreno al costado de las vías, la rentabilidad garantizada del
7% sobre capitales que eran abultados en los balances y otras ventajas de tipo impositivo o financiero que derivaban de las concesiones.
 
Scalabrini enseña que la red ferroviaria británica, trazada en abanico hacia el puerto de Buenos Aires, fue "la tela de araña metálica que atrapó a la mosca de la República" y la condenó "al primitivismo agrario", es decir, a la condición semicolonial con respecto al imperialismo británico, según la teoría colonialista de la división internacional del trabajo.
 
Esa red fue el sistema neurálgico que sustentó una economía de exportación de carnes y cereales baratos, e importación de artículos manufacturados extranjeros caros, en gran medida ingleses. No solo por su trazado -típicamente colonial- sino también porque la tarifa parabólica aplicada a los fletes impidió sistemáticamente que en el interior argentino se desarrollasen industrias competidoras del producto importado.
 
En razón de ese rol colonialista, no existe posibilidad de planificar ningún desarrollo manteniendo el transporte ferroviario en manos extranjeras.
 
Por este motivo, así como el Gobierno entendió que la nacionalización de los ferrocarriles constituía un hito ineludible en un proceso de liberación nacional, así también los intelectuales y dirigentes políticos de los partidos tradicionales que -consciente o inconsciente bregaban a favor del viejo país agroexportador- se obsesionaron atacando esta medida.
 
Para ello, divulgaron, en primer término, una fábula que aun opera sobre algunos sectores medios: la compra fue un disparate porque estaba por vencer la ley Mitre, cual caducaban las concesiones ferroviarias y las empresas pasaban gratuitamente al Estado argentino.
 
Basta leer los contratos para advertir la inconsistencia del planteo: las concesiones -aunque sorprenda a muchos- eran "a perpetuidad", por lo cual Scalabrini ironizaba que el sol dejaría de calentar pero que todavía habría un inglés en la Argentina, titular de estas concesiones. Lo que caducaba, al vencer la ley Mitre, era la exención impositiva para importar todo tipo de repuestos ferroviarios.
 
 
Con respecto a otras empresas que quedaron en manos del Estado argentino con la nacionalización de los ferrocarriles Rodolfo Puiggrós revela su importancia.
 
Identifica a Expreso Villalonga, Expreso Furlong, Empresa de Transportes S.A., Compañía de Transportes Cordilleranos, Compañía Internacional de Transportes Automóviles, Compañía El Cóndor, Compañía El Valle; Puertos: Dock Sur en el Puerto de Buenos Compañía de Muelles y Depósitos del Puerto de La Plata, Puerto Ing. White, Puerto Grande, Puerto Galván, Puerto Ibicuy, Puerto Villa Constitución.
 
Además, a Empresa Eléctrica de Bahía Blanca, Depósitos Frigoríficos de San Juan, Compañías de Tierras y Hoteles de Alta Gracia, Frigorífico de Productores de Uva, Fomento del Norte Argentino, Argentina Agrícola, Ganadera e Inmobiliaria, Sociedad de Aguas Corrientes de Bahía Blanca, Sociedad de Consumo Ramos Generales, Ferrocarrilera de Petróleo, Distribuidora Nacional de Frutas, Frigorífico Mercado del Once, Hoteles Sudamericanos, Líneas Económicas ­Decauville.
 
Entran también en la operación: edificios y terrenos en todo el país (en Capital y Gran Buenos Aires solamente 3 millones de metros cuadrados, valuados en 900 millones de pesos), así como acciones de grandes tiendas, diarios (Editorial Haynes, dueña del diario El Mundo y revistas afines, Mundo agrario, etc., así como la revista El Hogar).
 
 
Se adquirió soberanía
 
Analizar la cuestión desde el costo de la compra o los resultados de los balances significa omitir la gran cuestión: la necesidad de que esa red que atraviesa el cuerpo del país sirva, a través de sus recorridos y sus tarifas, al crecimiento económico, el desarrollo de las economías regionales, etc., del mismo modo como la abaratamiento del boleto subsidia a los trabajadores en relación con el boleto del ómnibus, aspecto que descuidan los que viajan solamente en automóvil.
 
 
Empresas francesas
 
al hacer referencia a la "Argentina, granero del mundo", se omite la importancia que tuvieron tres empresas ferroviarias de capitales franceses, con centro en el puerto de Rosario: el Ferrocarril Francés de la Provincia de Santa Fe, una red que conecta el interior de la provincia con el puerto y por donde, en su inicio, se exportaba lana, y luego, especialmente cereales; la Compañía general de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires, cuyo trazado cubre el norte de la provincia de Buenos Aires y Sur de Santa conectando Rosario-La Plata; y el Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano, que comete la audacia de cruzar el abanico tendido por las empresas británicos en la provincia de Buenos Aires.
 
Importantes bancos franceses participaron en estas empresas y grupos dedicados a la exportación, como Dreyfus y Bemberg, este último ligado a la concesión del Puerto de Rosario. Esta red resulta un calco, en pequeño, del ferrocarril inglés, en tanto su trazado es también típicamente colonial, orientado en este caso al Puerto de Rosario. El control de la economía de la llamada "pampa gringa", por parte del gobierno nacional, exigió la recuperación de estas líneas de transporte.
 
