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                  08:12  |  Lunes 01 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 01-02-2011 / 09:02
ELECCIONES 2011

¿Qué le pasa a Cristina Fernández?

¿Qué le pasa a Cristina Fernández?
Cristina Fernández de Kirchner.
Raúl Kollman sigue difundiendo por el paraestatal Página/12 las encuestas del clientelar Roberto Bacman que exhiben un presente glorioso y un futuro de lujo para Cristina Fernández, pero ¿qué está pasando con la Presidente, viuda de Néstor Kirchner?
 
En el Frente para la Victoria afirman que todo avanza sin dificultades hacia una segura reelección de Cristina Fernández. Pero ¿es cierto? No hay indicios de que la placidez reine en el Frente para la Victoria.
 
No ocurría eso en días de Néstor Kirchner (es más, las crisis arrasaron con el sistema cardiovascular del líder del FpV) y no tendría porqué ocurrir sin Néstor Kirchner. Resultaría un contrasentido que el FpV, que impulsa la veneración de Kirchner, considere que ahora que él se marchó, ha llegado la hora del triunfo.
 
En verdad, el FpV ha montado una gran acción de prensa, con muchas encuestas, cuestionamiento de los opositores y difusión de estadísticas económicas cuestionables. Pero adentro hay, por lo menos, complicaciones.
Durante el fin de semana, Eugenio Paillet le dedicó su columna en el bahiense La Nueva Provincia, a las disputas internas en el Ejecutivo Nacional y a las profundas dudas que persisten acerca de la candidatura de Cristina a un 2do. mandato consecutivo.
 
Básicamente, a los graves problemas estratégicos que hoy día tiene el Frente para la Victoria.
 
Aquí algunos conceptos muy interesantes para destacar:
 
1. "(...) Pocos pueden poner en duda que, a tres meses de su desaparición física, el gobierno no llora a Néstor Kirchner, lo sufre. Lo extraña horrores. Sólo hace falta mirar el cuadro completo de lo que ocurre para reafirmar esa impresión en torno de ese mal de ausencia que ha atacado al gobierno, desde la presidenta para abajo (...)". 
 
2. "(...) Una mera observación permite sostener que ella no gobierna, que sigue metida en su mundo de maravillas, mientras, por debajo, las peleas y las zancadillas entre ministros y secretarios, entre funcionarios nacionales y provinciales, se suceden con una furia impensada hace tres meses (...)".
 
3. "(...)Aníbal Fernández ha acusado a algunos de sus colegas de gabinete, o a operadores todoterreno de estos, antes que a ningún multimedios o a los enemigos que siempre guarda en el arco opositor, de ser los autores de dar manija diaria a los rumores sobre su pérdida de poder, sobre su siempre inminente y nunca concretada renuncia, y hasta de filtrar algunos gruesos calificativos que le habría dedicado la propia presidenta en una reunión en Olivos, una mañana de la semana anterior. (...)"
 
4. "(...) El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, sabe, por confidentes y por simple ejercicio de larga militancia en la arena política, que hay en marcha una fuerte campaña para desprestigiarlo y voltearlo del cargo, que dirigen, con personal encono, su colega nacional de Seguridad, Nilda Garré, y el jefe de gabinete en las sombras de la funcionaria, el periodista Horacio Verbitsky. Los "pecados" de Casal serían sus críticas reservadas al operativo de saturación con gendarmes del territorio provincial para combatir la inseguridad, que, dicho sea de paso, hasta ahora se mostró como un completo fracaso. O, más grave todavía, ser uno de los impulsores bajo cuerda del operativo destinado a instalar la candidatura presidencial del gobernador para octubre de 2011. (...)".
 
5. "(...) Amado Boudou es otro de los ministros que tienen para entretenerse con las peleas de pasillo con sus pares y con los que no lo son, también. En campamentos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, o en los del senador Daniel Filmus, precandidatos a la jefatura de gobierno porteño junto con el mediático titular del Palacio de Hacienda, saben de esas trapisondas. Peronista de vieja data, Tomada no deja de sospechar sobre la rara coincidencia entre la fortísima instalación de su precandidatura que ha hecho Boudou en los últimos días, y persistentes versiones que llegan a las redacciones sobre una supuesta decisión del ministro de Trabajo de tener ahora mismo decidido abandonar la carrera y bajarse de su candidatura. Un paso que, por caso, desmiente la fuerte pegatina callejera de carteles que aparecieron este fin de semana, en los que Tomada posa junto a Cristina, bajo el eslogan de que un gobierno porteño con inclusión social (bajo su mando, se entiende) es posible" (...).
 
6. "(...) Filmus sabe (o, en todo caso, lo intuye) que las fuerzas de choque del ministro de Economía están demasiado interesadas en presentarlo ante los porteños como "lo viejo", o "el padre de la derrota" del kirchnerismo en 2007 a manos de Mauricio Macri. En un despacho del Palacio de Hacienda, se esmeraron, horas atrás, en ningunear las encuestas, cuando no en dudar directamente de su transparencia, que hoy otorgan a Filmus una intención de voto quince puntos por encima de lo que miden Boudou y Tomada, en ese orden. (...)".
 
7. "(...) El colmo de las peleas internas se observó alrededor del duro documento que difundió la Unión Industrial Argentina, quejosa por el perjudicial nivel que está tomando el aliento a las importaciones, en desmedro de la mano de obra local. La ministra de Industria, Débora Giorgi, que tiene más detractores dentro que fuera del gobierno, cruzó con dureza ese texto, con declaraciones que formuló desde Santiago de Chile. Horas después, Aníbal Fernández y Boudou salieron a decir que estaban encantados con ese pronunciamiento de la central fabril y que coincidían en un todo con el contenido del comunicado. "A lo mejor, Débora se intoxicó leyendo "Clarín", la terminó de cruzar el jefe de gabinete. (...)".
 
8. "(...) En algunos despachos, se cita como ejemplo (tardío, pero ejemplo al fin) lo que ocurrió con el sonado viaje de Cristina por Medio Oriente, durante el cual, además, habría pronunciado aquella frase-despedida que tanto alarmó al kirchnerismo puro, acerca de que, por suerte, era la última vez que hacía lo que estaba haciendo. (...)".
 
9. "(...) Antes, Kirchner se subía a cualquier palquito y bajaba línea tanto hacia afuera como hacia adentro, y nadie chistaba", se vuelve a lamentar el hombre. Ahora, resulta evidente que los ministros no conocen otro libreto, y que Cristina no les baja ninguno que no sea el rebuscado recurso de echarle la culpa al multimedios de todo lo malo que les pasa. (...)".
 
10. "(...) Cristina Fernández ha dado una muestra más de su enorme dependencia del cacique cegetista Hugo Moyano, quien le reclamó y obtuvo un decreto para que el gobierno reparta entre las obras sociales afines al camionero unos $ 1.000 millones, como parte de un anticipo de una presunta deuda mayor, cercana a los $ 5.000 millones. Esa plata irá a los bolsillos de los dirigentes sindicales en pleno arranque de la campaña electoral, y en medio de las nuevas amenazas del camionero de patear el tablero si lo marginan de la elección del candidato a vicegobernador bonaerense, o no le dan todos los cargos que pide en las listas de candidatos legislativos nacionales y provinciales en las elecciones de octubre. (...)".
 
Fuente: Urgente 24
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31-08-2014 / 21:08
  Ni el paro realizado el jueves por los gremios opositores, ni las respuestas del Gobierno de CFK producidas en el límite de la confrontación mediática, le permiten al ciudadano común disipar la incertidumbre política y económica que envuelve a la Argentina. Los problemas reales y concretos siguen allí, con perspectivas de profundizarse y tornar más difícil la situación.
 
Eso significa la continuidad de un proceso recesivo con caída del consumo, nuevas suspensiones laborales y despidos, cierres de negocios y el crecimiento de una peligrosa espiral inflacionaria con mayor deterioro salarial. El Gobierno no podría revertir el cuadro 
-aunque lo desee-, porque parece haberse internado por su propia impericia en un laberinto de difícil salida, donde requieren herramientas y convicciones que no dispone.
 
La estrategia política de Cristina sería administrar con cautela el fuerte ajuste, reafirmarse como víctima de factores ajenos para no bajar banderas ideológicas, y transitar el año y medio que queda hasta la entrega del poder por carriles razonablemente normales. Parece muy poco para los K que esperaban un final de ciclo con menos penas y más gloria.
 
El influyente secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, el miércoles pasado, en la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, dio la línea de aquella estrategia. "Llegamos al Gobierno, pero estamos tratando de llegar al poder; la clase política tiene que llegar al poder, que hoy está en manos de los grupos concentrados", dijo, para sorpresa de todos.
 
