La Opinión Popular
                  12:18  |  Martes 28 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Ni Daniel Scioli, ni Mauricio Macri, pueden decir cuáles son sus propuestas de gobierno porque pierden votos o porque no los dejan". José Manuel de la Sota
Nacionales - 01-02-2011 / 09:02
ELECCIONES 2011

¿Qué le pasa a Cristina Fernández?

¿Qué le pasa a Cristina Fernández?
Cristina Fernández de Kirchner.
Raúl Kollman sigue difundiendo por el paraestatal Página/12 las encuestas del clientelar Roberto Bacman que exhiben un presente glorioso y un futuro de lujo para Cristina Fernández, pero ¿qué está pasando con la Presidente, viuda de Néstor Kirchner?
 
En el Frente para la Victoria afirman que todo avanza sin dificultades hacia una segura reelección de Cristina Fernández. Pero ¿es cierto? No hay indicios de que la placidez reine en el Frente para la Victoria.
 
No ocurría eso en días de Néstor Kirchner (es más, las crisis arrasaron con el sistema cardiovascular del líder del FpV) y no tendría porqué ocurrir sin Néstor Kirchner. Resultaría un contrasentido que el FpV, que impulsa la veneración de Kirchner, considere que ahora que él se marchó, ha llegado la hora del triunfo.
 
En verdad, el FpV ha montado una gran acción de prensa, con muchas encuestas, cuestionamiento de los opositores y difusión de estadísticas económicas cuestionables. Pero adentro hay, por lo menos, complicaciones.
Durante el fin de semana, Eugenio Paillet le dedicó su columna en el bahiense La Nueva Provincia, a las disputas internas en el Ejecutivo Nacional y a las profundas dudas que persisten acerca de la candidatura de Cristina a un 2do. mandato consecutivo.
 
Básicamente, a los graves problemas estratégicos que hoy día tiene el Frente para la Victoria.
 
Aquí algunos conceptos muy interesantes para destacar:
 
1. "(...) Pocos pueden poner en duda que, a tres meses de su desaparición física, el gobierno no llora a Néstor Kirchner, lo sufre. Lo extraña horrores. Sólo hace falta mirar el cuadro completo de lo que ocurre para reafirmar esa impresión en torno de ese mal de ausencia que ha atacado al gobierno, desde la presidenta para abajo (...)". 
 
2. "(...) Una mera observación permite sostener que ella no gobierna, que sigue metida en su mundo de maravillas, mientras, por debajo, las peleas y las zancadillas entre ministros y secretarios, entre funcionarios nacionales y provinciales, se suceden con una furia impensada hace tres meses (...)".
 
3. "(...)Aníbal Fernández ha acusado a algunos de sus colegas de gabinete, o a operadores todoterreno de estos, antes que a ningún multimedios o a los enemigos que siempre guarda en el arco opositor, de ser los autores de dar manija diaria a los rumores sobre su pérdida de poder, sobre su siempre inminente y nunca concretada renuncia, y hasta de filtrar algunos gruesos calificativos que le habría dedicado la propia presidenta en una reunión en Olivos, una mañana de la semana anterior. (...)"
 
4. "(...) El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, sabe, por confidentes y por simple ejercicio de larga militancia en la arena política, que hay en marcha una fuerte campaña para desprestigiarlo y voltearlo del cargo, que dirigen, con personal encono, su colega nacional de Seguridad, Nilda Garré, y el jefe de gabinete en las sombras de la funcionaria, el periodista Horacio Verbitsky. Los "pecados" de Casal serían sus críticas reservadas al operativo de saturación con gendarmes del territorio provincial para combatir la inseguridad, que, dicho sea de paso, hasta ahora se mostró como un completo fracaso. O, más grave todavía, ser uno de los impulsores bajo cuerda del operativo destinado a instalar la candidatura presidencial del gobernador para octubre de 2011. (...)".
 