De la redacción de La Opinión Popular

Agreganos como amigo a Facebook
01-07-2015 / 10:07
 
"Nunca nos dejaban ir a lo de Mirtha o a TN durante las campañas", rezongaron en los últimos días los candidatos kirchneristas, acostumbrados desde hace años a esa prohibición impartida por Carlos Zannini y Cristina Kirchner.
 
La queja tenía un destinatario: Mariano Recalde, el titular de Aerolíneas que debió salir a recorrer los canales de TV para explicar el escándalo con la vedette Vicky Xipolitakis y los pilotos de Austral que la dejaron manejar un avión.
 
La extravagancia del episodio que se convirtió en el tema de la semana tanto en los noticieros como en los programas de chimentos, provocó una crisis en el comando de campaña de Recalde, manejado por La Cámpora, por la cercanía de las elecciones generales porteñas en las que el titular de Aerolíneas se presenta como candidato a jefe de gobierno.
 
Varios de los principales dirigentes de "la orga" salieron a defender a Recalde en torno a lo que el programa oficialista 678 tituló como la "Operación Xipolitakis". La agencia oficial Télam, manejada por el camporista Santiago "Patucho" Álvarez, le dedicó decenas de cables al asunto para despegar a Recalde del escándalo. Julián Álvarez, el camporista que ocupa la secretaría de Justicia, fue al canal C5N a culpar a los pilotos.
 
Otro de los jerarcas de La Cámpora, Eduardo "Wado" de Pedro, difundió un tweet en el que el cantante Andrés Ciro Martínez desmintió haber piloteado un avión y aclaró que se trataba de un simulador de vuelo.
 
Sin embargo, pese a todos los intentos, La Cámpora aún no logró apagar el escándalo con Xipolitakis.

01-07-2015 / 09:07
01-07-2015 / 08:07
 El gobierno de Cristina Fernández, a través de distintos minigolpes, ha avanzado arbitrariamente sobre el Poder Judicial. Primero con la denominada "democratización" de la Justicia, luego con la reforma del Consejo de la Magistratura, con los cambios introducidos al Código Procesal Penal, entre otros movidas, que han tenido todos un denominador común: la búsqueda de impunidad.
 
En ese contexto, la Corte Suprema de Justicia le hizo un gran favor al gobierno de CFK al rechazar el pedido del fiscal de Casación Raúl Pleé para que el juez Luis María Cabral continúe interviniendo en la causa por el Memorándum de Entendimiento con Irán por el atentado terrorista a la AMIA, que dejó 85 argentinos muertos.
 
Cabe recordar que la semana pasada el cristinismo en el Consejo de la Magistratura dio por concluida la subrogancia en la Cámara Federal de Casación Penal de Cabral, y en su lugar nombró a un conjuez allegado a la administración de Cristina, el ex asesor del ministerio de Justicia, el ultra K Claudio Marcelo Vázquez, que es sólo un abogado y no fue designado como juez en ninguna parte. Una copia de los "jueces del pueblo" del chavismo venezolano.
 
A la decisión de la Corte se sumó a otro hecho vergonzoso. Horas después de que el represor César Milani -el general "nac&pop" preferido de Cristina- pasara a retiro, la Cámara Federal de Tucumán apartó al fiscal Gustavo Gómez, que investigaba al militar por la desaparición del soldado riojano Alberto Ledo en 1976.
 
Es el primer caso en que un fiscal es apartado por sus declaraciones públicas. Son los jueces los que están impedidos de hacer declaraciones previas a sus sentencias, los fiscales tienen la obligación de acusar y su opinión no es vinculable con la decisión final de los jueces. Los fiscales no condenan, son los jueces los que dictan sentencias y, por lo tanto, deben ser imparciales, tanto en el contenido como en las apariencias.
 
Con la nueva Ley de Subrogancia, el gobierno de CFK le otorga al Consejo de la Magistratura la atribución de designar a los jueces subrogantes, sin concurso, un mamarracho judicial pocas veces visto en el mundo. Hoy todos los jueces y conjueces que se designan responden sin vergüenza a "Justicia Legítima", la agrupación ultra K de funcionarios del Poder Judicial que responden abiertamente a las órdenes de Cristina.
 
Por un lado, el gobierno de CFK avanza con la inclusión de jueces subrogantes que responden a "Justicia Legítima", y por otro lado se pone a fiscales que también responden a "Justicia Legítima", por lo tanto encierran a la Justicia real de una manera tal, que terminan siendo ellos mismos quiénes van a decidir qué es lo que investigan los fiscales y cuáles son las causas que llegarán a los estrados, algo totalmente insólito.
 
Nunca antes se ha manejado en forma tan discrecional a los fiscales como sucede ahora con Gils Carbó, porque ahora van a decir qué fiscal se encarga de cada causa y a partir de ahí si se investiga o no. Esta impunidad, esta prepotencia por parte del cristinismo, continuará hasta asegurarse que se nombren funcionarios judiciales que garanticen a Cristina y a los funcionarios K no terminar presos después del 10 de diciembre.
 
La Opinión Popular

30-06-2015 / 12:06
30-06-2015 / 12:06
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar