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Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 01-03-2011 / 10:03
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 1° DE MARZO DE 1948 EL ESTADO NACIONAL TOMA POSESIÓN DE LOS FF.CC. NACIONALIZADOS POR PERÓN

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses

Juan Perón nacionaliza los ferrocarriles británicos y franceses
Afiche de la época.
En un día como hoy, pero de 1948, bajo la dirección  del General Perón, el gobierno rompe uno a uno los eslabones que sometían nuestra economía al  Imperio Británico: se nacionaliza los ferrocarriles, lo que significó una etapa fundamental en la obra de recuperación nacional de los servicios públicos para el pueblo argentino.
 
El Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas. Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contundente: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
De la redacción de La Opinión Popular
En 1947 Perón nacionaliza los ferrocarriles que era una de las reivindicaciones nacionalistas más importantes del peronismo,y el gobierno toma a su cargo una ancha franja de la economía argentina que comprende desde los servicios públicos hasta empresas productivas.
 
 
Los Ferrocarriles argentinos
 
Sostiene el ensayista e historiador Norberto Galasso, en su monumental obra de dos volúmenes "Perón", que después de difíciles tratativas, el Gobierno procedió a la estatización de la red ferroviaria que se cerraba en abanico hacia Buenos Aires, propiedad del capital británico, como así también de la red ferroviaria de la zona cerealera, con vértice en Rosario, perteneciente a empresas francesas.
 
Estas medidas resultan insoslayables para un proyecto de crecimiento económico y planificación nacional, por lo cual deben aquilatarse desde esa perspectiva y no meramente desde los pormenores de la negociación, ya sea montos, plazos de pago, etc.
 
Los opositores al peronismo, desde el conservadorismo hasta la izquierda tradicional, enfocan la crítica haciendo eje en el monto abonado por la nacionalización, el mayor o menor deterioro del material rodante o la supuesta debilidad negociadora de los representantes argentinos, a tal punto que algunos pretenden mostrarla como impuesta por el capital extranjero.
 
Como se comprende, analizar una cuestión macroeconómica con el criterio de tenedor de libros de un quiosco de cigarrillos no puede llevar a ninguna conclusión correcta.
 
Raúl Scalabrini Ortiz sintetiza el meollo de la cuestión en esta frase contunden­te: "Adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía".
 
 
Empresas británicas
 
A través de libros, artículos y conferencias, Scalabrini demostró que el negocio ferroviario los ingleses en la Argentina fue un gran despojo por muchas razones, entre otras, la cesión a las empresas de amplias fajas de terreno al costado de las vías, la rentabilidad garantizada del
7% sobre capitales que eran abultados en los balances y otras ventajas de tipo impositivo o financiero que derivaban de las concesiones.
 
Scalabrini enseña que la red ferroviaria británica, trazada en abanico hacia el puerto de Buenos Aires, fue "la tela de araña metálica que atrapó a la mosca de la República" y la condenó "al primitivismo agrario", es decir, a la condición semicolonial con respecto al imperialismo británico, según la teoría colonialista de la división internacional del trabajo.
 
Esa red fue el sistema neurálgico que sustentó una economía de exportación de carnes y cereales baratos, e importación de artículos manufacturados extranjeros caros, en gran medida ingleses. No solo por su trazado -típicamente colonial- sino también porque la tarifa parabólica aplicada a los fletes impidió sistemáticamente que en el interior argentino se desarrollasen industrias competidoras del producto importado.
 
En razón de ese rol colonialista, no existe posibilidad de planificar ningún desarrollo manteniendo el transporte ferroviario en manos extranjeras.
 
Por este motivo, así como el Gobierno entendió que la nacionalización de los ferrocarriles constituía un hito ineludible en un proceso de liberación nacional, así también los intelectuales y dirigentes políticos de los partidos tradicionales que -consciente o inconsciente bregaban a favor del viejo país agroexportador- se obsesionaron atacando esta medida.
 
Para ello, divulgaron, en primer término, una fábula que aun opera sobre algunos sectores medios: la compra fue un disparate porque estaba por vencer la ley Mitre, cual caducaban las concesiones ferroviarias y las empresas pasaban gratuitamente al Estado argentino.
 
Basta leer los contratos para advertir la inconsistencia del planteo: las concesiones -aunque sorprenda a muchos- eran "a perpetuidad", por lo cual Scalabrini ironizaba que el sol dejaría de calentar pero que todavía habría un inglés en la Argentina, titular de estas concesiones. Lo que caducaba, al vencer la ley Mitre, era la exención impositiva para importar todo tipo de repuestos ferroviarios.
 
 
Con respecto a otras empresas que quedaron en manos del Estado argentino con la nacionalización de los ferrocarriles Rodolfo Puiggrós revela su importancia.
 