5. "(...) Amado Boudou es otro de los ministros que tienen para entretenerse con las peleas de pasillo con sus pares y con los que no lo son, también. En campamentos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, o en los del senador Daniel Filmus, precandidatos a la jefatura de gobierno porteño junto con el mediático titular del Palacio de Hacienda, saben de esas trapisondas. Peronista de vieja data, Tomada no deja de sospechar sobre la rara coincidencia entre la fortísima instalación de su precandidatura que ha hecho Boudou en los últimos días, y persistentes versiones que llegan a las redacciones sobre una supuesta decisión del ministro de Trabajo de tener ahora mismo decidido abandonar la carrera y bajarse de su candidatura. Un paso que, por caso, desmiente la fuerte pegatina callejera de carteles que aparecieron este fin de semana, en los que Tomada posa junto a Cristina, bajo el eslogan de que un gobierno porteño con inclusión social (bajo su mando, se entiende) es posible" (...).
 
6. "(...) Filmus sabe (o, en todo caso, lo intuye) que las fuerzas de choque del ministro de Economía están demasiado interesadas en presentarlo ante los porteños como "lo viejo", o "el padre de la derrota" del kirchnerismo en 2007 a manos de Mauricio Macri. En un despacho del Palacio de Hacienda, se esmeraron, horas atrás, en ningunear las encuestas, cuando no en dudar directamente de su transparencia, que hoy otorgan a Filmus una intención de voto quince puntos por encima de lo que miden Boudou y Tomada, en ese orden. (...)".
 
7. "(...) El colmo de las peleas internas se observó alrededor del duro documento que difundió la Unión Industrial Argentina, quejosa por el perjudicial nivel que está tomando el aliento a las importaciones, en desmedro de la mano de obra local. La ministra de Industria, Débora Giorgi, que tiene más detractores dentro que fuera del gobierno, cruzó con dureza ese texto, con declaraciones que formuló desde Santiago de Chile. Horas después, Aníbal Fernández y Boudou salieron a decir que estaban encantados con ese pronunciamiento de la central fabril y que coincidían en un todo con el contenido del comunicado. "A lo mejor, Débora se intoxicó leyendo "Clarín", la terminó de cruzar el jefe de gabinete. (...)".
 
8. "(...) En algunos despachos, se cita como ejemplo (tardío, pero ejemplo al fin) lo que ocurrió con el sonado viaje de Cristina por Medio Oriente, durante el cual, además, habría pronunciado aquella frase-despedida que tanto alarmó al kirchnerismo puro, acerca de que, por suerte, era la última vez que hacía lo que estaba haciendo. (...)".
 
9. "(...) Antes, Kirchner se subía a cualquier palquito y bajaba línea tanto hacia afuera como hacia adentro, y nadie chistaba", se vuelve a lamentar el hombre. Ahora, resulta evidente que los ministros no conocen otro libreto, y que Cristina no les baja ninguno que no sea el rebuscado recurso de echarle la culpa al multimedios de todo lo malo que les pasa. (...)".
 
10. "(...) Cristina Fernández ha dado una muestra más de su enorme dependencia del cacique cegetista Hugo Moyano, quien le reclamó y obtuvo un decreto para que el gobierno reparta entre las obras sociales afines al camionero unos $ 1.000 millones, como parte de un anticipo de una presunta deuda mayor, cercana a los $ 5.000 millones. Esa plata irá a los bolsillos de los dirigentes sindicales en pleno arranque de la campaña electoral, y en medio de las nuevas amenazas del camionero de patear el tablero si lo marginan de la elección del candidato a vicegobernador bonaerense, o no le dan todos los cargos que pide en las listas de candidatos legislativos nacionales y provinciales en las elecciones de octubre. (...)".
 
Fuente: Urgente 24
Agreganos como amigo a Facebook
26-07-2015 / 11:07
26-07-2015 / 11:07
 La desesperación en la que está sumergido el cristinismo para intentar conservar el poder a toda costa en las elecciones que se avecinan, lo ha llevado a aumentar de manera colosal el gasto electoral, no teniendo dudas en frenar el envío de partidas que deberían ir a otros sectores, con tal de conseguir su anhelo de "perpetuidad".
 