A 11 años de un oficialismo que exhibió siempre la fortaleza y la determinación de ejercer el poder para neutralizar cualquier obstáculo, la frase sonó a justificación de la actual impotencia. La especialidad de los K en el ejercicio del poder, fue la de dividir a sus críticos mediante el ataque permanente al empresariado, a los sindicatos, a la prensa, a la Justicia, a la Iglesia Católica, a los partidos de oposición y a otros factores de poder, que le resultaban incómodos.
 
Quedará para la politología -y, por qué no, para estudios psicológicos- descubrir qué significa exactamente para Zannini y Cristina el poder en un régimen democrático. Nada de esto contribuirá ahora a modificar la compleja realidad que afronta el país, pero ilustra la intimidad del Gobierno.
 
La radicalización ideológica propuesta por Cristina y el joven ministro Axel Kicillof avanzó durante la semana con las exposiciones en el Senado y las operaciones reservadas en el mundo financiero. Allí circuló la amenaza oficial de revocar la autorización para funcionar al Citibank, que desde hace 100 años está en la Argentina, porque no se alinearía en contra del fallo del juez Thomas Griesa.
 
En ese marco, la acción anunciada por Kicillof y el canciller Héctor Timerman para el tratamiento de las reestructuraciones de deudas en Naciones Unidas apunta a buscar mayores solidaridades internacionales, que pocas veces superan lo meramente declamativo. Lo objetivo es que, con razón o sin ella, Argentina ha desafiado a la Justicia de Estados Unidos y no sólo al juez neoyorquino Griesa.

31-08-2014 / 17:08
31-08-2014 / 11:08
 
El gasto público en el país aumentó once veces durante la última "década ganada K". Mientras que en 2004 registró unos 64.200 millones pesos, el año pasado el gasto público alcanzó los 751 mil millones.
 
El ejercicio 2004 terminó con un superávit financiero de 8813,6 millones, pese a que la ley de presupuesto de ese año había estimado un superávit mucho menor, de 2300 millones de pesos.
 
Por el contrario, el de 2013 finalizó con un déficit financiero de 85.000 millones, en gran medida debido a los subsidios a la energía, cuando la ley de presupuesto preveía un superávit de 587 millones.
 
"El gasto público ha dejado de ser el motor del desarrollo para convertirse en una carga, sobre todo por la magnitud de los subsidios económicos, básicamente dirigidos a la energía y al transporte", sostuvo el diputado radical Enrique Vaqui.
 
Desde el inicio de la década K en el poder, la oposición denunció sistemáticamente en el Congreso que la ley de presupuesto es "un dibujo", una "ficción" a medida del Poder Ejecutivo, y las cuentas de inversión parecen confirmar estos cuestionamientos.
 
En 2004, el Gobierno de CFK subestimó de manera deliberada la proyección de gastos y recursos, con lo que luego tuvo un superávit mucho más abultado que el que había estimado.
 
En 2013,  pretendieron esconder el creciente déficit primario y financiero que acosa a las cuentas públicas desde 2010, previendo un superávit cuando en realidad el déficit fue de 85.000 millones, sencillamente porque los gastos subieron a mucho mayor ritmo que el nivel de ingresos.
 
Durante 2013, la prioridad del Gobierno estuvo claramente dirigida a los subsidios tanto al sector público como privado.
 
En lo que se refiere a los subsidios, el más significativo es el dirigido a la energía eléctrica: de un crédito original de 18.000 millones, saltó a más de 38.000 millones de pesos. Los subsidios al transporte automotor pasaron de 12.000 millones a 16,4 mil millones de pesos. Aerolíneas Argentinas, en tanto, saltó de un presupuesto de 3100 millones a poco más de 3300 millones.
 
La publicidad fue otra de las prioridades del Gobierno. La partida "Prensa y difusión de actos de gobierno" prácticamente se duplicó el año pasado: pasó de 753 millones proyectados a 1387 millones que se gastaron. En 2013 se produjeron un total de 432 spots publicitarios sobre la gestión de gobierno (es decir, más de un spot por día).
 
El programa Fútbol para Todos también creció: saltó de 1200 millones originales a 1400 millones de pesos finales.
 
La Opinión Popular

31-08-2014 / 10:08
  El paro de las centrales obreras opositoras del jueves -ni tan importante como pretenden sus organizadores ni tan insignificante como quisieron ver en el oficialismo- dejó de movida dos escenarios planteados de cara al futuro.
 
Los que mandan, Cristina Fernández y Axel Kicillof, no parecen estar preocupados o no les interesan esas cuestiones -si se quiere menores para ellos- tan enfrascados en sostener en alto y, como sea, el discurso antibuitre con el que han decidido embanderarse para convencer a sus aplaudidores de que ellos son los buenos y los que salvarán al país de las amenazas externas y sus usinas internas.
 
Mucha gente decidió ir a trabajar el día del paro como pudo, porque a sus preocupaciones cotidianas (inflación, bajos salarios, inseguridad) se le ha subido otra, que es el temor a perder el empleo. Esa masa social, casi desesperada frente al nuevo escenario, difícilmente pueda ser contenida con discursos épicos o promesas que no se cumplen.
 
El país está regado de actos rimbombantes de Cristina "salvando" fuentes de trabajo cerradas por los insensibles empresarios, que hoy son yuyales abandonados a su suerte mientras los empleados engañados lloran ante las cámaras de televisión.
 
El sindicalismo duro, con Hugo Moyano y el menos reflexivo Luis Barrionuevo, profundizará su plan de lucha con nuevos paros y concentraciones a la Plaza de Mayo. El siempre listo dirigente ultra K, Edgardo Depetri, ya dijo que los sindicalistas lo que buscan es desestabilizar al gobierno para que se vaya antes de tiempo.
 
Tanta fiebre le impide ver lo elemental: Moyano es un peronista que habla con todos los peronistas, aún con los que están en el gobierno, y de a poco empiezan a quitarse la camiseta K con la que subsistieron todos estos años. Es un clásico del justicialismo: todos buscan reacomodarse ante el nuevo líder, sea Sergio Massa o Daniel Scioli.
 
Por todo ello es que el paro es el arranque de tiempos sociales difíciles para la transición de Cristina. Ocurrirá en medio de una recesión que se profundiza, con niveles de inflación cercanos al 40 por ciento anual, y los ya conocidos flagelos de suspensiones y despidos en el sector industrial, o cierre récord de comercios en lo que va del año. Un restaurante por día cerró sus puertas desde enero a esta parte.
 
Complican la escena la decisión imperturbable de Cristina y Kicillof de sostener a todo tren la pelea con los buitres para llegar con esa bandera al final de su mandato. Hay una abrumadora versión: un acuerdo secreto entre el gobierno y los buitre para sostener la pelea: ellos porque mientras tanto el precio de sus bonos sube; el gobierno porque plasma el default hasta que la brasa caliente caiga en las manos del presidente que llegue al Gobierno a partir de diciembre de 2015.

30-08-2014 / 10:08
 
La jueza María Servini de Cubría manifestó en declaraciones que "hay llamados entre narcos y la Casa Rosada", en un mensaje que vincula a la Sedronar con las bandas de narcotraficantes. "Tenemos entrecruzamientos de algunos llamados entre teléfonos de la Casa Rosada con algunos narcos. Queremos saber quiénes usaron esos teléfonos", declaró la magistrada.
 
La jueza aclaró al respecto a quiénes se refería específicamente: "Me refiero a personas que trabajaban en la Sedronar y los hermanos Zacarías". Según dijo, como la causa está dividida en múltiples causas, es más difícil de investigar. "La Sedronar hacía las denuncias y las hacía todas en un lugar distinto lugar. Eso dificultó la investigación".
 
Dijo que se le pidió a Oscar Parrilli que informe sobre los teléfonos que se comunicaron con Zacarías desde la Casa Rosada. "Le damos un tiempo y si no contesta le volvemos a reiterar el pedido y si no contesta vamos a allanar", adelantó. Este procedimiento llevará más de un mes.
 
Servini de Cubría reiteró que pudo comprobar que ingresó ilegalmente efedrina al país y que esas maniobras de narcotráfico necesariamente tienen que contar con "ayuda de alguien de la política". "El narcotráfico tiene que tener apoyo de adentro, de alguien importante, porque si no, la Policía los localizaría de inmediato", sostuvo la jueza.
 
Según la magistrada, José Granero, amigo de los Kirchner y ex titular de la Sedronar, "tenía algún amigo" que "manejaba" el ingreso de la efedrina a la Argentina. En este contexto, sostuvo que el propio Granero, el 'Boudou' de Cristina en el tráfico de efedrina, hacía las denuncias en distintos juzgados para demorar la investigación.
 
En la Argentina "es muy difícil investigar" causas relacionadas con el narcotráfico por las "presiones que hay desde todos lados", dijo. "Nunca tuve problemas con la política, pero los abogados enloquecen; hay amenazas", sentenció la jueza.
 
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