Identifica a Expreso Villalonga, Expreso Furlong, Empresa de Transportes S.A., Compañía de Transportes Cordilleranos, Compañía Internacional de Transportes Automóviles, Compañía El Cóndor, Compañía El Valle; Puertos: Dock Sur en el Puerto de Buenos Compañía de Muelles y Depósitos del Puerto de La Plata, Puerto Ing. White, Puerto Grande, Puerto Galván, Puerto Ibicuy, Puerto Villa Constitución.
 
Además, a Empresa Eléctrica de Bahía Blanca, Depósitos Frigoríficos de San Juan, Compañías de Tierras y Hoteles de Alta Gracia, Frigorífico de Productores de Uva, Fomento del Norte Argentino, Argentina Agrícola, Ganadera e Inmobiliaria, Sociedad de Aguas Corrientes de Bahía Blanca, Sociedad de Consumo Ramos Generales, Ferrocarrilera de Petróleo, Distribuidora Nacional de Frutas, Frigorífico Mercado del Once, Hoteles Sudamericanos, Líneas Económicas ­Decauville.
 
Entran también en la operación: edificios y terrenos en todo el país (en Capital y Gran Buenos Aires solamente 3 millones de metros cuadrados, valuados en 900 millones de pesos), así como acciones de grandes tiendas, diarios (Editorial Haynes, dueña del diario El Mundo y revistas afines, Mundo agrario, etc., así como la revista El Hogar).
 
 
Se adquirió soberanía
 
Analizar la cuestión desde el costo de la compra o los resultados de los balances significa omitir la gran cuestión: la necesidad de que esa red que atraviesa el cuerpo del país sirva, a través de sus recorridos y sus tarifas, al crecimiento económico, el desarrollo de las economías regionales, etc., del mismo modo como la abaratamiento del boleto subsidia a los trabajadores en relación con el boleto del ómnibus, aspecto que descuidan los que viajan solamente en automóvil.
 
 
Empresas francesas
 
al hacer referencia a la "Argentina, granero del mundo", se omite la importancia que tuvieron tres empresas ferroviarias de capitales franceses, con centro en el puerto de Rosario: el Ferrocarril Francés de la Provincia de Santa Fe, una red que conecta el interior de la provincia con el puerto y por donde, en su inicio, se exportaba lana, y luego, especialmente cereales; la Compañía general de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires, cuyo trazado cubre el norte de la provincia de Buenos Aires y Sur de Santa conectando Rosario-La Plata; y el Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano, que comete la audacia de cruzar el abanico tendido por las empresas británicos en la provincia de Buenos Aires.
 
Importantes bancos franceses participaron en estas empresas y grupos dedicados a la exportación, como Dreyfus y Bemberg, este último ligado a la concesión del Puerto de Rosario. Esta red resulta un calco, en pequeño, del ferrocarril inglés, en tanto su trazado es también típicamente colonial, orientado en este caso al Puerto de Rosario. El control de la economía de la llamada "pampa gringa", por parte del gobierno nacional, exigió la recuperación de estas líneas de transporte.
 
De la redacción de La Opinión Popular

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17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
La Opinión Popular

16-06-2018 / 16:06
La única discusión es sobre los tiempos y la profundidad, el sentido está descontado: Mauricio Macri aceptó que tiene que hacer una drástica reducción de su gabinete para recuperar la confianza de un mercado que ni pestañeó ante la designación del súper trader Luis "Toto" Caputo en el Banco Central.
 
Las versiones hablan de una reducción de los actuales 20 ministerios a una cifra que va de siete a trece. Medio Ambiente, Modernización y Cultura pasarían a secretarías dependientes de la Presidencia, como fueron tradicionalmente. Y Energía y Producción serían degradadas a ese mismo nivel, sólo que para ubicarse debajo de Nicolás Dujovne, en la construcción por cuotas y a regañadientes que ensaya Macri, de un ministro de Economía tradicional.
 
Mucho más sensible, pero acaso igual de impactante, sería eliminar los ministerios de Salud y Educación y reemplazarlos por algún tipo de organismo de enlace con las provincias, que en rigor asumen toda la carga de la gestión en esas áreas. Son todas versiones que corren por estas horas, al igual que el eventual regreso de una cartera de Obras Públicas tradicional.
 
Lo que nadie discute es que el mercado pidió y pide un ajuste severo de un gabinete diseñado con criterios escandinavos, para un país inmenso e indomable como la Argentina. Llama también la atención el notable perfil bajo que transita Marcos Peña. "Está bastante corrido", afirmó una fuente que conoce muy de adentro el funcionamiento del macrismo.
 
Un deslizamiento que coincide con el protagonismo cada vez mayor de Nicolás "Nicky" Caputo, uno de los que más empuja el cambio profundo del gabinete.

16-06-2018 / 09:06
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