En los últimos meses se observar un crecimiento descomunal del Gasto Público, que no hace más que aumentar la deuda que mantiene el Estado con otros organismos públicos, como Anses y Banco Central, y que la próxima administración que asuma en diciembre, deberá acortar si quiere que las cuentas se reduzcan y lograr un equilibrio que permitan un crecimiento a largo plazo.
 
Sólo en materia de adelantos transitorios, el Banco Central le ha dado a la gestión de Cristina Fernández en lo que va del año, 272.350 millones de pesos, tocando casi el límite de lo que fija la ley que fuera aprobada por el propio oficialismo en abril de 2012 y que tanta polémica despertó.
 
Pero las intenciones del gobierno de CFK para intentar mantener el poder y lanzar una campaña feroz en la calle, se da también con la cantidad de dinero que se toma de la Anses y de los bonos que lanza desde el organismo estatal, que en lo que va del año suman 41.000 millones de pesos.
 
Esto ha llevado también a que se hayan reducido fuertemente las partidas hacia otros organismos públicos e intendencias que les han bajado considerablemente la cantidad de recursos para realizar obras, y que pone a muchos de los jerarcas locales al borde la de desilusión porque son obras que en sus pueblos se esperaban para antes de las elecciones y que ahora se encuentran paradas por decisión del Ejecutivo nacional.
 
Pero hay otros serios desbarajustes en las cuentas K que ponen el acento en lo mal que se ha gastado, como Aerolíneas Argentinas, la empresa estatal que conduce el camporista Mariano Recalde, que ya lleva gastado en el primer semestre de este 2015 el 68% del presupuesto anual de la compañía, dejando en evidencia la pésima gestión que se viene realizando desde su estatización en 2008.
 
En ese mismo sentido puede verse que los números oficiales para las elecciones se han elevado al máximo, cuando se puede destacar que sólo en materia de subsidios puede observarse un incremento notable de los mismos en los primeros seis meses de este año.
 
En materia energética, los subsidios que estaban destinados para este año ya se han gastado el 79% de los mismos, a lo que debe agregarse que en materia de transporte ya se ha gastado el 62% de lo que se había predestinado en la ley de leyes, lo que da cuenta del descontrol que está sufriendo el gasto Público en la administración nacional, que no para de subir y que tiene a la Argentina contra las cuerdas en materia económica.
 
Debilidades de una gestión en retiradas, que muestra sus puntos más oscuros en los números de la economía nacional, y que la próxima administración que asuma el 10 de diciembre, cualquiera sea el signo político que tenga la responsabilidad de conducir los destinos del país, deberá pagar sus costos de una ajuste que a esta altura parece ya inevitable.
 
La Opinión Popular

26-07-2015 / 09:07
 
¿A quién votar? Buena pregunta para complicarse la vida gratis. Sin embargo, tenemos que votar y lo tenemos que hacer de la mejor manera posible. ¿Por qué hay que votar? Porque en la Argentina el voto es obligatorio, sería una respuesta legal.
 
Hay otras respuestas. Votamos porque somos ciudadanos, porque ganamos el derecho a elegir y a ser elegidos; porque durante muchos años los argentinos luchamos, afrontamos persecuciones y castigos para ganar ese derecho.
 
Todo muy lindo, pero sucede que hay personas a quienes no les importa elegir y ser elegidas y, mucho menos, les interesa la supuesta épica de quienes en el pasado lucharon por la democracia. No sé si son muchas, pero son, como dice el adagio popular.
 
Tampoco sé si a esas personas les importa que les recuerden sus deberes cívicos: que participar en el proceso de selección política es el mínimo esfuerzo que se le solicita a una persona que vive en una nación.
 
Lo cierto es que los indiferentes o los apolíticos no son pocos y sus conductas no obedecen a una misma causa; desencantados, escépticos, egoístas, satisfechos, libertarios... hay para todos los gustos.
 
Con ellos, podemos enojarnos o no llevarles el apunte, pero existen y cuando son muchos su presencia puede imputarse a las fallas del sistema político o ser el rostro inevitable que adquieren las sociedades burguesas en la actualidad.
 
Señalaría que en este sector existe la sensación de que los problemas reales de la vida no se resuelven a través de la política. Unos, porque por diferentes motivos guardan con respecto a la política el peor de los conceptos; otros, porque suponen que eso que se llama política es algo que ocurre en lugares que para ellos son inalcanzables.
 
"A mí, la política no me da de comer", suele ser la respuesta clásica de este personaje, que como todo comentario nacido del sentido común posee una cuota de verdad, pero también una cuota grande de error.

26-07-2015 / 09:07
26-07-2015 / 09:07
 Resulta difícil saber, hasta el 9 de agosto, el daño que Mauricio Macri le provocó a su candidatura. O que la insólita voltereta del ingeniero y su nulo sentido de la oportunidad suponen un cóctel perfecto para Cristina Fernández, que ya le ha sacado provecho.
 
Con una oposición como la que tiene enfrente, Daniel Scioli bien podría dedicarse a hacer la plancha hasta las elecciones. El interrogante se agrava porque ya no es posible creer en encuestadoras y consultorías que en su mayoría o son pagadas por los candidatos o vienen amañadas por simple pertenencia política al espacio.
 
El macrismo no dejó trastada por hacer justo cuando se suponía que, pese a lo ajustado de su triunfo, podía empezar a revalidar títulos. A la inoportuna muestra de kirchnerismo tardío de Macri le siguieron los dichos de Rodríguez Larreta sobre las bondades del Fútbol para Todos, y hasta un decálogo que se filtró de respuestas adecuadas de los macristas ante preguntas incomodas. Pareciera nomás que tienen tanta desesperación que cada vez que intentan aclarar, oscurece.
 
Puede ser que el momento elegido no haya sido el más recomendable. Pero, en algún momento, Macri iba a tener que pegar ese giro ante la necesidad de ganarse el electorado moderado pero no antikirchnerista rabioso. Esa franja del medio por la que ahora parecen obligados a competir Macri, también el renacido Sergio Massa y de hecho el mismo Scioli, que es la que puede decidir una elección.
 
El voto a conquistar de aquí a las PASO es ese tercio que ni quiere un cambio a locas pero que tampoco quiere que siga más de lo mismo sin tocarle una coma. Así contado podría decirse que esa fue la jugada de Macri. Bien pensada pero pésimamente aplicada y hasta mal explicada.
 
Lo de Macri es de Perogrullo: quiere empresas estatales pero sin que se roben la plata o pésimamente administradas como Aerolíneas Argentinas. Pero resulta que Cristina y los de 6,7,8 lo descuartizan porque en su momento apoyaba la privatización de Aerolíneas. Al macrismo le haría falta un poco de picardía y un buen archivo: también Cristina apoyó fervorosamente en 1992 la privatización de YPF.
 
A este entuerto, todavía por resolver y de resultado incierto, Macri y el resto de la oposición le suman que siguen sin darse cuenta de que el peronismo es una maquina a todo vapor a la que a la hora de pelear poder se suben todos, hasta los que una semana antes se mataban y acusaban de cualquier cosa. El acto de Parque es una prueba cabal de ese proceder peronista, mientras la oposición sigue sumida en su propio mar de egos y encima cometiendo errores justo en la recta final, cuando no hay que cometerlos, como si Macri fuese un principiante.
 
Sobre lo que no quedan dudas es que la oposición -salvo Massa, que esta semana lanzó un alerta- está desatendiendo lo obvio: que el Gobierno de CFK hará cualquier cosa para llegar con la economía atada con alambre a fin de año, para que después le explote al que venga.
 
Cristina está decidida a que sea el que sea quien gane -y eso de hecho lo incluye a Scioli- tenga que hacer el ajuste que ella se niega a realizar ahora mismo. El gobernador intuye esa trampa y por eso mandó reponer en la escena su idea de retener a Axel Kicillof como ministro de Economía. La doctora, obviamente, jamás lo permitirá.

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar